LOS GREMIOS TENEMOS QUE RESISTIR CUALQUIER QUITA DE LOS DERECHOS QUE TENEMOS

SECRETARÍA GENERAL

Este modelo de exclusión social que está aplicando el gobierno nacional, tiene la clara intención de producir un deterioro progresivo de las estructuras gremiales limando  los convenios colectivos de trabajo.

En consonancia, los gobiernos provinciales firman un acuerdo por el que si en 2019 no convergen todos en un único sistema previsional, no van a recibir ningún tipo de respaldo económico de la Nación, ¿qué están diciendo con esto? Están diciendo que viene una modificación de la edad jubilatoria. ¿Pero cómo llegamos a esta instancia? con una reducción del salario a la baja, ¿cómo lo quieren lograr? con la reforma laboral para quitar las conquistas establecidas en los convenios colectivos de trabajo, ¿para qué? para que los trabajadores ya no tengan la protección de sus  derechos conquistados.  En el gobierno nacional están convencidos que para lograrlo necesitan desmantelar la estructura sindical que es la única que puede garantizar la resistencia a la sanción de leyes en el Congreso de la Nación que vulneren los derechos de los trabajadores y con las que rematen el patrimonio del Estado. Es que las organizaciones sindicales son las únicas estructuras de la sociedad que con la lucha pueden impedir el desguace del Estado, la privatización y la pérdida de los puestos de trabajo. Hoy día estamos viendo continuamente en cualquier medio de comunicación oficialista como no oficialista, la cantidad de puestos de trabajo que se pierden.  Y eso a qué se debe, ¿a que se están haciendo las cosas bien?

El error más grande que cometió el movimiento obrero ha sido definir la unidad de la CGT a través de un triunvirato, porque de esta manera se desvanece la posibilidad de unificar un criterio para resistir el avance sobre la clase trabajadora.

Ya pasó en la década del 90,   muchos dirigentes sindicales apoyaron la ley Dromi y facilitaron la privatización y enajenación del patrimonio nacional y provincial.  Los dirigentes gremiales que nos oponíamos a la flexibilización laboral y a la privatización del patrimonio del estado, tuvimos que conformar el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) para resistir esa política de entrega y dependencia llevada a cabo por el menemismo y así logramos impedir la privatización de EPEC.

Actualmente en la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza que hoy integramos, ha cambiado su política gremial, porque se ha comprendido que el dirigente sindical primordialmente debe defender  al laburante porque pertenecemos a una clase, a la trabajadora. Entonces creo que el movimiento obrero debe superar esta crisis porque la crisis se encuentra en los niveles de conducción, no en las bases.

El martes 3 de octubre finalmente no se realizó el Comité Central Confederal, sino que solamente se concretó una reunión entre los distintos sectores  nucleados en la CGT sin la participación de las Regionales del Interior.  Resolvieron postergar para más adelante el lanzamiento de un plan de lucha, en espera de lograr acuerdos con el Ministro Triaca para que no se implemente la flexibilización laboral.

Hay algunos dirigentes sindicales que apelan a los sectores políticos para que impidan que se aplique una ley de flexibilización laboral y de flexibilización previsional y ese es otro error, ya no podemos confiarnos  en que el Congreso no vote leyes que van en contra de los trabajadores.  Los gremios tenemos que resistir cualquier quita de los derechos que tenemos, de lo contrario se continuará ejecutando una política de exclusión social que está llevando por delante a todos los argentinos a lo largo y ancho de nuestra patria sin que la oposición parlamentaria lo impida, por el contrario más bien parece acompañar por el pedido de los gobernadores según se excusan.

El sector sindical tiene que ponerse a la altura de las circunstancias para resistir la cantidad de leyes en contra de nuestros derechos que se van a venir, por más que haya quienes digan que no va a pasar nada.

Volvamos a la frase que no tan sólo la pronunció Macri: “si yo hubiera dicho la verdad no me hubiera votado nadie”, no hay que olvidarse nunca de eso. Entonces el movimiento obrero debe nuevamente hacer una autocrítica y empezar a ponerse al lado del laburante y defender su interés que es la vigencia de nuestros convenios colectivos de trabajo, la estabilidad laboral, un salario digno, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda y a muchos otros derechos que no los brinda el Estado Nacional ni el provincial ni el municipal.

Bajo ningún punto de vista podemos quedarnos tranquilos, nosotros tenemos que estar preparados para que no nos quiten los derechos que hemos conquistado con la lucha del movimiento obrero unido. Día a día hablamos con compañeros despedidos, como los de FaDeA.  Hoy es FaDeA, mañana será el sector de comercio y después otro sector, y habrá represión que hasta ha provocado la desaparición forzosa de Santiago Maldonado.

Este tiempo político está desorientando a toda la sociedad porque   está priorizando la captación del voto sin tener un programa que contemple la necesidad del pueblo argentino.  Por eso los dirigentes sindicales tienen que volver a las bases, tal como lo hacemos en Luz y Fuerza de Córdoba aunque quizás debamos fortalecer aún más el trabajo con nuestros afiliados.    

