RENEGOCIACIÓN DE LA DEUDA EXTERNA

Un acuerdo que le da futuro a la Argentina 

El pasado 4 de agosto, a la madrugada,  llegaba al celular del presidente  Alberto Fernández,  el texto del acuerdo arribado entre el Estado Argentino y los grupos de tenedores de deuda argentina bajo legislación extranjera.

 Luego de 7 meses de arduas negociaciones, Martín Guzmán, Ministro de Economía y hombre del momento, daba el esperado anuncio: había acuerdo y el problema de la deuda externa Argentina con fondos privados, empezaba a desanudarse. Esta es sin dudas  una victoria para Argentina, aun cuando falta mucho por batallar, porque se logró  imponer las condiciones conceptuales del acuerdo, que se resumen en la sustentabilidad financiera para Argentina como condición innegociable.

Estas condiciones conceptuales formaron parte de la palabra empeñada durante la campaña electoral, y fue la concepción fundamental con que el Ministro Guzmán llevó adelante  una durísima negociación: no se iba a postergar más a los argentinos y no se iba a firmar un acuerdo que implicara más sufrimiento social. La versión 2020 del famoso “los muertos no pagan” de Néstor Kirchner en el 2005,  es “sin sostenibilidad y sin crecimiento, no podemos pagar”. Las claves del acuerdo y  las ventajas para Argentina.

 

La deuda reestructurada y los actores de la negociación 

El acuerdo alcanzado es por la Deuda externa  que Argentina tiene con acreedores privados bajo legislación extranjera, acreedores representados por los famosos fondos de inversión, donde Black Rock de Larry Fink es el más poderoso y el  que más se resistió a aceptar las condiciones de Argentina.

La reestructuración alcanza a los 66.300 millones de dólares de deuda externa bajo legislación extranjera, y dentro del acuerdo también ingresan automáticamente en la restructuración 59.000 millones de dólares de deuda privada bajo legislación local. En total son 125.300 millones de dólares.  La deuda con el FMI  y otro acreedores como el Club de París, no entran en este acuerdo y forman parte de las siguientes batallas que se le vienen a la Argentina.

De esos u$s 66.300 millones, u$s 42.000 corresponden al endeudamiento de Macri y u$s 24.300 a los vencimientos de los canjes de 2005 y 2010, por el default del 2001.

El acuerdo logrado refleja la premisa del Gobierno: que la restructuración para los pagos debía dar sustentabilidad financiera a la Argentina y no postergar el crecimiento y la recuperación económico-social.

La cuestión de los intereses. En primer lugar, el gobierno logró una reducción de los intereses que pagan los títulos externos a una tasa promedio del 3,07 por ciento anual cuando la deuda anterior pagaba cerca del 7 por ciento (una verdadera locura Macrista, en tanto ningún país del mundo se endeudó a esa tasa de interés).  Los acreedores redujeron sus pretensiones un 70%, la Argentina la mejoró el 35 por ciento.

Los plazos de pago. Con los pagos acordados con años de gracia, la Argentina tendrá un alivio financiero de 37.700 millones de dólares en el período 2020-2030.

Así, Argentina logra una victoria, que no sólo nos impactará positivamente  a nosotros, sino que sienta un precedente importantísimo a nivel mundial en el manejo de acuerdos de reestructuración de deuda externa, haciendo valer principios soberanos y de sostenibilidad. En realidad es una continuidad de la política Argentina respecto de este tema, que ya había tenido un hito importante en 2015, cuando la ONU, por iniciativa Argentina, aprobó  los “Principios básicos sobre los procesos de reestructuración de la deuda soberana”, que contó con el apoyo del nobel en economía Stiglitz, de quien Martín Guzmán es discípulo en su actividad académica.

Para darse una idea de a quién nos enfrentamos y porque esta es una victoria de todos los argentinos,  Black Rock, uno de nuestros acreedores, es el Fondo de Inversión Internacional más grande del mundo, y es dueño no sólo de bonos de deuda externa argentina, sino de acciones en muchísimas empresas argentinas, incluso estatales, es el principal accionista del Banco Galicia, con  6 millones de acciones, uno de los principales inversores del Banco Macro y también tiene acciones en los Bancos Santander y Supervielle.  Y un dato que aporta para  entender la importancia  que tiene  poder llegar a un acuerdo con estos gigantes, es que tienen un poder de fuego que podría hacerle mucho daño a  la Argentina: Black Rock es el principal accionista privado nada menos que de YPF (con casi 10 millones de acciones), Edenor, Telecom y de Central Puerto, el segundo de Transportadora del Gas del Sur, y sus acciones también se extienden a compañías como Pampa Energía, Loma Negra o IRSA.

