EDITORIAL – LA ESTATIZACIÓN DEL SERVICIO ELÉCTRICO HOY COBRA MÁS RELEVANCIA QUE NUNCA

El hito fundamental que fue la estatización del servicio eléctrico en Córdoba hoy cobra más relevancia que nunca, porque constituye un hecho histórico que hizo posible el crecimiento y desarrollo de nuestra Provincia, transformándola en un centro fabril de gran impulso, con un crecimiento notable de nuestra actividad en función de las necesidades de una Provincia pujante como lo ha sido y es la Córdoba universitaria, la industrial, la Córdoba obrera del Cordobazo.

En aquellos tiempos no existía la idea de negocios inmobiliarios con el patrimonio provincial, la política era una herramienta para el progreso de los pueblos y no un conducto para que los gobiernos de turno conquisten botines económicos.

La energía es un recurso vital que como derecho humano también debe estar asegurado por el Estado en todos los hogares. Hoy tenemos un Estado Nacional presente que sí o sí debe generar los mecanismos para que en este marco de pandemia y asilamiento social, todo el mundo pueda acceder a la energía con una tarifa acorde. Y enmarcados en esta realidad, los trabajadores de los servicios esenciales como somos los de la EPEC, tendríamos que tener un poco más de respaldo del gobierno provincial y no lo contrario, donde los gobiernos de turno que pasaron desde la recuperación de la democracia a la fecha intentaron dividir y vender la Empresa Provincial de Energía. La visión política en otros tiempos era totalmente distinta, lo que me trae a colación algunas cuestiones que hacen al funcionamiento de la Empresa y también al crecimiento de nuestra actividad y de nuestra Provincia.

A medida que fue pasando el tiempo, nuestra actividad tuvo que adecuarse a la explosión demográfica que se produjo, el servicio avanzó a la par de esos cambios, esto uno lo ha pensado al transitar los caminos de las sierras porque esas columnas que acompañan el paisaje y el tendido de líneas de media y alta tensión no están allí mágicamente, hubo obreros trabajando en distintos momentos, con distintas tecnologías pero con la sola intención de brindar el servicio de calidad que nos es reconocido en comparación con otras provincias, incluso Buenos Aires. De hecho hemos sido convocados por empresas de energía privatizadas para colaborar en maniobras y hemos estado presentes.

Apostar por una empresa estatal

Aun no hemos podido hacerles entender a los gobiernos de turno que es necesario apostar por la potenciación de una empresa estatal eficiente y eficaz, donde sus trabajadores gocen de sueldos dignos, de un Convenio digno y de una actualización tecnológica que facilite sustancialmente la tarea diaria. Es lo que corresponde para una actividad estratégica como la nuestra. Entonces es incomprensible que no haya un acompañamiento del gobierno teniendo en cuenta cómo afecta esta situación pandémica a los servicios esenciales como lo es la salud y como lo es la energía, uno lo vive.

Lo que menos han hecho el gobierno provincial y el anterior gobierno nacional es proteger esas actividades y a sus trabajadores. Han aplicado un montón de artimañas legales para menoscabar al trabajador como eje de crecimiento y custodio de una actividad esencial. Hoy a EPEC la administran personas que desconocen la actividad eléctrica y recién ahora los cordobeses se están dando cuenta de esto porque se ven perjudicados por un esquema de tarifas que se hacen cada vez impagables que no se condice con la situación de emergencia que vivimos todos, donde se han perdido una gran cantidad de puestos de trabajo, pero son decisiones tomadas por el gobierno de turno. Una tarifa que se ve desproporcionada por la mala toma de lectura de las empresas tercerizadas, lo que hace perder credibilidad a la Empresa. Por eso venimos diciendo que la tercerización de la actividad eléctrica no es una solución, es un problema que se suma porque los privados no reparan en el aspecto de seguridad e inspectivo que tienen los trabajadores de planta permanente, los mismos que después tienen que ir a subsanar el trabajo mal hecho por los terceros. Es decir que EPEC paga dos veces por la misma tarea. Esto no se entiende, no se comparte y se contrapone con la doctrina del peronismo que alentaba el crecimiento de las empresas del Estado para beneficio de la Provincia, cuando hoy un gobierno que se precia de peronista, hace todo lo contrario. Pero a nosotros ya no nos sorprende, porque ya lo hemos vivido desde el retorno de la democracia a la fecha.

La defensa de una EPEC estatal e integrada ha enfrentado y superado numerosos desafíos. En ese tránsito hemos sufrido persecución y cárcel, lo padeció nuestro líder indiscutido Agustín Tosco, y al evocarlo tenemos que volver a repensar las luchas que se daban por la recuperación de la democracia y una patria solidaria, por una Latinoamérica libre. Son aquellos ilustres dirigentes sindicales los que armaron el Cordobazo pensando en la presencia del Estado de Derecho en favor de todo el pueblo.

