ENTRE TODOS NOS UNIMOS PARA FORTALECERNOS MUTUAMENTE Y RESISTIR

Editorial

Nos apretaron económicamente, no dándonos un sueldo acorde porque no cerraron la pauta salarial 2018, haciendo diferencias entre trabajadores, generando trabajadores clase A y trabajadores clase B dentro de la misma empresa, por lo que esto tarde o temprano se va a regularizar. No pagaron las horas extras realizadas para atender las necesidades del servicio ante la falta de personal, no reconocieron las funciones de los cargos que efectivamente se cubrieron, no se pagaron reemplazos, no se generaron los cubrimientos definitivos de cargos vacantes.  Y a todos los trabajadores y trabajadoras los perjudicaron doblemente al  habernos acordado la pauta salarial que compensara la inflación de 2018, ni siquiera el 15 % que pretendían que aceptáramos a cambio de renunciar a cláusulas convencionales, por lo que además se afectó la base de cálculo para la Bonificación Anual por Eficiencia.

Esta reducción drástica de la masa salarial trajo como consecuencia un recorte económico dentro de la estructura sindical para afrontar todas y cada una de las necesidades de nuestros afiliados, porque al haber reducción de ingresos producto de esta política de achique por parte de la empresa, generaron inconvenientes en el esquema económico del sindicato al igual que el de nuestra Obra Social que se vio con la obligación de reducir transitoriamente prestaciones.

Por esta situación adversa, en la temporada estival 2018-2019 solo contamos con el servicio de nuestra Colonia Gral. San Martín, de nuestro Hotel Agustín Tosco y del camping Juan Domingo Perón de Cosquín.  Paradójicamente, vacacionar solamente en nuestra infraestructura turística nos dio mayor fortaleza, porque Luz y Fuerza es una familia y cuando le está yendo mal a uno de la familia nos está yendo mal a todos, por lo que entre todos nos unimos para fortalecernos mutuamente.

El Directorio de la Empresa -por instrucciones del gobernador según manifestó Luis Giovine en varias oportunidades- planificó actuar de mala fe violando disposiciones legales, la ley orgánica de EPEC, el Contrato Programa aprobado por la Legislatura y nuestro Convenio Colectivo de Trabajo.  Para ello decidieron reemplazar  los Gerentes de carrera por personas traídas algunas de Buenos Aires y otros de Kolektor que a su vez se rodearon de personal contratado ajenos a la EPEC que nada conocen sobre una empresa de capitales intensivos del servicio eléctrico.  Uno de estos gerentes, el de Recursos Humanos Mac Posch, quiso implementar esta política arbitraria pero tuvo la dignidad de irse porque se dio cuenta que lo que estaba haciendo no era correcto.

Estos gerentes “importados” y sus colaboradores contratados todavía no saben a qué clase representan y ni se dan cuenta que el desastre que están haciendo con la Empresa Provincial de Energía en todos sus aspectos, también afectará a la comunidad de usuarios. Hoy están atentando contra la estructura sindical y los trabajadores, por lo que no debemos olvidarnos bajo ningún punto de vista y recordar permanentemente todo lo que nos hicieron.  Llegará el momento que recuperemos el espacio del poder de gestión que nos están quitando, entonces les haremos conocer  concepto de respeto, porque ellos seguro que no van a ser dignos como somos nosotros por defender los intereses de clase.

Hemos tenido que presentar numerosas denuncias a la Justicia Provincial e incluso a la Justicia Federal, por el sin fin de irregularidades que han cometido y siguen cometiendo.

Desde el primer día que ingresó a la empresa un contador como integrante del Directorio demostró que nunca estuvo de acuerdo con la cogestión obrera.  Tiene que reflexionar que a la empresa le fue mucho mejor con la cogestión obrera que en la situación que tiene hoy, donde hay un incremento tarifario tremendo pese a la reducción de la masa salarial y a la mejora sustancial en la remuneración de la generación propia acordada por CAMMESA.

Por la mala política instrumentada desde la dirección de la empresa y evidentemente avalada por el ministerio del que depende nuestra actividad, han generado una deuda que crece en forma constante.  Por eso nosotros les decimos, esto no es un problema técnico ni convencional, es un problema político y económico por la deuda que se tenía con CAMMESA y efectivamente esto fue así. Cómo será que fue así que todavía siguen flojitos de papeles, y lo que se ve es cómo se cubren las espaldas.

