SECRETARÍA DE PRENSA ¿ESTÁ TODO BIEN EN LA ECONOMÍA INVISIBLE?

Estamos en un país federal y la provincia de Córdoba se forja su propio destino.  Somos cordobeses y también argentinos.  Todo lo que pase en Argentina nos afecta a todos los que habitamos este bendito suelo.

El presidente  Macri le habló nada menos que a la Asamblea Legislativa diciéndole que hay “un crecimiento invisible”.  Claro, ya no pudo decir por tercera vez “hay que esperar el segundo semestre”. Los que son bien visibles, son el saqueo a los jubilados, la mentira de la reparación histórica, la persecución a los dirigentes políticos, sociales y gremiales que enfrenten la política de exclusión social, el enorme endeudamiento externo, el aumento de la pobreza, la inflación, la destrucción de la fuentes laborales, las cesantías,   la precarización laboral, las suspensiones, a constante pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la devaluación, los tarifazos, la apropiación de territorios a manos de extranjeros, la venta de tierras del ejército, un submarino hundido muy probablemente por los ingleses, los decretos para rematar el patrimonio nacional y liquidar el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, ceder nuestro territorio para la instalación de bases militares norteamericanas, apertura indiscriminada de importaciones,  presos políticos, gatillo fácil avalado por el propio presidente, represión a los trabajadores en lucha y a las comunidades originarias que defienden su derecho constitucional a su territorio, criminalización y judicialización de la protesta, modificación de convenios colectivos de trabajo a la baja, incremento del impuesto a las ganancias sobre los trabajadores, exención impositiva y de retenciones a las mineras, a los agroexportadores y a los importadores, bicicleta financiera tremenda con las Lebac, blanqueo de capitales pertenecientes a la clase dominante, autojustificación de la evasión impositiva a través de los paraísos fiscales y megafuga de capitales,   desmonte al servicio de los garcas, cesantía de los periodistas que cuestionan al gobierno, cierre de escuelas, liberación de genocidas, incremento de la inseguridad.

Ante esta realidad mortificante ¿cuál es nuestro futuro?  Muchos hablan de que vamos hacia un desenlace como en el 2001, pero creemos que es solo una especulación  pasatista, porque es como que nos sentamos a esperar que todo explote dentro de varios años.  ¿Cómo podemos equivocarnos tanto?  Es hoy cuando debemos actuar decididamente para frenar este proceso degradante de la realidad social en la que estamos inmersos.

Hoy están luchando mientras miramos para otro lado, los trabajadores azucareros en el norte, los trabajadores de Río Turbio, los trabajadores de Fábricas Militares, los trabajadores de la docencia, los trabajadores desocupados, los trabajadores de ciencia y técnica y muchos sectores más que pertenecen al mundo del trabajo.

No es suficiente sumar nuestra crítica a las barbaridades del gobierno nacional a través de  la cómoda intervención en las redes sociales, no es suficiente entonar el hit del verano, debemos esforzarnos en salir a la calle para sumarnos a cada sector de la sociedad que esté en lucha.

Lamparita, un compañero de Luz y Fuerza