HOMENAJE A TOMÁS “TITI” DI TOFFINO

El 30 de noviembre, junto al mástil del playón del Edificio Central, el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba realizó un homenaje a nuestro compañero Tomás “Titi” Di Toffino, un valiente y comprometido dirigente de Luz y Fuerza, que fuera secuestrado y desaparecido por la genocida dictadura cívico-militar.

En el acto, que se realizó conjuntamente con la Comisión y Archivo Provincial de la Memoria, contó con la presencia de la familia del Titi, su esposa compañera Dalinda Olmos de Di Toffino y sus hijos Silvia y Tomás.

Junto a los miembros del Consejo Directivo, de la Subcomisión de Derechos Humanos y de los afiliados lucifuercistas, concurrieron  compañeros y compañeras de militancia del Titi y numeroso público.  Nuestro Secretario General Gabriel Suárez ese mismo día estaba en Mendoza participando en una reunión de Secretarios Generales de los sindicatos de Luz y Fuerza de todo el país.

En primer término se repuso el “Árbol de la Memoria” que había sido instalado por la Comisión y Archivo Provincial de la Memoria en noviembre de 2012 porque una tormenta huracanada había destrozado el macetón.

Posteriormente hicieron uso de la palabra la compañera Silvia Di Toffino, hija del Titi; el compañero Héctor Agustín Tosco;  Gustavo Tisera; Soledad García y María Cristina. 

El acto fue muy emotivo, por lo que reproducimos las palabras de los oradores

 

Silvia Di Toffino: “En la escuela te preguntan a qué se dedica tu papá, nosotros decíamos “defensor de los trabajadores, luchador”, así lo tenemos anotado en los cuadernos”

Quiero agradecer a la Comisión Provincial de la Memoria y al Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba por acompañarnos a plantar el árbol de la memoria. El 20 de noviembre de 2012 se colocó el primer arbolito de una serie de arbolitos a partir del trabajo del Archivo Provincial de la Memoria. Viniendo hacia acá, recordaba cómo fue aquel día de su secuestro; yo era muy pequeña -soy la hija más grande de Titi, después viene Tomás, Hernán y Agustín- y prefería dar vuelta porque el 30 de noviembre es un día negro en nuestra familia, es estar en un lugar al que no se le deseamos a nadie, la desaparición es un hueco en la vida de una familia, de una sociedad y de un país. Entonces recordaba cuando éramos muy chicos, en plena dictadura, acompañar a nuestra mamá, que también era empleada de esta empresa, y al ingresar por calle Tablada teníamos que avisar porque estaba el ejército de un lado y la policía del otro evitando que la gente entrara.

Mi madre a partir del 30 de noviembre del 76 padeció -hasta que llegó la democracia- que la policía y el ejército la pararan todos los días antes de marcar el ingreso para requisarla por ser la compañera y esposa de Titi y ser militante lucifuercista.

Hoy pensando en el país que queremos, en el país que mi padre y sus compañeros – varios están acá- que militaron con mi padre como el Negro Villa, otros sufrieron el campo de concentración junto a mi padre como el Ruso Kunzman, a quienes agradezco que estén porque son la parte final del Di Toffino que no pudimos tener y ese final lo compartimos de por vida con ustedes. El Ruso en su momento escribió una hermosa carta dedicada a mi padre, porque una de las actitudes que tuvo Tomás Di Toffino en el campo de concentración y que lo pintan tal como fue en cualquier ámbito, fue un ser excepcional como pocas personas pude ver en mi vida, Titi amó la vida. De chicos íbamos a la escuela de verano de Unión Eléctrica y nunca me voy a olvidar que se festejó el retiro de las tropas norteamericanas de Vietnam; yo había tenido la suerte que mi papá me explicó lo que pasaba en Vietnam, porque cuando estuvo en la asunción de Salvador Allende, los vietnamitas le habían regalado a las distintas comitivas, en este caso a Luz y Fuerza de Córdoba con Tosco a la cabeza, distintos presentes para entender qué es lo que ellos hacían. Cuando en la escuela te preguntan a qué se dedica tu papá, los niños dicen maestro, médico, comisario, empleado, juez, me acuerdo que nosotros decíamos “defensor de los trabajadores, luchador”, así lo tenemos anotado en los cuadernos.

¿Qué es ser un luchador y defensor de los trabajadores? Es alguien que quiere cambiar la realidad nefasta que viven los trabajadores, es el que piensa no en su bolsillo sino en el del resto de los trabajadores y trabajadoras, porque los derechos se conquistan y se construyen cotidianamente.

