JUAN LORENZO RACERO EL GRAN CONDUCTOR DEL TRIUNFO DE NUESTRA LUCHA CONTRA LA PRIVATIZACIÓN

Han pasado 16 años desde el fallecimiento del gran conductor del triunfo de  nuestra lucha contra la privatización y nuestro Gremio sigue firme en la defensa de nuestros derechos y de la EPEC estatal e integrada

El sábado 16 de febrero de 2002, en horas de la madrugada, fallecía el compañero Juan Lorenzo Racero. La noticia sacudió al gremio por lo dolorosa e inesperada. Tenía 65 años, acababa de jubilarse después de haber cumplido 47 años de servicio en EPEC y de haber conducido nuestro sindicato durante cuatro períodos consecutivos por la voluntad democrática del gremio, donde lideró el histórico triunfo contra la privatización de la EPEC estatal e integrada.

Lorenzo Racero inició su militancia gremial en 1959 cuando fue electo delegado. Fue también vocal del primer Consejo Directivo que encabezó el Gringo Tosco, miembro de la Comisión Transitoria que recuperó nuestro sindicato en 1983, miembro titular del Tribunal Paritario y Secretario Administrativo entre 1984 y 1987, Secretario Gremial entre 1989 y 1991 y cuatro veces secretario General entre 1991 y 2002. En 1995 se le otorgó la Medalla al Mérito Sindical por todo lo que le había brindado a Luz y Fuerza de Córdoba.

Después de que el sindicato resistiera la etapa de los ataques y las intervenciones, la persecución y muerte de Agustín Tosco y la desaparición de varios compañeros, hubo que encarar la ardua pero necesaria tarea de levantar el gremio y recobrar todo lo que se nos había arrebatado. El compañero Racero tuvo una participación activa en la Comisión Transitoria que se hizo cargo de la conducción del sindicato hasta la primera elección post dictadura realizada en noviembre de 1984.

DIRIGIENDO UN CORTE EN VILLA REVOL

Secretario Administrativo y Gremial

Como Secretario Administrativo del Consejo Directivo que encabezó Sixto Ceballos del 84 al 87, cumplió una importante labor. En ese momento el Convenio Colectivo de Trabajo seguía derogado, por lo que el gremio no disponía de los aportes especiales de la empresa que prevé el CCT. Junto con el entonces Secretario de Cultura y Acción Social Miguel Lucero, desarrollaron una fundamental tarea que mejoró e incrementó los servicios de obra social, turismo, cultura y educación.

Al asumir la función de Secretario Gremial, la prioridad de la lucha era la defensa del salario frente a la tremenda pérdida del poder adquisitivo causada por la hiperinflación, y la defensa del Convenio Colectivo, ya que comenzaban a aplicarse las políticas de flexibilización laboral. Cada 30 días debía firmarse un acta de actualización salarial y no se lograba hacerlo con facilidad, sino con la permanente movilización de los lucifuercistas.

LOS COMPAÑEROS VICTOR DE GENNARO Y HUGO MOYANO ESCUCHAN ATENTAMENTE EL DISCURSO DE LORENZO EN EL 2000

Asume la Secretaría General

A fines de 1991, Racero fue electo por primera vez Secretario General al frente de una lista pluralista. Ya entonces, empezaron a aparecer los intentos de privatizar total o parcialmente a EPEC, impulsados por el gobierno de Angeloz.

Durante esos años Luz y Fuerza enfrentó dos proyectos que apuntaban en ese sentido: la concesión de las centrales Sudoeste y Pilar y la transformación de EPEC en una sociedad anónima con participación mayoritaria del Estado (SAPEM). El 24 de junio de 1992 Lorenzo presidió una Asamblea histórica de mil compañeros que dispuso iniciar un plan de lucha que iba a durar 64 días y que se convertiría en uno de los más extensos de nuestra rica historia. El plan de lucha culminó con logros importantes respecto a defensa del salario, del Convenio y los puestos de trabajo.

