SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS

DERECHOS HUMANOS Y DISCAPACIDAD

¿ACESIBILIDAD O INACCESILIDAD?

 

Lamentablemente en la actualidad seguimos observando y viviendo una gran inaccesibilidad para con las personas que tenemos alguna discapacidad. Aún existen Innumerables obstáculos y barreras que impiden la plena accesibilidad, por ejemplo, obstáculos en las condiciones urbanas, arquitectónicas, de transporte, de comunicación.

Esto nos imposibilita alcanzar el objetivo de igualdad impidiendo en mayor o menor medida, el acceso y la circulación a quienes tenemos alguna limitación.

Las leyes están sancionadas y reglamentadas en cuanto a la libre accesibilidad para las personas con discapacidad, pero tristemente no son llevadas a cabo.

El Inadi afirma que uno de los principales motivos de discriminación en nuestro país, es la falta de equiparación de oportunidades para las personas con discapacidad por la ausencia de accesibilidad al entorno, a los recursos y losservicios.

Esto produce también la negación o dificultad de acceder a otros derechos, como el derecho a la SALUD, la EDUCACIÓN y el TRABAJO.

Humildemente me tomare el permiso para comentarles algunas vivencias y experiencias personales, que me parece ejemplifican los derechos vulnerados, no respetados de las personas con discapacidad debido a la falta de

accesibilidad. Hace 30 años aproximadamente, cuando comenzaba el nivel escolar primario y luego el secundario, el establecimiento educativo no estaba adaptado para personas con movilidad reducida.

Mis padres intervinieron incansablemente para que el colegio fuese adaptado para todos los alumnos, fue entonces que cuando finalice mis estudios secundarios el colegio quedo totalmente accesible.

Lo mismo me sucedió en la Facultad de Psicología de la UNC, cuando ingrese a estudiar Psicología me encontré con una facultad totalmente inaccesible, ante esta situación, mis compañeros tuvieron una gran empatía, a quienes agradezco enormemente, y me propusieron que presentáramos un proyecto al Consejo Directivo de la Facultad solicitando la total accesibilidad para todos los compañeros con discapacidad, juntamos firmas de los estudiantes de la facultad, acompañada de una carta personal en la cual describía todos los obstáculos que yo encontraba para un pleno acceso, el proyecto fue aprobado. Cuando terminé mis estudios universitarios me fui emocionada al ver que mi facultad que, fue uno de los entornos más importantes en los que transcurrí años de mi vida estaba totalmente accesible para los compañeros que llegarían. Mientras la facultad estaba en proceso de cambio, recuerdo que tenía materias que se dictaban en planta alta y algunos profesores no querían dar su clase en la planta baja, por lo cual yo perdía la posibilidad de cursar y promocionar algunas materias, razón por la que me vi en obligación impuesta de tener que rendir el final o dar la materia de forma libre. Este acontecimiento   vulnera lisa y llanamente el derecho a la educación por la falta de accesibilidad.

En la actualidad seguimos encontrando el no acceso a lugares públicos y privados, como por ejemplo algunos bancos, locales comerciales, centros médicos, obras sociales, lugares de trabajo, escuelas, entre otros tantos.

En lo que respecta al transporte urbano de pasajeros de la Ciudad de Córdoba, se pueden ver que hay en comparación a varios años atrás más unidades que poseen rampas, las he denominado “RAMPAS FICTICIAS”, porque el 90% de estas no funcionan, y las pocas que funcionan no soportan el peso de una silla de ruedas con comando eléctrico. Mientras que los micros interurbanos de la provincia de Córdoba no tienen rampa alguna. En esto encontramos una irónica contradicción no sé cómo definirlo, ya que tenemos el derecho de tramitar el boleto gratuito, pero ¿para qué?, ¿cómo accedemos?

Los entornos accesibles deben contar con: Baranda con señalización en braille, rampas, semáforos sonoros, ascensores con botonera ubicada a la altura de una persona que utiliza silla de ruedas, esta botonera en sistema braille, sanitarios adaptados, comunicación accesible con subtítulos y Lengua de Señas. Transporte urbano e interurbano adaptado para el libre acceso de personas con movilidad reducida, entre muchos otros accesos.

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad establece que la discapacidad es resultado de la interacción entre las personas que tienen alguna limitación y las barreras urbanísticas, arquitectónicas, comunicacionales y de transporte, junto a las actitudes discriminatorias de la sociedad. Por lo tanto, cuanto menos sean los obstáculos, mayor serán las posibilidades de su participación plena e inclusiva, en los diferentes ámbitos de la vida en igualdad de condiciones que el resto de la sociedad de la cual somos integrantes

En vez de considerar la discapacidad como un problema sólo médico, o del déficit de la persona, se debe entender como un problema de Derechos Humanos. Es hora de concientizarnos que la discapacidad es un problema social, es el Estado, es la sociedad, es este sistema burocrático y perverso lo que nos discapacita, lo que dificulta nuestra autonomía y mayor independencia.