Nosotros también tenemos que aprender como trabajadores, a cubrirnos las espaldas entre nosotros y no asustarnos ante una actitud persecutoria de la empresa, debemos resistir y enfrentar a quienes nos quieren pisotear. Cómo será que se cuidan entre ellos que les fue más fácil armar un sumario ilegal e injustificado a compañeras por una denuncia anónima y por una solicitud de la organización sindical ante la Justicia que investigara producto de lo que nos habíamos enterado a través de los medios periodísticos, que el Directorio en lugar de haber actuado como actúan con nosotros sancionándonos por una equivocación o a veces injustamente, en el caso de la Gerente de Legales que tenía alguna irregularidad con la tarifa, ni siquiera hubo algún tipo de modificación de la situación.

Lo que sí hubo es represalias permanentes contra los trabajadores, porque es mucho más fácil tapar la irregularidad que enfrentar con responsabilidad la equivocación de la abogada gerente que a nuestro entender es un ilícito. El Directorio nunca respeta los marcos legales, no porque los desconozcan sino porque están formados para violarlos, destruirlos, para no darnos la razón nunca por más que la tengamos, como en la mayoría de los casos la tenemos.

Esta política de tercerización que ellos llevan adelante les permite culpar ante cualquier problema a un tercero,  porque ni siquiera la culpa se la pueden echar a los trabajadores que hoy día planteamos la recuperación de la tarea producto del mal desempeño de las contratistas como el caso de la reparación de vehículos y toma de lecturas.  Hasta han generado balances falsos.

Nosotros ya tuvimos una mala experiencia en la década del 90 en la que lamentablemente estuvimos bastante tiempo sin aumento salarial, sin hablar de estructuras de plantel y sin ingreso de personal. El resultado fue un verdadero desastre para la empresa.  Por eso en este 2019 tenemos que reafirmar la recuperación de todas y cada una de las cosas que nos han venido limando, hay que replantearse la política de ingreso de personal porque acá tanto con la pasividad anticipada como con la jubilación ordinaria, se está reduciendo el personal de la empresa más experimentado, con mayores conocimientos.

El crecimiento de nuestra actividad gracias a Dios sigue en aumento exponencial constante, pero no ven estas cuestiones y prefieren enojarse y reaccionar de mala manera contra el Gremio porque les molesta que tengamos incidencia lógica en nuestros representados.  Que a ellos no les guste es problema de ellos, pero también deberían analizar que los errores que han cometido sí o sí nosotros tenemos que ir identificándolos porque son cosas en las que tenemos que poner orden cuando se vayan, porque en algún momento se irán.  Sus irregularidades las ponemos de manifiesto con las denuncias ante la Justicia que hemos realizado y las que haremos, pero además quedarán al desnudo porque se viene un invierno complicado con temperaturas muy bajas que van a provocar serios inconvenientes en el servicio por un nulo mantenimiento preventivo por falta de personal. Además se olvidaron de la necesidad de la poda.

Con la reducción de horas extras para cubrir la falta de personal  va a empezar a bajar la calidad de servicio.  Imaginemos la reacción de los cordobeses que no van a estar conformes con el combo terrible de tarifas caras y mala calidad del servicio. Y acá viene nuestra decisión de hacer respetar lo que dice nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y la ley de Contrato de Trabajo. En una próxima Reunión Conjunta de Consejo Directivo y Cuerpo General de Delegados, propondremos   tomar  la decisión en conjunto de trabajar por lo que nos pagan.  Voy a poner un solo ejemplo, si en la cuadrilla de un servicio de guardia o una cuadrilla de alta, media y baja tensión o una cuadrilla de subterráneo -que se compone de una cantidad de x trabajadores incluyendo un chofer, un oficial, un capataz y todo el personal necesario- no se les paga la categoría que corresponde, no están obligados a hacer el trabajo.  Lo mismo para el área comercial en la que uno realiza la tarea por la que le pagan. Si la empresa no quiere reconocer el pago a quienes obligadamente desempeñan los cargos superiores por ejemplo cuando cubren al jefe que hace uso de sus vacaciones o estando aprobadas las estructuras por resolución y queda poner los nombres con una Disposición, tal cual pasa en Grandes Clientes, bueno, en algún momento tendremos que decirles vamos a trabajar por lo que nos pagan, porque es legal, y solamente con esa actitud orgánica e inflexible de los trabajadores terminará parándose la empresa por violación sistemática a las normativa de contrato de trabajo y de nuestro querido Convenio Colectivo de Trabajo.

Nos preparemos para seguir resistiendo y dar el último golpe hacia la recuperación y se tiene que hacer sentir porque ningún trabajador está obligado a trabajar si no le pagan, porque el pago obedece a un convenio entre la patronal y el trabajador. Convenio que no se cumple ante la falta de pago como rezan sus cláusulas, indudablemente la responsabilidad por cualquier problema en el servicio  se traslada pura y exclusivamente a la patronal, esa a la que le molesta el accionar sindical.

Gabriel Suárez

Secretario General

 

 

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