13 DE JULIO – DÍA DEL TRABAJADOR DE LA ELECTRICIDAD

Unidos, venceremos

 

Un 13 de julio de 1948, en ese entonces veintinueve sindicatos de Luz y Fuerza de todo el país reunidos en Congreso Constituyente, rubricaron la voluntad orgánica de unirse bajo las banderas de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF). Un año después, al cumplirse el primer aniversario de la Federación, se logra el primer Convenio Colectivo Nacional y se instituye el 13 de Julio como el Día del Trabajador de la Electricidad.

 

El camino de la Unión

Desde principios del siglo 20, el servicio eléctrico en Argentina era prestado por compañías extranjeras. En Córdoba estaban las compañías General de Electricidad y Luz y Fuerza Motriz que dependían de ANSEC que a su vez pertenecían al holding EBASCO (Electric Bond and Share Company).

Hasta 1943 existían tres sindicatos de Luz y Fuerza (Tucumán, Rosario y Luján), era un momento en el que la escasa legislación laboral no era cumplida por las patronales por lo que nuestros primeros compañeros soportaban extensas jornadas de trabajo por magros salarios, no tenían vacaciones pagas ni derechos a carpetas médicas y todo quedaba sujeto a la buena o mala voluntad de la patronal. Con la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión a cargo del entonces coronel Juan Domingo Perón, la situación laboral cambiará rotundamente al impulsarse una nueva política social. En el caso de los trabajadores de Luz y Fuerza, esta nueva realidad hizo posible la constitución de nuevos sindicatos que se sumaron a los tres ya existentes de Tucumán, Rosario y Luján. Para la época en que se funda la FATLYF, los trabajadores de la electricidad pasan de tener en todo el país 29 organizaciones sindicales.

Creación de nuestro sindicato

El 5 de febrero de 1944 nace nuestro querido Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba por iniciativa de un grupo de trabajadores de sectores operativos, entre los que se destacan Julio “Quebracho” Murúa, Cristóbal Sierra y Atilio Borserini. Si bien se iba logrando la sindicalización de los trabajadores lucifuercistas, el contexto era complicado dado que las políticas de Justicia Social eran mal vistas por el poder económico. Las compañías de electricidad hicieron todo lo posible para boicotear las transformaciones sociales hasta que en 1946 fueron estatizadas. Necesidad de una federación de sindicatos lucifuercistas

A finales de la década del 40 empieza a plantearse la necesidad de contar con una organización que nucleara a los trabajadores y gremios lucifuercistas de todo el país. Nuestro compañero Cristóbal Sierra fue uno de los dirigentes que más bregó por la conformación de una entidad nacional. Durante la Comisión Provisoria de nuestro sindicato presidida por Julio Murúa, se habían realizado en Villa María las primeras reuniones intersindicales con el fin de constituir una federación que permitiera llevar un planteo unificado de todos los trabajadores de las distintas empresas de ANSEC.

En febrero del 45 se renovó la conducción por primera vez asumiendo ya como Secretario General el compañero Atilio Borserini. La nueva comisión continuó las gestiones hasta que el 9 de julio de 1945 se crea en la ciudad de Villa María la Federación de Trabajadores de ANSEC, participando delegados de todo el país. Al mes siguiente, se presenta ante la Secretaría de Trabajo y Previsión el primer petitorio nacional de carácter económico y social.

Al mismo tiempo queda constituida una comisión de discusión del petitorio, integrada por representantes de EBASCO con sede central en Buenos Aires, representantes sindicales y de la Secretaría de Trabajo. Por parte de nuestro sindicato se designó a los compañeros Atilio Borserini y Enrique Álvarez Voccos. Las negociaciones por el primer petitorio nacional se desarrollaron en medio de una atmósfera política que derivó en la renuncia forzada de Perón a todos sus cargos en el gobierno. Cuando es detenido, los trabajadores lucifuercistas junto a miles de obreros de todo el país, también fueron protagonistas de la histórica movilización del 17 de Octubre que logró su liberación y la convocatoria a elecciones para febrero de 1946. A partir del triunfo peronista en los comicios, todas las conquistas sindicales son ampliadas y consagradas constitucionalmente y se fortalecen las organizaciones sindicales, así como también la industria nacional.

Respecto a la política energética, el gobierno peronista a través de los planes quinquenales amplía la matriz energética, esencial para el desarrollo de la industria y la expansión del tendido fuera de las zonas urbanas, donde se había concentrado casi exclusivamente la prestación del servicio en las décadas anteriores.