Consensuar para terminar acordando hacia la baja -que es lo que plantea este modelo- no es lo que mi formación sindical me permite. Me remito a una frase histórica, conducir es persuadir, lamentablemente no está ese gran hombre que no solamente la pronunció sino que le dio contención a los sectores más desprotegidos y a los sectores del trabajo.

En cambio ahora el gobierno pretende convocar a consensuar para terminar imponiendo condiciones laborales que van en contra de los trabajadores y por lo tanto, en contra del pueblo que debe soportar vivir con ingresos por debajo del llamado índice de la pobreza.

El gobierno nacional sostiene falazmente que para reducir el índice de la pobreza se debe flexibilizar las condiciones de trabajo.  Nosotros, los trabajadores, por el contrario sostenemos que para reducir el índice de la pobreza debemos seguir sosteniendo todos los derechos que hemos consagrado en luchas históricas a lo largo y ancho de nuestra patria.   Cuando se planteó la reivindicación del derecho a la ancianidad, también se habló del derecho a la niñez y realmente sin considerar estas dos ecuaciones importantes difícilmente disminuyamos el índice de la pobreza.

Tenemos una patria rica en recursos naturales, sin embargo la cantidad de gente que hoy la está pasando mal, es alta.  No sé si un 30% o un poco más de la población está bajo la línea de pobreza porque la información que se da en estos tiempos políticos no es la verdad.

Tenemos que comprender que para que recuperemos un nivel de vida digno, es necesaria la unidad del movimiento obrero y la unión solidaria de todos los argentinos.

Gabriel Suárez

Secretario General

Gabriel Suárez en conferencia de prensa para resistir la privatización de EPEC (foto de archivo de octubre de 2001)

 

 

Cónclave de la CGT

No participaron las Regionales del interior

El 22 de agosto la CGT Nacional junto al resto del Movimiento Obrero realizó una gran movilización en Plaza de Mayo y en cada una de las grandes ciudades del país.  El Triunvirato anunció desde el palco que se realizaría un Comité Central Confederal para decidir un plan de lucha.  Finalmente, en lugar de realizar el Confederal de la CGT de la República Argentina, el triunvirato de la CGT convocó a una cumbre reducida en la sede de La Fraternidad, en la que no participaron las delegaciones de la CGT del interior del país, situación que causó una honda preocupación a los dirigentes del interior.

Esta cumbre reducida ha generado una preocupación en la dirigencia combativa como la de nuestro sindicato, porque evidentemente se realizó una reunión acotada para  evitar expresiones como las que vertió nuestro Secretario General Gabriel Suárez en el plenario del 28 de julio en el micro estadio de Ferro, exigiendo un plan de lucha concreto para evitar una eventual reforma laboral y previsional.

La reunión reducida que se realizó en La Fraternidad el martes 3, estuvo presidida por el Triunvirato con la participación de representantes de los distintos sectores como la Corriente Federal de Trabajadores (Palazzo) y el Movimiento de Acción Sindical (Viviani) entre otros, a excepción del sector que lidera  el Secretario Gremial de la CGT Pablo Moyano, que no concurrió porque no compartió la decisión de que no se realizara el Confederal como estaba previsto.  Por este motivo nuestro Secretario General Gabriel Suárez tampoco estuvo, pese a que es un activo participante  en las reuniones de la CGT expresando siempre nuestra vocación de lucha.

Entre los participantes de la reunión hubo acuerdo para que mientras transcurra el proceso electoral, se continuara el diálogo con el gobierno nacional para trabar cualquier intento de reforma de las leyes laborales y previsionales.  Además se dejó facultado al Triunvirato para que después de las elecciones,  se convoque a una medida de acción directa.

Hoy somos conscientes de  que los diputados y senadores nacionales de la oposición pueden terminar convalidando una reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. Nuestro Secretario General Gabriel Suárez en todos los medios de prensa que lo consultaron, reafirmó  que nuestra organización sindical resistirá desde Córdoba cualquier intento de flexibilización laboral en conjunto con los restantes sindicatos combativos.

Ya ocurrió en la década del 90 que dirigentes sindicales reunidos en un cónclave reducido, accedieran a participar  en proyectos de flexibilización laboral y remate de las empresas del Estado avalando el llamado Plan Dromi totalmente en contra de los intereses de la clase trabajadora.  Para resistir esa verdadera entrega, a nivel nacional  en aquel entonces se creó un sector combativo denominado Movimiento de los Trabajadores Argentinos (MTA) liderado principalmente por la UTA y Camioneros y al que se sumó nuestro sindicato, luchando denodadamente contra Dromi, Cavallo y los gobiernos de Angeloz, Mestre y De la Sota.  El resultado fue nuestro triunfo porque hasta el día de hoy EPEC es la única empresa de la rama eléctrica con carácter estatal e integrada y nuestro convenio colectivo continúa intacto.

Nuestro Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba mantendrá firme su posición de defensa irrestricta de los convenios colectivos de trabajo y del sistema previsional solidario y de reparto sin modificación de la edad jubilatoria, para lo que extremará las gestiones para que se logre   la unidad en la acción de todo el movimiento obrero de Córdoba y que se adopte el mismo criterio en el resto de las Regionales de la CGT del interior.

 

 

 

 

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