Contra esos gigantes negoció Argentina y, no tengas dudas, es uno de los pocos países que logró imponer condiciones donde primaron el bienestar de la población y la soberanía, recordemos sino la Grecia de  Alexis Tsipras, quien en 2009 con un referéndum masivo a su favor que rechazaba el ajuste, terminó claudicando a favor de los intereses financieros, al punto que el país debió vender Islas para pagar deuda. Una victoria que nos permite empezar a reconstruir la Patria.

 


Las ventajas para Argentina del acuerdo por Deuda Externa

1-  Ahorro de dólares y pesos, en los primeros años. Entre 2020 y 2024 Argentina debía pagar 63. 664 millones de dólares por todo concepto (capital e intereses de deuda pública, privada, tanto bajo legislación extranjera como local). Con el acuerdo arribado entre 2020 y 2024 vamos a pagar sólo  U$S 6116 millones aproximadamente.

Despejar vencimientos fue uno de los principales objetivos del equipo de Guzmán desde el inicio de la negociación, para dar aire y permitirle a Argentina estructurar un plan económico de crecimiento y recuperación, más aún cuando al desastre  macrista, se agregó la Pandemia del COVID-19, con impacto muy fuerte sobre la economía.

2- Descomprime la demanda de dólares, permitiendo no sólo usar las divisas del mercado de capitales en el desarrollo, sino aliviando al estado de tener que conseguir una alta cantidad de moneda norteamericana para pagar los vencimientos imposibles que estaban pautados. Esto es importantísimo en una economía como la nuestra, a la que le cuesta “conseguir dólares”, y está atravesada por una recurrente restricción externa

3- El acuerdo libera recursos  para atender la crisis  provocada por la pandemia y el desarrollo de políticas activas tendientes a  recuperar el consumo y la producción, y con ello el crecimiento económico. En el presupuesto 2019 los intereses de deuda alcanzaron el 21% del total de gastos.

4- La cuestión de los intereses. La tasa de interés con la que  Macri endeudó a la Argentina era del 7% del valor original de cada título. Con el acuerdo, se pagará un promedio de 3%.(fin de recuadro 1)


Martin Guzmán expone en una reunión con Gobernadores y  Ministros, junto a Cristina y Alberto Fernández

 


Argentina nuevamente en el sendero del desarrollo con Justicia Social

El Frente sindical para el Modelo Nacional  felicita al compañero presidente Alberto Fernández, a la compañera Vice presidenta Cristina Fernández  y al Ministro de Economía Martín Guzmán, quien junto con su equipo llevó adelante  el acuerdo  por la deuda con los acreedores  internacionales, paso altamente significativo para  volver a generar oportunidades  de crecimiento para nuestra patria. Una vez más el peronismo  da respuestas y repara la debacle originada por un gobierno neoliberal.

Fuimos testigos, paso, a paso, de un largo proceso sin estridencias, con las presiones de los medios hegemónicos quienes siempre están a favor de la usura y del deterioro de las condiciones de vida  del pueblo argentino, que finalmente llegó a buen puerto  y que nos permite planificar más allá de la Pandemia. Con orgullo y agrado, los argentinos volvemos a sentir que tenemos un gobierno.

Atrás quedan las políticas de dependencia y entrega que encarnaron el ex presidente Macri, quien ahora se pasea despreocupado por París, y sus secuaces.

Aquellos que se encuentran tan ansiosos y preocupados  por conocer el plan económico del gobierno, sepan que una serie continua, coherente y coordinada de acciones sociales en beneficio de los más vulnerables sumada a un conjunto de medidas dinamizadoras del trabajo y de la producción, termina, a la postre,  convirtiéndose en plan económico. Decisiones como el aumento  de los jubilados con la mínima, el congelamiento de servicios, el relanzamiento del Plan Procrear, la instrumentación del IFE y del programa ATP para el pago de salarios, las políticas sociales desplegadas durante la pandemia son una clara evidencia de la determinación  y compromiso de un gobierno que privilegia ante todo la vida y el bienestar de la gente.

En el marco de la democracia los gobiernos hacen lo que el pueblo quiere. Es por eso que expresamos nuestra satisfacción  y respaldo a esta gestión por este acuerdo exitoso y por la aplicación  de una política económica  con justicia social, independencia económica y soberanía política, que nos devuelve la dignidad de vivir en Argentina.

Frente Sindical Para el Modelo Nacional

 


 

 

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