EDITORIAL EL SALARIO DEL TRABAJADOR NO DEBE SER TOMADO COMO VARIABLE DE AJUSTE

La situación económica que vive la provincia de Córdoba es crítica, como Gremio lo anticipamos en su momento en el contexto de la tremenda deuda que fue adquiriendo la Provincia.  Por eso no era un hecho menor que el gobierno provincial eligiera la pelea con Luz y Fuerza de Córdoba para promover la venta de la Empresa Provincial de Energía, por más que digan que no es esa la intención. Todos los afiliados al Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba que venimos defendiendo el Convenio Colectivo de Trabajo 165/75, sabemos claramente que venían por la venta de EPEC, instalando artificialmente la necesidad de un nuevo marco regulatorio eléctrico con la intención explícita de dividir la Empresa segmentándola para dejarla con muy poca estructura de funcionamiento.  Esta fue la advertencia pública que lanzamos cuando decidimos pararnos para pelear y evitar que se generaran todos los elementos necesarios que pretendía el gobierno para la privatización.

Pero llegó el desbarajuste económico en la última etapa del gobierno de Macri y luego una nueva realidad política en el país a partir de diciembre de 2019, sin embargo al día de hoy seguimos manteniendo una EPEC estatal, integrada, cordobesa y pública.  Con este logro innegable de nuestro Gremio como antecedente, ni bien termine la cuarentena debemos avanzar con fortaleza en la recuperación del funcionamiento estratégico de la Empresa, pero teniendo en cuenta que la Provincia está quebrada, hasta el punto de proponer a la Legislatura que apruebe la  emisión de un bono para cancelar deudas con contratistas y proveedores del sector público. Ya hemos vivido esta experiencia en décadas anteriores, por lo que sabemos que el empapelado de bonos en la economía de Córdoba seguramente traerá con el tiempo un desacople económico-financiero y una escalada inflacionaria ni bien los bonos circulen y posteriormente se quiten de circulación una vez que se pueda estabilizar una economía mundial sacudida por la pandemia. Será entonces que vuelvan a aparecer los especuladores para aprovechar la tenencia de bonos para su provecho, pero dejará la secuela inflacionaria que ya conocemos con la pérdida de poder adquisitivo de nuestros salarios.

Ya la Legislatura provincial habilitó con la emisión de bonos, la posibilidad para que el gobierno también pague salarios y jubilaciones del sector público además de ser utilizados para la cancelación de obligaciones tributarias. Pero ya sabemos que una moneda ficticia, más tarde o más temprano, va a generar un despegue inflacionario. Previendo esto, nosotros ya tenemos una idea de cómo enfrentar ese escenario.

Cuando hablan de recorte, todo tiene que ver con todo; cuando empiezan a plantear que el gobernador se recorta su remuneración para que los que conducen una empresa como EPEC y las reparticiones del Estado provincial también lo hagan, no es ni más ni menos que plantear en distintos niveles una reducción producto de que no existe recaudación. Esto tiene que tener una fuerte aceptación específicamente en los sectores con mayores recursos donde deberían en estas circunstancias poner todo a disposición de la estructura gubernamental, como por ejemplo los legisladores, los presidentes de las empresas.

Pero también hay que hacer algunos altos en el camino para realizar un análisis profundo y ahí empezar a identificar nuestra postura; EPEC es un ente autárquico, con una Carta Orgánica y una definición concreta para que no se tome como un estamento público, y lo digo con mucho respeto.  EPEC es una empresa estatal autárquica que tiene reglamentaciones y cuya relación con el personal se rige por un convenio colectivo de trabajo, por lo que no admite ningún tipo de reducción salarial que vulnere derechos adquiridos. Ya pasó esto, lo hemos experimentado, no obstante hoy existe un contexto distinto porque desde el gobierno nacional se rechaza la reducción de sueldos, las suspensiones y los despidos, por lo que entiendo que es hora que los que siempre se beneficiaron con el sistema financiero hoy aporten algo en este momento de crisis.

Por eso hay que animarse a dar también la pelea específicamente por la actualización salarial, porque el salario permite el consumo y el consumo favorece la producción, que es el resorte que ayudará al sector Pyme a poder lograr el despegue del modelo productivo que se buscaba implementar antes de la llegada de la pandemia.

