MARCHA CON ORGANIZACIONES SOCIALES Y GREMIALES

QUE LA DEUDA  LA PAGUEN QUIENES LA GENERARON

Patria si colonia no

El 12 de febrero, día en que llegó una delegación del FMI a la Argentina, en todo el país se realizaron masivas movilizaciones en rechazo a las políticas de ajuste que pretende instalar el  FMI y a favor de una renegociación soberana, donde el ajuste  no lo pague el pueblo.

En Córdoba más de 10 mil personas se movilizaron bajo la consigna “La deuda es con el pueblo. Tierra, Techo Trabajo”.  Nuestro sindicato estuvo presente, en una  convocatoria que surgió de los sectores de la economía popular, concentrados en UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular) y de la que participaron gremios de la CGT Córdoba, CTA de los Trabajadores, CTA Autónoma y la CGT Rodríguez Peña, junto a organizaciones sociales y políticas.

La movilización salió desde Colón y General Paz pasadas las 17:30, donde se concentró una multitud que marchó por Vélez Sarsfield  hasta la esquina con bv. San Juan, donde se había montado el palco.

Allí, con la presencia de dirigentes de las organizaciones sociales nucleadas en UTEP como Barrios de Pie, CTEP, Corriente Clasista y Combativa, entre otras, y también de varios referentes sindicales, entre los que estaba nuestro Secretario General Gabriel Suárez, luego de entonar el himno se leyó el documento consensuado por los organizadores  (ver página 8) y se finalizó con el grito de “Patria Si, Colonia No” y “Paz, Pan Trabajo, el Fondo al carajo”.

 

Visita del FMI y definiciones importantes del Gobierno Argentino

Mientras el Ministro de Economía  Martín Guzmán  asistía al Congreso de la Nación, en una  sesión informativa  donde explicó la extrema gravedad en la que se encuentra nuestro país producto de un acuerdo irresponsable firmado por la administración Cambiemos con el organismo financiero internacional y donde le marcó la cancha con un “no vamos a permitir que se digiten las políticas desde afuera”, en las calles de todo el país se marchaba  repudiando al FMI para reclamar que se investigue la toma de la deuda ilegítima que no se puede pagar a costa de la seguridad social de los argentinos  y de la soberanía nacional.

Después de investigar las responsabilidades en la toma y destino de la deuda, de lo que se trata y lo que es  central en  las negociaciones, es  determinar cuánto  puede pagar la Argentina sin obstruir un programa de crecimiento con inclusión social. “El ajuste fiscal que se requeriría para pagar los compromisos asumidos con el FMI para los próximos dos años llevaría a la destrucción total de la economía argentina”, dijo Guzmán en otro pasaje de su presentación en el Congreso, a lo que agregó que en esta crisis de deuda, tiene responsabilidad Argentina (producto de la firma del acuerdo del Gobierno de Macri que implica fuertes vencimientos en 2021, 2022 y 2023) pero también  del Fondo monetario Internacional :  “el FMI tiene responsabilidad, al otorgar el mayor préstamo de su historia, utilizado para otras deudas en un marco de evidente insostenibilidad y para financiar la fuga de capitales. Es importante no olvidar y también es importante mirar hacia adelante”, dijo Guzmán.

Con todo,  el camino hacia la reconstrucción de la Argentina recién comienza y es vital la movilización en las calles de los sectores del trabajo, las organizaciones sociales, las PYMES, los jubilados, el pueblo argentino en su conjunto, para decir bien fuerte que no vamos a aceptar imposiciones que anulen  nuestro futuro como nación y nos empobrezcan aún más.

 

En el palco, nuestro Secretario General Gabriel Suárez representó a nuestro sindicato en el apoyo a las organizaciones sociales que reclaman contra el FMI
Junto a otras organizaciones gremiales y sociales, nuestro Sindicato marchó al frente de la columna desde Colón y Gral. Paz

 

Gabriel Suárez: “Debemos analizar quién generó esta deuda y quiénes son los responsables”

Consultado por los medios de prensa, nuestro Secretario General celebró la convocatoria y planteó la necesidad de investigar la deuda, quiénes la permitieron y quiénes se beneficiaron.

“Es muy importante la convocatoria de hoy. Estamos convenidos que la deuda no se puede pagar con el hambre del pueblo, lo venimos planteando, pero lo que más nos define es  la necesidad de analizar fuertemente  quién generó esta deuda y quiénes son los responsables de esta deuda. No es precisamente el ajuste que ha sufrido el pueblo y que muchos políticos resolvieron apoyando el endeudamiento con el FMI. Estas son las cuestiones de fondo que hay que discutir en este país porque la deuda no la generaron los trabajadores ni los sectores más vulnerados de la sociedad”.

