SE CAYÓ EL CIELO RASO DEL 0800

Con respecto a la situación de la lamentable caída del cielorraso del Centro de Atención Telefónica en Coronel Olmedo, obedece a las idas y venidas de la Empresa por tanto apuro para rever decisiones tomadas en un tiempo, modificadas en otro tiempo, vueltas a poner en funcionamiento con la idea primaria, y por lo general terminan pasando estas cosas porque nadie de la Empresa ve la necesidad de controlar el aspecto edilicio.

Esto se los hemos advertido a través de la Comisión de Higiene y Seguridad como también durante las visitas de la Secretaría Gremial, lo hemos planteado permanentemente desde el primer momento que se inauguró como nuevo lugar de funcionamiento de la telecomunicación en la sede de Coronel Olmedo que es de EPEC y parte de lo que fue la estructura de la Central Mendoza que terminó en un negociado del que nosotros siempre denunciamos y cuestionamos.

Parece que les preocupa muy poco a quienes conducen la Empresa la integridad del trabajador y eso a nosotros nos molesta bastante, porque si uno tiene un lugar para desarrollar su tarea, lo hace dentro de los parámetros que fija el Convenio, tiene su reloj de marcación y si tiene alguna emergencia, la emergencia se soluciona para tranquilidad del trabajador y el correcto funcionamiento del sector. Ha pasado muchas veces, que al no haber agua, por ejemplo, se los dispensó hasta que no estuvieran dadas las condiciones de retornar al trabajo. Cómo será que no se tiene en cuenta esto, que a la gente la trasladan arbitrariamente en cualquier momento sin respetar las normas de seguridad y omitiendo el costo del traslado a otra dependencia no teniendo en cuenta el horario de la marcación del ingreso-egreso, el accidente in itinere, la posibilidad de un accidente cuando se desmoronó la estructura.

Por eso nosotros vamos a hacer hincapié en este tipo de reclamos porque lamentablemente hemos acudido al CYMAT a plantear distintas irregularidades, hemos llevado escribano para constatarlas, como por ejemplo lo de los molinetes en el Edificio Central.  Cuando se logre salir del aislamiento, para que se cumpla el distanciamiento social van a tener que ampliar los espacios de tareas del trabajador.  Nos preocupa porque hoy no se cuenta con una política de control estricto de la reglamentaciones vigentes en lo que hace a espacio, iluminación, desagotes, a sostenimiento de pisos con seguridad, a conexiones eléctricas para el desarrollo de la actividad en las máquinas que la Empresa le debe proveer a sus trabajadores, al cuidado propio de su personal.

Parece lamentablemente que la Empresa padece de una falta de presencia de sus funcionarios responsables de cada área, donde tenemos que ir nosotros a decirles a nuestros propios compañeros lo que hay que hacer, siendo que los compañeros por el solo hecho del contacto que tienen vienen superando algunas cuestiones por la lógica y no porque exista una presencia importante de quienes deben garantizar que el espacio físico esté en condiciones.  Tampoco aprovechan los funcionarios que cada vez que algún sector  no tiene la presencia de trabajadores, aunque no sea necesario, manden a desinfectar para la protección del verdadero generador de la buena efectividad de EPEC que son sus trabajadores.

Indudablemente que nos preocupa porque los traslados son indiscriminados, ya no estamos hablando del art. 42 del CCT que permite el traslado por 180 días con posibilidad de extenderlo si las partes están de acuerdo, es decir, el trabajador, su representación sindical y la patronal. Pero en estos casos que son de horas, la Empresa recurre a cualquier tipo de decisión inconsulta e ilegal, y la predisposición de los trabajadores está siempre porque se ve, entonces es hora que empiecen a tener una actitud diferente porque no se puede manejar a un trabajador como si fuese un taxi, con el respeto que nos merece esta actividad, que te mandan de aquí para allá y de allá para otro lado. Esto no es así, no entran en cualquier lado y después se van a otro lugar y así sucesivamente porque hay reglas, hay horarios, hay protecciones, hay obligación empresarial.

Lo que ocurrió en el edificio de Coronel Olmedo lo veníamos advirtiendo, como va a pasar lo mismo en el Edificio Central en breve, pero la Empresa sigue cometiendo grandes errores. Los vivos, los que de alguna manera hacen política fuera de EPEC, están viendo qué buenos negocios inmobiliarios pueden concretar con el patrimonio de la Empresa Provincial de Energía. Por lo que reitero que nosotros tenemos que ser custodios de este capital y señalarles a los cordobeses a dónde estamos parados porque realmente nos preocupa lo que hemos observado últimamente.

