ANTE EL AUMENTO DE LA CURVA DE CASOS, DEBEMOS CUIDARNOS MÁS QUE NUNCA

Ante este momento preocupante para todos los argentinos por el incremento exponencial del contagio por el Covid 19 en que se empieza a observar la situación de constante crecimiento de ocupación de las camas de Terapia con y sin respiradores,  con pacientes que se recuperan mientras otros se contagian y otros lamentablemente mueren,  es inevitable  tomar una posición a favor de la salud ante tanta irracionalidad y desconcierto que se observa en distintos medios de comunicación.

Nos ocupa y nos preocupa el cuidado de nuestra familia respetando también a quienes no aceptan que esto sea tan contagioso como la evidencia de los casos y el crecimiento de  la curva de contagio por la circulación comunitaria lo confirman, más aun cuando la casuística reafirma lo que los sectores epidemiológicos, infectólogos y demás especialistas manifiestan: extremar el cuidado para que no se colapse el sistema sanitario argentino y podamos ser todos atendidos correctamente,  hasta que aparezca la tan ansiada vacuna de la que ya existen algunos ensayos en distintos lugares del mundo y en Argentina.  Mientras tanto contamos con algunas terapias alternativas como el plasma y otros descubrimientos que nos dan día a día mayor esperanza.

Sabemos que en este tema nadie tiene la verdad absoluta y somos unos agradecidos a que no se han generado contagios masivos en nuestra actividad, pero hemos tenido momentos de preocupación cuando tuvieron que ser hisopados algunos compañeros que gracias  a Dios tuvieron resultados que llevaron tranquilidad a toda la familia Lucifuercista.

Gabriel Suárez

Secretario General

 

 


 

 

Algunos números que preocupan

 

Desde mediados de julio en Córdoba   la curva de contagios por COVID19 se ha disparado, y no ha parado de crecer. Es que desde el  7 de julio se habilitaron bares y restaurantes y las reuniones por el Día del “Amigo”, por lo que la curva de casos se disparó.   Sólo una semana después  la provincia pasó la barrera de los 1.000 contagiados.

Y entre el 14 y el  30  de julio, la cifra se  duplicó llegando a los 2000 casos en sólo 15 días. El  mes de agosto ha sido el más crítico, acumulando  más de 6.200 infectados en la provincia, rozando ya los 9 mil contagios.

En cuanto a víctimas fatales, se produjeron 78 muertes en agosto, el 60% de las víctimas fatales desde iniciada la pandemia en Córdoba, siendo el número total de 127.

En este contexto de apertura casi total, a lo que se suma el efecto de las reuniones sociales y el cansancio de la población, es necesario que no nos relajemos, extremando  las medidas de precaución personales y evitando las reuniones y contactos.

 

Si estás trabajando fuera de casa, recordá las medidas de prevención 

-Usar tapabocas y mantener la distancia social

-Higienizar tus manos con agua y jabón y alcohol en gel

-No tocarse la cara luego de tocar superficies y objetos

-Limpiar y sanitizar los vehículos de trabajo, las superficies en las oficinas (escritorios, teclados)

-Ventilar los ambientes

-No compartir el mate, ni elementos de aseo personal, ni utensilios de cocina.

-Ante cualquier síntoma, no concurras a trabajar, informá a la Empresa y comunícate con la Obra Social.

 

Si no estás obligado a salir: No te expongas, no expongas a tu familia 

Evita las reuniones y las juntadas y cualquier actividad innecesaria. Debemos hacer el esfuerzo  para protegernos y evitar una saturación en el sistema sanitario.

 


 

Compartimos el comunicado de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva 

 

A la Sociedad Argentina:

Los médicos, enfermeros kinesiólogos y otros miembros de la comunidad de terapia intensiva sentimos que estamos perdiendo la batalla. Sentimos que los recursos para salvar a los pacientes con Coronavirus se están agotando. La mayoría de las Unidades de Terapia intensiva del país se encuentran con un altísimo  nivel de ocupación. Los recursos físicos y tecnológicos  como las camas con respiradores y monitores son cada vez más escasos.

La cuestión principal, sin embargo, es la escasez de los trabajadores de la terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores, no pueden multiplicarse. Los intensivistas, que ya éramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, tendiendo cada vez más pacientes.  Estas cuestiones deterioran la calidad de atención que habitualmente brindamos. Enfundados en los equipos de protección personal, apenas podemos respirar, hablar, comunicarnos entre nosotros. También tenemos que lamentar bajas, personal infectado, y lamentablemente fallecidos, colegas y amigos caídos que nos duelen, que nos desgarran tan profundamente.

Terminamos una Guardia en una Unidad  de Terapia Intensiva  y salimos apresuradamente para otro trabajo. Necesitamos trabajar en más de un lugar para llegar a fin de mes.

Por horas y horas de trabajo estresante, agotador, pese a ser profesionales altamente calificados y entrenados, ganamos sueldos  increíblemente bajos, que dejan estupefactos a quienes escuchan cuál es nuestro salario. También nos entrenamos para lidiar con la muerte todos los días   y le ganamos muchas veces. Aprendimos a ser resilientes.

Pero ahora sentimos que no podemos más, que nos vamos quedando solos, que nos están dejando solos; encerrados  en las Unidades de Terapias Intensivas  con nuestros equipos de protección personal, y con nuestros pacientes, sólo alentándonos entre nosotros.

Observamos en las calles cada vez más gente que quiere disfrutar, que reclama sus derechos, la gente que se siente bien por ahora. ¿Qué pasará con ellos y sus familiares mañana?  ¡Ojalá que no se transformen en uno de nuestros pacientes que, con fuerzas, tratemos de arrebatarle a la muerte! Porque nadie sabe cuándo el virus los infectará.

Sólo le pedimos a la sociedad que reflexione, y que cumpla con tres simple pero importantes medidas, recomendadas científicamente: distanciamiento social (permanecer a más de 1,5 metros), uso de tapabocas (cubriendo nariz y boca), lavado frecuente de manos, no aglomerarse, no hacer fiestas, ¡No desafiar el virus, porque el virus nos está ganando! Les suplicamos no salir si no es necesario. El personal sanitario está colapsado, los intensivistas están colapsados, el sistema de salud está al borde del colapso.

Nosotros queremos ganarle al virus. Necesitamos que la sociedad toda nos ayude  porque no podemos solos. ¡Por favor, ayudanos,  quédate en casa! Ayudanos a disminuir el ingreso de pacientes. No queremos que vos seas el próximo paciente en nuestra Terapia Intensiva.

Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI)

 

 

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