ENTREVISTA A GUSTAVO TISSERA

Entrevista a Gustavo Tissera, Presidente de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas de Córdoba

 

Gustavo Tissera: A Luz y Fuerza nadie le regaló nada, todo lo lograron con la lucha y eso hay que defenderlo

 

 

Para un poderoso es muy fácil imponer algo, pero el tiempo, como en aquellos años de la dictadura, está de nuestro lado, de los trabajadores y el pueblo

Gustavo Tissera es quien ha tomado la enorme responsabilidad de asumir la presidencia de Familiares, el Organismo de Derechos Humanos con más trayectoria de Córdoba, luego de la partida de  la gran e inolvidable Emi D’ambra. Con un camino común y compartido  pero a la vez muy distinto al de ella, y al de todas “las viejas” como le dicen ellos  a las abuelas y a  las madres, dice que Familiares y referentes como Nelly Llorens o Emi  le enseñaron  otra forma de militar.

Fue preso político durante 10 años, entre 1973 y 1983 y dice con gran admiración y agradecimiento que Agustín Tosco fue el primero en reconocerlos como presos políticos, “fue en un acto acá en este gremio,   en un momento muy complejo para hacerlo”, dice.

Cuenta además, que en los años que estuvo detenido, coincidió con varios compañeros de Luz y Fuerza en la cárcel de Resistencia, Chaco, “recuerdo a Paviolo”, dice, “al negro Santillán, que todavía lo veo por acá. Luz y Fuerza fue muy importante en la lucha por los presos políticos, con una gran solidaridad  y entrega”.

 

-Los antecesores de los actuales  organismos de Derechos Humanos nacen con la dictadura de Onganía ¿Qué recordás de ese camino?

–  Yo comencé mi militancia en el peronismo de base y alrededor del año 71  me incorporo al PRT. Para esos años ya existía la Comisión de Familiares de Presos Políticos, Gremiales y Estudiantiles (COFAPPEG), el antecedente de  Familiares, comisión que se formó con los presos del Cordobazo y dura hasta la amnistía de Cámpora.

La segunda comisión se rearma con nosotros, con los primeros seis presos políticos  en Córdoba después de las elecciones del 73. En ese momento se discutía  si éramos presos políticos, tengamos en cuenta que yo soy detenido en el año 1973  y reivindicar a alguien en ese momento como preso político  era muy difícil, muy complicado.

–  ¿Tosco es el primero en reconocerlos públicamente como presos políticos?

–  Sí, en  el año 74 el gringo  Tosco acá en el gremio  en un acto reivindicó  a los presos  que estábamos en ese momento,  como presos políticos.   Para nuestras familias era muy importante, nosotros como militantes siempre supimos por qué estábamos presos , nunca habíamos hecho nada para beneficio propio sino que era dentro de un accionar de nuestro partido, pero para la familia es muy difícil comprender eso, entonces yo me acuerdo la alegría de mi padre y de todos los otros padres  cuando el Gringo hace un acto acá exclusivamente reivindicándonos como presos políticos. Fue un aliciente para nuestros padres enorme.

Por eso fue que yo me involucré en la lucha de la libertad de Milagro Sala,  más allá de que el mandato de mi organización  era integrarme al Comité por la Libertad de Milagro Sala  por considerarla una presa política, a mí me llegaba muy de cerca, la negación de ella como presa política y de  todos los compañeros de la Tupac.

– La discusión sobre cuando se es un preso político sigue hoy…  Es una discusión actual

–  Cuando se dan estas discusiones  si son o no presos políticos,   yo recuerdo siempre ese enorme gesto de Agustín Tosco. Se dio y se sigue dando cada día menos, con el caso de Milagro Sala, con los kirchneristas presos. Entonces siempre salta ¿Qué es un preso político?  El caso de Gerardo Ferreira es una discusión permanente en todos los ámbitos, es o no es preso político  y yo creo que sí, porque no se le respetan  las garantías constitucionales, el estado de derecho no se le aplica, así como tampoco a los ex funcionarios del kirchnerismo detenidos.

