LA OLLA

Como cada miércoles, compañeros y compañeras de nuestro Gremio y de otras organizaciones populares, servimos una cena caliente a los que menos tienen en el Hospital de Niños, Ruta Nº 9 y Patio Olmos.

Cuando se  participa en actividades que se realizan sin el fin de lucro, uno comienza a preguntarse algunas cosas… ¿Cómo puede ser que en Córdoba exista gente con hambre?  En contraposición tenemos carteles inmensos y muy posiblemente millonarios diciendo “SIGAMOS HACIENDO POR CORDOBA”.  La siguiente pregunta sería ¿qué es lo que están haciendo por Córdoba? O  será que vivimos en otra Córdoba, donde  se ven otras cosas, como por ejemplo una fábrica llamada MOLINOS MINETTI que hace meses que dejaron de pagarles los sueldos a sus empleados, constituyéndose en otro caso testigo de la especulación financiera de la que tanto nos llenamos la boca repudiando; y de la cual, aquellos que tienen posibilidades de ofrecer una solución no lo hacen.

Esto nos hace acordar también a la PASIVIDAD ANTICIPADA…UNA MEDIDA MÁS DE SCHIARETTI PARA AVANZAR EN LA PRIVATIZACIÓN DE EPEC.

La pasividad es un mecanismo que Don Juan y sus amigos instrumentan por segunda vez desde el inicio del conflicto para achicar la empresa, reemplazar los puestos de trabajo con contratos de trabajo, pasantías para los amigos, y para que cada vez seamos menos los trabajadores en condiciones de exigir nuestros derechos y a su vez para que la organización sindical se encuentre debilitada.  Creemos que todo esto forma parte de un plan. Como siempre Juan, deja su sello de arbitrariedad en todo lo que hace.

Los trabajadores venimos resistiendo a lo largo de la historia, varios intentos de privatización  y de apoderamiento de nuestro patrimonio para comodidad de los políticos.  Y como para refrescar nuestra memoria están los ejemplos de  la Usina Mendoza, la cual hoy se  utiliza para hacer bailes,  competencias de crossfit, entre otros, el helicóptero de la Empresa que fue utilizado por Mario Negri para hacer campaña durante la cual se estrelló y la lista… sigue.

Fuimos rehenes de muchas políticas, desde  aquella vez en la que se  admitió un presidente que no fuera ingeniero (hoy también en la empresa se detenta un cargo importante en esa misma condición), hasta un director “piola”  que se manejaba al mejor estilo de un político, como si EPEC fuera una seccional barrial que mediante pactos ocultos nos dejó una empresa lista para ajustarla. En estos tiempos, tenemos un presidente que se dedicó a hacer declaraciones públicas, en contra de los trabajadores, sobre la tarifa de empleados, los sueldos, los ingresos de personal,  los días de viaje, gerentes que nos gritan con discursos en los sectores de trabajo que dicen “tenemos que trabajar” algo parecido a esa frase que dice “el país se levanta trabajando”, eso sí… todo con su doble moral, ya que por citar un ejemplo esa promesa de ingresos transparentes que le prometieron a la sociedad fue una mentira, hoy varias sillas de EPEC las ocupan las amigas y amigos de ellos, y decimos “sillas “ porque no los hemos visto trabajar, esa es nuestra primera diferencia con ellos.

Vienen a nuestra memoria los recuerdos de la concejala Laura Sesma, hablando del concurso público en EPEC, y de terminar con los ingresos para los “familiares”. Buscamos en archivos, si de casualidad presentó alguna acción judicial contra los ingresos que siguen existiendo en EPEC sin concurso público. No encontramos nada.

Recordemos también esa promesa de campaña del Directorio justificando sus acciones ante la sociedad diciendo que si se modificaba el convenio, el usuario pagaría menos de luz. Promesa de la cual están muy lejos de haber cumplido, no porque nuestro convenio tenga incidencia en la tarifa, sino porque las licitaciones directas, no se pagan solas.

En este sentido debemos recordar un solo artículo de La Voz del Interior detallando los problemas de las facturaciones.  Se ve que algunos periodistas que se decían ser pregonadores de la verdad, y los cuales nos dedicaron varias páginas en el diario, no tuvieron la misma valentía para enfrentarse a quienes vienen destruyendo a EPEC.

Los trabajadores hemos realizado nuestra labor como corresponde, siempre hemos trabajado y resistido por EPEC y para EPEC.

Pasamos por muchas situaciones graves,  eso sí, nunca como trabajadores  necesitamos ser custodiados con un policía, al mejor estilo de un ladrón.

Toleramos ataques de los políticos, de todos los colores,  de algunos  periodistas, que con su poder de llegar a propios y ajenos tergiversan los conflictos y hablan de nosotros como el escarnio social.

Es evidente que los trabajadores hemos sufrido, pero seguimos de pie, y tenemos que pelear, pelear por nuestro futuro, por la empresa, porque ellos no la merecen, tenemos que resistir, tenemos que seguir.

¡Compañeros y compañeras: quédense en EPEC, son necesarios en la empresa, sus conocimientos  y experiencia son en parte la razón por la cual EPEC sigue en pie!

Quédense  con la frente en alto, con la dignidad que merecemos los trabajadores y con el espíritu de lucha y la convicción que siempre tuvimos!

¡Quédense a luchar!

EN LA HISTORIA DE EPEC MUCHOS GERENTES PASARON..¡NOSOTROS NOS QUEDAMOS!

¡¡¡DEFENDAMOS A EPEC!!!

Cena caliente en el Hospital de Niños