A PROPÓSITO DE COSTOS Y PRIVILEGIOS

Hemos tomado conocimiento a partir de la noticia difundida por el diario de mayor circulación en la Provincia, sobre un hecho lamentable de corrupción que afecta las arcas públicas. Poco importa al respecto que se trate del erario nacional o provincial, lo cierto esque se trata de un fraude a la confianza pública violentando las reglas de la solidaridad y el Derecho.
Y, lo más grave aún, es que la beneficiaria de dicho fraude no es ni más ni menos que la Dra. Mariana Beatriz Miseta que ocupa el cargo de Gerente de Asesoría y Gestión Legal de la E.P.E.C.
Sí, leyó bien compañero, es la funcionaria sobre la que recae la responsabilidad y asesoramiento sobre la competencia legal de las decisiones que se toman en nuestra Empresa. La misma que encabeza desde hace casi un año, la cruzada en contra de los que denomina “privilegios” de que gozan los trabajadores de la EPEC merced a la vigencia del CCT 16 5 /7 5 “E” que con tanta saña ha pretendido modificar y por cuya militancia logró despedazar su unidad de negociación obteniendo la firma de un nuevo convenio a la baja para los compañeros comprendidos en el ámbito del Sindicato Regional.
La rapiña de derechos que emprendió el Gobierno de la provincia en contra de los trabajadores de la EPEC, se la encargó a la funcionaria que muestra hoy el tamaño de ética y compromiso con la legalidad. El mismo que no dudó en exhibir cada vez que avanzó en contra de los intereses de los trabajadores nucleados en el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba.
Como sostuvimos desde el comienzo de la resistencia frente al embate que desde hace casi un año sufrimos, el tiempo y la Memoria están de nuestro lado, razón por la cual hay que sostener la lucha, porque los tiempos del neoliberalismo -de los cuales la funcionaria es un emergente- con su pregón de miseria, desocupación y flexibilidad laboral más tarde o más temprano se rendirán al avance de nuestro pueblo y sus trabajadores.
Por otra parte, la Dirección de la Empresa, tan presta como ha estado en fustigar los derechos de los trabajadores, llama la atención el silencio cómplice que guarda al no condenar explícitamente la conducta puesta al descubierto.
La ciudadanía espera explicaciones que no tengan que ver con el conflicto que la empresa mantiene con sus trabajadores porque el hallazgo es objetivo y la inmoralidad también.
La ciudadanía espera una respuesta.

El miércoles 6 /3 /1 9 en horas de la tarde, militantes de nuestro Gremio tomaron contacto con los vecinos del barrio La Arboleda del complejo privado Valle Escondido, explicándoles sobre la posible falta de ética de su vecina, lo que lógicamente les provocaba indignación. Este fraude a la confianza pública violentando las reglas de la solidaridad y el Derecho, tuvo amplia repercusión en la opinión pública.

 

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