La privatización nunca será la respuesta

Si uno repasa la historia veremos que la experiencia de los emprendimientos privados no beneficia el interés público. La contratación de diversas empresas privadas para el desarrollo o control de las labores en EPEC han jugado en realidad  en detrimento del servicio, a eso se vino a apuntar. No invirtieron y facilitaron las herramientas de trabajo propias a terceros. Y como no pudieron vender EPEC, se avanzó en un esquema de tercerizaciones donde los favorecidos son las corporaciones y cooperativas que apoyaron al gobernador en su reelección y a las que se les entregó directamente (sin licitación pública) trabajos como la toma de lectura y la colocación de medidores.

Hemos demostrado que los únicos que brindan y sostienen un servicio de calidad son los trabajadores de planta permanente de EPEC tanto en el aspecto de comercial como operativo del esquema de distribución, a pesar de la falta de inversión en módulos de generación que fue un desacierto de los que promovieron y acompañaron la política de desinversión de la Empresa. Todo es importante en una empresa de capital intensivo como EPEC, la atención personalizada y exclusiva, el tendido de línea en BT, MT y AT, la generación, todo debe ir en armonía para la mejora permanente de la actividad.

Por eso quiero revalorizar siempre a aquellos compañeros del Centro de Cómputos que permanentemente estuvieron a la vanguardia  de la incorporación de tecnología para mejorar el atención y garantizarle confiabilidad a los cordobeses desde las guardias, en los tomaestados, en los Centros de Atención Comercial, en los sectores que combaten las pérdidas técnicas y no técnicas, sin la necesidad de la presencia de ningún gerente importado, ni empresas que tanto daño le causaron a la Provincia, como Kolector.

Nuestra Empresa también se ha destacado por la capacitación apropiada de sus trabajadores y las nuevas tecnologías tienen que sumar a este proceso. No puede ser que los conocimientos técnicos se trasladen hacia fuera de la Empresa, el propio Convenio Colectivo de Trabajo lo prohíbe y fija sanciones a quienes lo fomentan. Lo de EPEC es de EPEC.

Una Política Energética como Derecho Humano

 

La estatización del servicio eléctrico puso el acento en el interés público de un servicio básico para el pueblo, esto significó acercar la energía a todos los lugares con una tarifa adecuada, reconociéndole al trabajador su labor esencial a través de salarios dignos y un Convenio Colectivo de Trabajo. En contraposición, la concesión del servicio a privados representa, y así lo evidencia la historia, un negocio particular que sólo genera un elevado e innecesario costo para la Empresa que al fin y al cabo lo terminan pagando los usuarios. Por eso reafirmamos que los servicios esenciales como la energía deben estar en manos del Estado, de un Estado presente que preserve la matriz energética y desarrolle una política energética para todos.

 

El Gremio Defiende en Unidad la Empresa Pública

 

Para que esto no termine siendo una anécdota, Luz y Fuerza de Córdoba sigue dando pelea y genera propuestas en ese sentido. Quizás muchos nos creían derrotados, nunca vamos a bajar los brazos y eso que nos tiraron con artillería pesada los medios hegemónicos, ellos interpretaron y cuestionaron los salarios, el convenio y hasta se animaban a hablar de privatización por lo que se debía quitar conquistas, derechos a los lucifuercistas, diciendo que eran privilegios. Lo que no se imaginaron que Luz y Fuerza de Córdoba iba a pelear y resistir todo lo que peleó y resistió, y miren que han hecho un montón de cosas. Parece que no entienden de la dignidad del trabajador y trabajadora lucifuercista. Nos culparon de los males de la Empresa, siendo que nosotros éramos los que no teníamos aumentos, a los que nos querían quitar artículos del Convenio, a los que atacaban. El tiempo acomodó las cosas.

Somos esos mismos trabajadores que a pesar de estar expuestos a la pandemia, nos movilizamos para resolver un problema en el servicio en el horario que sea y en las condiciones climáticas que sea.

Los cordobeses se han dado cuenta de nuestra sinceridad cuando decimos que sólo deseamos que le vayan bien a EPEC porque así le va a ir bien a todos.

Por eso nuestro Gremio tiene la resistencia y la conducta que le dieron los años de lucha y a pesar de las pruebas para desunirnos, Luz y Fuerza de Córdoba tiene la convicción de la unidad para defender a la EPEC estatal e integrada, a nuestro Convenio Colectivo de Trabajo y los intereses del pueblo de Córdoba.

 

Gabriel Suárez

Secretario General

 

 

 

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