Mi padre siempre nos decía que quería que este país sea un lugar donde todos los chicos tomen un vaso de leche, tengan zapatillas, ¿tan difícil es entender esa lógica, ese razonamiento para defender al pueblo en general? Acá tuvo que imponerse un sistema nefasto para que todos los que tenían derechos dejaran de tenerlo. Por eso los juicios del terrorismo de Estado nos ha dejado claro quién es quién, qué significó la dictadura cívico militar para el país. El atraso que hoy Argentina tiene en el mundo se lo debemos a aquella dictadura, a lo que generó económicamente con la deuda externa. Esos huecos son los que nos van a costar décadas revertir, pero si no pensamos en una sociedad con dignidad para todos, para los niños, para los adultos mayores, para la diversidad cultural existente, nunca vamos a salir.

Me parece que el mejor ejemplo que podemos arriar como bandera es la de esa generación de hombres y mujeres que dieron su vida por un mundo mejor, no dieron su vida por una casita en el country o un auto último modelo, la dieron para que todos los trabajadores y trabajadoras tuvieran derechos, para que sus hijos vayan a la universidad, porque la educación, compañeros y compañeras, es lo que nos iguala, lo que nos salva, y si no tenemos una educación pública para todos y todas estaremos hundidos.

Cuando se habla que los trabajadores de EPEC son los que mejor cobran, yo les digo que no se equivoquen,  hay que estar contentos cuando un trabajador tiene un buen ingreso. Es producto de la lucha y de un Convenio Colectivo de Trabajo que era el mejor en los años 60 y 70. Esa generación de trabajadores luchaba para eso.

Entonces el mejor homenaje es que cada uno desde su pequeña trinchera, pensemos en cómo podemos cambiar esta realidad que no la va a modificar uno solo, requiere de unidad, de compromiso social y convicciones porque sin convicciones no se puede cambiar la realidad.

Dalinda Olmos de Di Toffino con sus hijos Tomás y Silvia Di toffino
Se repone el Arbol de la Vida en homenaje al Titi
El secretario de Prensa Dante Maldonado inicia el acto de homenaje al compañero Tomás Di Toffino

Héctor Agustín Tosco: “”Nuestro Convenio Colectivo de Trabajo está construido sobre los cimientos que son los hombros de estos hombres como Titi y Agustín, y es nuestra obligación luchar para mantener lo que nos han legado”

 

Compañeros, como todos los años venimos, a conmemorar al compañero Titi Di Toffino. El compañero era el Secretario Adjunto de la Dirección del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba ¡en la Resistencia!  Esto significa que en ese momento ¡no teníamos sindicato, tampoco teníamos Convenio Colectivo ni fondos sindicales!

El sindicato había sido asaltado por la represión en Córdoba comandada por Lacabanne,.  Mientras asesinaban a nuestros compañeros, Agustín Tosco, el hermano del Titi, vivía en la clandestinidad. Digo todo esto para que sepamos dónde estamos y sepamos lo que bancaron estos compañeros. El Titi en ese escenario, vino a trabajar porque los entregadores de la Argentina habían cancelado todos los permisos gremiales. Tosco estaba despedido, ¡echado! Las familias de otros tantos igual que él vivían de la colecta que se juntaba cuando el compañero Di Toffino iba a pagarles. La solidaridad existente en ese momento es el valor que hay que rescatar, la actitud de estos hombres que vivieron para nosotros y no para ellos, esto es lo que hay que rescatar, así como también su valentía y rectitud de todos estos compañeros. Hay que saber claramente, ¡que nuestro Convenio está construido sobre los cimientos que son los hombros de estos hombres! Todo lo que tiene el Convenio la represión lo puso ahí para poder perseguirlos a ellos, compañeros.

¡Hace 42 años que no está con nosotros el Titi porque esos mismos entregadores se lo llevaron de acá!, por eso está la maseta acá. El compañero no dio su vida, ¡al compañero se la quitaron! ¡Ninguno de nosotros quiere morir, sólo queremos una sociedad justa y que no esté manejada por criminales!, ¡criminales que hoy se encuentran en todos lados!

