SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS

MAIL PARA DENUNCIAS POR MALTRATO LABORAL

Compañeras y compañeros, en virtud de la imposibilidad de llevar adelante un funcionamiento presencial en la Secretaría de Derechos Humanos en la sede sindical, las denuncias por maltrato, violencia o acoso laboral serán receptadas en el correo violencialaboralddhh@gmail.com,  específicamente creado a tal fin, a los efectos de ir delineando acciones en cada caso particular,  con el correspondiente asesoramiento jurídico.


PLENARIO DE LA MESA PROVINCIAL DE TRABAJOPOR DERECHOS HUMANOS

El pasado sábado 10 del corriente mes, se llevó a cabo el plenario de la Mesa Provincial por los Derechos Humanos de Córdoba bajo el lema “POR LA VIDA, LA DEMOCRACIA Y LOS DERECHOS HUMANOS”.

En primer lugar, el coordinador de la Mesa Provincial solicitó que los coordinadores de las distintas comisiones realizaran un pequeño informe sobre la tarea desarrollada en cada una de éstas durante los últimos meses.  Una vez finalizados los informes se dividieron los asistentes en nueve grupos para trabajar las consignas propuestas (ver nota aparte).

La reunión que se realizó bajo la modalidad de Zoom, contó con la presencia de 96 participantes de distintas organizaciones. Por nuestra organización sindical participaron la Lic. Ivana Acosta, la Subsecretaria de Derechos Humanos, Sabrina Pereyra y el Secretario de Derechos Humanos Alfredo Seydell.  También estuvo presente Florencia Yáñez Podoroska, en calidad de Practicante con base en el convenio realizado entre el Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba y el Departamento de Antropología de la Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Al momento de la puesta en común se pudo observar que a pesar de los inconvenientes que ocasiona la pandemia que estamos atravesando, quedó claro que lo realizado por las distintas organizaciones participantes estuvo a la altura de las circunstancias.

De las exposiciones surgieron manifestaciones claramente en contra de la actitud del ejecutivo provincial en cuanto a lo sucedido con los incendios y el COVID 19, actitud que desde los medios hegemónicos quieren hacer parecer como una “no política” al respecto, quedó claro que es toda una política en sí misma.

Se plantearon distintos objetivos a futuro, como así también se expusieron varias situaciones de violación a los Derechos Humanos.

No queremos ampliar más sobre lo sucedido en la asamblea dado que se va a dar a conocer un documento sobre la misma.

Si bien no fue una reunión resolutiva, la misma tuvo un carácter informativo y de intercambio de experiencias que oxigenaron el momento por el cual estamos atravesando.

El Zoom, la virtualidad, y la   distancia, no impidieron que la reunión culmine con la misma emoción y sentimiento que en las calles y encuentros.

El coordinador de la mesa Emiliano Salguero solicitó a todos los participantes que prendan los micrófonos para culminar el encuentro con un

 ¡30.000 COMPAÑEROS DESAPARECIDOS PRESENTES! ¡AHORA Y SIEMPRE!

 

Documento sobre el cual se trabajó en los nueve grupos que sesionaron en la Asamblea: 

 

Desde la coordinación de la Mesa Provincial por los Derechos Humanos de Córdoba, conjuntamente con las y los coordinadores de las comisiones que la integran les proponemos para este plenario abordar las siguientes temáticas: Por la vida, la democracia y los derechos humanos.

No pretendemos que el plenario sea resolutivo. Si, en todo caso, un espacio de encuentro de miradas y lecturas que nos permitan calibrar colectivamente la brújula, evitar el fraccionamiento del discurso y posibilitar la mirada integradora y situada históricamente en el marco de los Derechos Humanos.

El presente documento se plantea como un escrito que nos permitirá trabajar en el Plenario entendiendo que hay muchos otros temas que no están incluidos y que son aquellos que trabajamos diariamente desde las Comisiones. La idea es poder pensar el momento político que estamos viviendo, teniendo en cuenta que ya han pasado siete meses desde el inicio de la pandemia en nuestro país.

 

A partir de la expansión de la pandemia por el COVID-19 a lo largo de todo el país, es necesaria la iniciativa de organizaciones y referentes de la sociedad civil que nos unimos para hacer frente a esta emergencia sanitaria, social y económica, mostrando la realidad que atraviesa nuestra Patria. En muchas provincias ya se produjo el colapso del sistema sanitario y la población está sufriendo sus consecuencias. Estamos frente a una catástrofe invisibilizada, donde los muertos no se ven y las familias lloran en soledad. La conciencia colectiva para que se tomen medidas de retracción social, a fin de contribuir con la urgente y necesaria disminución de la circulación viral, es fundamental.