Es vergonzoso lo que está haciendo la mal llamada Justicia y el Gobierno con la ley del arrepentido, es una extorsión, trasforman a las personas en un colaborador de la persecución política tremenda que se está viviendo.

–  Volviendo en la historia, la primera comisión entonces se forma con los presos del Cordobazo…

–  Sí, en todo eso el gremio de Luz y Fuerza tiene muy mucha importancia,  aparte de estar el Gringo y varios de la Comisión Directiva de Luz y Fuerza, era muy importante la solidaridad que mostraban permanentemente  con todos los detenidos, fue tremenda.  Después del Cordobazo,  avanzan tanto la lucha popular como la represión,  las detenciones y el juzgamiento a través del famoso  “Tribunal del Terror”  que era una cámara federal exclusivamente para juzgar  a los presos políticos, donde no existía la más mínima garantía de nada.

Desde Luz y Fuerza salían cada 15 ó 20 días ómnibus  para ir a visitar a los presos tanto  a Buenos Aires como a Trelew. En esa primera comisión ya estaba la Nelly Llorens, también Francicetti, los Pujadas y   dura hasta el Navarrazo, cuando empieza a haber mucha cantidad de presos políticos. Desde el Navarrazo en adelante la Comisión  se sigue llamando Comisión de Familiares de Presos Políticos, porque, si bien había desaparecidos antes del 76,  todavía no era algo masivo.

Esa segunda comisión de Familiares se mantiene hasta fines del año 76 y en un momento el ejército  detiene a todos los integrantes de la comisión  y  los tienen en el Campo de la Rivera.  Luego de eso se vuelve a rearmar a fines del 1977  ya como Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, esa es la que dura hasta el día de hoy.

 

10 años preso. La vida, la muerte y el tiempo

Gustavo explica la particularidad que tuvieron ellos, siendo  detenidos antes de la dictadura, que fue un antes y un después: “Luego del golpe, la cárcel se transforma en un campo de concentración y empiezan  los fusilamientos, estaqueamientos, torturas”, recuerda  y dice que menendez creía que “a nosotros los presos había que matarnos, y eso a Videla le trajo problemas “porque nosotros éramos presos reconocidos, formales, y no es lo mismo la tortura y los fusilamientos a gente secuestrada ilegalmente,  que hacerlo con presos que estaban en el sistema. Lo que sucedía en las cárceles de Córdoba con nosotros se denunció duramente a nivel internacional por la Comisión de Familiares de esa época…

Ellos se creían dueños del tiempo   y nosotros decíamos  No, el tiempo no es de ellos,  teníamos  que tratar de sobrevivir para denunciar lo que sucedía. Ellos eran dueños de la vida y la muerte pero no eran dueños del tiempo y la historia  demostró que fue así.  Después de los primeros meses de la dictadura, la estrategia que tomaron era minarte, desgastarte y llevarte al suicidio,”. No  lo lograron, dice Gustavo,  “porque estábamos juntos y sabíamos  que uno dependía del otro, pero en la mayoría de nosotros quedaron secuelas de eso, yo pasé 10 años preso, y de esos,  7 años en una situación carcelaria extrema”.

– ¿Cómo se elaboró todo eso  una vez en Libertad? ¿Dónde encontraron contención?

–  Desde el estado recién a partir de la asunción de Néstor Kirchner como presidente de la Nación empezaron a aparecer los psicólogos y el trabajo desde ese lugar, pero antes, no. Es más, nosotros desconfiábamos de los psicólogos por la experiencia dentro de la cárcel, cuando te mandaban el psicólogo era para terminar de quebrarte. En las cárceles el psicólogo puede jugar un papel muy nefasto, porque iban con una mentalidad de  represores.    Nosotros la contención la encontramos en los Organismos, la contención era militar, trabajar,  para mí fue otro mundo, porque yo venía del PRT y entrar a Familiares con un par de viejos y viejas ahí, despacito,  trabajando tranquilos, eran todos padres de desaparecidos  y a mí por ahí se me ponían los pelos de punta, pero ellos iban despacio pero firmes,  me enseñaron a militar de otra forma. Ellos dicen que la generación nuestra los parió a ellos y yo digo que ellos parieron dos veces  por que nos parieron la primera  vez y la segunda vez, en la lucha por la memoria y la Justicia.

