CÓRDOBA, ARRASADA POR LAS LLAMAS DE LOS ECOCIDAS

Tras los devastadores incendios que consumieron 42.000 hectáreas, hasta fines de agosto, en distintas localidades de Córdoba,  afectando mayoritariamente el poco bosque nativo que queda en pie,  el escenario volvió a repetirse a principios de esta semana, con focos que se desarrollaron en la zona de Los Quebrachitos, Unquillo,  Reserva Los Manantiales de Río Ceballos,  Camino al Cuadrado, Salsipuedes, y en Villa Carlos Paz, que avanzó hacia San Antonio de Arredondo y Las Jarillas. A estos se suma un nuevo foco al oeste de la Ruta Nacional 38 en La Cumbre, donde el fuego avanza hacia Villa Giardino, donde según el Director General de Protección Civil Provincial,  Diego Concha, se encontraban trabajando dos aviones hidrantes y nueve dotaciones de bomberos con un frente de unos tres mil metros aproximadamente.  Además,  vecinos,  brigadistas y ambientalistas denunciaron focos en Cuchi Corral / La Cumbre, dirección a La Falda,  Icho Cruz, en la zona de Los Morteros, entre Ambul y Panaholma, Alpa Corral y Villa Ciudad de América.

Al cierre de esta edición de Eléctrum,  el informe oficial indicaba que el fuego en la Reserva “Los Quebrachitos” de Unquillo había sido extinguido, gracias al trabajo en equipo de vecinos, Bomberos, Defensa Civil, Seguridad Ciudadana, Guardaparque y Directora de la Reserva. No así lamentablemente los incendios de la Reserva “Los Manantiales” de Río Ceballos,  que tras encontrarse en guardia de cenizas por parte de los bomberos, con la colaboración de vecinos, voluntarios y brigadistas,  volvió a reavivarse en la mañana del miércoles,  sin declararse extinto aún. A raíz de lo cual,  la organización POR EL MONTE – Vecinos Autoconvocadxs Río Ceballos solicitó la ayuda de voluntarios experimentados en camino de montaña para trepar a campo traviesa con carga, al igual que el cuartel de Bomberos Voluntarios de Rio Ceballos convocó a la  Brigada Chavascate en alerta ROJA para subir a combatir el reinicio del incendio.

Así también,  en la madrugada del miércoles el foco de la zona de Carlos Paz avanzó hacia Falda Del Carmen, afectando terrenos cercanos a la CONAE,  y alcanzó la Estación Astrofísica Bosque Alegre, perteneciente al Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC), consumiendo los pinares  de la zona. En el transcurso de la mañana, especialistas de los cuarteles de bomberos de Villa Carlos Paz y San Antonio de Arredondo lograron contener el fuego casi en la puerta de la estructura ya histórica, mientras que en lugar se encontraban tres empleados del observatorio y dos vecinos que acercaron un camión con agua.  Finalmente fue extinguido sin tener que lamentar pérdida de vidas humanas o materiales, especialmente en la estación astrofísica, que fue inaugurada el 5 de julio de 1942 y posee un telescopio insignia de 1,54 metros.

Se estima que a la fecha las hectáreas afectadas por el fuego alcanzan las 65.000.

 

¿Y los responsables?

Bien, gracias.

A esta altura no hay un solo habitante de las Sierras Chicas, Traslasierra, Ischilín o el Valle de Punilla que atribuya el origen de los incendios a la sequía prolongada del invierno, al vidrio roto que con el sol “hace lupa”, al asador descuidado que no apagó bien un carboncito, o algún otro factor “natural”.

Desde distintas organizaciones ambientalistas y vecinales se viene denunciando en las redes sociales, medios de comunicación, así como visibilizando con caravanas de vehículos, que el origen de estos incendios son INTENCIONALES, sea por parte de los dueños de campos que queman los pastizales para poder alimentar el ganado, porque así “el pasto verde viene más rápido” (FALSO), o los dueños de campos catalogados como “zona roja de bosque nativo”, pretendiendo así modificar el uso del suelo para poder destinarlo a la producción agropecuaria o lotearlo en un country exclusivo, además de los intereses de la minería extractivista que, siendo dueña de miles de hectáreas, presiona para que desde los municipios se les autorice avanzar con sus actividades. Todo lo anterior con la “vista gorda” en algunos casos,  con la anuencia en otros, de los gobiernos municipales y especialmente del Gobierno Provincial.

 

¿Y el Gobernador?

Apareció, el 23 de agosto, con un hilo en Twitter.

