NUESTRO CONVENIO COLECTIVO ES LA ÚNICA HERRAMIENTA PARA CUSTODIAR CADA UNA DE LAS CONQUISTAS QUE TENEMOS

Como hacemos todas las mañanas, uno se pone a leer un rato las distintas noticias que publican los medios periodísticos, pudiendo advertir el modo en que van calificando y clasificando la información los medios. En la década del 90, por caso La voz del Interior, en aquel momento de lucha contra la privatización de la EPEC, tituló “Luz y Fuerza, un gremio en soledad”. Hoy el diario Alfil, en alusión al acuerdo firmado entre EPEC y el sindicato de Luz y Fuerza de Río Cuarto, titula “Suárez quedó solo”.

Uno sabe que tienen una intencionalidad política del mismo modo que lo hizo en aquellos tiempos La Voz del Interior, pero Suárez es el Secretario General de Luz y Fuerza de Córdoba, lo correcto es que escribieran el gremio de Luz y Fuerza de Córdoba y no Suárez, porque el gremio somos todos y es la diferencia que el diario Alfil no tiene claro. Los lucifuercistas entendemos bastante las estratagemas de los medios afines a la pauta oficial del gobierno y qué efecto buscan. Pero queremos decirles que el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba no está solo, nos acompañan un montón de organizaciones sindicales, de organizaciones sociales con quienes vamos a seguir batallando.

Hay una ley que parece que esos medios periodísticos afines al gobierno omiten, la ley 14.250 en la cual se sostiene la discusión de los convenios de ultraactividad, es decir, nadie puede generar una modificación de un convenio colectivo si no están de acuerdo todas las partes y una de las partes es Luz y Fuerza de Córdoba.

Pese a que el Sindicato Regional de Luz y Fuerza y el Sindicato de Luz y Fuerza de Río Cuarto acordaron perder derechos establecidos por los art. 9, 10, 18, 19, 42, 59, 65 y 78 del convenio colectivo a cambio de un aumento salarial,  el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba  mantiene lo resuelto orgánicamente de no permitir la extorsión de que a cambio de plata se eliminen artículos del Convenio.  Si los afiliados de esos dos sindicatos están de acuerdo con perder derechos, tal vez no entienden por qué peleamos nosotros; nosotros peleamos porque al momento que se inicie la discusión legislativa sobre el nuevo Marco Regulatorio Eléctrico -cuyo proyecto se encuentra en la Legislatura y podría llegar a  ser aprobado- lo fundamental para nosotros es conservar el Convenio Colectivo, porque frenaría la intención de vender EPEC.

Nadie va a querer comprar EPEC con sus trabajadores en plenitud de sus derechos, por eso reducen el personal con la pasividad anticipada.  Al día de hoy no hay ingreso de trabajadores en la empresa, ni siquiera se puede llevar adelante la sustitución de un trabajador fallecido en actividad por su hijo e hija, esposo o esposa como establece el art. 4º de nuestro CCT.  Además la empresa ha dispuesto  el congelamiento de las vacantes.  También  pretende vulnerar  el art. 9º en lo que respecta a los organigramas de plantel, ya que los mismos pueden actualizarse solo si hay acuerdo entre las partes. Tampoco cumple con el art. 18º que es una norma para cubrir vacantes y el art. 19º para los casos en que hay una transitoriedad por traslado de personal, por enfermedad prolongada y otros casos que hay que tenerlos en cuenta porque no es un cubrimiento definitivo. Después tenemos otra vulneración sistemática del Convenio con respecto al art. 42º porque el traslado de personal, debe obedecer pura y exclusivamente a razones de servicio.  En cambio

la empresa está trasladando personal como represalia a los que cumplen con las resoluciones orgánicas del Gremio.

 

En cuanto a los trabajadores y trabajadoras con enfermedad prolongada, si se modifica el art. 65 como la empresa pretende, quedarían a la deriva algunos enfermos crónicos con una altísima posibilidad de que por nuevos marcos previsionales legales no puedan ser jubilados, no puedan tampoco reintegrarse a trabajar y quedarían en la calle.

Quitar los dos días de viaje establecidos en el art. 59°, tuvo la intención de la apertura para modificar los otros artículos del Convenio colectivo, ¿o ustedes creen que a la empresa le modifica sustancialmente algo los dos días de viaje por el tema de la licencia? Esa fue la mirilla de la puerta donde quisieron entrar para abrir el portón, no podemos ser tan ingenuos de pensar que el problema que tiene EPEC son los dos días de viaje.

