CAMINO AL CORDOBAZO

En ciertos períodos y por causas especiales, determinados actores y procesos sociales sobresalen en la escena nacional con un particular protagonismo. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, la historia argentina tendió a generalizar e interpretar la realidad del país a partir de lo que ocurría en Buenos Aires. Esta tendencia opacaba las situaciones locales específicas que, por su proyección al resto del país, se convertían en fenómenos nacionales cristalizando de manera paradigmática y condensada lo más representativo del momento. Este sería el caso de lo acontecido en Córdoba durante los sesenta y setenta.

Cronología de mayo de 1969

Jueves 1º, se organizaron diversos actos de obreros y estudiantes; columnas de obreros llegaron a CGT Regional Córdoba, Vélez Sársfield 137; importantísima la que partiera de Luz y Fuerza encabezada por Agustín Tosco y que debió enfrentar a la policía muy cerca del Sindicato. Se produjeron detenciones. También hubo fuerte intervención policial en otros lugares,

por ejemplo, en Avellaneda y en el barrio Mataderos, Buenos Aires; frente al Congreso se arrojaron bombas molotov.

Sábado 3, en Buenos Aires fue detenido Raimundo Ongaro, secretario General de la CGTA y de la Federación Gráfica Bonaerense. Se trató de involucrarlo con alguna actividad guerrillera en Tucumán. En Córdoba, Alejo Simó, Secretario General de la UOM, convocó a una reunión para denunciar que el gobierno presionaba para que se resignara la ley provincial del sábado inglés a cambio de las “quitas zonales”.

Lunes 5, en Córdoba, se realiza un paro por 24 horas organizado por la UTA. La medida de fuerza fue motivada porque las empresas recientemente constituidas no reconocieron la antigüedad de sus trabajadores en la CATA (Corporación Argentina del Transporte Automotor). Hubo piquetes de huelga, clavos “miguelitos” y pedradas a las unidades conducidas por sus dueños que no acataron la medida. La CGT apoyó el paro de transporte. Se inicia la reunión Nacional de Gobernadores encabezada por Onganía en el Sierras Hotel de Alta Gracia. El gobernador de Córdoba, Dr. Carlos José Caballero, dispone que las reuniones del Consejo Asesor del Poder Ejecutivo fueran secretas. En Buenos Aires recupera la libertad Raimundo Ongaro. Se reúne Augusto Timoteo Vandor y otros miembros del Secretariado Nacional de la UOM, con Rubén San Sebastián para tratar el problemas de las “quitas zonales” en Córdoba. El gobierno mantiene firme su posición de derogar el sistema. El Congreso de Delegados de la UOM de Córdoba ratificó un paro de actividades por 24 horas.

Martes 6, la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Córdoba plantea que las quitas zonales se efectúan para mantener la posición competitiva de la industria metalúrgica local en el mercado nacional, y que esta quita se compensa con el sábado inglés (pago de 48 horas semanales por 44 trabajadas efectivamente).

Miércoles 7, el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba censuró tajantemente la reunión de gobernadores en Alta Gracia como expresión de un “neocorporativismo trasnochado”. Criticó la gestión del gobernador Caballero y destacó los distintos conflictos obreros, en especial los del Transporte Automotor, Metalúrgicos y Mecánicos.

Jueves 8, la Editorial de “La Voz del Interior”, critica la línea de “participación” impulsada por el gobierno de Onganía, reclamando la plena vigencia del sistema democrático, del parlamento y de las elecciones, a la vez que sostiene que “el pueblo argentino está maduro para […] manejarse a sí mismo, sin tutores ni hombres providenciales”.

Viernes 9, el ministro de Economía de la Nación, Adalberto Krieger Vasena, anunció importantes aumentos de precio de la nafta y de las tarifas ferroviarias. La UTA se declara en estado de alerta y autoriza a la Junta Ejecutiva a fijar el día y la hora del paro.

Sábado 10, el Congreso de Delegados de la UOM Córdoba decidió efectuar un paro de 48 horas por el conflicto en torno a las “quitas zonales”, a cumplirse los días 15 y 16 de mayo.