Sobre el rol de los trabajadores, Gabriel Suárez puntualizó: “Debemos trabajar en la unidad por sobre todas las cosas, esta convocatoria de hoy impulsada por los sectores sociales donde estamos representantes de todas las centrales obreras de Córdoba, muestra que es posible  generar la unidad que se necesita para construir la defensa irrestricta de los derechos de los trabajadores y para que la deuda la paguen quienes la han contraído  y no los trabajadores y el pueblo”

“Si no nos manifestamos y no hacemos  nada, después vienen por los Convenios Colectivos de Trabajo, la pérdida de puestos de trabajo. En estos momentos tenemos que estar todos juntos, unidos  con el pueblo como tiene que ser en defensa de una consigna histórica que es Patria Si, Colonia No”.  

nuestro Secretario General Gabriel Suárez

 

Documento de la marcha contra el FMI

Al finalizar la marcha que partió desde Colón y Gral. Paz, se realizó un acto en el que después de entonar el Himno Nacional Argentino se leyó un documento elaborado entre todas las organizaciones participantes de la marcha Tierra, Techo y Trabajo

¡A todo el pueblo laburante de la provincia de Córdoba! ¡A cada compañera y compañero trabajador de la economía popular! ¡A las organizaciones sociales, movimientos populares y cada uno de los sindicatos y gremios presentes! ¡A la gente honesta y sensible! Nos hemos reunido hoy acá para denunciar una vez más al Fondo Monetario Internacional y su política de extorsión a través de una deuda odiosa.

Las organizaciones nucleadas en la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), junto a una gran cantidad de organizaciones sociales y sindicales nucleadas en las CGT y las CTA, marchamos por las calles de Córdoba para dejar en claro que la única deuda legítima que reconocemos es la deuda social con el pueblo.

Mientras siga habiendo compañeras y compañeros en la pobreza; mientras nuestros viejos, viejas y niñes pasen hambre; mientras brillen por su ausencia las cloacas, el agua potable y la salud en nuestros barrios; mientras falten la tierra, el techo, el trabajo y los derechos humanos para tantas y tantos laburantes de nuestro país, vamos a luchar hasta el cansancio para que cada peso de la riqueza social que generamos todos los días esté destinado a resolver nuestras necesidades populares, en lugar de ir a engordar los bolsillos y cuentas bancarias de quienes viven de la especulación y el saqueo.

¿Acaso hace falta recordar que hace menos de 50 años en la Argentina la última dictadura cívico-militar nos impuso a sangre y fuego este modelo de lujos y placeres para los ricos más ricos y tan sólo muerte y violencia para las trabajadoras y trabajadores? ¿Realmente hace falta recordar el rol perverso que jugó la deuda odiosa en la imposición de ese modelo? ¿Y hace falta recordar que esta no fue ni es únicamente la historia de un país sino la de toda América Latina y el sur global?

Lo dijimos hace dos años, cuando el gobierno de Mauricio Macri firmó un acuerdo multimillonario ilegal e ilegítimo con el Fondo Monetario Internacional destinado a financiar la fuga de capitales: en la cuestión de la deuda se juega la madre de todas las batallas. En la cuestión de la deuda se dirime el modelo de sociedad y el proyecto de país que queremos construir.

Tan sólo durante los próximos 4 años hay 120.000 millones de dólares en debate, de los cuales casi 70.000 millones son responsabilidad de la administración macrista. Por un lado, el FMI nos aconseja ser austeras y nos exige hacer un sacrificio para eso que llaman “honrar la deuda”, es decir, colaborar con que los ricos se hagan más ricos. Esa es la opción de los Bulgheroni, los Galperín, los Roemmers, los Pérez Companc y los Eurnekian.

Por otro lado, quienes ya hemos sido austeros hasta el punto de comer una sola vez al día, estamos cansadas y cansados de tanto sacrificio y exigimos que, de una buena vez, ese dinero vaya a resolver la emergencia social, empezando por los últimos y las últimas de la fila. Esta es nuestra opción. La de una sociedad y un país que garanticen vidas que merezcan ser vividas. Una sociedad solidaria y socialmente justa, un país libre y soberano, vidas plenas y dignas.

Insistimos, 120.000 millones de dólares en los próximos 4 años. El equivalente al presupuesto de 120 años del programa Argentina Contra el Hambre y la Tarjeta Alimentaria o 240 años del programa Salario Social Complementario. Que no nos quepa la menor duda: con esos recursos, la fuerza de trabajo y el compromiso social de todo el pueblo laburante podríamos acabar con el hambre y la pobreza a la que hemos sido sometidas y sometidos durante tanto tiempo ya.

Repudiar la deuda odiosa y denunciar al FMI no es tan sólo una cuestión de dinero. Se trata de la posibilidad real de construir ese mundo que soñamos y deseamos.

Compañeras y compañeros, estamos pisando un tiempo histórico. El resultado de esta batalla que hoy estamos dando definirá el destino de los pueblos por los próximos años. Que en cada rincón de la provincia y a lo largo y ancho de la Argentina se escuche bien fuerte: ¡el único acuerdo que estamos dispuestos a aceptar es el que le ponga fin a la pobreza y el hambre en nuestro país y le garantice TIERRA, TECHO y TRABAJO a cada hermana y hermano laburante!

¡FUERA FMI DE LA ARGENTINA Y AMÉRICA LATINA!

¡AUDITORÍA DE LA DEUDA Y JUICIO A LOS RESPONSABLES!

¡LA DEUDA ES CON EL PUEBLO!

¡TIERRA, TECHO Y TRABAJO!

 

.