A 100 AÑOS DE LA REFORMA UNIVERSITARIA

Reforma Universitaria en la sala Agustín Tosco

Referentes Nacionales pasaron por nuestro Sindicato

y dieron apoyo a nuestra lucha

 

El jueves 7 de Junio se desarrolló en la Sala Agustín Tosco de nuestra sede sindical una charla en el marco del centenario de la Reforma Universitaria, de la que participaron, Mempo Giardinelli, de Manifiesto Argentino, Santoro, de Los Irrompibles, la escritora y compañera Graciela Bialet,  la Secretaria de la FUC Dania Villanueva y el Diputado Nacional Daniel Filmus.

Nuestro compañero Alfredo Seydell en nombre del Consejo directivo y de nuestro Secretario General Gabriel Suárez, da la bienvenida a los miembros del Manifiesto Argentino y al público presente
El público colmó la sala Agustín Tosco

 

 El Manifiesto Argentino

Rechaza la privatización de EPEC y se solidariza con los trabajadores de Luz y Fuerza

 

El Manifiesto Argentino se solidariza con los trabajadores de EPEC, quienes están sufriendo un nuevo embate contra sus derechos. La pretendida privatización de esta gran empresa provincial es parte del latrocinio generalizado por parte de funcionarios del gobierno nacional y de la claudicación del gobierno de la provincia de Córdoba, al que se ha encargado este trabajo sucio poniendo en riesgo una empresa estratégica de patrimonio del pueblo cordobés.

El Manifiesto Argentino declara que éste es un ataque más a la clase trabajadora, que ya viene siendo castigada de manera feroz tanto en Córdoba como en toda la República Argentina. Y que tiene su origen y fundamento en la voracidad de los negociados de la banda de ceos, especuladores y ladrones que gobierna nuestro país desde hace dos años y medio.

Además del tarifazo que sufrimos millones de argentinos, y del cual el presidente Macri no da marcha atrás porque carece de sensibilidad y patriotismo, ahora también Córdoba es parte de los negociados del poder.

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, siguiendo los dictados porteños, y reanimando los intentos de José Manuel De la Sota, intenta privatizar Epec, mostrando su completo desprecio por la historia de luchas y conquistas de varias décadas, regadas con con la sangre y la vida de muchos trabajadores cordobeses, como Agustín Tosco y Tomás Di Toffino entre muchos más.

La voraz intención del mercado y los amigos y parientes favorecidos por el gobierno, todos fervientemente ajenos al interés nacional, así como la imposición de los organismos de crédito internacionales y la mezquina e interesada postura de los gobernantes actuales, merecen la resistencia de los sectores populares representados por trabajadorxs, estudiantes y la ciudadanía toda.

Juntos en esa resistencia para impedir el despojo, El Manifiesto Argentino se solidariza activamente con la defensa de EPEC y sus trabajadoras y trabajadores.

El Manifiesto Argentino, Córdoba, 17 de mayo de 2018.

 


 

En el acto que El Manifiesto Argentino  desarrolló en la Sala Agustín Tosco, destacamos el mensaje de nuestra compañera Graciela Bialet:

¡Siéntanse incluidos los varones!

Estamos en este recinto de lucha… ¡en lucha! La lucha… un término en femenino, que nada tiene que ver con el patriarcado de las palabras. Por eso permítanme referirme en femenino en tramos de esta breve locución (Y siéntanse incluidos los varones). Porque los verdaderos cambios (los populares), las revoluciones,  están mediadas por las palabras…. como el mundo. Y las mujeres estamos en pie de lucha por la igualdad y derecho a decidir.

Es un honor y un enorme compromiso estar en este escenario lucifuercista donde Tosco y dirigentes de la talla de Di Toffino, Grigaitis, Caffaratti, Atencio, Medina, Moro, Bialet, Bazán, Cabral y tantos más, se la jugaron y acompañaron a sentar las bases trasformadoras de un Sindicalismo de liberación. Ellos eran marxistas, peronistas, socialistas, radicales, comunistas y su unidad se centraba en tres puntos básicos: 1- la convicción de defender al pueblo y a sus trabajadoras, 2- en derrotar las dictaduras pero para ir más allá, ir contra la ideología del imperialismo, 3- forjar la unidad de todos los sectores políticos y la obrero-estudiantil, o sea las fuerzas del trabajo físico e intelectual como motor de nuevas y populares posibilidades democráticas.

Desde El Manifiesto Argentino abrazamos aquellos ideales y reivindicamos su vigencia, hoy, donde se hace imperiosa la unidad contra estos facinerosos gobernantes neoliberales que en nación, provincia y municipio ahogan al pueblo mientras se arrodillan ante los opresores intereses del mundo financiero, el oprobio más desalmado que la humanidad está viviendo. Viles cobradores de peajes de vida al servicio de reyes déspotas del mercado, acumuladores perversos de una riqueza monetaria con la se recuperarían continentes enteros como África, recursos que no podrían gastar los descendientes de 50 generaciones de ese mínimo 8 % de la población mundial que acapara y destruye todo el planeta a su paso.

Estamos acá, junto al colectivo de compañeras de diversas agrupaciones del campo popular para recuperar aquellas gestas históricas que nos marcaron como luchadores por nuestros derechos, porque ninguna conquista nos fue regalada, por cada una de ellas corrieron litros de tinta, de ideas, de sangre, de presos, de marchas, de muertos que nos legaron vida para la vida digna. Porque nos la merecemos. Porque nadie elige dónde nacer. Porque existir es un don que nos da el planeta a todas y a cada uno por igual. Porque sí. Y porque venimos para ser felices, para gozar del festín de la vida. Parece una consiga “verdad de perogrullo” pero es así de sencillo… y  así de inmenso. Nos merecemos como cualquier especie del planeta una vida digna.

