13 DE JULIO DÍA DEL TRABAJADOR DE LA ELECTRICIDAD

El 13 de julio de 1948, en ese momento veintinueve sindicatos lucifuercistas de todo el país, sellaron el acta fundacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, formalizando la voluntad orgánica de unir a la gran familia lucifuercista.

Nuestro compañero Cristóbal Sierra, quien tanto propugnó por esa unión, fue Secretario Adjunto del primer Consejo Directivo de FATLyF.

La Federación tomó esta forma, porque la convicción era respetar la autonomía de cada gremio hermano.

En el Primer Congreso Ordinario desarrollado en agosto de 1949, se instituyó el 13 de Julio como Día del Trabajador de la Electricidad.

 

El camino de la Unión

Desde principios del siglo 20, el servicio eléctrico en Argentina era prestado por compañías extranjeras. En Córdoba estaban las compañías General de Electricidad y Luz y Fuerza Motriz que pertenecían al holding EBASCO (Electric Bond and Share Company).

Hasta 1943 existían tres sindicatos de Luz y Fuerza (Tucumán, Rosario y Luján), era un momento en el que la escasa legislación laboral no era cumplida por las patronales por lo que nuestros primeros compañeros soportaban extensas jornadas de trabajo por magros salarios, no tenían vacaciones pagas ni derechos a carpetas médicas y todo quedaba sujeto a la buena o mala voluntad de la patronal. Con la creación de la Secretaría de Trabajo y Previsión a cargo del entonces coronel Juan Domingo Perón, la situación laboral cambiará rotundamente al impulsarse una nueva política social. En el caso de los trabajadores de Luz y Fuerza, esta nueva realidad hizo posible la constitución de nuevos sindicatos que se sumaron a los tres ya existentes. Para la época en que se crea la FATLyF, los trabajadores de la electricidad pasan de tener en todo el país 29 organizaciones sindicales.

Nace nuestro Gremio

El 5 de febrero de 1944 es fundado nuestro querido Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba (entonces denominado Unión Sindical de Empleados y Obreros de las Compañías de Electricidad) por iniciativa de un grupo de compañeros, entre ellos Julio “Quebracho” Murúa, nuestro primer conductor; Cristóbal Sierra y Atilio Borserini. Si bien iba lográndose la sindicalización de los trabajadores lucifuercistas, el contexto era complicado dado que las políticas de Justicia Social eran mal vistas por el poder económico. Las compañías de electricidad hicieron todo lo posible para boicotear las transformaciones sociales hasta que en 1946 fueron estatizadas.

 

Necesidad de una federación lucifuercista

A finales de la década del 40 empieza a plantearse la necesidad de contar con una organización que nucleara a los trabajadores y gremios lucifuercistas de todo el país.

Cristóbal Sierra fue uno de los dirigentes que más bregó por la conformación de una entidad nacional. Durante la Comisión Provisoria de nuestro sindicato presidida por Julio Murúa, se habían realizado en Villa María las primeras reuniones intersindicales con el fin de constituir una federación que permitiera llevar un planteo unificado de todos los trabajadores de las distintas empresas de ANSEC.

En febrero del 45 se renovó la conducción por primera vez asumiendo ya como Secretario General el compañero Atilio Borserini. La nueva comisión continuó las gestiones hasta que el 9 de julio de 1945 se creó en la ciudad de Villa María la Federación de Trabajadores de ANSEC, participando delegados de todo el país. Al mes siguiente, se presentó ante la Secretaría de Trabajo y Previsión el primer petitorio nacional de carácter económico y social.

Al mismo tiempo quedó constituida una comisión de discusión del petitorio, integrada por representantes de EBASCO con sede central en Buenos Aires, representantes sindicales y de la Secretaría de Trabajo. Por parte de nuestro sindicato se designó a los compañeros Atilio Borserini y Enrique Álvarez Voccos. Las negociaciones por el primer petitorio nacional se desarrollaron en medio de una atmósfera política que derivó en la renuncia forzada de Perón a todos sus cargos en el gobierno. Cuando lo detienen, los trabajadores lucifuercistas junto a miles de obreros de todo el país fueron protagonistas de la histórica movilización del 17 de Octubre que logró su liberación y la convocatoria a elecciones para febrero de 1946. En la primera presidencia de Juan Domingo Perón, todas las conquistas sindicales son ampliadas y consagradas constitucionalmente y se fortalecen las organizaciones sindicales, así como también la industria nacional.