 

Se constituye FATLyF

Todo este crecimiento es cimentado por una política energética soberana que estatiza gran parte de las compañías privadas a cargo del servicio en las provincias, surgiendo empresas públicas provinciales, como SPEC en Córdoba en el año 1946 (antecesora de EPEC). A su vez se crea en 1947 una gran empresa eléctrica nacional, Agua y Energía, que fue pilar fundamental del desarrollo energético nacional. El nuevo cuadro energético compuesto por empresas provinciales recién estatizadas, Agua y Energía, cooperativas en todo el país y por poderosas compañías privadas que fueron estatizadas como el grupo CADE y SOFINA (con jurisdicción en Buenos Aires), obligaba a la creación de una nueva organización que aglutinara a los trabajadores eléctricos de todo el país, sin importar su origen patronal. La Federación del Personal de ANSEC sólo reunía a los sindicatos dependientes de las ex compañías subsidiarias del grupo EBASCO.

El 13 de julio de 1948, los representantes de los veintinueve sindicatos existentes entonces rubrican el acta fundacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, expresando así la voluntad orgánica de unir a la gran familia lucifuercista.

El primer Consejo Directivo de FATLyF estuvo formado por José Celestino Quevedo (Capital Federal) como Secretario General, Cristóbal Sierra (Córdoba) como Secretario Adjunto, Manuel Álvarez Martín (Mercedes) Secretario Administrativo, Victorio Moyano (Rosario) Secretario de Prensa y Arturo Fuertes (Bahía Blanca) Secretario de Actas.

En agosto de 1949, la Federación consigue su personería gremial y un día después sesiona el Primer Congreso Ordinario en Rosario, firmando el 31 de agosto el primer Convenio Colectivo de Trabajo de alcance nacional. Es en ese Congreso donde se instituye el 13 de Julio como Día del Trabajador de la Electricidad.

Vocación pluralista

La forma que adquirió esta unidad lucifuercista en todo el país fue la de Federación y no de Sindicato Único, lo que refleja una vocación pluralista y respetuosa de las autonomías de los gremios asociados, una de las identidades más fuertes de Luz y Fuerza que la ha caracterizado siempre. De esta manera cada sindicato se compromete a participar en la Federación y a cumplir sus mandatos.

Avances y protagonismo en la acción

En 1951, otro destacado dirigente asumía la Secretaría General de la FATLyF, Luis Natalini, quien estuvo en el cargo hasta fines de septiembre del 55, cuando la Federación y la mayoría de los gremios en todo el país fueron intervenidos por los golpistas de la “Revolución Fusiladora”.

Hasta ese año, el crecimiento de la Federación se dio en un marco de coincidencia con las políticas del gobierno peronista, se peleó duramente por la estatización del servicio eléctrico en Rosario, se defendió firmemente la aplicación efectiva de un único Convenio Nacional en todas las regionales, se desarrollaron los primeros emprendimientos hoteleros y planes de vivienda y se crearon las mutuales y obras sociales sindicales.

Pese al golpe, los lucifuercistas de todo el país avanzaron en lo que hace al crecimiento institucional y servicios como turismo, capacitación y educación. En el interior muchos sindicatos emprendieron la construcción de sus propias sedes así como cooperativas de crédito y de consumo. Fue también un período de resistencia gremial; las huelgas nacionales comenzaron a sucederse ante los incumplimientos por parte de la patronal.

El Secretariado de FATLyF posterior al golpe del 55, integró a todas las corrientes y posturas internas dándole mucho protagonismo al interior. Tosco lo definía como un Secretariado unido, combativo, nacionalista, no revolucionario, pero sí antiimperialista. Esa Federación tuvo un duro enfrentamiento con ese gobierno de facto cuando en un paro general dispuesto por Luz y Fuerza se cortó la energía.  La medida es contestada con la ocupación por parte del ejército de las principales usinas y sectores de trabajo.

Luz y Fuerza, tanto a nivel nacional como en Córdoba, logra la recuperación de los gremios relativamente temprano. En julio de 1956 se convocó a elecciones de delegados en nuestro sindicato y en diciembre se eligió nuevamente el Consejo Directivo, siendo electo Agustín Tosco como Secretario General. La Federación se normaliza en 1957 tras la realización del Congreso de La Cumbre.  Agustín Tosco es elegido como Prosecretario Gremial de la Federación. En uso de ese cargo, el Gringo Tosco se hizo presente en Misiones para apoyar una huelga del sindicato hermano en 1957 que duró una semana, ocasión en que Tosco será detenido por primera vez.

