SALUD PÚBLICA

Preocupante diagnóstico

 

“Los países que salen adelante son los que invierten en tres aspectos claves: salud, educación y trabajo” 

 

No es nuevo que la salud pública en Argentina no goza de un presente saludable. Desde hace muchos  años el desfinanciamiento es crónico y los inconvenientes se acentúan sensiblemente porque el Estado no garantiza debidamente este derecho constitucional. En los hospitales públicos de nuestra patria se atienden el 36% de la población que no cuenta con obra social, pero cada vez las carencias en la atención son mayores ya que el presupuesto no está a la altura de las necesidades de la población, lo cual es un síntoma de la verdadera importancia que le da el gobierno nacional a la salud de sus compatriotas. De a poco se recortan o se desmantelan programas, se cierran áreas importantes en los hospitales, siguen los despidos como en el Posadas. Como denunció la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), todo es parte de un modelo digitado por el Banco Mundial.

 

Degradación del Ministerio

El Ministerio de Salud cumple la función de planificar globalmente el sector salud y coordinar con las autoridades sanitarias de las jurisdicciones provinciales y del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la implementación de un Sistema Federal de Salud, consensuado.

La decisión de Macri de reestructurar diez ministerios en medio de la crisis y el ajuste, degradando al Ministerio de Salud en una secretaría de Estado, se compara con lo que hicieron los gobiernos de facto. En 1946 Juan Domingo Perón creó la Secretaría de Salud Pública que, con la reforma constitucional de 1949 se transformó en Ministerio, el cual condujo Ramón Carrillo. El golpe del 55 lo disolvió y Salud pasó a formar parte del Ministerio de Asistencia Social.

Frondizi en 1958 volvió a darle el rango de ministerio pero en 1966 Onganía lo volvió a eliminar y lo absorbió el Ministerio de Bienestar Social.

 

Recorte presupuestario

En agosto de 2016 Macri anunciaba la puesta en marcha de la Cobertura Universal de Salud para “ordenar el sistema y transformarlo en uno más justo, más integrado y que atienda mejor a la gente”. Pero no es tal la realidad de sus palabras teniendo que se redujeron las vacunas del Calendario Obligatorio, hay restricciones en la entrega de insumos a las provincias y desguace en el hospital Posadas donde se cerró el servicio de cirugía cardiovascular pediátrica, por citar algunos ejemplos. Una realidad que los médicos califican de retroceso de los derechos sanitarios.

Los trabajadores de la Dirección de Enfermedades Transmisibles por Vectores denunciaron un desmantelamiento del área a cargo de planes de prevención y control del dengue, zika, chikungunya, Chagas y leishmaniasis. Dicha decisión tuvo su impacto. Según cifras del propio Ministerio de Salud, en 2016 hubo más de 40 mil casos confirmados y 73 mil sin confirmación, un crecimiento significativo respecto a años anteriores. Además, como consecuencia de la merma en la distribución de medicamentos para enfermedades de tuberculosis, muchos pacientes quedaron desprovistos de atención.

En junio de 2016, el presupuesto de la Dirección de Sida y Enfermedades de Transmisión Sexual se encontraba con una casi total subejecución, no registrándose compras de preservativos, insumos ni medicamentos que debería proveer el Ministerio de Salud.

Un año después el Ministerio sufrió nuevos recortes de presupuesto, vaciamientos, subejecución, o en muchos casos cierre definitivo de algunos de sus programas. Un análisis realizado por el diario La Nación señalaba que ese año se redujeron programas como Atención de la madre y el niño y Atención sanitaria en el territorio.

 

En Córdoba

La crisis del sistema de salud público de Córdoba es uno de los problemas que no puede ocultar el gobierno, dado el perjuicio que provoca en amplios sectores de la población. El presupuesto destinado al Ministerio de Salud tanto en 2017 como en 2018 es el más bajo de los últimos 12 años. El déficit de profesionales especialistas es endémico sobre todo en el interior provincial, tanto en atención especializada como en atención primaria. La situación es alarmante en la actividad quirúrgica por la falta de anestesistas, lo que está obligando a derivar a los pacientes a otros centros de atención, con el perjuicio económico que significa al tener que desplazarse además de estar creando listas de espera indeseables.

En la Provincia, 1.250.000 personas no tienen cobertura médica y concurren al sistema público, hay otras 350 mil que teniendo una obra social se atienden en los hospitales públicos, pero falta infraestructura, personal e insumos suficientes para atenderlos. Digamos entonces que la realidad de la salud pública en Córdoba ni dista mucho de la nacional.

 

En defensa de la salud pública

La salud no es una mercancía que pueda estar librada al mercado, por eso los profesionales de la salud pública con el apoyo de organizaciones sindicales, sociales y políticas desde hace algún tiempo enfrentan el modelo sanitario macristas con jornadas de lucha en todo el país. En Córdoba, ayer jueves por la tarde, Luz y Fuerza participó de la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública junto a la Unión de Trabajadores de la Salud, la CTA Autónoma y el Movimiento por el Derecho a la Salud.  Más temprano en Buenos Aires, la Marcha convocada por la Federación Sindical de Trabajadores de la Salud movilizó a miles de personas desde el Ministerio hasta Plaza de Mayo que rechazaron la eliminación del Ministerio y la falta de recursos para el área.  El miércoles 3, se realizó un nuevo abrazo al Hospital Posadas.    

 

Fuente: www.perfil.com

Laizquierdadiario

 

Nuestro sindicato participó en córdoba en la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública.  En la foto la vocal del Consejo directivo Sabrina Pereyra

 

 



La salud mental está en nuestros Derechos

El 10 de Octubre es el Día Mundial de la Salud Mental, día en el que se propone observar a las personas que enfrentan dicha problemática de manera más empática.

Cuando hablamos de salud mental, hacemos referencia al sentir humano, al pensamiento y todas sus funciones, las cuales pueden verse afectadas por diferentes conflictivas que se podrían generar en cualquier momento de la vida, desde que somos niños hasta la vejez. Es importante saber que ninguno de nosotros está exento a estas problemáticas y no solo sufre quien la experimenta, sino también sus familiares y entorno se ven afectados.

La promoción de entornos y condiciones de vida que propicien la protección y restablecimiento de la salud mental es una preocupación vital de las personas, comunidades y sociedades que debe ser prioridad a nivel mundial (OMS).

Es importante concientizar sobre la importancia de conocer cuáles son sus derechos; propiciando la plena implementación de las leyes de salud mental vigentes en el país y en las provincias.

¡La salud mental no es cosa de locos, es cosa de todos!

 

 

 

“Ayúdanos a crear espacios de trabajo saludables”

      Área Centro Preventivo de Salud Ocupacional (CePSO)

 

 

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