-Hoy, en la región,  hay  un resurgimiento de la derecha represora y persecutoria con bastante apoyo social  

–  Es muy difícil entenderlo. El caso de Bolsonaro es muy grave porque ganó  las elecciones encarcelando  al  principal contrincante político que tenía, que es Lula.  Tanto en Brasil como en Argentina se monta una campaña fenomenal sobre la corrupción y la inseguridad y se muestran como los seres mesiánicos que vienen a sacar al país de todo eso. La gente vive la inseguridad   en la calle y  a nadie le gusta. Ahora para eso hay dos proyectos de país, ¿cómo terminamos con la inseguridad? ¿Con mayor educación, democracia y oportunidades?  ¿O matando a mansalva y castigando, transformando a la policía en asesinos al servicio del gobierno?.  Nosotros no queremos eso,  sino  seguridad con inclusión, basada en el estado de derecho.

–  Hoy como trabajadores de EPEC estamos viviendo el no respeto al estado de derecho, la arbitrariedad, la amenaza por cumplir una medida de fuerza es moneda corriente por parte de los Directivos de EPEC ¿Qué defensa hay ante esto?

–  En EPEC están avanzando con el objetivo de retrotraer todo a muchos años antes, cuando el trabajador más que un trabajador era un esclavo. La historia del movimiento obrero es muy rica, cómo ha ido conquistando lucha tras lucha cada reivindicación, eso hoy lo quieren quitar y eso es muy grave. Me preguntas cuál es la defensa, hay en el mundo,  hay en América  otro proyecto, ese es el camino, Bolivia, un presidente muy nuevito en Mexico.  Hoy quieren derrotar a Maduro en Venezuela no por  los errores de Maduro, sino  por lo bueno que han hecho los gobiernos bolivarianos, si logran tirarlo a Maduro, van a avanzar en Latinoamérica.

Yo pienso que lo mismo pasa acá, si logran derrotar a Luz y Fuerza  van a ir por todos los Convenios Colectivos que son ejemplo.  El Convenio Colectivo de Luz y Fuerza no se logró de un día para el otro, fueron muchos años de lucha,  sacrificio, honestidad y capacidad, nadie le regaló nada  y eso hay que defenderlo.

–  El gobierno a cargo del ataque a Luz y Fuerza se dice Peronista…

–  Sí. Los que deciden hoy en el Panal  fueron cobijados en el gremio de Luz y Fuerza en los años 70. Nosotros decíamos que queríamos el gremialismo de Tosco, Di Toffino, y la CGT de los Argentinos,  pero ¿sabes qué? Schiaretti, y todos ellos,   también lo decían.

¿En el medio la situación cambió? Sí,  pero cuando el Gringo Tosco muere en la clandestinidad sabía que las cosas estaban cambiando,  y sin embargo prefirió morir de pie. Cuando se lo llevan al Titi Di Toffino, todos los días secuestraban gente, él sabía que estaba en todas las listas y sin embargo él se quedó firme, sabiendo lo que pasaba y siendo consecuente.  Yo prefiero esa gente que a estos que son hoy nuestros gobernantes.

–  ¿Qué importancia le dan ustedes al hecho de haber logrado que haya consecuencias penales para los genocidas?

–  Es muy importante. Si no hubiese llegado  Kirchner  lo mismo hubiésemos llegado a los juicios de lesa Humanidad, pero en vez de tener 600-700 represores presos,  tendríamos dos o tres. Hoy en Argentina todos saben que nadie puede hacer lo que quiera, porque saben que la Justicia les va a llegar, los militares pensaron que con un gobierno de derecha como el de Macri ellos iban a salir libres, lo intentaron con el 2x1  y el pueblo dijo no,  ese pueblo que por ahí parece adormecido.

Para un poderoso es muy fácil imponer algo, pero el tiempo, como en aquellos años de la dictadura, está de nuestro lado, de los trabajadores y el pueblo.   Entonces no es que el pueblo argentino no haga nada, se están creando las condiciones para que vuelva el estado de derecho.

 

 

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