Respecto a la política energética, el gobierno peronista a través de los planes quinquenales amplió la matriz energética, esencial para el desarrollo de la industria y la expansión del tendido eléctrico fuera de las zonas urbanas, donde se había concentrado casi exclusivamente la prestación del servicio en las décadas anteriores.

 

El surgimiento de FATLyF

Todo este crecimiento es cimentado por una política energética soberana que estatizó gran parte de las compañías privadas a cargo del servicio en las provincias, surgiendo empresas públicas provinciales, como SPEC en Córdoba en el año 1946 (antecesora de EPEC). A su vez se creó en 1947 una gigante empresa eléctrica nacional, Agua y Energía, que fue pilar fundamental del desarrollo energético nacional. El nuevo esquema compuesto por empresas provinciales recién estatizadas, Agua y Energía, cooperativas en todo el país y por poderosas compañías privadas que fueron estatizadas como el grupo CADE y SOFINA (con jurisdicción en Buenos Aires), obligó a la creación de una nueva organización que aglutinara a los trabajadores eléctricos de todo el país, sin importar su origen patronal. La Federación del Personal de ANSEC sólo reunía a los sindicatos dependientes de las ex compañías subsidiarias del grupo EBASCO.

El 13 de julio de 1948, los representantes de los veintinueve sindicatos existentes entonces, suscribieron el acta fundacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, expresando así la voluntad orgánica de unir a la gran familia lucifuercista.

El primer Consejo Directivo de FATLyF estuvo formado por José Celestino Quevedo (Capital Federal) como Secretario General, Cristóbal Sierra (Córdoba) como Secretario Adjunto; Manuel Álvarez Martín (Mercedes) Secretario Administrativo, Victorio Moyano (Rosario) Secretario de Prensa y Arturo Fuertes (Bahía Blanca) Secretario de Actas.

En agosto de 1949, la Federación consigue su personería gremial y un día después sesiona el Primer Congreso Ordinario en Rosario, firmando el 31 de agosto el primer Convenio Colectivo de Trabajo de alcance nacional.

Es en ese Congreso donde se instituye el 13 de Julio como Día del Trabajador de la Electricidad.

 

Crecimiento

En 1951, otro destacado dirigente asumió la Secretaría General de la FATLyF, Luis Natalini, quien estuvo en el cargo hasta fines de septiembre del 55, cuando la Federación y la mayoría de los gremios en todo el país fueron intervenidos por la “Revolución Fusiladora”.

Hasta ese año, el crecimiento de la Federación se dio en un marco de coincidencia con las políticas del gobierno peronista: se peleó duramente por la estatización del servicio eléctrico en Rosario, se defendió firmemente la aplicación efectiva de un único Convenio Nacional en todas las regionales, se desarrollaron los primeros emprendimientos hoteleros y planes de vivienda y se crearon las mutuales y obras sociales sindicales.

Pese al golpe, los lucifuercistas de todo el país avanzaron en lo que hace al crecimiento institucional y servicios como turismo, capacitación y educación. En el interior muchos sindicatos emprendieron la construcción de sus propias sedes así como cooperativas de crédito y de consumo. Fue también un período de resistencia gremial; las huelgas nacionales comenzaron a sucederse ante los incumplimientos por parte de la patronal.

La Resistencia a la dictadura

El Secretariado de FATLyF posterior al golpe del 55, integró a todas las corrientes internas dándole mucho protagonismo al interior. Agustín Tosco lo definía como un Secretariado unido, combativo, nacionalista, no revolucionario, pero sí antiimperialista. Esa Federación tuvo un duro enfrentamiento con el gobierno de facto cuando en un paro general dispuesto por Luz y Fuerza se cortó la energía.  La medida fue contestada con la ocupación por parte del ejército de las principales usinas y sectores de trabajo.

Luz y Fuerza, tanto a nivel nacional como en Córdoba, logró la recuperación de los gremios relativamente temprano. En julio de 1956 se convocó a elecciones de delegados en nuestro sindicato y en diciembre se eligió nuevamente el Consejo Directivo, siendo electo Agustín Tosco como Secretario General. La Federación se normalizó en 1957 tras la realización del Congreso de La Cumbre.  Tosco es elegido como Prosecretario Gremial de la Federación. En uso de ese cargo, el Gringo se hizo presente en Misiones para apoyar una huelga del sindicato hermano en 1957 que duró una semana, ocasión en que Tosco será detenido por primera vez.