Cuando el Poder Ejecutivo quiso convertir a la empresa en una SAPEM, paso previo a una mayor privatización que implicaba además la liquidación del Convenio, el gremio, con la participación del Sindicato de  Luz y Fuerza de Río Cuarto y Sindicato Regional de Luz y Fuerza, volvió a movilizarse y a presentar propuestas propias contra otro intento de destruir nuestra fuente de trabajo. Paralelamente, Luz y Fuerza tuvo un rol preponderante en la acción del movimiento obrero de Córdoba para enfrentar las reformas del Estado. Fue en nuestra sede sindical donde se reconstituyó la Coordinadora de Gremios Estatales.

 

Segundo mandato

En 1994 fue elegido nuevamente Secretario General. A los pocos meses estalló el “efecto tequila” y la prioridad volvió a ser el salario, el Convenio y los puestos de trabajo. Junto con la Coordinadora de Gremios, nuestro sindicato participó de numerosas movilizaciones y medidas de fuerza (brutalmente reprimidas en muchos casos), sobre todo contra la ley de emergencia de Mestre que significaba reducción de salarios y despidos. Al intentar aplicarse la ley de emergencia a EPEC con reducción de la jornada laboral, el gremio lanzó un plan de lucha que se extendió desde julio a septiembre del 95 y presentó una propuesta alternativa que incluía mantener el horario de trabajo y un aporte solidario de los compañeros, la que fue aceptada por el gobierno tras una dura lucha. Fue un significativo logro que posibilitó preservar la empresa provincial, el Convenio Colectivo y los puestos de trabajo.

 

Tercer mandato

En las elecciones de fines del año 97 Lorenzo Racero fue electo Secretario General por tercera vez con el 70% de los votos, encabezando un consejo directivo que aglutinaba a todas las corrientes del gremio que defendían la empresa estatal e integrada.

A partir de la Asamblea Extraordinaria del 3 de octubre de 1996, se había iniciado un proceso de convergencia y unidad de las distintas agrupaciones internas de Luz y Fuerza. Esta trascendental asamblea se convocó después de que el gobierno anunciara su intención de transformar a EPEC en una sociedad anónima, dividirla en dos empresas de generación y distribución y tercerizar importantes sectores operativos, lo cual estaba contemplado en el proyecto oficial de Marco Regulatorio Eléctrico. Se conformó una Comisión integrada por nuestro actual Secretario General Gabriel Suárez, entre otros compañeros, que recibió el mandato de la asamblea de apoyar a Racero en las gestiones y acciones en resguardo de nuestra fuente de trabajo y contra los retiros voluntarios.

Conductor de un histórico triunfo

Al asumir el gobierno de De la Sota, el gremio debió librar una lucha determinante para su porvenir, que se prolongó dos años y medio, y que finalizó con el más importante triunfo que haya logrado nuestra organización sindical. Con el protagonismo de todos los lucifuercistas y el acompañamiento de la sociedad, nuestro gremio enfrentó y venció la privatización que el gobierno provincial había motorizado.

A fines del año 2000, Lorenzo Racero fue elegido para su cuarto mandato como Secretario General. Casi simultáneamente dio comienzo el tramo más complicado de esa pelea, que agitó una ola de represión, allanamientos, persecución policial, órdenes de detención contra nuestros dirigentes y militantes. Luz y Fuerza no claudicó y mantuvo en alto sus banderas. Racero sufrió fuertes presiones a las que siempre respondió privilegiando antes que nada la lealtad a su gremio y a sus compañeros. Hizo frente con dignidad a las injustas acusaciones en su contra y enfrentó la persecución sistemática de las autoridades provinciales encarnadas en el tristemente célebre “milico” Oscar Aguad, debiendo permanecer en la clandestinidad por disposición de los cuerpos orgánicos, pero jamás abandonó su compromiso.

Después que nuestro gremio anunciara un paro total por 24 hs, el 28 de octubre de 2001 el gobierno tuvo que echar atrás la privatización de EPEC. Fue un triunfo total de nuestro gremio y del conjunto de la sociedad.

Unos meses después de ese histórico hecho, Lorenzo falleció. Pudo disfrutar de la victoria pero no de sus beneficios. El fruto de esa lucha permitió a EPEC fortalecerse como empresa estatal e integrada y mantener intacto nuestro Convenio Colectivo de Trabajo 165/75.

 

 

 

 

.