HERNÁN VIVES SE CUMPLEN 42 AÑOS DE SU SECUESTRO Y DESAPARICIÓN

El 4 de junio de 1976 era secuestrado de su lugar de trabajo y luego desaparecido por la dictadura genocida, el compañero Hernán Andrés Vives. Su militancia y solidaridad nos enorgullece como lucifuercistas. En palabras de un compañero que lo recordó en la última Asamblea General, Hernán Vives era un compañero honesto, responsable en su trabajo y comprometido con la causa de su clase más allá del riesgo que corría su propia vida. Peleaba por el sindicato porque entendía que es la única arma que tienen los trabajadores para defenderse. La enseñanza que nos dejó Hernán Vives es que sin pelear no se va a ninguna parte. Esta premisa hoy tiene más vigencia que nunca frente al conflicto que nos ha conducido el gobierno provincial.

Aquel 4 de junio a las 8.30 horas fue secuestrado del Complejo San José de Calasanz, cuando colaboraba en la colecta de dinero que se realizaba entre los trabajadores de EPEC para las familias de los compañeros perseguidos, presos o muertos por la dictadura que quedaban al desamparo. Mientras participaba de la colecta, sus captores al acecho lo arrebataron de su sector de trabajo junto a otros dos compañeros que posteriormente fueron liberados pero a Vives lo mantienen detenido en el Tercer Cuerpo de Ejército y hasta la fecha no sabemos su paradero.

Nuestro homenaje a este valeroso militante y nuestro acompañamiento a Olga Vives y al compañero Gustavo Vives, su hijo, que es miembro titular del Tribunal Paritario.

Nos queda su ejemplo como legado para las próximas generaciones lucifuercistas que deben saber que a compañeros como Hernán Vives les arrebataron la vida por defender los intereses de la clase trabajadora.

¡¡Hernán Vives!! ¡¡Presente en la memoria del Gremio, ahora y siempre!!

 

 

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