TOMÁS CARMEN DI TOFFINO LEGADO DE MILITANCIA Y RESISTENCIA

Mañana 30 de noviembre se cumplen 43 años del secuestro y desaparición del compañero Titi Di Toffino. En ese momento encabezaba el Consejo Directivo en la Resistencia que desde la clandestinidad luchó para recuperar nuestro Sindicato desde que fuera intervenido el 9 de octubre de 1974. Agustín Tosco había fallecido el 5 de noviembre de 1975, por lo cual se convirtió en uno de los blancos más importantes para la dictadura. Pero Titi no se amedrentó y se mantuvo al frente aun a costa de su vida.

 

Activismo

Di Toffino ingresó a EPEC con tan sólo 14 años por la muerte de su padre quien trabajaba en la empresa. En ese entonces estudiaba en la Escuela Superior Jerónimo Luis de Cabrera y debido a las obligaciones laborales tuvo que cambiarse al turno noche. Al finalizar la secundaria, cursó en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC.

De joven ya mostraba sus capacidades que lo llevaron a ser delegado estudiantil y una vez ingresado a EPEC, en 1962 fue elegido delegado de su sector de trabajo.

Era un compañero muy solidario y además muy buen orador, demostrando siempre sus convicciones y su compromiso con el gremio y la clase trabajadora. Representó al Cuerpo General de Delegados de nuestro Sindicato en el Congreso de FATLyF y fue el candidato más votado para el Tribunal Paritario. Como integrante del Consejo Directivo conducido por Agustín Tosco, ejerció los cargos de Subsecretario Administrativo, Secretario Gremial y Secretario Adjunto. Su entrega a la militancia sindical fue absoluta.

Di Toffino participó activamente en el Cordobazo junto a Tosco y otros compañeros. El día 30 de mayo son detenidos en nuestra sede sindical a punta de pistola por Gendarmería y trasladados a los cuarteles del Tercer Cuerpo de Ejército. Un tribunal militar los juzgó y son enviados primero al penal de Santa Rosa (La Pampa) y luego al penal de Rawson. En diciembre del 69, después de siete meses de incesante lucha, el gobierno de facto decretó una amnistía y son liberados Agustín Tosco, Tomás Di Toffino, Felipe Alberti, Simón Grigaitis y Hugo Ortíz por Luz y Fuerza de Córdoba. Dos años después, en el Viborazo, Titi también será detenido y cumplirá casi dos meses de cárcel en sede de la Policía Federal.

Coherente con sus ideales

En  septiembre de 1975, se llevó a cabo una Asamblea General convocada por el interventor para que los compañeros designaran a los representantes en las comisiones estatutarias. El gremio en su conjunto colmó la sala Agustín Tosco y la mayoría de los afiliados eligió para presidir la mesa de la Asamblea a Tomás Di Toffino venciendo así la posición del interventor. La Asamblea se declaró soberana y tras designar a los miembros de las Comisiones Estatutarias, resolvió, entre otros puntos, reclamar la normalización del sindicato, la libertad de los trabajadores injustamente detenidos y la reincorporación de Agustín Tosco arbitrariamente cesanteado por la intervención en EPEC. Este hecho tuvo cobertura de varios medios de prensa del país por haber desafiado a la intervención en épocas en que la triple A sembraba el terror.

Al fallecer el Gringo Tosco el 5 de noviembre de 1975, Di Toffino tomó el liderazgo de la Dirección Sindical en la Resistencia que enfrentaba la intervención en nuestro sindicato desde el 9 de octubre de 1974. Pese al peligro que corría no dudó en seguir concurriendo a su sector de trabajo, “si el Gringo estuviera vivo, seguiría resistiendo”, dirá.

Desafiando la orden de captura, preside asambleas y reuniones del Cuerpo de Delegados con los carros de asalto esperando en la puerta. En los días previos a su secuestro, Tomás Di Toffino continuaba receptando las consultas y las necesidades de los compañeros para plantearlas al mayor Grosso, interventor militar de EPEC.

Secuestro y desaparición

El 30 de noviembre de 1976, Titi es sorprendido a poco de salir del Edificio Central de EPEC. A metros de la esquina de Sucre y Humberto Primo, un grupo armado vestido de civil perteneciente al Grupo de Operaciones Especiales (OP3) lo introducen a los golpes en un auto blanco y es llevado al Centro de Tortura y Exterminio La Perla.

Para los represores comandados por menéndez era uno de los dirigentes sindicales de mayor peso específico. En las fotos del velatorio del Gringo está marcado con un círculo. Todos los oficiales querían estar en su interrogatorio, aunque no sólo de ellos era el interés de eliminar a la resistencia sindical, sino también de sus cómplices civiles.

Sobrevivientes de La Perla valoraron la valentía y esperanza con la que afrontó la deplorable cotidianeidad del campo de concentración, dando calma y contención a los demás compañeros y compañeras que ilegalmente estaban en cautiverio.

En el Espacio para la Memoria que funciona en La Perla, hay una réplica del juego de ajedrez -cuyas piezas estaban construidas con migas de pan- que habían hecho  Di Toffino y su compañero de cautiverio el Ruso Kunzman para jugar en un tablero dibujado en papel por Titi. Kunzman lo había apodado Bonyi, por la historieta “Boogie, el aceitoso”.

El 21 de febrero de 1977, Di Toffino junto a Juana Avendaño de Gómez y Graciela González de Jensen, fueron ejecutados con la presencia del genocida menéndez según una sobreviviente de La Perla.

Titi Di Toffino es cabal exponente del sindicalismo combativo que pertenece a una generación de lucifuercistas que nos dejó muchos derechos por defender, pero sobre todo uno que a tantos trabajadores los despojaron, el derecho a la vida.

Tomás Titi Di Toffino y Atilio López reclamando  la libertad de Agustín Tosco en un acto callejero
Tomás Titi Di Toffino y Agustín Tosco en una reunión gremial


 

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