EL GOBIERNO PROVINCIAL Y LA EMPRESA APLICAN POLÍTICAS RETRÓGRADAS, YA SUPERADAS POR EL AVANCE SOCIAL

La cuestión política en la que anida la dirección  empresaria, es aferrarse al mismo mecanismo irracional, persecutorio, con una falta de ética total ante tanta discriminación y con una clara práctica desleal negociando de mala fe, que no cesa ni siquiera en este tiempo, donde al mundo lo arrasa una Pandemia, que tantos muertos está dejando y cuando hoy la sociedad se debate en generar leyes que protejan al empleo, al salario, pero siempre poniendo eje en la Salud del mundo entero.

Todo esto reaparece nuevamente desde el comienzo  del año 2018 cuando el Gobierno de Schiaretti desató un plan sistemático de demolición de las estructuras político/sociales que en nuestra provincia,  históricamente tienen  capacidad de confrontación con las políticas neoliberales implementadas por el gobierno local. De esas estructuras sobresalían con claridad Luz y Fuerza de Córdoba y el SUOEM.

 

Dicho plan sistemático fue integral:

 

–  Una campaña mediática sostenida en el tiempo haciendo a los trabajadores objeto de todos los males de la Empresa y las finanzas municipales respectivamente, instalando las conquistas como auténticos “privilegios” buscando que un clamor popular reclamara eliminar;

 

–  La eliminación o modificación legislativa de cláusulas del CCT (ingresos, tarifa eléctrica, Fondo Compensador) proclamando la existencia de un interés general contrario a los beneficios convencionales;

 

–  La denuncia de ciertas cláusulas del CCT en el ámbito provincial y la derogación de hecho de aquéllas que resultaban más trascendentes para la cohesión sindical: congelamiento de las vacantes definitivas y transitorias, no pago de los reemplazos efectivamente verificados, no pago de horas extras y viáticos y congelamiento del funcionamiento de institutos convencionales como el Tribunal Paritario y las Comisiones de Capacitación e Higiene y Seguridad;

 

–  Concomitantemente con todo ello se produjo el desembarco de funcionarios provenientes de CABA instalados por el ejecutivo provincial que ocuparon los distintos sectores de la Empresa con el claro objetivo de anular la presencia sindical: centro de cómputos, liquidación de haberes y tercerización de actividades claves para el funcionamiento de la Empresa como la lectura de medidores y la reparación de automotores;

 

–  Finalmente desató causas de persecución judicial sobre sus principales dirigentes.

 

Mientras el plan descripto se llevaba adelante y con ello se debilitaba la capacidad de representación de las entidades sindicales de Luz y Fuerza de la Provincia, en un contexto inflacionario como el que vivimos los últimos dos años de la administración anterior, la Empresa se negó a negociar salarios imponiendo la lógica que para que ello ocurriera, los sindicatos debían entregar conquistas convencionales.

 

Para ello se concentró en dividir la representación sindical logrando negociar de manera unilateral con las organizaciones del interior provincial acuerdos salariales a cambio de modificación de cláusulas convencionales rompiendo el frente sindical de negociación.

 

De ahí que los incrementos salariales de los años 2018 y 2019 fueron unilaterales por parte de la Empresa aplicando un trato desigual al único sindicato, el nuestro,  que no estuvo de acuerdo en negociar en los términos planteados.

 

Es decir que a la fecha, la estrategia del Gobierno de la provincia podríamos concluir que por ahora se mantiene fiel a sus propósitos. Es cierto que buena parte de esos avances fueron alcanzados en una coyuntura política fabricada por el gobierno nacional anterior al cual adhirió obedientemente el Gobernador Schiaretti (o seguramente compartiendo los mismos principios neoliberales).

 

Entonces el “objetivo político” para el Gobierno Provincial es procurar la división sindical, manteniendo el trato diferencial a las entidades sindicales intervinientes acorde con lo que cada una esté dispuesta a conceder como precio por lo que la Empresa se digne conceder, como el caso del incremento salarial sujeto a renuncias estatutarias.

