¿QUIÉN ES ALUMNO DE QUIÉN?

Córdoba se caracteriza por su tradición de independencia y rebeldía hacia el poder central, con continuas diferencias ideológicas con respecto a decisiones tomadas en Buenos Aires. Cuando en la nación se elige un gobierno con determinada concepción política, en Córdoba se elige un gobierno exactamente con concepción política contraria, o frente a decisiones nacionales, Córdoba se opone sistemáticamente,  como por ejemplo en tiempos de Cristina, durante la crisis del campo sojero, fue precisamente Schiaretti uno de los pocos peronistas con responsabilidad de gobierno que adhirió a la protesta de los agroexportadores sojeros, enfrentando a Cristina Fernández cuando ella conservaba aún un alto poder de fuego.

Sin embargo, no pareciera confirmarse esta conducta con la gestión de Macri, aparentemente el gobierno cordobés pareció estar de acuerdo dejando de lado el espíritu rebelde e independiente que siempre caracterizó a los cordobeses.

Sin ir más lejos, los legisladores cordobeses adoctrinados por el gobernador Schiaretti dieron clara muestra de su simpatía por las decisiones de La Rosada, como por ejemplo el apoyo al presupuesto que preveía un fuerte ajuste al pueblo y que los legisladores de Schiaretti aprobaron sin ruborizarse.  O aquella poda que se hizo a los jubilados y que los legisladores de Unión por Córdoba apoyaron por unanimidad siendo que  a través de dicha ley se aprobó el cambio de fórmula para actualizar los haberes jubilatorios y que significó una importante disminución en los bolsillos de nuestros jubilados (cabe recordar que antes de que se trataran leyes previsionales nacionales, Schiaretti ya había implementado en Córdoba la ley 10333 que daña significativamente a nuestros jubilados), por eso… ¿es Schiaretti el mejor alumno de Macri o es al revés?

Como quiera que fuera, es evidente que la rebeldía cordobesa parece haber tenido su final con el gobernador cordobés, o…. tal vez sea que a Macri y a Schiaretti los hermanaría un mismo sentimiento, el amor a los negocios más allá del amor a la política, que debiera traducirse en la vocación de servir al pueblo. O lo que es peor, ambos son peones del poder económico que pretende conducir al mundo entero hacia el hambre y la miseria.

Tantas similitudes hay entre estas dos personas que si dejáramos de lado las banderías políticas podríamos ver que el candidato de Macri en Córdoba es nuestro gobernador Juan Schiaretti.

Sra. de Lamparita