Estas declaraciones motivaron el rechazo entre la ciudadanía afectada o preocupada por los incendios. Por atribuir la causa exclusivamente al clima, cuando se trata de incendios intencionales, y aunque fuera sólo el clima, los factores como la falta de lluvia y de humedad en los suelos son problemas derivados del modelo del monocultivo que el gobierno provincial defiende; por lamentar como una fatalidad lo que desde el Estado que conduce debería haber contribuido a prevenir; por prometer una reparación material que promesas incumplidas anteriores vuelven dudosa, y que además contiene un antropocentrismo irracional, ya que pretende que el ser humano puede fácilmente reconstruir lo que a la naturaleza le ha llevado siglos crear.

En cualquiera de los casos, las víctimas SOMOS TODOS. Además de la pérdida de bosque nativo,  flora y fauna,  ecosistemas enteros,  el suelo sufre impermeabilización y desertificación por la falta de vegetación. Al no tener capacidad de absorción,  el agua que caerá durante la temporada de lluvias que ya se acerca ocasionará inundaciones en toda la zona baja,  donde están ubicados la mayoría de asentamientos urbanos, ocasionando las terribles inundaciones que ya hemos sufrido (recordar 2015 en Sierras Chicas).

Fragmento del comunicado de la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo, en respuesta a las manifestaciones de Schiaretti vía tweet:

“Le recordamos al Sr. Gobernador que por Ley Nacional y Provincial ningún cambio de uso del suelo puede producirse en territorios incendiados, ni cambio de categoría en el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos, que por cierto lleva cinco años sin instrumentarse el proceso participativo para su actualización, lo cual evidencia la ausencia estatal en políticas ambientales y sus tristes consecuencias.”

 

El lucro y la impunidad

Periodista especializado en medio ambiente y ciencia, editor y redactor de Sala de Prensa Ambiental, Daniel Díaz Romero describe la criminalidad e impunidad de los responsables del fuego en las sierras: “Los incendios forestales están entre los principales problemas socio-ambientales de la provincia de Córdoba, que vienen sucediendo desde hace décadas entre mayo y octubre. La única forma de que se desaten de manera natural es por el impacto de un rayo, algo poco habitual. El 98 o 99 por ciento de los incendios son intencionales y tienen autores intelectuales y materiales. Con resultado ambiguo, sólo se persigue a los autores materiales; los intelectuales pocas veces han sido nombrados por la Justicia. Es sabido que empresarios de la corporación inmobiliaria, la agroindustria o la minería mandan algún peón con un bidón de combustible y un encendedor, y así se desatan. En los últimos tiempos los cordobeses empezamos a ser conscientes de que estos incendios tienen varias patas que los sostienen: la política, la económica y la judicial”.

Respecto al costo ambiental y humano, Díaz Romero explica que “no se trata solamente de cómo afecta la biodiversidad o el paisaje, que son muy importantes, sino que va mucho más allá y tiene que ver con cómo afecta al último relicto de la cultura campesina que queda en el norte de Córdoba, con que las cenizas contaminan el aire que respiramos incluso a cientos de kilómetros del lugar donde se produce el incendio, con que las primeras lluvias de septiembre van a lavar el suelo, se va a perder mucho suelo fértil y ese cauce también va a contaminar el agua de los ríos. Son múltiples perjuicios que no solamente afectan a plantas y animales, sino también a los seres humanos que vivimos cerca y no tan cerca de las regiones incendiadas”.

“Si miramos imágenes satelitales, podemos ver que en gran parte de las zonas donde hubo incendios algunos años después terminan estableciéndose barrios cerrados o establecimientos relacionados con el agro, la ganadería o la minería. Ya dejó de ser una sospecha: hay intereses económicos detrás. Y hay una gran responsabilidad del Estado provincial, que ha desplegado una política ambiental pasiva, indiferente a este problema. El Poder Judicial y el Gobierno saben perfectamente quiénes son y por qué desatan estos incendios”, concluye el periodista.

 

¿Y el plan de remediación ambiental?

Además de los anuncios del Gobernador Schiaretti,  se anunció la presentación de un Plan de Restauración Ambiental de zonas afectadas por incendios – Remediación Compensatoria.  Según su página web:

“El encuentro se concretará vía zoom (por el 02/9), con la coordinación de la Secretaría de Ambiente dependiente del Ministerio de Coordinación, y contará con la participación de representantes del sector académico y científico de Córdoba, de organismos públicos y de organizaciones sociales. También serán convocados intendentes y legisladores.