A los jóvenes que no conocieron al Titi, directamente o indirectamente sepan compañeros que adentro de nuestros cuerpos estos hombres viven, tienen que vivir, es nuestra obligación luchar para mantener lo que estos hombres nos han legado, por eso los conmemoramos acá, por eso estamos todos acá, porque tenemos la huella de ellos metida adentro. ¡¡Y los que están ahí que lo sepan bien!! ¡¡porque no vamos a bajar los brazos para que la energía sea un bien social y no una mercancía!! ¡¡Sépanlo bien!!

¡¡A todos los que pretendan entregar la empresa, sepan que se la vamos a disputar hasta que no demos más como lo han hecho nuestros antecesores!! ¡¡¡Sépanlo bien!!!     

 

María Cristina: “Quiero agradecer particularmente al Sindicato de Luz y Fuerza, sería injusto si no reconozco que esta actividad de hoy fue una iniciativa de ellos”

En primer lugar un agradecimiento profundo a todos los presentes acá, veo muchas caras que me emocionan mucho porque justamente hoy se cumplen 42 años del secuestro del Titi.

Cuando nosotros pensamos la actividad de los árboles de la vida desde una institución estatal como es el Archivo Provincial de la Memoria, donde con todo el apoyo de la Comisión Provincial de la Memoria realizamos una tarea que es trabajar con el material documental para entregar a la Justicia y a las víctimas de la dictadura que puede ser visto como más burocrático, concreto y que se puede medir en términos de eficiencia, decidimos homenajear a las 254 víctimas que eran las primeras víctimas de esta Megacausa en el año 2012. Me acuerdo todo lo que discutimos porque para nosotros era fundamental cuidar a las personas, porque estar acá un día como hoy es obligarlas a acercarse a ese dolor. No es un día de festejo, es un día de conmemoración muy doloroso, entonces cómo nosotros podíamos obligar a las familias, a los compañeros, a los sobrevivientes a volver a reunirse en esta fecha.  Sin embargo la devolución que tuvimos en el primer árbol de la vida y en los más de doscientos que colocamos cada viernes, fue bastante parecido a hoy, a sentir -como dijo Alicia Greco, otra gran obrera de la memoria y de la justicia, el día lunes en el homenaje a Vilma-, a corazonar, poner el corazón en la tarea como se pone el corazón en la lucha y en cada marcha.

Siempre me quedo pensando lo difícil que es pedirle a la Negrita, a Silvia, a Tomás, a Agustín que fue nuestro compañero de trabajo, que un día como hoy estén acá y que tengan que hablar y compartir la historia del Titi, pero bueno, la idea de los árboles de la vida fue esa, que el convencido y quien lo recuerda tenga un lugar también para homenajearlo y asociarlo a otros recuerdos, a algo que crece. Y que las personas que por ahí no conocen su historia, vea la maseta y se haga una pregunta, que sepan que están los juicios, que sepan que hay memoria y que otro país es posible, y que es posible si se basa en estas cosas, sino obviamente terminaremos siendo lo que no queremos ser, una colonia, esto está claro” (…)

Quiero agradecer particularmente al Sindicato de Luz y Fuerza, sería injusto si no reconozco que esta actividad de hoy fue una iniciativa de ellos que con mucho respeto nos convocaron sabiendo que el primer árbol lo habíamos puesto nosotros, pero en realidad ellos han sido los que motorizaron esto y para nosotros es una gratificación muy grande. Que ellos hayan tomado esa posta nos indica que algo bien se hizo.

 

 

Gustavo Tissera: “Tomemos no en palabras sino en hechos el compromiso que tuvieron esos hombres de los años 70

Buenos días a todos, todas y todes. Pertenezco a la generación del 70, esa generación que teníamos como faro en América Latina a la patria de Fidel, Camilo y el Che, pero acá en Córdoba, cuando nos preguntaban qué sindicato queríamos, decíamos el sindicato de Agustín Tosco y Tomás Di Toffino. Ese es el sindicalismo que queríamos y seguimos queriendo.

La gran mayoría en los 70 estuvimos en la casa de Luz y Fuerza, siempre fuimos bien recibidos y muchos de los que hoy están en el panal también fueron acogidos en esa casa; esos mismos que hoy quieren privatizar EPEC, esos mismos que hoy quieren destruir el Convenio Colectivo de Trabajo que tanta lucha y sacrificio costó.  Son los mismos que tienen la policía para demoler los hogares de los vecinos desalojados de las tierras de Juárez Celman. Me podrán afirmar que los tiempos han cambiado, puede ser… pero el Titi Di Toffino sabía que todo iba a cambiar con la dictadura, solo su conciencia, moral y compromiso lo siguió teniendo en su lugar de trabajo. Allí estuvo y de allí se lo llevaron. Tomemos no en palabras sino en hechos el compromiso que tuvieron esos hombres de los años 70, reivindiquemos a la generación del 70, pero denunciemos a aquellos que están actuando en contra de los ideales de esa generación. Necesitamos volver a esa patria y a ese futuro que nos merecemos.