Lunes 12, el Poder Ejecutivo Nacional sancionó la Ley 18.204, unificando la jornada laboral en 48 horas semanales. Esto significó la derogación de la Ley Provincial 3546 que establecía el sábado inglés. Paro de 24 horas en la planta de matrices de IKA Renault, en protesta por la actitud persecutoria de la empresa en las relaciones laborales. La UTA programó un paro de transporte urbano de pasajeros por 48 horas para los días 15 y 16.

Martes 13, en Tucumán, 300 ex trabajadores del Ingenio Amalia, ocuparon el establecimiento y tomaron como rehén por unas horas al director gerente, José Gabarain, exigiendo el pago de haberes atrasados e indemnizaciones. La patronal había ordenado el desmantelamiento definitivo del mismo.

En Córdoba se reunieron los secretarios de las seccionales de la UOM de la Provincia de Córdoba, para tratar las “quitas zonales” y la derogación del sábado inglés. Resuelven un paro para los días 15 y 16. El Secretario de la CGT Córdoba, Miguel Ángel Correa, convoca a una reunión de secretarios generales de los sindicatos afiliados, por la derogación del sábado inglés. Asistieron la Asociación Bancaria, Luz y Fuerza, Molineros, Vitivinícolas, Perkins, Mecánicos, Petroleros Privados, ATE, OSN, UTA, AOITA, UOM, FOETRA, Viajantes, Construcción, Peluqueros, Papeleros, y Ceramistas. Se convocó a un plenario de gremios confederados para el día siguiente, y se aconsejó la realización de un paro de 24 horas para el día 16. Los principales puntos reclamados fueron: defensa del sábado inglés, el problema de las quitas zonales y distintos conflictos específicos en algunos gremios. El Sindicato de Mecánicos planteó su mediación para la concurrencia de otras organizaciones que no participaban de la CGT. El compañero Agustín Tosco criticó duramente a la dictadura destacando también la acción de los estudiantes.

Miércoles 14, en Córdoba, 5.500 obreros de la industria automotriz abandonaron las fábricas y se reunieron en el Córdoba Sport Club, para tratar la posición del gremio, ante la eliminación del “sábado inglés”. Se resolvió un paro de 48 horas para el día siguiente. A la salida, tropas de la policía, comandadas por el Jefe Provincial, Gerardo Seidler, reprimieron a los obreros; quedando un saldo de 11 heridos, 26 detenidos. Adhirieron al paro para el día viernes 16, las 62 Organizaciones, el Movimiento de Resistencia Radical, la Federación Universitaria Argentina, Federación Universitaria de Córdoba, la Unión Reformista Franja Morada, la Federación de Agrupaciones Universitarias Integralistas y la Federación de Asociaciones de Estudiantes de la Universidad Católica.

Jueves 15, la CGT Regional Córdoba anuncia un paro general. En Corrientes, tras el anuncio del aumento del 500% del vale del Comedor Universitario, los estudiantes repudiaron con una marcha la medida del Rector Carlos Walker. La represión policial provoca la muerte del estudiante Juan José Cabral.

Viernes 16, en Rosario, se produjo una reacción de repudio en la Facultad de Medicina, luego se sumaron otras facultades. El Rector decidió la suspensión de las actividades universitarias hasta el lunes 19. En la Capital Federal se anunció que se despacharon refuerzos policiales a Corrientes y que la Gendarmería de Formosa se hallaba acuartelada. En Córdoba se realizó el paro programado por la CGT con una amplia adhesión (94%). Por la tarde hubo un gran despliegue policial. La Universidad clausuró el Comedor Universitario para evitar la concentración de estudiantes e impedir la realización de una Asamblea. En Corrientes se efectuó una marcha del silencio en repudio por la muerte del estudiante Juan José Cabral, con la asistencia de cinco mil personas que partió de la CGTA local. En Resistencia se realizó también una marcha del silencio, que fue reprimida por la policía. Se produjeron manifestaciones en La Plata y en Tucumán.

Sábado 17, en Rosario se inició la protesta en el Comedor Universitario. Tras reprimir una manifestación, la policía asesinó en la Galería Melipal al estudiante de Ciencias Económicas Adolfo Roque Bello. La CGTA Seccional Rosario convocó a la formación de un comité obrero estudiantil para adoptar resoluciones conjuntas, decretándose el estado de alerta; se citó a un plenario para el día 20. En Tucumán y Corrientes hubo manifestaciones estudiantiles con enérgica represión policial. En Córdoba se realizaron actos relámpagos en el centro de la ciudad. El Rector Nores Martínez ordenó el cierre de la Universidad. Se llevó a cabo una asamblea deliberante en el Comedor Universitario que anticipó la realización de un gran paro general, asambleas por facultad y marchas de protesta. El gobernador Caballero anunció aumento de sueldo para la policía.

