EL AÑO NUEVO EN LOS PUEBLOS INDÍGENAS

Desde la prehistoria, los hombres y mujeres de distintos pueblos en todo el mundo desarrollaron un amplio conocimiento de la astrología y la astronomía. Esto les posibilitó tener una noción acabada de los cambios de posición del sol y otros astros y, como consecuencia, las variaciones que producen en la naturaleza y el ser humano. Esa comprensión hizo que pudieran captar con exactitud el lenguaje de la tierra, sus etapas evolutivas y el comienzo y fin de cada año.

Es importante dar a conocer esta cosmovisión porque está demostrado que en el 60 % de la población argentina, corre sangre indígena en distintas proporciones.

Para quienes viven en el Hemisferio Sur, el 21 de junio es el día más corto del año, la noche más larga y el comienzo del invierno; el solsticio respectivo marca la mayor distancia entre la Tierra y el Sol.  Entre el 21 y el 23 de junio los pueblos indígenas celebran el inicio de un nuevo año. En su visión cíclica del tiempo, el sol es el principal motor de la vida. Sus creencias marcan que este nace al inicio del invierno, en primavera se hace joven, en verano es adulto y se hace viejo en otoño cuando las hojas de los árboles caen y los animales cambian su pelaje.

En los pueblos andinos se celebra el “Inti Raymi”,  palabra quechua que significa “Fiesta del Sol”.

En la Nación Mapuche la celebración se denomina We Xipantu”, que en lengua mapudungun significa “año nuevo” o “salida del nuevo sol”.

En cambio en la parte central de Argentina en el corredor Catamarca, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, la celebración se denomina Illiampunsin, que en lengua Kakán significa  nuevo vuelo del sol.

En general, en todas las culturas indígenas la ceremonia se desarrolla durante toda la noche del día más corto del año, culminando con la salida del sol que para estas comunidades representa el inicio de un nuevo ciclo de la vida. Es lógico que se pensara que si los días continuaban acortándose hasta convertirse en noche eterna, la vida no se podría desarrollar.

Publicamos a continuación una breve descripción del Illiampunsin tomada del muro de Fernando Manguz,  Representante de la Comunidad Siquiman en el departamento Punilla.

Fernando Manguz

Illiampunsin

Esta ceremonia marca el año nuevo en todo el territorio al que pertenece  la nación Kakana, Sherkay, que comprende, el noroeste y centro de Argentina y norte grande de Chile. .

La oscuridad y el frío del amanecer elevarán al sol (que ha triunfado en su guerra con la oscuridad) al centro de las ventanas cósmicas.

Las 7 cabrillas o pléyades mostrarán el cuerpo del jaguar antiguo brillando nuevamente con fuerza, puesto que a fines  de marzo y principios de abril se alejaron tanto que son pequeños puntitos casi invisibles en el cielo.

La lectura astronómica de la noche y del amanecer, serán la guía de este nuevo año. Esta será la noche más larga del año, la fuerza del invierno nos hablará de la resurrección pues comenzará a amanecer poco a poco más temprano.

Los Sherkay pasamos la noche al aire libre, reunidos en pequeñas hogueras compartiendo leña y las narraciones de como se ha logrado vivir hasta ahora en el territorio, las luchas, las historias de los guerreros ancestrales, las leyendas y compartiendo su sabiduría de la vida.

 La ceremonia dura toda la noche, se hacen siete sahumos:

El primero con hierbas picantes, el segundo con amargas, el que sigue con amargas y picantes, el cuarto es la limpieza del aire con hierbas que limpian los pulmones, el quinto limpia la sangre, el sexto limpia los hogares, el séptimo con citrus y hierbas solares que marcan el amanecer.

Las semillas se dejaban al sol ese día para cargarse con la energía solar y el espíritu de vida. Los hombres danzaban y hacían el salto del Jaguar sobre el fuego ceremonial demostrando su fuerza y espíritu masculino, que se invocaba para sostener y resucitar al nuevo sol.

Durante toda la noche se bebe el yerbeao con bebidas fuertes.

Al amanecer se enciende una gran hoguera con leña de siete árboles, toma sol y grita de alegría porque ha comenzado un nuevo año solar.

El 21 de junio no marca el inicio del invierno, sino la mitad del mismo.

La comunidad indígena  Siquiman del Pueblo Kakano, invitan a celebrar el año nuevo de los pueblos originarios con respeto y amor hacia la madre tierra, limpiando todo lo malo, para renacer con vitalidad y armonía.

 


Nota: es fundamental la transmisión oral para la recuperación de la cultura de los pueblos indígenas.  Para la elaboración de este artículo tomamos la información de: Círculo de los Orus, de la transmisión Kakana, Escuela de Talapazo (Colalao del Valle .Departamento Tafí del Valle – Comunidad India de Quilmes), Mage Antonio Caro (Oshuko), Mage Rita Cejas (Vimma)


Salida del sol en Punilla

 

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