 

En definitiva, lo que la Empresa no quiere perder es esa situación estratégica porque hasta acá creen que les dio muy buenos resultados: dividió a las fuerzas de confrontación más importantes y logró poner en crisis la representación de tales entidades ante sus propios representados merced al destrato sistemático, neutralizándolos así, pandemia de por medio, para la adopción de medidas muy trascendentes para los sectores populares, como ocurrió con  la reforma previsional.

 

Para el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba es imprescindible recomponer la unidad de la mesa de negociación sindical.

 

Las dificultades para la movilización impuestas por la excepcionalidad de la pandemia están a la vista. Tenemos necesidad de una respuesta administrativa que nos ayude a recomponer el equilibrio negocial aludido.

 

La constatación práctica de esta mirada está en el comportamiento del Gobierno provincial frente a la movilización: a los privados de la alimentación y la UTA, represión. A los empleados públicos del SUOEM prohibición y represión. A los anticuarentena que se movilizaron contra el gobierno nacional por Vicentín y en el 17 A, tolerancia.

 

Las posiciones políticas del Gobierno Provincial de corte neoliberal son claras, son posiciones de clase dominante.  Por el contrario el Peronismo ha escrito sus páginas más ricas de alegría y felicidad con  una sociedad  en equilibrio, con políticas en defensa de los intereses de los trabajadores, de los más humildes, de los desprotegidos, de los niños, la juventud, de la mujer y de los ancianos.  En cambio el gobernador Schiaretti junto a Macri, estructuró  un sistema de exclusión social en un contexto de aceptación y reciprocidad manifiesta, conformando una alianza para ajustar y quitar conquistas a como diera lugar para emprender los posibles negocios energéticos que se comienzan a conocer con el cambio de políticas del actual Gobierno Nacional de Alberto y Cristina, que posiciona nuevamente la presencia del Estado como herramienta de construcción del progreso de nuestra patria.  Hoy más que nunca debemos mantener la bandera grande de una Patria Justa, Libre y Soberana.

 

Gabriel Suárez

Secretario General

 


 

Solidaridad con los trabajadores de Algodonera Vicentin

El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba se solidariza con los trabajadores de Algodonera Avellaneda, una de las empresas que integra el Grupo Vicentin, que luchan por su dignidad. La agroexportadora beneficiada con créditos irregulares durante la gestión de González Fraga al frente del Banco Nación en el gobierno de Macri, mantiene una deuda millonaria con el Estado Argentino (Banco Nación) y con miles de productores, cooperativas y trabajadores.

La Algodonera Avellaneda y sus trabajadores son una de las víctimas del tendal del grupo Vicentin, por eso vienen realizando distintas protestas, entre ellas un acampe en la planta, en defensa de sus puestos de trabajo y en reclamo de la deuda salarial,.

De la misma manera que la Justicia ha permitido el desguace del grupo e impedido su intervención por parte del Estado Nacional, permitiendo que sigan vaciando la empresa sin que den ninguna respuesta por la deuda que mantienen, también actuaron en favor del grupo empresario ordenando el desalojo de la pacífica manifestación.

Los trabajadores de la Algodonera Avellaneda reclaman por sus derechos y reciben desalojos y aprietes en respuesta.

Nos solidarizamos con ellos y repudiamos esta actitud por parte de la Justicia que actúa más como representante del grupo Vicentin que como poder del Estado que debe impartir Justicia, haciendo cumplir la ley y los derechos de los ciudadanos.

Apoyamos la Huelga en la Algodonera del grupo Vicentin e instamos a que las autoridades intervengan en favor de los trabajadores.

Córdoba, 1 de Septiembre de 2020

 

 

Gabriel Suárez, Secretario General

 

Gabriela del Bosque, Secretaria de Prensa

 


 

 

.