Domingo 18, en Rosario se produjeron incidentes por las repercusiones de la muerte del estudiante Bello. El rector de la Universidad Nacional de Rosario decretó el cierre por una semana, incluido el comedor estudiantil. Lo mismo se determinó, aunque por tiempo indeterminado, en la Universidad Nacional del Noroeste. En Tucumán se declaró estado de asamblea de todo el estudiantado. En Mendoza se decretó un paro estudiantil para el martes 20. En una reunión nacional de la FUA se decretó un paro para el miércoles 21 y otro para el jueves 29.

Lunes 19, en Bahía Blanca la Federación Universitaria del Sur condenó la represión policial en Corrientes, Chaco y Córdoba. El panorama universitario determinó la paralización de la Universidad del Noreste por tiempo indeterminado, la Nacional de Rosario por una semana, la del Litoral (Santa Fe) por tres días y un día para la de La Plata. El ministro del Interior Guillermo Borda culpó de los desórdenes estudiantiles a elementos de “extrema izquierda” y a “algunos políticos”, en un discurso por la cadena nacional de radio y televisión.

En Córdoba en horas de la tarde se realizó una misa por los estudiantes muertos, iniciando así lo que se denominó “Jornadas de agitación y lucha” del movimiento estudiantil. Luego de la misa se realizó una marcha para rendir homenaje a Santiago Pampillón. La movilización estaba encabezada por los sacerdotes Viscovich, Sobrón, Ortiz y Guilmaud, pero la policía disolvió la manifestación reprimiendo duramente a los manifestantes. La policía acordonó el barrio Clínicas y lo patrulló sin cesar, a la vez que en muchas ocasiones los elementos policiales fueron apedreados por los estudiantes desde las azoteas, especialmente en la calle 9 de julio al 1300. Los activistas estudiantiles destruyeron los focos de alumbrado público de todo el barrio. En horas de la noche fue detenido el compañero Agustín Tosco y alojado en el Departamento Central de Policía, siendo aislado e incomunicado en una celda de la Dirección de Comunicaciones. Se allanó su domicilio particular con una orden judicial en busca de armas. El resultado de tal atropello resultó negativo. El compañero Tosco recobró la libertad al día siguiente, sin imputarle delito alguno.

Martes 20, en Buenos Aires la FUA organizó una marcha del silencio, a la que adhirieron otros nucleamientos estudiantiles y la CGTA de Paseo Colón; fue frustrada por la policía originando disturbios y enfrentamientos en el centro de la ciudad. Hubo centenar de detenidos. En La Plata y Tucumán se produjeron enfrentamientos con la policía. En Rosario los estudiantes anunciaron un paro nacional. En Corrientes los docentes pidieron la destitución de las autoridades universitarias. En Mendoza se dispuso un paro de actividades y marcha del silencio. En Córdoba se realizó una marcha del silencio; se sumaron a las protestas los empleados No Docentes, la Universidad Tecnológica y la Universidad Católica. Hubo actos relámpagos a lo largo del día. A la noche se realizó una asamblea en el local del Sindicato de Luz y Fuerza para analizar la prosecución de los actos de protesta. Fue puesto en libertad Agustín Tosco.

Miércoles 21, en Capital Federal se registraron disturbios y enfrentamientos entre estudiantes y policías. El saldo: varios heridos, detenidos, destrozos materiales. La situación tendía a empeorar. En Salta la policía debió ser reforzada para controlar los disturbios y la quema de automóviles que los estudiantes efectuaban cerca del “Club 20 de febrero”, donde se encontraban cenando las autoridades provinciales. Los manifestantes lograron ingresar al salón, se produjo un enfrentamiento entre los comensales y los estudiantes. Se pudo controlar los desordenes con la participación del ejército.