El anterior Congreso de FATLYF se había llevado a cabo en la vieja sede de Tacuarí, donde los compañeros de todo el país deliberaron sobre los pasos a seguir frente a la intervención a las sedes gremiales que estaban rodeadas por tanquetas y ametralladoras. Agustín Tosco estuvo presente en ese Congreso ya que desde 1954 había sido enviado por Cristóbal Sierra para representar a Córdoba en la Federación.

 

Con identidad lucifuercistas

La Federación por lo menos hasta el año 67-68 tuvo un marcado sentido de solidaridad no sólo entre los sindicatos hermanos de Luz y Fuerza, sino también con los compañeros de otras actividades sindicales, como los ferroviarios. En 1961, se sucedieron medidas de fuerza, movilizaciones y huelgas en rechazo a la desnacionalización de las empresas ferroviarias del Estado, en repudio a la desaparición del metalúrgico Felipe Vallese y contra la aplicación del Plan Conintes que autorizaba al gobierno de Frondizi a prohibir las huelgas y a las Fuerzas Armadas a reprimir la protesta de trabajadores y dirigentes populares.

El 23 de marzo de 1962, todos los sindicatos lucifuercistas nucleados en la Federación junto a la gran mayoría de los trabajadores argentinos realizaron un contundente paro nacional por la anulación de las elecciones que había ganado el peronismo.

De 1964 en adelante, Luz y Fuerza en todo el país emprendió un durísimo Plan de Lucha por la actualización de la pauta salarial ante la espiral inflacionaria y por el cumplimiento del Convenio Colectivo de Trabajo para todas las empresas ya sean públicas provinciales, nacionales, cooperativas o privadas. En este marco nuestro compañero Vicente Moyano es elegido Secretario del Tribunal Paritario Nacional. Aquella era una Federación mancomunada, solidaria, comprometida con los problemas de los trabajadores y que salía a responder por ellos, no importaba si el sindicato en conflicto fuese chico o grande. Con esta concepción, la Federación concretó numerosas medidas de acción directa que fueron acatadas ejemplarmente por todos los sindicatos del país, en solidaridad con las distintas regionales que comenzaban a enfrentar cesantías, incumplimientos en los pagos y que cada vez tenían más problemas para que las patronales cumplieran con el Convenio Colectivo de Trabajo.

 

Desencuentros

En octubre de 1967 tuvo lugar en Río Hondo un Congreso Ordinario de FATLyF en el que Córdoba planteó la moción de realizar un pronunciamiento contra la dictadura de Onganía, además de la necesidad de un plan de lucha coordinado con la CGT de los Argentinos de Ongaro. Con el apoyo de muchos sindicatos, la moción fue rechazada por la línea encabezada por Capital Federal, que venían teniendo una postura conciliadora con el gobierno. Además, desde la Federación se sancionó injustamente a todos los gremios que mantuvieron una posición combativa, que surgió de las decisiones de sus propias asambleas. Córdoba, San Nicolás, Pergamino y Rosario son separados de la Federación. Así se había iniciado una etapa de desencuentros hasta la normalización de la FATLyF tras ser intervenida en 1976.

En una Asamblea en el año 1985, se resolvió que nuestro Sindicato vuelva a integrarse a FATLyF.

 

Hoy los desafíos se renuevan porque siempre habrá desafíos, pero es esencial que entre todos construyamos un presente y futuro en coincidencia y unidad. Que nadie lo olvide, porque Luz y Fuerza somos todos.

 

¡¡Feliz Día, compañeros y compañeras!!

¡¡Feliz Día FATLyF!!

 

Primer secretariado de FATLyF:  José Celestino Quevedo como Secretario General (al centro), Cristóbal Sierra como Secretario Adjunto (a su izquierda) y  Victorio Moyano como Secretario de Prensa

 

Cristóbal Sierra en la Comisión Paritaria de 1947
Delegación al Congreso de FATLyF. Rubén Pariszevsky, Ramón Contreras, Agustín Tosco, Loyácono, Copertari, Chingolani, Tomás Di Toffino, Vicente Sierra, Carlos Bustos, Chiquito Díaz, Naum Sánchez.
Trabajadores de la Usina Bamba

 

 

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