INCREMENTO SALARIAL

Poner todo en el contexto que transitamos

El aumento salarial conseguido del 25% en dos tramos, más un mes más de gratificación, debe valorarse en el contexto adecuado. Sabemos que correspondería más si nos atenemos al proceso de deterioro del salario desde 2018 a la actualidad, más la suba inflacionaria, pero debemos mirar el contexto, de una crisis que se encamina a ser la peor de la historia, producto del desplome de todos los indicadores como consecuencia de cuatro años de política económica macrista y de los efectos de la pandemia sobre la economía mundial, que, lógicamente golpean a la Argentina.

En este contexto se han perdido millones de puestos de trabajo, muchos trabajadores sólo cobran un porcentaje de su salario con la ayuda del ATP, y la gran mayoría aun ni ha podido sentarse a empezar a discutir las paritarias. No es cuestión de mirar a los demás, ni de nivelar para abajo, pero sí de mirar el panorama completo, sin que el árbol nos tape el bosque y valorar un aumento por sobre lo ofrecido inicialmente por la empresa (18 %), en un contexto donde la mayoría de los sectores luchan por salarios que los saquen de la línea de  la pobreza.

Muchas organizaciones sindicales no han tenido un aumento salarial, esperando las definiciones del Consejo del Salario Mínimo, vital y móvil porque sus sueldos están por debajo de la línea de la pobreza.

Cuando muchas organizaciones sindicales de distintos sectores y ramas están pidiendo discusión paritaria, cuando en muchos sectores del trabajo se subsiste con un salario mínimo, cuando recién se están convocando desde el Gobierno Nacional  después de cuatro años, al Consejo de Salario Mínimo Vital y Móvil, al entender de este Consejo Directivo, en este contexto general, y en el contexto particular que venimos sufriendo los trabajadores de EPEC, el aumento logrado de 25% (en dos tramos de 12,5%, más un mes más de gratificación) es un buen acuerdo para nuestros afiliados y afiliadas.

Además hemos cobrado nuestro salario regularmente, así como las horas extras y las bonificaciones convencionadas, así como las gratificaciones extraordinarias para trabajadores esenciales.  Y no debemos olvidar que cumplimos con lo más importante, que este aumento salarial se logra  sin renunciar ni resignar nada en el camino. Hemos peleado paso a paso con firmeza y coherencia defendiendo nuestro CCT 165/75  y luego de dos años el resultado es que logramos mantenerlo con vigencia plena. Esto no significa que nuestros reclamos terminan, la pelea sigue, por todo lo que aún nos deben y por el buen funcionamiento de la EPEC estatal e Integrada, pero en una lucha, que desde un primer momento se dijo que sería de largo alcance, este aumento es un paso adelante para Luz y Fuerza de Córdoba.

 

 

Organizaciones sindicales de todo el país nucleadas en el 21F reclaman por aumento salarial del mínimo, vital y móvil, hoy bajo la línea de la pobreza

.