 

El proceso de desigualdad, profundizados durante el gobierno macrista, se acelera a partir de las consecuencias de la pandemia y la crisis que ella conlleva. La disminución de los estándares de derechos humanos es evidente, y la presencia del Estado como quien debe garantizarlos se ha retraído a niveles impensados. En este marco los discursos antidemocráticos y desestabilizadores de determinados sectores vinculados al gobierno saliente -que incluyen medios de comunicación, declaraciones y reclamos de las fuerzas policiales y de seguridad, movilizaciones anti cuarentena, y otros- evidencia que la ola restauradora regional comandada por Estados Unidos y la derecha latinoamericana sigue con su bandera en alto. El último golpe de Estado en Bolivia es una muestra contundente de este avance. Sin embargo el pueblo boliviano ante la crisis levantó ambas banderas como parte de la misma, defender la vida es defender la democracia, defender la democracia es defender la vida.

 

En Córdoba pocos han sido los canales democráticos para avanzar en las necesarias transformaciones y adecuaciones que necesitamos del Estado en este momento de urgencia, la pos pandemia no es mañana es ahora, los derechos humanos deben ser garantizados ahora y en el futuro.

 

Por eso realizamos este plenario para preguntarnos, como organizaciones y referentes, cómo vemos luego de 7 meses el momento político y social actual, cuáles son las perspectivas en la lucha por la democracia y la vida partiendo ya no de lecturas de realidades territoriales y orgánicas (en situación) sino quizás a una escala mayor, de relecturas políticas estratégicas colectivas. Poniendo de relieve la importancia de tener perspectivas a corto, mediano y largo plazo, más allá de las acciones programáticas que definimos cada dos años. ¿Cómo seguimos la lucha, con reflejos, organización y propuestas? Pensándonos política y geopolíticamente ante este hecho social que modifica diariamente nuestra vida.

 

Por lo tanto, y para organizar las intervenciones, les proponemos un trabajo en grupos que se conformarán de forma aleatoria y que trabajarán sobre las siguientes preguntas/ejes:

 

1- ¿Qué rol tiene el movimiento de derechos humanos en este contexto?

 

2- ¿Cuáles son las principales tareas y desafíos?

 

3- ¿De qué manera articulamos estratégicamente con el Estado en este contexto? ¿Cómo articulamos con otros actores de la sociedad, otros Estados?

 


DERECHOS HUMANOS Y DISCAPACIDAD

EL DUELO POR LA ACEPTACIÓN DE UNA DISCAPACIDAD

*Por Lic. Ivana Acosta

(CePSO – Centro Preventivo de Salud Ocupacional)

En el artículo anterior, informe brevemente sobre; ¿Qué es el Certificado Único de Discapacidad (CUD)?, y la importancia de tramitar este documento.

Me parece necesario en esta oportunidad, comentarles algunos de los motivos de porque a veces existe una resistencia para tramitar el CUD.

Más allá que puede haber un desconocimiento de la importancia de este documento, algunas veces no se tramita, o cuesta hacerlo porque implica aceptar que hay una discapacidad.

Para introducirnos en la temática, voy a hacer referencia a las crisis accidentales o circunstanciales que pueden sufrir las familias, crisis que se caracterizan por tener un carácter de urgente, de imprevisto, inesperado, como por ejemplo, a partir de la confirmación del diagnóstico de la disminución del hijo. Esta crisis puede producir un fuerte estrés en todos los integrantes de la familia. Podría estar expresada por los padres en frases como las siguientes: “Es como si nos hubiera caído una bomba encima”; “Se me vino el mundo abajo” …

Es comprensible que ante la existencia de una discapacidad desde el nacimiento o de temprana edad, los padres deban atravesar por el duelo del hijo no esperado, ya que todo momento de crisis trae consigo situaciones de pérdida que conllevan la necesidad de elaborar duelos. En el caso de tener que enfrentar la discapacidad del hijo, inevitablemente hay una necesidad de un trabajo de duelo indispensable, hay que procesar este duelo por el hijo que no nació para poder conectarse y dar un lugar al hijo real con su déficit.

Todos los padres tienen expectativas de un hijo sano y sin problemas. La confirmación del diagnóstico de discapacidad desequilibra ideales, proyectos, deseos, expectativas depositadas en ese hijo. Acá hay un niño presente, pero con una falta, y que por ello no se ajusta a la imagen del hijo soñado. Hay que hacer el duelo por el hijo esperado que no está.