La modificación del art. 78 que aceptaron los otros dos sindicatos,  nada asegura que el plazo de dos años de aplicación sea incrementado, al igual que  la modificación pactada sobre el art. 10º.  Los otros dos sindicatos han dejado abierta la posibilidad de que si la empresa al cabo de los dos años vuelve a aducir una mala situación económica de EPEC que provocan ellos mismos, lo prorrogarán indefinidamente.

Volvemos a decir que no erramos el análisis que realizamos oportunamente al inicio del conflicto en abril de 2018, el problema no es técnico ni convencional, es económico y político, nada tenemos que ver los trabajadores.

Esto lo digo con muy mucho respeto, esos artículos del Convenio no valen un incremento salarial. La deuda salarial que tiene la empresa la vamos a seguir litigando y vamos a recuperar tanto la deuda del 10 % que no pagaron en noviembre, y su incidencia en horas extras, reemplazos, en el SAC y en  la base de cálculo para la BAE. Esto con respecto a  la pauta salarial 2018 y en la del 2019 terminaron de nuevo cometiendo el mismo error.

Los otros dos sindicatos tienen la presión de las cooperativas conjuntamente con el gobierno para que EPEC disminuya la masa salarial, hipotéticamente para que baje el costo de la energía, pero paradójicamente el tarifazo ha sido cada vez mayor.

El Convenio Colectivo de Trabajo 165/75 es la única herramienta que debe primar ante la posibilidad de aprobación del marco regulatorio eléctrico, porque sin esa herramienta nosotros no podríamos custodiar cada una de las conquistas que tenemos, conquistas que son valorizadas producto de que por detrás hay compañeros secuestrados, desaparecidos, torturados, perseguidos, todo para tener lo que tenemos, y hay que defenderlo, no queda otra.

Y por ahí aprovechan estos gerentes importados que a través del amedrentamiento, la presión, el traslado, buscan intimidar a la gente y apretarlos con la autorización de horas extraordinarias y de reemplazos.  Sabemos que a la falta recuperación económica del poder adquisitivo del salario se suma el impuesto a las Ganancias que sigue influyendo mucho en nosotros.  Debe tenerse en cuenta que sin haber logrado un aumento salarial sigue Ganancias impactándonos, imagínense cuando se actualicen nuestros salarios el incremento en el descuento del impuesto a las Ganancias que sufriremos.

La otra cuestión de fondo, que a nuestro entender es lo más importante, es que quieren minar la actividad sindical; a los trabajadores los aprietan al punto de faltarnos el respeto.  A los trabajadores que adhieran a la medida los amenazan con no reconocerles  horas extras, si esto no es una apretada qué es lo que es.  A los trabajadores sobreasignados que no se quedan los amenazan con sanciones aunque no  exista una razón de servicio para que sea razonable extender la jornada.  El sindicato continuamente está contestando expedientes y convocando a escribanos para defender el derecho de los compañeros y compañeras.

Hay que seguir resistiendo y no bajar los brazos, tenemos que estar más unidos que nunca y entender que el verdadero problema es el Convenio Colectivo de Trabajo, no es otra cosa más que eso y no podemos cambiar artículos del Convenio por plata, bajo ningún punto de vista.

Que quede claro que vamos a seguir haciendo todas las denuncias que correspondan para recuperar la pérdida salarial del año 2018. Denunciaremos ahora una nueva actitud discriminatoria de la empresa, por lo que corregiremos una presentación hecha oportunamente con la que no tuvimos un buen resultado, haremos otro tipo de planteo para que nos paguen lo que les han pagado a los demás sin que esto signifique resignar algún artículo del CCT.

Nos causa contrariedad ver o escuchar las opiniones de los medios hegemónicos que representan la voluntad de los gobiernos y no la de los trabajadores, porque deberían estar levantando la bandera de Luz y Fuerza de Córdoba diciendo que es un gremio que resiste y que está garantizándoles a los cordobeses una empresa estatal e integrada, cordobesa y pública.  Los trabajadores lucifuercistas de toda la provincia no hemos sido los que generamos el incremento de la tarifa, no hemos sido los que generamos la deuda con CAMMESA, no hemos sido los que generamos la tremenda erogación en pauta publicitaria, no hemos sido los que generamos las tercerizaciones para algunos posibles negocios de algunos gerentes de la empresa, no hemos sido los que generamos gastos innecesarios violando la normativa establecida en la ley de Contabilidad de la Provincia.

Tenemos que seguir siendo fuertes y saber que después del domingo 12 de mayo vamos a seguir peleando como es nuestra histórica convicción. Desde la recuperación de la democracia a la fecha no ha habido ningún gobierno que no

haya querido privatizar EPEC, por eso Luz y Fuerza de Córdoba siempre ha resistido.

Gabriel Suárez

    Secretario General  

 

 

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