Entre las instituciones convocadas a participar de este Equipo Intersectorial están CONAE; INTA; Parques Nacionales Región Centro; Conicet Córdoba; UNC Facultad de Agronomía y Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Foro Ambiental Córdoba y Movimiento Campesino; Aves Argentinas y la fundación Natura International; Dirección Provincial de Vialidad; Dirección de Policía Ambiental; Ministerio de Gobierno; Ministerio de Agricultura y Ganadería; Ministerio de Ciencia y Tecnología; Ceprocor; Secretaría de Gestión de Riesgo Climático y Catástrofe; Secretaría de Recursos Hídricos y Agencia Córdoba Cultura, entre otros.”

Frente a este anuncio,  las Organizaciones, Asambleas y Vecinxs integrantes de la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo (CoDeBoNa), manifestaron una serie de indicaciones sobre los anuncios del Gobierno de Córdoba tras los incendios. En el comunicado señalan:

–  Que la «Presentación de medidas destinadas a la Remediación Social, Productiva y Ambiental por los daños ocasionados por los incendios en el norte y el oeste provincial” encabezada por el Gobernador Juan Schiaretti, la Ministra de Coordinación Silvina Rivero y el Secretario de Ambiente Juan Carlos Scotto -entre una larga lista de autoridades provinciales-, el día miércoles 2 de septiembre, no son ni una mirada integral ni una política efectiva que responda a todos los aspectos de una política ambiental territorial que ha estado ausente en más de dos décadas y ha provocado el marco de abandono Estatal para que la especulación inmobiliaria, minera y agroindustrial produjera estos devastadores incendios, que no son fruto del clima y que en la gran mayoría de los casos, son premeditados y tienen responsables directos.

–  Que es una vergüenza que manifiesten, en forma manipulatoria y falaz, que las medidas mencionadas allí surgen de una comisión con la participación de “asociaciones ecologistas” , que, tal como describen las/os compañeras/os de la Asociación Civil Ecosistemas Argentinos en su comunicado, “fue una reunión virtual donde el Secretario de Ambiente Scotto presentó algunos lineamientos de un plan… pero no hubo instancia de participación alguna ”, donde a modo de cuasi un “discurso” o una “conferencia de prensa”, se silenciaron a todos los presentes, no existió mecanismo ni modalidad de realizar expresión alguna, llegando incluso a expulsar a personas y organizaciones en forma unilateral y sin razón alguna.

–  Que reforestar con 400.000 plantas las áreas recientemente incendiadas, no es, de ninguna manera, una medida acertada o aconsejada por ninguno de los documentos e instituciones que abordan integralmente medidas de restauración. Que las medidas y los fondos anunciados no responden al diagnóstico localizado exhaustivo que debe realizarse de cada uno de los incendios, sino a los apuros de hacer anuncios grandilocuentes y reactivos a la demanda social para aparentar preocupación, sin una política de transparencia de cómo estas medidas serán instrumentadas y estos fondos serán destinados, a primera vista insuficientes para la magnitud de los impactos acontecidos en la infraestructura y los ecosistemas naturales. Ante estas declaraciones desafortunadas e irresponsables exigimos y denunciamos:

–  Que la información y el diagnóstico en relación al nivel de daños materiales y sobre los ecosistemas de bosque nativo relevados en las zonas afectadas por los incendios sea de acceso público. Solicitamos también la publicación de mapas, con cifras de hectáreas y recurrencias de todas las áreas incendiadas por año desde la sanción de la Ley Nacional 26331 en 2007, así como fechas y lugares donde se han llevado adelante planes de restauración, qué herramientas se han aplicado y qué resultados se han obtenido.

–  Que NO SE AUTORICEN loteos, emprendimientos inmobiliarios, u obras viales (como el nuevo tramo de la Autovía de Montaña en Punilla) en áreas incendiadas, o en cualquier otro territorio sin la participación ciudadana real en la licencia social y ambiental sobre los mismos. En este contexto de cuarentena por la pandemia de COVID19, ahora y más que nunca, exigimos participación real (y no virtual) en la toma de decisiones que repercuten en la salud de todxs lxs habitantes, como así también en la paz social. Es inexplicablemente irresponsable de parte de diferentes sectores plantear, en contexto de cuarentena, la actualización del mapa de OTBN de la Ley 9814, a más de 5 años de vencidos los plazos y por lo cual hubo tiempo sobrado para instrumentar el proceso de participación ciudadana que requiere. Actualmente resulta inviable asegurar que dicha participación será real y posible en los diferentes territorios de los actores involucrados en esta construcción política. Las audiencias públicas virtuales NO SON una herramienta de Participación Ciudadana real que cumple con los requisitos que reglamentan y regulan las leyes provinciales 9814 y 10208.