En este proceso pueden aparecer diversos sentimientos, volverse contra Dios que les falló, contra el destino, contra el hijo que los frustró, contra el otro miembro de la pareja, contra sí mismos, contra aquéllos que los asistieron o asisten (el obstetra, el neonatólogo, el pediatra, etcétera), esto último puede realmente haber sucedido por mala praxis. También pueden aparecer sentimientos de frustración, impotencia, tristeza, entre otros. Es de comprender y esperar que todo esto suceda porque forma parte del duelo, y debe entenderse como la necesidad de encontrar y recuperar a la persona soñada, al hijo sano.

Ahora, ¿Qué pasa en una situación en donde la discapacidad fue adquirida? Por ejemplo, cuando una persona después de haber sufrido un accidente, o una enfermedad la cual le ha dejado alguna secuela, probablemente se sienta incapaz de salir adelante por medios propios y piense que siempre deberá depender de alguien más para poder hacer sus cosas. Esta situación modifica totalmente sus condiciones de desarrollo y socialización a la que estaba acostumbrada esa persona, por lo que se pueden generar estados depresivos.

También, a veces la familia suele sobreproteger a la persona por miedo de dejarlos salir solos y que pueda sucederles algo, limitando así, la oportunidad de salir adelante e integrarse en actividades que le ayuden a superar lo que pasó.

Algunas personas ni siquiera asisten a una rehabilitación adecuada a su discapacidad, esto puede generar diversas consecuencias, por ejemplo, que el cuerpo se vaya deteriorando, se pueden ir perdiendo funcionalidades requiriendo mayor dependencia de los miembros de su familia. Por eso es necesario contar con un equipo interdisciplinario con el objetivo de potenciar estas funcionalidades y capacidades de la persona, para llegar a una mayor independencia, autonomía y mejor salud.

Hay que tener en cuenta que la persona se enfrenta, no sólo a unas limitaciones nuevas, sino también a un proceso de asimilación y aceptación de estas limitaciones, ya que existe una comparación entre su situación pasada y su situación actual. Por ejemplo, antes esta persona podía jugar al fútbol, realizaba clases de danza, y ahora la realidad cambió. Aquí hay un duelo por el cual pasará por sentimientos de incertidumbre, shock, negación, depresión, hasta poder asimilar y aceptar esta nueva vida, para redescubrirse en otras facetas y capacidades.

Es fundamental y necesario que los padres, las familias y las personas que tienen una discapacidad, sepan que hay profesionales que abordan la temática interdisciplinariamente, (fisiatras, psicólogos, asistentes sociales, psicomotricistas, psicopedagogos, terapistas ocupacionales, neurokinesiólogos, fonoaudiólogos, asistentes domiciliarios, acompañantes terapéuticos, maestras integradoras, entre otros), para acompañar y ayudar en este proceso, tanto a la persona con discapacidad como a su entorno.

LIC. ACOSTA

RECHAZO ÉTICO Y POLÍTICO

AL PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA DE LA NACIÓN CARLOS ROSENKRANTZ

Una vez más desde el ejecutivo Nacional se dan claras muestras que las políticas de MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA, no aceptan maniobras de politiquería, ni oportunismos. En este caso se vio reflejado en el portazo dado por la Ministra de Justicia y Derechos Humanos de la Nación junto al secretario de Derechos Humanos.

A continuación, la misiva enviada por los funcionarios a Rosenkrantz.

La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación no participará de la reunión de la Comisión Interpoderes

La ministra de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Marcela Losardo, y el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla Corti, declinan de la invitación a la reunión de la Comisión para la Coordinación y Agilización de las Causas por Delitos de Lesa Humanidad (“Comisión Interpoderes”), convocada para el jueves 8 de octubre, a través de la siguiente carta, dirigida al presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carlos Rosenkrantz.

Sr. Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Dr. Carlos Rosenkrantz

Nos dirigimos a Ud. respetuosamente para declinar su invitación a la próxima reunión de la Comisión para la Coordinación y Agilización de las Causas por Delitos de Lesa Humanidad (“Comisión Interpoderes”). A criterio de los representantes del Poder Ejecutivo Nacional convocados, no están dadas las condiciones para que este imprescindible espacio de articulación entre todas las agencias del Estado involucradas en el avance de los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en nuestro país pueda funcionar de modo adecuado.

En efecto, la Comisión Interpoderes —creada por la Acordada de la Corte Suprema N° 42/08— era el ámbito en el que los tres poderes del Estado debían coordinar, de manera periódica, las acciones para llevar adelante el proceso de juzgamiento de los responsables de los delitos cometidos durante el Terrorismo de Estado. Desde que se reunió por primera vez en julio de 2010, y mientras mantuvo reuniones periódicas —al menos hasta 2013—, la Secretaría de Derechos Humanos, el Programa Verdad y Justicia y el Ministerio de Justicia colaboraron activamente para articular las medidas que estuvieran a disposición del Poder Ejecutivo que permitieran agilizar la marcha de estos juicios.

