REUNIÓN VIRTUAL CON EL DIPUTADO NACIONAL JOSÉ LUIS GIOJA

Participaron nuestro Secretario General y otros dirigentes gremiales de Córdoba 

El Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba viene trabajando con organizaciones sindicales nucleadas en la CGT Rodríguez Peña, en la CGT Chacabuco, en la CTA Autónoma y en la CTA de los Trabajadores. Además, teniendo como premisa no quedar desinformados de la actualidad política nacional, estamos manteniendo reuniones virtuales con distintos componentes de la vida política, sindical y social de Argentina.

En esta oportunidad, nuestro Secretario General Gabriel Suárez participó junto a otros referentes gremiales de Córdoba de un encuentro a través de la plataforma zoom, con el presidente del Partido Justicialista Nacional José Luis Gioja.

En primer término, el compañero Gioja expresó la necesidad de la defensa irrestricta de los derechos de los trabajadores, de construir espacios políticos y de sostener la política del actual gobierno nacional en el marco de la unidad. En este sentido, se analizó las presiones de las que es objeto nuestro Presidente por parte de determinados medios de prensa y por las manifestaciones golpistas de diferentes referentes opositores.

Nuestro Secretario General se refirió a que no es una situación fácil para el conductor del país, porque hay un permanente hostigamiento que hace foco en los efectos de la emergencia sanitaria, pero esa oposición no reconoce públicamente que hay un Estado presente que prioriza el resguardo de la salud de la población, que procura sostener los puestos de trabajo a través de los DNU y la intervención del Ministerio de Trabajo nacional para impedir despidos y suspensiones, y que redireccionó recursos para amortiguar la crisis en los sectores más desprotegidos que ya venían afectados por el modelo económico del macrismo.

En base a esto, se realizó un diagnóstico de cómo se encuentra la provincia de Córdoba económica y políticamente, frente a lo cual se planteó ir generando desde aquí una plataforma para la reconstrucción nacional en el marco del respeto mutuo, rechazando las ideas golpistas y dejando en claro qué sectores del trabajo apoyan la política del presidente Alberto Fernández y de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner, teniendo en cuenta que la posición de Massa fue determinante en la unificación de criterios para conseguir la victoria en las últimas elecciones.

Nuestro Secretario General reafirmó lo que ya había manifestado en un Plenario Nacional del Partido Justicialista al que fue invitado como conductor de la CGT Rodríguez Peña, ocasión en que se abordó la situación de los sectores gremiales y sociales en Córdoba: “Todos tenemos la esperanza de una construcción política que modifiqué definitivamente el destino de los argentinos, para eso los cuadros se han encolumnado detrás de la figura de Alberto y Cristina en la apoyatura de la estructura de un gobierno popular.

Somos conscientes que les tocó uno de los momentos más complicados para desarrollar la política de gobierno con aquellos matices del peronismo que tantas alegrías le trajeron al pueblo con Perón y Evita”.

También en la reunión, cada uno de los participantes intercambió opiniones señalando los aciertos del gobierno y también lo que a nuestro entender no está bien. A su vez se hizo hincapié en la integración plural que es primordial porque la unidad va más allá de un color político.

Al respecto, el compañero Gabriel Suárez propuso avanzar en un programa de trabajo integrador que contribuya a salir rápidamente de esta situación, por eso “apoyamos el impuesto a la riqueza y la recuperación de la empresa Vicentín con participación de sus trabajadores”.

En el cierre, se puso de relieve que estos encuentros multisectoriales permiten avanzar en un objetivo común que es defender en unidad los intereses de clase y apoyar el modelo de país que haga posible ver el crecimiento de nuestra patria.

El Diputado Nacional José Luis Gioja y nuestro Secretario General Gabriel Suárez (foto de archivo)

Venezuela y un voto que desató la controversia

El voto argentino a favor de una resolución que aprueba un informe que alerta sobre los  DDHH en Venezuela y que prolonga por dos años la actuación en el país caribeño de la misión permanente de la Alta Comisionada de la ONU en Caracas,  a cargo de Michelle Bachelet,  desató la polémica en Argentina y el Cono Sur,  que incluyó la renuncia de la embajadora argentina en Rusia, Alicia Castro, las declaraciones de rechazo de sectores del Frente de Todos y el enojo de Venezuela.

 

El informe y algunas hipocresías

Si se analiza el desarrollo de la crisis venezolana de los últimos años, no puede dejar de analizarse la brutal presión a la que es sometido el país caribeño por parte de los EEUU, que incluye bloqueos comerciales, sanciones internacionales de diversos organismos impulsadas por Norteamérica en todos los foros, e inhabilitación  de cuentas de la República. A esto se suma la descarada instigación a la violencia política y la injerencia norteamericana dentro del país, en un proceso de intervencionismo típico de los EEUU, que cuando hablan de “cambio de régimen”, tienen en el horizonte literalmente eso: provocar la caída de un gobierno que no les gusta.