En Tucumán, la policía reprimió a estudiantes secundarios del Instituto Técnico, dependiente de la Universidad Nacional, que deliberaban frente al edificio. Los heridos resultaron adolescentes de entre 13 y 16 años. En Rosario se organizó una marcha del silencio. Participaron agrupaciones estudiantiles universitarias y secundarias y la CGTA. Los manifestantes, en número de 4000, hicieron retroceder a la policía. Cayó asesinado el obrero y estudiante Luis Blanco, de 15 años. En Córdoba el Secretariado de la CGT opositora analizó los alcances del paro del 16 de mayo, los sucesos estudiantiles y una carta del Sindicato de Mecánicos proponiendo un paro de 48 horas. En un acto relámpago la policía hirió en un ojo a una estudiante de la escuela Jerónimo Luis de Cabrera, Elba Rosa Canelo.

En Villa María la policía reprimió duramente a los manifestantes. Fueron enviados por vía aérea a Córdoba refuerzos de la Guardia de Seguridad de la Policía Federal. Jueves 22, en Rosario se declara zona de emergencia bajo control militar frente al desbordamiento de las fuerzas policiales por el movimiento estudiantil. La policía empleó ametralladoras y otras armas largas. En Salta se realizó una marcha del silencio sin intervención policial. En Santiago del Estero, renunció el gabinete de gobierno. Aumentó la movilización estudiantil. En Buenos Aires hubo disturbios frente a la Facultad de Derecho en la Avenida Libertador.

En Tucumán la Universidad fue ocupada por estudiantes. La policía reprimió deteniendo a veinte personas. El futuro embajador estadounidense, John Davies Logde, en una audiencia en el Senado de su país, manifestó ignorar que el actual régimen argentino hubiera surgido de un

golpe de estado militar. Según el diplomático: “creía que Onganía había ganado las elecciones de 1965”. En Buenos Aires la CGTA de Paseo Colón y la CGT de Azopardo anunciaron en respectivos comunicados la realización de un paro nacional de 24 horas con fecha a determinar, en protesta por la represión a las movilizaciones estudiantiles. En Córdoba se insistió en la versión del traslado de efectivos de Gendarmería desde Jesús María, a fin de controlar eventuales disturbios. En el Sindicato de Luz y Fuerza, en una asamblea, se constituyó la Federación de Estudiantes Secundarios de Córdoba. El Cuerpo de Delegados del SMATA local ratificó la decisión de propiciar un paro general de 48 horas, para los días 29 y 30 de mayo.

Viernes 23, en Rosario y en su cordón industrial se concretó un paro con alto acatamiento.

Más de 7000 personas asistieron al entierro del joven Blanco. Comenzaron a funcionar los Consejos de Guerra en la zona de emergencia de Rosario. En Santa Fe se realizó un paro decretado por las dos CGT. En Mendoza re realizó una movilización sin que se produjeran incidentes. En Salta fueron detenidos sesenta estudiantes.

En La Plata renació la calma habiéndose registrado sólo ligeros incidentes con manifestantes estudiantiles. En Buenos Aires un grupo de estudiantes se reunieron frente a la UBA. La policía los reprimió y hubo un saldo de doscientos detenidos. Las dos CGT nacionales coincidieron en decretar estado de alerta. Se propuso realizar un paro general en fecha a determinar. La policía federal y la provincial ocuparon el Hospital de Clínicas por la fuerza y arrojaron gases lacrimógenos en un hospedaje ubicado frente al nosocomio, provocando principio de asfixia a niños de entre dos meses y siete años. Continuó la huelga en la Universidad Católica.

En Córdoba fue ocupado el Barrio Clínicas por los Estudiantes. Fue gravemente herido el estudiante Héctor Crusta de un balazo por la Policía. Se produjeron fogatas y choques. La Policía fue contundente, y los choques cada vez más graves.

Sábado 24, Llegó a Córdoba el Secretario General de la CGT de los Argentinos, Raimundo Raimundo Ongaro, para acompañar con su presencia solidaria la movilización de trabajadores y estudiantes contra la dictadura. Pero fue inmediatamente detenido por orden del Gobernador Caballero. Al concurrir a la Jefatura para interiorizarse de los móviles de tan arbitraria detención fueron privados también de su libertad el compañero Ramón Contreras, Sub Delegado

Regional de la CGT Córdoba y directivo de Luz y Fuerza, y los compañeros Russo, Baronello y Aragundi, de Gráficos, que habían acompañado a Ongaro a nuestra ciudad.