Sin embargo, a partir de la última reunión realizada —el 23 de septiembre de 2016—, el desempeño de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en esta materia ha sido de enorme retroceso. En este contexto, la repentina convocatoria a una nueva reunión por parte de la Presidencia de la Corte, tras varios meses de insistencia de los organismos de derechos humanos —que son los verdaderos faros en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia—, no deja de resultar oportunista.

Es indiscutible que las causas que se sustancian para juzgar los crímenes de lesa humanidad atraviesan un período de notorio estancamiento. Esta preocupante situación se ve agravada por el contexto de la pandemia. Es sabido que el letargo en el que se encuentran sumergidas estas causas —muchas de ellas pendientes de un fallo de la Corte Suprema hace varios años— implica necesariamente la consolidación de la “impunidad biológica”: los responsables de estos aberrantes delitos mueren sin condena; y las víctimas y familiares también fallecen sin alcanzar la justicia que el Estado les debe garantizar como forma de reparación.

En este contexto, la respuesta de la Corte Suprema de Justicia de la Nación debería ser categórica. Una verdadera política de Estado no se puede basar en convocatorias oportunistas; sino en un desempeño coherente, que incluya por parte del Alto Tribunal de nuestro país medidas institucionales sostenibles y fallos rápidos y respetuosos de los compromisos internacionales de derechos humanos.

El proceso de memoria, verdad y justicia necesita una Corte Suprema realmente comprometida; que, por ejemplo, resuelva cuanto antes las decenas de causas emblemáticas por crímenes de lesa humanidad que se encuentran a su estudio hace ya varios años, como la de la “Masacre de Trelew”; la de la “Masacre de Capilla del Rosario”; o la de “Feced II”. A pesar de los reiterados pedidos de pronto despacho, el tribunal tampoco ha dictado sentencia en la causa conocida como “La Noche del Apagón”, en la que debe determinar la situación procesal de Carlos Pedro Tadeo Blaquier (de más de 90 años) y Alberto Enrique Lemos, ambos directivos de la empresa Ledesma.

El mensaje de la Corte Suprema debería ser contundente, de modo de alcanzar a ser oído por todos aquellos juzgados y tribunales del país que deben avanzar sin más demora en el centenar de causas aún en etapa de instrucción y de debate; para que las audiencias, por ejemplo, se celebren con mayor frecuencia; para que se rechacen los planteos claramente dilatorios; para que se definan criterios de prioridad entre las causas; o para que se resuelvan los recursos pendientes ante las Cámaras de Apelación o de Casación Federal.

Desde el Poder Ejecutivo Nacional declinamos entonces la invitación a esta convocatoria de la Comisión Interpoderes. No obstante lo cual, reiteramos nuestro absoluto compromiso para seguir trabajando de manera mancomunada, junto al Poder Judicial, al Ministerio Público Fiscal, al Ministerio Público de la Defensa, al Consejo de la Magistratura, y junto a los organismos de derechos humanos, para cumplir con el deber inexcusable que recae en el Estado en su conjunto.

Una verdadera política de Estado en el juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad requiere el compromiso de todas y todos.

Saludan a Ud. atte.

 

Marcela Losardo   (Ministra de Justicia y Derechos Humanos de la Nación)                                                                            

Horacio Pietragalla Corti (Secretario de Derechos Humanos de la Nación


Día Internacional de la Niña

En 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 11 de octubre como el Día Internacional de la Niña, con el objetivo de dar visibilidad a sus derechos y a los problemas específicos a los que deben enfrentarse por ser niñas.

Para que todas las chicas puedan desarrollarse plenamente y en igualdad, revisemos nuestras prácticas en las familias y en la comunidad, así como en los ámbitos profesionales:

– Recordemos que tienen derecho a aprender sobre cualquier tema, practicar el deporte que quieran y a disfrutar de todos los juguetes y entretenimientos que les gusten, sin restricciones por su género.

– Repartamos las tareas de cuidado y domésticas en casa, construyendo roles más equitativos.

– Conversemos abiertamente sobre los estereotipos de género presentes en los medios de comunicación, en la escuela y en la convivencia con familiares y amistades.

– Enseñémosles a querer y a cuidar su propio cuerpo.

– Desde el sistema de protección, reafirmemos políticas públicas de infancia para avanzar en la equidad e igualdad de géneros.

Que nuestras acciones sean un puente entre las chicas y sus sueños para que puedan imaginar, crear, inventar y desenvolverse en igualdad. ¡Feliz #DíadelaNiña!