Las falencias que tiene la estructura de Coronel Olmedo lo deberían haber controlado con anterioridad, en cambio se ocuparon de trasladar el sector, volverlo a traer, dividirlo y ya no saben qué inventar para que EPEC siga funcionando. A la Empresa la haremos funcionar los trabajadores y trabajadoras como corresponde, pero también no dejaremos de exigir que cumplan con las leyes de higiene y seguridad y la normativa establecida en el Convenio Colectivo de Trabajo.

Nuestro Representante Sindical en la Comisión de Higiene, Seguridad y Medicina del Trabajo compañero Darío Pacheco, concurrió a la sede de Coronel Olmedo a verificar los daños producidos por la falta de previsión empresaria

 


 

Aglomeramiento irresponsable 

En democracia cada cual es dueño de pensar y de expresarse de distintas maneras, pero existen límites que no pueden excederse. En este tiempo de pandemia tenemos que ser muy responsables cuidadosos respetando el distanciamiento social, porque lo que está en juego es la salud general. Lo decimos sin querer entrar en cuestionamientos, pero evidentemente la realidad es la única verdad.

Venimos observando cómo en Córdoba creció gradualmente el contagio hasta llegar al nivel actual, donde la aguja marca que nos acercamos a un colapso del sistema sanitario porque hay una ocupación muy alta de las camas hospitalarias y el personal de salud no da abasto. Todo esto indudablemente afecta a muchas personas que necesitan de la atención pública para tratar otras patologías que padecen.

Es mucho más preocupante cuando vemos por los medios que se realizan manifestaciones o concentraciones numerosas que están vedadas por el DNU presidencial, como la del 12 de octubre pasado, donde ni siquiera se guardó distanciamiento social. Lamentablemente no se mide el riesgo de contagio de Covid-19 que implica este tipo de actividades, después forman parte de las largas filas para hisoparse favoreciendo innecesariamente la saturación en los hospitales públicos.

Al margen de las diferencias de criterio que tiene cada persona, es necesario respetar ciertas pautas que nos impone la realidad que nos toca. Si alguien quiere manifestarse, hay otros modos, sin exponerse ni exponer a los demás.

Podemos entender y hasta acompañar a muchos compatriotas que se han movilizado porque temen por el cierre de su comercio, de su pequeña o mediana empresa que es su único sostén económico y el de otras familias trabajadoras.

Se escucharon fuertes críticas al Gobierno Nacional de toda índole por las medidas tomadas, pero estos manifestantes, la mayoría de ellos reaccionarios, debería reflexionar y no negar que si hubiese seguido el gobierno anterior, la situación sería mucho más crítica, porque el propio Macri no sólo se mostró partidario de una apertura a pesar de la pandemia, sino que durante cuatro años desatendió el sistema de salud pública.

El actual gobierno dio pasos firmes para recuperar la capacidad hospitalaria y enfrenta la pandemia con todos los medios disponibles y con las medidas que continuamente va mejorando . Ni siquiera los médicos y científicos tienen un 100% de conocimiento sobre el virus para poder derrotarlo rápidamente. Hasta que no aparezca la vacuna tendremos que cuidarnos unos con otros, pero es lamentable que seamos testigos de episodios como los del 12 de octubre.

El Covid-19 llegó a EPEC, por eso nuestra organización sindical entiende la importancia del resguardo de nuestros compañeros y compañeras que son trabajadores de un servicio esencial, son como decimos nosotros, los que se cargan el servicio al hombro. Esperamos que los cordobeses lo comprendan también; el servicio es una necesidad que hay que cubrir sí o sí y nosotros tenemos que velar por la salud de nuestros afiliados y afiliadas y sus familias.

Es al lado de los cordobeses donde Luz y Fuerza de Córdoba eligió estar y siempre estará.

No sólo como trabajadores sino como parte de la ciudadanía, exigiremos que a la salud se le dé la prioridad que debe tener.  Pedimos a la sociedad que se cuide hoy más que nunca y que fundamentalmente respete las normas de prevención. De ésta saldremos adelante juntos.

 


En Youtube, en el Canal Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba  puede visualizarse un buen video sobre el riesgo de contagiarse del coronavirus, realizado por la Secretaría de Prensa denominado Covid19 al que se accede haciendo clik sobre el logo del sindicato


 

 

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