Podemos decir muchas cosas pero lo que no podemos hacer, es bajar las banderas. Hoy más que nunca toda Córdoba debe estar defendiendo a la EPEC estatal y pública para los cordobeses. Queremos que todos estos mercenarios que están, se vayan. Queremos que EPEC vuelva a ser aquella que defendió el Gringo y Titi. Queremos que todo Córdoba apoye la lucha en contra de la tercerización y privatización de esta empresa que pertenece a los cordobeses”.

 

Soledad García: “Titi era una referencia en Córdoba del proyecto de liberación nacional y social”

Un reconocimiento a la Comisión y al Archivo Provincial de la Memoria, al Sindicato de Luz y Fuerza. La familia Di Toffino debe ser siempre muy acompañada y las palabras nuestras sirven, sólo que es difícil ser leales a la convicción, al compromiso y a la práctica abierta a otros sectores de trabajadores, no sólo a los de Luz y Fuerza, que tenía el compañero Titi Di Toffino. He sido su amiga y compañera de lucha.

El Titi tenía una característica que no se ha dicho porque se marca otras virtudes como la coherencia, el querer cambiar la sociedad por una justa, o hay o no hay justicia. Y claramente como dijo Héctor, nadie quería dar la vida, a no ser que tuviera ese idealismo, pero en general no queríamos dar la vida.  Sí sabíamos los sindicalistas que arriesgábamos la vida, sabíamos que nos la podían quitar porque estábamos en el marco de una persecución e intervencionismo, sobre todo a SMATA y Luz y Fuerza.

Cuando se formaron las coordinadoras de gremios en lucha en todo el país, y aquí fusionamos en la Mesa de Gremios en Lucha, Titi con el Negro Villa, Eduardo Requena y otros compañeros desaparecidos, eran una referencia en Córdoba. No había movilización bajo la consigna de la liberación nacional y social, que era un proyecto liberador, que se hiciera fuera de la Mesa de Gremios en Lucha. Pocas veces se ha dicho que Titi integraba la Mesa de Gremios en Lucha. Primero era Mesa Provisoria con coordinadores en diversos lugares del país. Todo lo que fuera combatividad y antiburocracia estaba expresado en las coordinadoras de gremios en lucha de los años 75 y 76, y en Córdoba confluimos como dije en la Mesa de Gremios en Lucha. Recuerdo esto porque a veces nos olvidamos de hablar de todas las cosas que vivimos, en la historia no están visibilizadas muchas cuestiones. Ya los compañeros de Perkins honrosamente tienen su libro; yo tengo aquí el único trabajo que hay sobre la Mesa de Gremios en Lucha, y lo que quiero decir es que es difícil ser coherentes y es difícil decirle no a la privatización de EPEC en la práctica. Como dijo Silvia, son los ´bien pagados´, pero hay que explicarle a la gente que si son bien pagados y tienen un buen Convenio, no son privilegiados. Hay que trabajarlo al tema. Veo cómo la gente del común los reputea a los trabajadores de EPEC todos los días. Entonces me parece que hay que hacer una campaña -quizás Luz y Fuerza la ha hecho y yo no la conozco- como en las escuelas, para sacar ese estigma que han metido sobre los trabajadores de Luz y Fuerza porque si no, hay una disociación.  Todo el mundo se llena la boca con Tosco, pocos conocieron a fondo la ética de Tosco y la honraron, y entonces las palabras vuelan, van y vienen. Tenemos que ser coherentes con una práctica cotidiana de solidaridad, de respeto al que piensa diferente, de coherencia, de saber que los trabajadores y trabajadoras podemos ir juntos, marchan juntos aunque estemos en tendencias separadas. No somos enemigos entre nosotros pero sí nos tenemos que cantar las cuarenta aunque no nos agrade (…)

El Titi se abría, tenía una forma, una ternura con la gente; no tenía la oratoria de Tosco pero era coherente y lo caracterizaba la preocupación de hablar cotidianamente con los compañeros y compañeras para saber qué les pasaba, y me imagino al ver a las chicas y al Colorado que en La Perla habrá sido igual. Porque hay que decir eso compañeros, no somos distintos en el campo de concentración que en la vida diaria, no somos duales.

