EDITORIAL – LA IMPORTANCIA DE UN ESTADO PRESENTE

En estos días se está debatiendo en el Congreso una ley –que ya tiene media sanción de Diputados- para que los sectores que concentran la riqueza realicen un aporte solidario por única vez, el pueblo argentino hoy necesita la solidaridad para superar lo antes posible esta inesperada crisis causada por la pandemia.

La salud pública, abandonada por el anterior gobierno, es un reflejo de lo que padecen otros sectores de la sociedad que aún están en la marginalidad laboral. La economía trata de levantarse paulatinamente y el rol del Estado es decisivo para revertir una situación que en realidad viene heredada de un período de retroceso; esa fue una de las características del modelo de exclusión social macrista, donde muchos la pasaron mal. En cambio los grupos de poder económico se vieron fuertemente beneficiados y ahora son convocados a ser solidarios. Es tiempo de que lo sean.

Pero volviendo al proyecto de aporte solidario, sabemos que hay sectores políticos que siempre van a ir en contra de tocar ciertos intereses, pero no entendemos por qué otros que proponen una patria con equidad y la defensa de los más humildes, votan en contra de los intereses de la mayoría y no debieran hacerlo. Lo hemos visto cuando se acordó el endeudamiento con el FMI aprobando el presupuesto como también la reforma a la ley jubilatoria. En campaña, prometen lo que después electos no cumplen, y hoy que puede garantizar una correcta distribución de recursos cuando sea ley el aporte de las grandes riquezas, votan en contra. Es inentendible. Creo que con el tiempo la madurez democrática podrá modificar algunas conductas para que haya coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Son las próximas generaciones de argentinos las que tendrán que atender estas cosas porque se trata de independencia económica y soberanía política.

 

Repensar la Argentina con solidaridad    

La pandemia nos ha enseñado que las mismas recetas económicas no pueden seguir. Es clave que los recursos se distribuyan de manera que lleguen a todos. Y ponemos en acento en la solidaridad. Hoy le toca ser solidario al poder económico, no siempre tienen que poner los que menos tienen.

Al hablar de una apropiada distribución de la riqueza, me trae a la memoria aquel famoso proyecto del Dr. Recalde que lamentablemente quedó en la nada, en el cual planteaba participar a los trabajadores de las ganancias netas de las grandes empresas. Esto hubiese dado un mayor impulso al mercado interno al incrementarse el consumo, con todo lo que ello implica.

En la actividad energética, miles de capitales privados hicieron pingües negocios con la energía sin invertir en el servicio, bajando su calidad. EPEC, al contrario, creció sostenida por sus trabajadores que gracias a su resistencia impidieron la privatización de la Empresa de los cordobeses, que seguramente privatizada hubiese perdido la calidad de servicio que brinda siendo estatal e integrada y que no se compara con otras empresas eléctricas privatizadas y muy diezmadas en su capacidad operativa.

La preocupación de todos es el panorama pospandemia, por eso apelamos a la unidad que necesita hoy más que nunca el pueblo argentino. Hoy acompañamos a un presidente al que confiamos nuestro voto para que rápidamente pusiera de pie a la Argentina. Muchas cosas se han hecho bien como priorizar las necesidades de los más desprotegidos, de los trabajadores, de los sectores esenciales, y en otras se ha tenido que tomar decisiones e ir para adelante como la reestructuración de la deuda con el Fondo Monetario Internacional. O sea, hay presencia del Estado.

En eso está bien encaminado, pero hay cuestiones políticas que demandan definiciones concretas pero no apresuradas que luego generan dudas en quienes acompañan al gobierno. Pasó con Vicentín cuando se llevó adelante lo que se decidió y debería haberse analizado con más tiempo para presentar una mejor propuesta para los trabajadores y todo el pueblo. Por eso es necesario que no se cometan errores con esta iniciativa de Aporte Solidario de las Grandes Fortunas, que es positiva y necesaria dado que ese dinero irá destinado a múltiples necesidades de una Argentina en emergencia económica y sanitaria.

 

Terminar con el impuesto al salario  

En este contexto más que nunca los trabajadores debemos estar exceptuados del impuesto a las Ganancias. Ya el propio presidente habló de corregir esta injusticia que deteriora el salario y más a las jubilaciones. Dijimos que ya basta de ser la variable de ajuste, se tiene que pensar en todo caso en que esos recursos en el bolsillo de los laburantes favorece el consumo, el marcado interno, imprimiéndole el dinamismo que necesita la rueda virtuosa de la economía. Esto se trató en el Espacio Córdoba de la Producción y el Trabajo donde se puso el foco en la creación de empleo en sectores indispensable como las PyMES.

Cuando hablo de la importancia de alentar el consumo, debemos poner el acento en la ley de Góndolas para tener precios claros y que los consumidores puedan acceder a más productos regionales o artesanales de las micro, pequeñas y medianas empresas, productos de la agricultura familiar, campesina e indígena, productos de la economía popular, de cooperativas y mutuales.

 

Es fundamental el aporte de los más ricos    

El pueblo unido jamás será vencido, unidos vamos a poder lograr objetivos comunes. Hay que retroalimentar esta premisa y hacer que el poder económico concentrado entienda que debe ser solidario, que mire lo que está pasando en otras partes del mundo, naciones europeas y de nuestra región impulsan la contribución de los más ricos. También en otras latitudes se analizan modificaciones tributarias que es otro aspecto que debe corregirse indefectiblemente para que los sectores de menos recursos no hagan los mayores aportes.

Hay tiempo para adecuar las normas, hay tiempo para debatir y consensuar, pero no se puede demorar la política laboral porque hay compatriotas sumidos en la pobreza.

El Aporte Solidario de las Grandes Fortunas es fundamental entre otras cosas, para cubrir necesidades en equipamientos e insumos críticos para la emergencia sanitaria, reactivar PyMES, ayudar a los programas para el desarrollo de los barrios populares y programas sociales. Es decir que la solidaridad se va a expresar en la cantidad de personas que la pasan mal y serán beneficiadas.

Abogamos por la rápida sanción de esta ley que va a contribuir para empezar a enderezar la realidad que vivimos.

GABRIEL SUÁREZ SECREARIO GENERAL DE LUZ Y FUERZA DE CÓRDOBA

 

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