Por esa dignidad, o sea  por esa cualidad del que se hace valer como persona, y que le impulsa a comportarse con responsabilidad, seriedad y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás, y no deja que lo humillen ni degraden… por esa dignidad (tal como la define el diccionario), lucharon aquellos estudiantes que concretaron la Reforma Universitaria hace un siglo. Veintiañeros decididos a ser escuchados, tenidos en cuenta, a definir y ejercer sus derechos, exigiendo un gobierno universitario propio, estrictamente democrático  y soberano, como lo plantearon en su Manifiesto Liminar.

Claro… Sólo para TODOS, NO TODAS fue en aquellos años, pero a parir de la Reforma, también las mujeres comenzamos a tener cabida, y luego del primer peronismo, ya con financiamiento del estado, se concreta la premisa de la gratuidad impulsada por los reformistas, y entonces comenzamos a participar, además de las mujeres, también los pobres y los obreros.

Por más de 150, años los egresados de la UNC fueron exclusivamente varones. En 1884 egresa la primera mujer, y recién en 1922 una se doctora. Pero a partir de ahí, el 60% somos mujeres en niveles grados y posgrados, y la mitad, provenientes de clases trabajadoras no universitarias y clases medias bajas.

Hace un mes, denunciábamos el reciente achicamiento de plazas para el comedor universitario, -que para muchas es su comida principal-, porque provienen de zonas rurales alejadas, con escasos recursos y esta universidad es su tabla de contención y de lanzamiento a nuevas perspectivas. Para ellos que son pobres, pero también para la población toda, porque necesitamos de universitarios para los avances en distintas ciencias que garanticen mejores condiciones de vida al pueblo y al planeta.

Sí, aunque no le guste a estos ceos, los pobres sí vamos a la universidad y por eso estamos acá defendiéndola. La Gobernadora Vidal con su edulcorada mirada imperialista neoliberal, y desde un retrógrado concepto meritocrático pretende definir quienes se merecen universidades y los que NO. “todos sabemos aquí que los pobres no llegan a la universidad”, dijo, y desnudó por completo la indignidad de su ideología.

La universidad pública, o sea del pueblo, que paga y sostiene el pueblo para el pueblo está hoy en la mira de esta gentuza CEO que enuncia “pobreza cero” porque en realidad detesta a los pobres y los quiere pobres como nacieron. Detestan las ideas libertarias, las quieren fuera de circulación.

Esta universidad nacional y pública, motor de la movilidad social en Argentina que nos enseñó a mirar al pueblo y a los trabajadores como nuestros hermanos, que nos hizo saber que estábamos estudiando gracias a ese pueblo y que debíamos retribuir ese esfuerzo siendo los mejores estudiantes y profesionales con un concepto solidario, no elitista y no sólo engordador de billetera propia.

No llegamos a la universidad porque éramos los mejores en la selección natural ni en la social (de hecho muchos somos primera generación de universitarios en nuestras familias que a gatas llegaron a completar su educación primaria o secundaria), llegamos a la universidad porque nos esforzamos, sí, pero  esencialmente porque existe este espacio, libre, gratuito y autónomo, que TODO el pueblo sigue sosteniendo para TODAS.  Porque los pobres también pagan tu universidad cuando pagan los impuestos incluidos en cada cosa q se consume…

Así que Gracias reformistas del 18. Gracias compañeros militantes de los 70. Ahora y siempre. Gracias jóvenes universitarios de la Agrupación Tosco por seguir en las trincheras. El Manifiesto Argentino aquí en Córdoba estará a su lado cada vez que nos necesiten. Algunos nos tildan… pero si esos del manifiesto son sólo “intelectuales”… somos eso y trabajadores,  que investigamos y planteamos ideas, palabras como motores de acción para pensar el país que necesitamos. Bregamos por una  educación pública, gratuita, obligatoria, con sentido nacional y social en todos los niveles, y proponemos el debate y la sanción de una Ley de Educación Superior que reasegure, profundice y actualice los principios y las mejores tradiciones de la Reforma Universitaria de 1918, definiendo a la Educación Superior como bien público y como derecho, donde debiera existir la materia Ética Profesional en todas las carreras universitarias y terciarias, públicas o privadas.

Para garantizar el acceso libre, democrático y abierto a la Universidad,  decimos que debe eliminarse toda forma de arancelización encubierta, y promover un sistemas de becas -para los sectores sociales menos favorecidos- que incluyan opciones habitacionales y alimentarias gratuitas que reaseguren su permanencia y cursada en la universidad.

Para terminar, un poco de poesía, porque las palabras nos nombran y entonces, nos completan:

Importan dos maneras de concebir el mundo, (nos enseñó Armando Tejada Gómez) Una, salvarse solo,/ arrojar ciegamente los demás de la balsa/ y la otra,/ un destino de salvarse con todos,/ comprometer la vida hasta el último náufrago,/ no dormir esta noche, si hay un niño en la calle.

Compañeras (siéntanse incluidos los varones): “lo único bueno y vital que cae del cielo… es la lluvia”… POR todo lo demás hay trabajar… hay que LUCHAR… o sea en verbo, en acción… y en imperativo plural… LUCHEMOS.

Nuestra compañera Graciela Bialet

 

Mempo Giardinelli y la compañera Dania Villanueva

 

 

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