No puede soslayarse, en este contexto, que el principal slogan de propaganda que respalda estos procesos de injerencia es “el respeto a los DDHH”. En nombre del “respeto a los DDHH y la democracia”, se han destruido decenas de países, se han asesinado millones de civiles, valgan sólo dos ejemplos: los “graves crímenes” del supuesto dictador Husein en Irak, nunca fueron probados, más bien al contrario se probó que era mentira que Irak estuviera desarrollando armas de destrucción masiva y mucho menos que fuera un dictador. Pero se construyó un discurso único que justificó el derrocamiento de Husein y la invasión de Irak; Libia, fue asediada, invadida y su presidente Kadhafi asesinado por el ejército de EEUU, bajo la orden de la “demócrata” Hilary Clinton, en nombre de los DDHH.

Por eso, debemos ser claros, no hay mayor  terrorista y atropellador de los DDHH que los Estados Unidos de Norteamérica, y sus aliados,  esto es política de estado, poco importa si el salón oval lo ocupan republicanos o demócratas. Para los pueblos libres del mundo, como decía Perón, el imperialismo norteamericano  siempre es un enemigo.

Además, se hace la vista gorda, o por lo menos no se le da el mismo ímpetu,  ante flagrantes violaciones a los DDHH como las que suceden en Bolivia, o en Colombia, y en el mismo EEUU por citar sólo tres casos.

 

Hay un Plan Cóndor en marcha y Argentina es pieza clave

Todo esto es insoslayable, pero también lo es que Argentina juega un papel crucial en el delicado equilibrio regional, y para esto debe sostener la unidad del gobierno del Frente de Todos, que sobre este y otros puntos, no es homogéneo.

La ofensiva norteamericana sobre  Latinoamérica contra el proceso de integración y contra los gobiernos nacional-populares que pusieron de pie a la región desde fines de la década del 90, no está terminada, sigue y está más fuerte que nunca.  Comenzó con el golpe en Honduras financiado y apoyado por EEUU que derrocó a Emanuel Zelaya en 2009, luego vino  la ofensiva y el derrocamiento de Lugo en Paraguay en 2012, en 2015 en Argentina Mauricio Macri y se alinea automáticamente con EEUU, conformando el famoso “Grupo de Lima”, cuyo único objetivo era aislar y horadar a Venezuela;  en 2016 un golpe parlamentario, bancado abiertamente por EEUU, derroca a Dilma Rousseff en Brasil. En Ecuador, la traición interna de Lenin Moreno, presidente elegido con el apoyo de Rafael Correa, alinea también ese país a los intereses de Norteamérica, finalmente en 2019, se produce el golpe contra Evo Morales y la asunción de la dictadura criminal de Añez.  Todo esto, con una sostenida campaña de persecución mediático-judicial a los opositores políticos y a los líderes populares de la región, el famoso Law Fare, con Lula preso, Rafael Correa perseguido, Evo Morales perseguido y Cristina contra las cuerdas.

¿Por qué enumeramos estos hechos? Porque debemos ser conscientes, que este plan de destitución y desestabilización de la región, está lejos de terminar, sigue en curso, y en ese objetivo, el triunfo del Frente de Todos en Argentina es una piedra en el zapato para los planes norteamericanos. Históricamente, en el Cono Sur, Argentina y Brasil han sido claves. Con Brasil totalmente alineado a los intereses norteamericanos, la victoria en Argentina del Frente de Todos, es un paso atrás para ellos, y ahora la acción norteamericana tiene como eje  la desarticulación de la Argentina como país creciente, industrial y desarrollado, que sea capaz de convertirse en un contrapeso a la alineación directa con EEUU y en eje a partir del cual se alinee un movimiento en la región de no injerencia. Y para esto necesitan quebrar la unidad del Frente de Todos, es por esto que debemos comprender la definición Argentina en el delicado contexto que nos toca y mirar el cuadro completo, entendiendo en toda su dimensión la importancia vital que tiene no sólo para Argentina sino para la región el sostenimiento del Gobierno.

Es igualmente necesario, ver todo el mapa de la actuación Argentina en los últimos meses: se pone el eje sobre la votación en la ONU del pasado martes, pero no olvidemos que la Cancillería Argentina no reconoció al autoproclamado presidente títere de EEEU Guaidó, y que el Gobierno Argentino ha dado asilo político a Evo Morales, el otro gran botín que quiere EEUU. Mientras tanto renegociamos una deuda imposible con el FMI, donde el voto norteamericano es crucial, y sostenemos nuestro reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, algo que Macri había abandonado vergonzosamente.

Por último, si bien, como muchos analistas plantean, esta resolución poco tiene que ver con los DDHH, y mucho tiene que ver con el plan de desestabilización de la región por parte de EEUU, el gobierno argentino si bien respaldó el informe,  no ha renunciado a sus principios de no injerencia, y de respeto a la democracia: ha sido clara en condenar la injerencia sobre Venezuela, ha solicitado el fin al bloqueo  y la pacificación interna por vía de la elecciones.

Nuestro Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba, no comparte el apoyo al informe de Bachelet, pero no dejemos que la política internacional nos divida para hacerle el juego a los sectores de derecha.   Debemos comprender esta decisión en su marco correcto y analizando todo lo que hay en juego.

 

 

 

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