El Cuerpo de Delegados del SMATA realizó un homenaje a los estudiantes caídos y definió un plan de movilización para la semana siguiente.

La FUA anticipó la realización de un paro nacional obrero-estudiantil-popular para el día 29, mientras los estudiantes reclaman la reapertura de las Facultades. En Rosario el General Aníbal Fonseca intentó aplicar la pena de muerte.

Domingo 25, en Rosario y localidades vecinas, numerosos sacerdotes se negaron a oficiar el Tedeum tradicional. En la Catedral de La Rioja Monseñor Angelelli ofició una misa por los caídos en los graves incidentes que conmocionaron al país. Exhortó a la juventud a “no vender sus ideales por un plato de lentejas”.

Lunes 26. Graves incidentes en Tucumán. El gobierno provincial debió solicitar la concurrencia de las tropas de Gendarmería Nacional, ya que una parte de la policía de la provincia estaba autoacuartelada. Los disturbios se produjeron frente a la Facultad de Ciencias Económicas. La FUA dispuso un paro de 24 horas para el 29. El gobierno nacional comenzó el diálogo con algunas organizaciones sindicales. Las dos CGT decretaron un paro para el 30 de mayo. El Ministro de Economía desmintió rumores acerca de su renuncia. “The Times” de Londres, en su edición del domingo, hizo referencia a la brutal represión policial e informó que el General Onganía envió emisarios que se entrevistaron con el general Perón, en Madrid, pidiéndole su apoyo. La Universidad Católica organizó un acto para conmemorar la Revolución de Mayo. Un grupo de alumnos invitó a Agustín Tosco a dicho acto. El Rector, sacerdote Fernando Storni, denunció que hay un grupo de activistas infiltrados encabezados por Tosco. Fue liberado Raimundo Ongaro. Se reabrió la Universidad Nacional y se realizaron múltiples asambleas y debates en todas las aulas de todas las facultades, sobre los problemas universitarios y nacionales, “en un clima de sincera y auténtica democracia”, según lo caracterizó “La Voz del Interior”

Martes 27, el Presidente Onganía recibió a los dirigentes de la Unión Obrera Textil integrante de los gremios “participacionistas”, que decidieron no adherir al paro de la CGT. El Ministro del Interior, Guillermo Borda, se negó a responder a los periodistas acerca de la posibilidad de declarar el “Estado de Sitio” en todo el país.

En Tucumán hubo nuevos incidentes con detenidos. Los manifestantes superaron a la policía local, tuvo que intervenir los efectivos de la policía federal. En Corrientes una manifestación que partió de la CGTA fue disuelta por la policía. En Rosario, los Consejos de Guerra dictaron sus primeras condenas. En Córdoba, multitudinarias asambleas decidieron apoyar el paro de la CGT. Los claustros docentes exigieron plena libertad de expresión para la Universidad. Los estudiantes de la Universidad Católica afirmaron que no se quedaban en el “nivel declaratorio”, anunciaban medidas de lucha y acción. La Asociación de Docentes y Graduados Universitarios de la UNC emitió un comunicado en el que afirmaba: “solo la autoridad no ve que es su propio accionar el que engendra violencia”. Las regionales de la CGT Villa María y Bell Ville adhirieron al paro general decretado por la CGT Córdoba.

Miércoles 28, En Santa Fe los estudiantes ocuparon varias Facultades. Tucumán presentaba el aspecto de un campo de batalla, como resultado del enfrentamiento de estudiantes con la policía. Hubo heridos graves y más de un centenar de detenidos. En Córdoba, el gobernador Caballero, informaba después de la reunión con Onganía, que sería preservado el orden público. El Poder Ejecutivo Nacional promulgó una ley por la cual se denunció un vasto plan subversivo en marcha en todo el país, decidiendo la creación de Consejos de Guerra especiales y que los gobernadores podrían recurrir al accionar de las Fuerzas Armadas para controlar los disturbios. El gobierno nacional amenazó con la intervención o cancelación de personerías a los sindicatos que adhirieran al paro decretado por la CGT. Prácticamente la totalidad de los gremios de Córdoba afiliados a las dos centrales cegetistas resolvieron adherir al paro nacional de actividades que en Córdoba se iniciaría a las 11 horas del día 29 con abandono de tareas.