El anterior Congreso de FATLYF se había llevado a cabo en la vieja sede de Tacuarí, donde los compañeros de todo el país deliberaron sobre los pasos a seguir frente a la intervención a las sedes gremiales que estaban rodeadas por tanquetas y ametralladoras. Agustín Tosco estuvo presente en ese Congreso ya que desde 1954 había sido enviado por Cristóbal Sierra para representar a Córdoba en la Federación.

La solidaridad lucifuercista

Una característica de esos tiempos, que se mantuvo en el seno de la Federación por lo menos hasta el 67-68, fue el marcado sentido de solidaridad no sólo entre los sindicatos hermanos de Luz y Fuerza sino también con los compañeros de otras actividades sindicales, como los ferroviarios. En 1961, se suceden medidas de fuerza, movilizaciones y huelgas en rechazo a la desnacionalización de las empresas ferroviarias del Estado, en repudio a la desaparición del metalúrgico Felipe Vallese y contra la aplicación del Plan CONINTES que autorizaba al gobierno de Frondizi a prohibir las huelgas y a las Fuerzas Armadas a reprimir la protesta de trabajadores y dirigentes populares.

El 23 de marzo de 1962, todos los sindicatos lucifuercistas nucleados en la Federación junto a la gran mayoría de los trabajadores argentinos realizaron un contundente paro nacional por la anulación de las elecciones que había ganado el peronismo.

De 1964 en adelante, Luz y Fuerza en todo el país emprende un durísimo Plan de Lucha por la actualización de la pauta salarial ante la espiral inflacionaria y por el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo por todas las empresas ya sean públicas provinciales, nacionales, cooperativas o empresas privadas. En este marco nuestro compañero Vicente Moyano es elegido Secretario del Tribunal Paritario Nacional. Aquella era una Federación mancomunada, solidaria, comprometida con los problemas de los trabajadores y que salía a responder por ellos, no importaba si el sindicato en conflicto fuera chico o grande. Con esta concepción la Federación concretó numerosas medidas de acción directa que fueron acatadas ejemplarmente por todos los sindicatos del país, en solidaridad con las distintas regionales que comenzaban a enfrentar cesantías, incumplimientos en los pagos y que cada vez tenían más problemas para que las patronales cumplieran con el Convenio Colectivo de Trabajo.  Un fiel y lamentable reflejo de lo que sucede hoy en el conflicto con el Directorio de EPEC y el gobierno provincial.

 

Desencuentros

En octubre de 1967 se desarrolla un Congreso Ordinario de FATLyF en Río Hondo, donde Córdoba plantea la moción de realizar un pronunciamiento contra la política de Onganía, además de la necesidad de un plan de lucha coordinado con la CGT de los Argentinos de Ongaro. Con el apoyo de muchos sindicatos, la moción es rechazada por la línea encabezada por Capital Federal, que venían teniendo una postura conciliadora con la dictadura. Además, desde la Federación se sanciona injustamente a todos los gremios que mantuvieron una posición combativa, que surgía de las decisiones de sus propias asambleas. Córdoba, San Nicolás, Pergamino y Rosario son separados de la Federación. Se inicia así un camino de desentendimiento hasta la recuperación de la democracia.

 

Vuelta a las raíces

En una Asamblea en 1985, nuestro sindicato es autorizado a integrarse nuevamente a la FATLYF una vez que fue normalizada tras ser intervenida en 1976.

Los 41 sindicatos de Luz y Fuerza nucleados actualmente en FATLyF enfrentamos el reto de estos tiempos y las reglas de juego que nos quieren imponer en materia laboral por parte de un gobierno que aplica una política de exclusión social.

Hoy más que nunca, hermanados marchemos sin temer al capital.

 

¡¡Feliz 13 de Julio, compañeros y compañeras!!

Julio Quebracho Murúa, primer conductor de nuestra organización sindical

 

Cristóbal Sierra, tercer secretario general de nuestro sindicato y principal impulsor de la creación de la FATLYF

 

Primer Secretariado de FATLYF: Al centro José Quevedo (Capital Federal) como Secretario General y  a su izquierda, Cristóbal Sierra (Córdoba) como Secretario Adjunto

 

Agustín Tosco, cuarto secretario general de nuestro sindicato y de destacada gestión en FATLYF en la década del 50

 

El Cordobazo

 

Impresionante marcha lucifuercista con Agustín Tosco al frente
Masiva movilización frente a la Legislatura en 1985 para recuperar nuestro Convenio Colectivo de Trabajo.  Finalmente lo logramos en 1986

 

 

 

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