EL DERECHO A LA INFORMACIÓN

Julian Assange, periodista australiano y fundador de WikiLeaks, un sitio de web para enviar información confidencial que al publicarla online ha destapado la conducta criminal de las guerras y otros desastres de nuestra sociedad. En su artículo “Julian Assange and the Fate of Journalism”, Lawren Davidson subraya que WikiLeaks “se dedica a darle al público su derecho de saber lo que los gobiernos y otras organizaciones poderosas están haciendo”.

Visto en su conjunto, WikiLeaks funciona como un distribuidor y proveedor de pruebas, los miles de documentos que publica sirven para que los periodistas y otras instituciones puedan utilizarlos. Por tanto, si lo que se trata de investigar son personas y organizaciones para conocer la corrupción de las cloacas de los gobiernos, entonces como WikiLeaks fomenta las filtraciones, no sorprende que los gobiernos le teman y que  sientan un desprecio especial por su fundador.

Según develaron varios medios estadounidenses en noviembre del año pasado, Assange ha sido imputado en secreto en EEUU después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara cargos contra él. Funcionarios del Departamento de Justicia pidieron a los fiscales que elaboraran un borrador de acusación contra el activista. Aunque la idea era que la imputación fuera secreta, los cargos salieron a la luz el 15 de noviembre después de que los fiscales los mencionaran sin darse cuenta.

En 2010, Wikileaks divulgó más de 90.000 documentos clasificados relacionados con acciones militares estadounidenses en Afganistán y cerca de 400.000 documentos secretos sobre la guerra de Irak. Ese mismo año comenzó a airear unos 250.000 cables diplomáticos provenientes del Departamento de Estado de EE.UU

Su único crimen, como sostiene Ray McGovern en su artículo “Julian Assange and the Mindszenty Case”, ha sido “la publicación de documentos que ponen al descubierto las actividades criminales y corruptas de gobiernos y otras élites del Establishment”. El caso de Assange muestra claramente la hipocresía y las contradicciones de Occidente, que como señala Stefanía Maurizi en su artículo “The West is Failing Julian Assange”, “siempre está pregonando la libertad de prensa y el periodismo agresivo, cuando en realidad Occidente aplasta a los periodistas y a las fuentes periodísticas que destapan abusos de Estado de alto  nivel”.

Tras la orden de captura de Assange, el periodista logra asilo político en la embajada de Ecuador en Londres en 2012, cuando Ecuador estaba gobernado por Rafael Correa. Hoy bajo el mandato del actual presidente de Ecuador, Lenin Moreno, se le retira el asilo permitiendo de esta forma a la Policía de Londres acceder al interior de su legación para detenerlo tal como EE UU quería desde hace 7 años.

Desde Argentina podemos ver el gran poderío de esta potencia que impone desastres humanos en todo el mundo y nosotros estamos en ese mundo. Todavía a los argentinos no nos ha tocado, gracias a Dios, la masacre que ha causado en otros países, pero sí vemos a diario cómo maneja a los distintos gobiernos y más aún al nuestro. En el caso de Assange se muestra cuan servil es el actual presidente de Ecuador a los deseos del país del norte. El hecho de que la policía de Londres, entrara a una embajada extranjera a capturar una persona, no tiene precedentes.  Como muchos hechos que se están develando en nuestro país… hasta dónde llegaremos… no lo sabemos

 

Señora Lamparita

Fuentes de información: infolibre

 

 

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