HOMENAJE A LA COMPAÑERA EVITA

El 26 de julio recordamos un nuevo aniversario de la desaparición física de la compañera Evita. Han transcurrido 66 años de su paso a la inmortalidad y hoy más que nunca es bandera de justicia social y símbolo de lucha.

Agustín Tosco reconoció sus actitud revolucionaria enfatizando que entre muchas mujeres que en la historia de nuestro país han luchado por los derechos del pueblo, Evita es la que tiene el lugar más destacado. Su obra social es un ejemplo dignificador frente a un modelo económico de exclusión que empobrece cada vez más a los más humildes, en el que los trabajadores son despedidos y los derechos laborales menoscabados y en el que nuestros jubilados y pensionados son olvidados.

Su invalorable obra social

Junto a Juan Domingo Perón llevó adelante una inédita tarea de asistencia y contención social para atender la pobreza y otras situaciones de desprotección. Tradicionalmente en la Argentina esta actividad estaba en manos de la Sociedad de Beneficencia dirigida por un selecto grupo de mujeres de clase alta. En la década del 30 comenzó a evidenciarse que la Sociedad de Beneficencia como organización y la beneficencia como actividad, se habían vuelto obsoletas. A partir de 1943 comenzó a ser reorganizada y luego el peronismo se hizo cargo.

Ni bien retornó de su gira europea, Evita organizó una Cruzada de Ayuda Social a la ancianidad y a mujeres desamparadas mediante subsidios y hogares temporarios. El 8 de julio de 1948 se creó la Fundación Eva Perón, presidida por Evita, que desplegó una colosal labor que llegó prácticamente a todos los niños, abuelos, madres solteras y mujeres que eran único sostén de familia, pertenecientes a los estratos más carenciados de la población.

La Fundación realizó numerosas actividades, desde la construcción de hospitales, asilos, escuelas, jardines de infantes, colonias de vacaciones, hasta el otorgamiento de becas para estudiantes y ayudas para la vivienda. Evita puso en marcha un Tren Sanitario con aparatos médicos modernos, que acercaba la medicina a los pueblos alejados.

Eva Perón redactó y proclamó el 28 de agosto de 1948 el llamado Decálogo de la Ancianidad, una serie de derechos que al año siguiente fueron incorporados a la Constitución Argentina de 1949. Los diez Derechos de la Ancianidad eran: asistencia, vivienda, alimentación, vestimenta, cuidado de la salud física, cuidado de la salud moral, esparcimiento, trabajo, tranquilidad y respeto. La Constitución de 1949 fue derogada por el golpe del 55 y los derechos de la ancianidad no volvieron a tener rango constitucional.

 

El histórico voto femenino

El 27 de febrero de 1946, tres días después de las elecciones, Evita pronunció su primer discurso político en un acto organizado en agradecimiento al apoyo de las mujeres a la candidatura de Perón. En esa oportunidad, exigió la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y en particular el sufragio femenino. “La mujer argentina ha superado el período de las tutorías civiles. La mujer debe afirmar su acción, la mujer debe votar”, sostuvo.

La mujer argentina se había incorporado masivamente al mercado laboral, de ahí que la política no podía seguir excluyendo a millones de mujeres de los derechos civiles.

El proyecto de ley fue presentado inmediatamente después de asumido el primer gobierno de Perón, el 1 de mayo del 46. La oposición de los prejuicios conservadores resultaba evidente, no sólo entre los partidos opositores sino incluso dentro de los partidos que sostenían el peronismo. Pese a que era un texto corto en tres artículos, que prácticamente no podía dar lugar a discusiones, el Senado recién dio media sanción al proyecto el 21 de agosto. Un año después, el Congreso unánimemente convirtió en ley la igualdad de derechos políticos entre hombres y mujeres y el sufragio universal en la Argentina.

 

Impulsora del Partido Peronista Femenino

En 1949, con el propósito de incrementar la participación de las mujeres en la vida política argentina, Eva Perón fundó el 26 de julio el Partido Peronista Femenino en el Teatro Nacional Cervantes de Buenos Aires. El partido estaba organizado a partir de unidades básicas femeninas que se abrían en los barrios, pueblos y sindicatos canalizando la militancia directa de las mujeres.

El lazo con los trabajadores y sindicatos

Evita estableció un fuerte vínculo con los sindicatos y los trabajadores, sus descamisados, a quienes atendía personalmente en su despacho. Dentro del peronismo las organizaciones obreras se constituyeron en la columna vertebral del movimiento multisectorial. Eva Perón tendió un enlace directo y privilegiado entre Perón y los sindicatos. Por esta causa fue el sector sindical el que lanzó la candidatura de Evita a vicepresidente en 1951.

Evita tenía una visión sumamente combativa por los derechos sociales y laborales y pensaba que la oligarquía y el imperialismo actuarían incluso violentamente para anularlos. Tan estrecha fue la relación que al morir su cuerpo embalsamado fue llevado a la CGT.

 

 

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