Un gran abrazo. Quizás muchas cosas no dije pero hay otras que sentí en este momento, con un país vallado, con señores que están arreglando sus negocios y no precisamente en beneficio de la patria. Por eso apelo a la unidad y la coherencia.

 

Fernando Navarro (Secretario de Finanzas y Administración)

“A ellos les arrebataron la vida por la Soberanía, no solamente por Luz y Fuerza, es lo que más los enaltece”

“Estos próceres, como les digo yo, estos mártires, cuando más vigencia tienen su historia y su protagonismo, es  en estas épocas como la que estamos viviendo ahora. Ellos dieron la vida por la Soberanía, no solamente por Luz y Fuerza, era por una ideología, por una forma de ver las cosas en la sociedad.

Esta mañana veía así resúmenes de la visita del Presidente de los EEUU, haciendo chistes, hablando de la juventud con nuestro Presidente y realmente me generó un sentimiento que no te tiene que generar, que es el odio, porque uno recuerda a estos compañeros que dieron la vida, les arrebataron la vida en realidad, por causas dignas, nobles, por lealtad y realmente en estos momentos de nuestra historia es donde más se enaltece la figura de nuestros compañeros desaparecidos, de Alberto Caffaratti, de Hernán Vives, de José Brizuela y en este caso en particular de Tomás Di Toffino”.

 

 

Héctor “el Ruso” Kunzman, sobreviviente de La Perla

– ¿Cómo lo conoció al compañero Di Toffino?

-Yo lo conocí a Di Toffino recién adentro de La Perla, fui secuestrado el 9 de diciembre y él ya estaba ahí desde el 30 de noviembre, hoy hace 42 años, así que lo conocí unos días después de llegar, habrá sido alrededor del 15 de diciembre, no sé la fecha exacta, pero unos días después de mi caída en La Perla. Así que ahí lo conocí y compartí con él esos dos meses hasta que a él se lo llevan para matarlo.  Esos dos meses parecen dos años, cinco años, porque realmente fueron muy intensos, se vivían minuto a minuto y tuve la suerte, la fortuna, primero de estar vivo, de poder contarla y segundo de haber conocido una persona como el “Bongi” Di Toffino , personas que realmente te llenan el alma. Hoy estamos aquí cumpliendo con  la memoria, recordando los que quedamos vivos a  los que hicieron tanto por nuestro país en esas luchas de aquella época, como Di Toffino y bueno es nuestro deber y además lo hacemos con orgullo y con alegría

-¿Qué nos puede compartir de lo que vivió con Di Toffino en esos dos meses en La Perla?

-Nosotros éramos los dos aficionados al ajedrez y tuvimos la suerte de encontrar ahí en “la cuadra” una par de tableros. Estábamos tabicados por supuesto, pero encontramos un par de tableros de ajedrez con las piezas hechas con migas de pan y entonces jugábamos al ajedrez por señas, de colchoneta a colchoneta, él estaba a unos 4-5 metros. Inventamos un código para poder jugar cada uno en su tablero, haciendo los movimientos propios y los del otro.

-¿Recuerda el día que se lo llevaron?

Si, lo tengo presente.  Cuando lo vinieron a buscar, él sabía a dónde iba y que le iba a pasar y sin embargo se levanta con mucho aplomo, tranquilo,  y nos saluda y se despide de nosotros, eso fue en febrero del 77. Jamás voy a olvidar esa imagen.

 

Enrique Villa, ex secretario General del Sindicato de  Perkins

– ¿Cómo lo conoció a Di Toffino?

– La relación con el Titi, con el Agustín y con todos los otros compañeros nació a partir de que ellos nos prestaban la sede sindical  y nos ayudaron a ganar las elecciones en Perkins. Una vez que ganamos las elecciones en febrero del 1973  y estando el Gringo en la CGT con Atilio López, nosotros nos integramos en la CGT.

– Recién en el acto se mencionó la participación de Di Toffino en la Mesa de gremios en Lucha  ¿Qué recuerda de eso?      