Recorte salarial

Tenemos que ser claros porque todos los trabajadores sabemos lo que hemos puesto y nos han quitado desde 2018 a la fecha y no lo vamos a dejar de reclamar. Pero también sabemos que en la intimidad de quienes dirigen la Empresa hay un análisis diferente al nuestro teniendo en cuenta lo que dijo Giovine en febrero en La Voz del Interior, que la situación económica de la empresa era muy buena y que lo había logrado quitando conquistas sindicales.  Sin embargo que quede claro que en realidad no nos han quitado, porque a nuestros derechos los vamos a seguir peleando siempre y hasta las últimas consecuencias.  Entonces es evidente que fue una expresión de anhelo del presidente de EPEC.

Pero hay que dejar en claro que no alcanza solamente conque el Directorio y seguro que el Gerente General, se reduzcan su salario, es imprescindible que se eliminen los contratos que son innecesarios y que a los gerentes “importados” se los coloque en el lugar que corresponde para devolverle a EPEC su funcionamiento estratégico, ya que todos ellos representan un costo inútil. También hay que erradicar la tercerización en razón que se está pagando un doble sueldo, por un lado a los trabajadores de planta permanente y por otro al personal tercerizado lo que significa un gasto superfluo, gastos totalmente innecesarios como el control de ingreso al Edificio Central de EPEC.

También es necesario analizar el registro de proveedores y a los amigos del poder decirles que no se va a poder pagarles hoy día, y que en cambio van a tener que hacer su contribución ante esta crisis.

A su vez el Comité de Crisis, como se denomina, debería estar analizando qué obras son importantes y cuáles no, porque si no, va a quedar dicho comité tratando de ver solamente cómo hacer para recortarle beneficios a los trabajadores, cómo hacer para justificarle un día a un laburante que por algún motivo llegó tarde con su certificado o cosas que no hacen a la estructura funcional integrada de la empresa.  Porque a la prestación del servicio eléctrico se  lo cubre no tan sólo controlando cuántas horas extras se hacen en una guardia o en un servicio de cuadrilla, sino ver qué cantidad de obras son necesarias en el marco de no volver siempre al mismo lugar por el mismo reclamo y no potenciar obras que no se precisan en este momento, ejemplos hay muchos.  Por caso nos fijemos en el tremendo costo producido con la obra de la nueva Estación Transformadora San José de Calasanz, una obra que hasta la actualidad no va a lograr una carga mayor al 35 % de su capacidad instalada como para que esta obra se diga que hoy día era necesaria.  Estamos hablando de una obra que hace tiempo generó la descentralización de Mantenimiento de Líneas Aéreas y que todavía es una cuestión de fondo si la obra era necesaria o se podía suministrar la misma energía desde la Estación Transformadora Don Bosco, hago un análisis técnico que todo el mundo sabe a qué me refiero. Y así un montón de obras que no deberían concretarse hoy, sino evaluar que para disminuir un costo hay que ser precisos.

Lo que más se necesita en este momento es que el trabajador esté tranquilo para garantizar que se pueda mantener la calidad del servicio que hasta hoy día se tiene, por lo que no se debe mirar el salario del trabajador como una variable de ajuste.  En cambio se tiene que mirar hacia adentro optimizando la gestión gerencial para que la empresa se recupere económicamente, eso es lo esencial porque están tomando decisiones que en muchos casos vulneran hasta el régimen de comercialización, no teniendo ni idea de lo que han estado haciendo, porque pareciera que los directivos se preocupan solamente de por qué algún trabajador pueda estar llegando tarde  sin hacerse cargo de haber desmantelado Estudio de Conexión y Suministro de Loteo, ni de por qué hoy día cambiaron las direcciones de quienes conducían las obras.  Con  solo ver estos despropósitos nos entramos a preocupar. ¿Por qué?, porque observamos un direccionamiento político. Que no crea el Directorio que no estamos informados y que sean conscientes de que sabemos dónde estamos parados y hacia dónde tenemos que ir, que es lo que le debe inquietar a los que conducen la Empresa que son los que no saben para dónde ir.

Debemos seguir manteniendo el funcionamiento de EPEC, levantarla porque como siempre los trabajadores somos convocados para hacerlo. Pero de ninguna manera vamos a renunciar a nuestros reclamos, a nuestros derechos y a una actualización salarial producto de todo lo que ha venido pasando en este tiempo.

La cuestión de fondo es que hagan los ajustes donde deben hacerse. Que no se equivoquen.

Gabriel Suárez

Secretario General

Trabajadores de Mantenimiento de Líneas Aéreas

 

 

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