Jueves 29, en Córdoba amanece tenso. Algunos sindicatos comenzaron a abandonar las fábricas antes de las 11 horas. El Gobierno dispuso que el transporte abandonara el casco céntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administración Central, pretendieron organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y fueron atacados con bombas de gases. Una vez más la represión en marcha. La represión indiscriminada. La prohibición violenta del derecho de reunión, de expresión, de protesta. Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las fábricas de la industria automotriz iban llegando a la ciudad. Fueron atacadas y se intentó dispersarlas. El comercio cerró sus puertas y las calles se fueron llenando de gente. Corrió la noticia de la muerte de un compañero, era Máximo Mena del Sindicato de Mecánicos. Se produjo el estallido popular, la rebeldía contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocedió. Nadie controlaba la situación. Era el Pueblo. Eran las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudaban. El apoyo de toda la población se daba tanto en el centro como en los barrios. Casi a últimas horas de la tarde el ejército entró a la ciudad. El gobierno decretó el toque de queda. Luz y Fuerza realizó un corte de luz general. Las refriegas continuaron durante toda la noche.

Viernes 30, en Córdoba durante la madrugada continuaron los disparos en forma intermitente. Numerosos heridos ingresaban a los hospitales. Se declaró asueto para el personal civil de las industrias militares. A las 14:30 fueron detenidos en las sedes de sus respectivos gremios los compañeros Agustín Tosco y Elpidio Torres, entre otros dirigentes. Las puertas de los sindicatos de Luz y Fuerza y Mecánicos, fueron violentadas a balazos. A la noche continuaban actuando francotiradores dispersos por la ciudad, pero su acción era ya muy reducida. Hubo nuevos allanamientos. Los Consejos de Guerra Especiales iniciaron la tarea de juzgar a 22 personas que se hallaban a disposición. Entre los detenidos se encontraban los compañeros Tomás Di Toffino, Felipe Alberti, Simón Grigaitis y Osvaldo Ortiz. A la noche hicieron públicas sus primeras sentencias sumarias: 3 años a Humberto Videla y 8 años a Miguel Ángel Guzmán. El gobernador realizó declaraciones, diciendo que poseía informaciones en el sentido de que los francotiradores serían elementos castristas, cubanos y centroamericanos. (La gente decía que los centroamericanos deben ser vecinos del barrio Centro América).

Sábado 31, en Córdoba el ejército patrullaba las calles. La ciudad lentamente comenzaba a retomar su ritmo habitual. Al mediodía se conocieron las condenas a los compañeros Agustín Tosco, 8 años y 3 meses, y a Elpidio Torres 4 años y 8 meses de prisión. El Comunicado Nº 10 añadía lacónicamente que los condenados “han sido trasladados en el día de la fecha a la unidad penal de Santa Rosa (La Pampa)”. Llegó el Comandante en Jefe del Ejército, Alejandro Agustín Lanusse. A través de sus declaraciones a la prensa se originó un rumor que lo sindicaba como reemplazante del general Onganía, al frente de la Junta Militar. La Guardia de Infantería de la policía provincial, allanó el local de la CGT. Los ocupantes fueron amenazados y colocados contra la pared bajo la intimidación de las armas. El personal policial procedió a la destrucción de documentos, mobiliario, puertas y ventanas. El General Lanusse retornó, en horas de la tarde, a Buenos Aires. La CGT de los Argentinos y la CGT Azopardo emitieron un comunicado conjunto en el que responsabilizaban de la situación al “proceder criminal y represivo de las llamadas fuerzas del orden”; señalan que “las medidas del gobierno constituyen la caracterización de su condición de dictadura entreguista, antipopular y reaccionaria”; decretaban el estado de huelga en toda la provincia con medidas a concretarse; declaran Día de Duelo el lunes 2 de junio y se constituyeron en sesión conjunta permanente. Esa noche continuó el toque de queda. Fueron detenidos, por orden del Gobernador, los sacerdotes Milán Viscovich, profesor de la UNC, el cura Erio Vaudagna, párroco de la Iglesia de Los Plátanos. Aducen que estas detenciones eran porque “incitaban a la violencia”. El delito fue juzgado por los Consejos de Guerra Especiales. Seis horas más tarde fueron puestos en libertad.

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