– En el año 74 se produce el navarrazo, el Golpe que le dan a Obregón Cano y Atilio López  y la intervención posterior de Luz y Fuerza en octubre de ese mismo año. Entonces ahí Tosco con toda la habilidad, forma el Movimiento Sindical Combativo  y eso dura hasta que él se tiene que ir a la clandestinidad, porque la CGT estaba copada por la derecha peronista, o sea la patota de López Rega. Al matarlo a Atilio López  y el Agustín en clandestinidad, se forma la mesa de Gremios en Lucha y ahí el Titi tuvo una gran importancia. Teníamos la suerte de haberlo conocido desde antes, porque era el que más pregonaba por nosotros en nuestra actividad en Perkins.

-¿Los acompañaba en su tarea en el gremio de Perkins?

Si, muchísimo, era una referencia para nosotros, Di Toffino y el Agustín. La Negrita (se refiere a Dalinda Olmos, esposa de Di Toffino y también compañera del gremio) y el Titi iban al sindicato de  Perkins, ubicado en Tablada y Rivera Indarte, a hacer volantes. Nosotros como éramos un gremio de primer grado recibíamos directamente la plata, los aportes,  teníamos dinero, por lo que compramos un mimeógrafo. En ese tiempo, se picaba un stencil, luego se pegaba al rodillo del mimeógrafo y así se imprimía. La Negrita y el Titi venían con el stencil hecho y nosotros le sacábamos el volante, para nosotros era una alegría poder devolverle el apoyo que ellos nos habían dado a nosotros.

Con el Agustín he tenido reuniones en otros lados, al que nos llevaban clandestinamente. Di Toffino ha sido un maestro para nosotros, la mano derecha de Agustín y estuvo en la lucha arriesgando mucho, él sabía lo que podía pasar, pero estuvo hasta el final,  hasta que se lo llevaron en noviembre del 76. Fue muy importante, era un militante de fierro. Este homenaje creo que es merecido a él y a los 4 desaparecidos de Luz y Fuerza.

 

Ana Barnes, Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba

Soy de la generación de Di Toffino, soy de esa generación, soy mendocina, pero a los 18 años me vine a Córdoba. Hoy venimos a este homenaje a dejar un abrazo militante y solidario de las Abuelas a la familia Di Toffino y a todos los compañeros de Luz y Fuerza  porque es realmente muy importante la reivindicación de estos compañeros.

A Tomás y a Tosco  en esos compromisos de las luchas populares posiblemente nos hubiéramos cruzado en alguna de las movilizaciones e inclusive en el entierro  de Agustín Tosco, pero todos sabemos cuál fue su personalidad, cuál fue su lucha y su compromiso.

En honor a eso y en este lugar quería dejar un mensaje en honor a estas banderas que hoy nos conforman y prácticamente las únicas que tenemos como herramienta de lucha, la de este compañero, Tomás Di Toffino y la de los 30 mil desaparecidos y la de todos los luchadores populares que hoy están poniendo el cuerpo ante esta política neoliberal que trata de aplastar. También quiero decir que nos duele el dolor que generan todas estas políticas de exclusión social, de un gobierno que trata de desmerecer y derrotar todo lo que sea un derecho adquirido, pero básicamente quiero decirles que estamos en condiciones de formar algo grande, de comprometernos entre nosotros con estas banderas para derrotar definitivamente a estos gobiernos neoliberales, para que no los tengamos nunca más en nuestra patria, somos capaces de eso. Es decir, de alguna manera que sepan que estamos en capacidad de construir, que dejamos nuestras mezquindades por algo más popular y más inclusivo

– ¿Por qué crees que después del nunca más y de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, hoy volvemos a vivir un estado cada vez más represivo? ¿Por qué repetimos la historia?

-Yo creo que no estamos condenados a repetir nada, yo creo que las construcciones son así se adelanta y se retrocede pero creo que fundamentalmente en la voluntad popular, en la voluntad de los militantes, en las banderas de nuestros desaparecidos, en nuestro compromiso social, en esto de dejar de vernos el ombligo y llegar a sentir el dolor que creo que esto es lo que caracteriza a los argentinos, por más que en algún momento se encuentre esto que estamos viviendo que tampoco les está siendo fácil llevarlo adelante, no tienen todo en sus manos y creo por eso que somos capaces de construir algo grande con acuerdos generales para derrotar este gobierno neoliberal que nos ha tocado en este camino

– Hechos como éste, como recordar, como hacer memoria ¿Sirve?

-Por supuesto, sirve en la construcción de memoria, esto representa la construcción de nuestros militantes que no ha desaparecido y por eso están acá, están vivos. Porque mientras haya un niño con hambre hay uno de los 30mil, los 30 mil y  Tomás Di Toffino peleando en las calles y diciéndonos adelante compañeros

 

.