–  Que para construir y transparentar la política pública ambiental que necesitamos, se hace necesaria la participación en la elaboración, ejecución y seguimiento de los Instructivos Post-Incendio y las políticas de restauración, de las Organizaciones e instituciones que son parte del Nodo Centro de la Red de Restauración Ecológica Argentina.

–  Que fueron retirados de las sierras aproximadamente 50 vigías encargados de la prevención y monitoreo de las áreas calientes o con riesgo de incendio, y esto, junto a la desafectación en 2017 de la Ley que dotaba de presupuesto al Plan Provincial de Manejo del Fuego, son parte de las causas de extensión de incendios sobre los ecosistemas de bosque nativo categorizado en Zonas Rojas y Amarillas por la Ley 9814 de OTBN. Por lo cual exigimos sean restituidos inmediatamente los sistemas de monitoreo desde cada Municipio de todas las zonas afectadas, y se aumente el presupuesto otorgado al PPMF, su efectivización y la transparencia en su ejecución, por sobre los valores que contaba al momento de la desafectación del “Impuesto del Fuego”.

–  Que el Gobierno Provincial no sólo desvía fondos imprescindibles para el Plan de Manejo del Fuego, sino que destina fondos en propiciar negocios con Biofábrica Misiones S.A. , empresa con la cual viene introduciendo desde 2017 clones de plantas exóticas invasoras (como Eucalytus grandis) en nuestra provincia sin Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), tal como establece la Ley 10208, cuando podría trabajar con la enorme Red de Recolectoras/es y Viveros de especies nativas que producen especies de plantas con las semillas del lugar -con protocolos de recolección- y que forman parte de economías regionales, de proyectos de restauración y reforestación con asesoramiento técnico de las Instituciones y Organizaciones especializadas en el tema y con Banco de Germoplasma propio-. No necesitamos que los fondos vayan a una empresa de otra provincia que desconoce el territorio quemado, desmontado, saqueado y degradado.

–  Que se explicite en forma precisa y se difunda públicamente, cuáles son los viveros de especies nativas con los que actualmente cuenta la Provincia y qué especies se encuentran en producción. Exigimos que se respete la diversidad genética del bosque nativo de Córdoba, contemplando la heterogeneidad ambiental que la caracteriza.

–  Que de forma articulada todxs lxs vecinxs comprometidxs e instituciones con prácticas de restauración en la región, reciban los fondos destinados por la Ley Provincial de OTBN 9814, la Ley Provincial 10208, la Ley Nacional 26815 del Sistema Federal de Manejo del Fuego y la Ley Nacional 27250 para la prevención y recomposición de los ecosistemas nativos dañados.

–  Que se actualicen las medidas de prevención de incendios en base a las nuevas discusiones sobre la manera de llevarlas a cabo. Las picadas perimetrales y cortafuego en bosque nativo NO SON medidas de prevención efectivas para evitar incendios, promueven la fragmentación de los ecosistemas y el desmonte del mismo. Prevenir es gestionar nuestros ecosistemas naturales, implementar las Áreas Protegidas, tener sistemas de control en territorio, vigilancia y alerta temprana, educación ambiental, y la seguridad de la investigación y sanciones ejemplares a autores materiales e intelectuales de estos delitos por parte del Poder Judicial.

 

En resumen,  estamos frente a un nuevo capítulo de una lucha de sectores enfrentados con intereses claramente definidos. El primero,  los intereses particulares,  que pretenden avanzar sobre el bosque nativo (y lo están logrando, con la anuencia de los sectores de poder),  y en la vereda del frente,  las comunidades organizadas,  que a través de organizaciones sociales,  vecinales,  ambientales, etc., siguen articulando de mil maneras a lo largo y ancho del territorio provincial y resistiendo los embates sobre el bosque nativo,  los modos ancestrales de vida y el patrimonio que es de TODOS.

Fuentes: www.desafiosurbanos.org, www.lavoz.com.ar, www.latinta.com.ar, Coordinadora Ambiental y Derechos Humanos Sierras Chicas,  www.cdmnoticias.com.ar,  Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo.

Icho Cruz
Foto satelital de los incendios en Argentina
Los Manantiales
Bomberos voluntarios casi a pulmón

 

 

 

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