Pensemos sólo unos minutos, ¿cuántas personas con discapacidad existen viviendo en cuarentena hace años?, sin poder asistir a sus tratamientos, a la escuela, a intentar buscar un trabajo, en fin a vivir la vida, porque no pueden

acceder a una silla de ruedas, a un audífono, a diferentes aparatos ortopédicos que se necesiten. Estamos hablando de cosas esenciales para mejorar la calidad de vida de una persona, o peor aún para que pueda vivir su vida, y no

verla pasar desde una cama mirando sólo la luz del sol por una ventana. No pedimos nada que no nos corresponda de hecho, las leyes están sancionadas y reglamentadas. Pedimos que se cumplan nuestros derechos.

El estado y todos nosotros como sociedad debemos seguir avanzando en la concientización y sensibilización, para lograr el efectivo ejercicio de los derechos de las personas que tenemos alguna discapacidad en condiciones de igualdad, autonomía y sin discriminación.

Con todo respeto y desde mi mayor humildad, los invito a nuestros gobernantes, los de ayer, los actuales y los que vendrán mañana, que sólo un día se sienten en una silla de ruedas, se coloquen tapones en sus oídos, vendas en sus ojos y así hagan sus actividades cotidianas.  Luego, nos cuenten como hicieron y que sintieron.

Sin duda, la accesibilidad para personas con discapacidad es una obligación legal y moral, que nos compete a todos como sociedad, sobre todo es responsabilidad del estado y debe ser garante de que así sea. Ya que se debe facilitar la igualdad para todos los ciudadanos de nuestro país.

Si logramos que nuestros gobernantes de cualquier signo político se encaminen en esta dirección, terminaremos con el paradigma que las leyes que no se hacen cumplir SON LEYES MUERTAS.

Lic. Ivana Acosta

 

 

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Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, solía decir Minerva Mirabal cuando ya se sabía amenazada. Minerva fue una de las tres hermanas dominicanas asesinadas brutalmente el 25 de noviembre de 1960 por órdenes del dictador Rafael Leónidas Trujillo, quien gobernó la República Dominicana desde 1930 hasta su asesinato, en 1961.​

Patria, María Teresa y Minerva Mirabal eran activas militantes contra el régimen de Trujillo, y aquel 25 de noviembre sus cuerpos aparecieron destrozados al noreste de República Dominicana. Horas antes, un escuadrón enviado por el dictador las había matado a golpes y metido dentro de un vehículo para simular un accidente. Nunca hubo dudas de que se trataba de un crimen.

Las mariposas

El asesinato de las hermanas Mirabal, conocidas como “las mariposas”, fue uno de los detonantes de la caída de Trujillo. Ellas se convirtieron en un símbolo de la lucha contra la violencia de género que afecta a las mujeres de todo el mundo.

Veinte años más tarde, en 1981, se celebró en Bogotá el Primer Encuentro Feminista de Latinoamérica y el Caribe donde se decidió asignar al 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en memoria de Patria,  Minerva y María Teresa.

Una década después se inició la campaña “16 días de activismo contra la violencia de género”, durante el primer encuentro del Centro para el Liderazgo Global de Mujeres, en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey (Estados Unidos). Allí se propusieron actividades para la erradicación de la violencia de género desde el 25 de noviembre hasta el 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos. Estas jornadas se continúan realizando año a año.

Contra la violencia

En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer a la que definió como “todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la vida privada”.

En 1999, la ONU apoyó que el 25 de noviembre sea, en todo el mundo, una jornada de reivindicación a través de la resolución 54/134 e invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y no gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar sobre el problema y a reclamar políticas en todos los países para su erradicación.​

Año a año, la violencia contra las mujeres es más visibilizada. En Argentina, así como en muchos otros países latinoamericanos, el movimiento “Ni una menos”, que nació para protestar contra la escalada de femicidios que se producen en todo el país y tuvo su primera marcha el 3 de junio de 2015, puso el tema en agenda definitivamente. A las manifestaciones cada vez más masivas se le sumó el primer Paro Internacional de mujeres, el 8 de marzo de 2017.

Pero aunque en los últimos 60 años –del asesinato de las hermanas Mirabal a la actualidad– se ha avanzado en materia de legislación, todavía existen normas y políticas que no solo omiten, sino que accionan mecanismos que generan mayores desigualdades de género, como por ejemplo la que condena la interrupción voluntaria del embarazo. Son, precisamente, las políticas públicas impulsadas por los Estados las que tienen la posibilidad de erradicar todos los tipos de violencia contra las mujeres, o al menos bregar por eso.

“Alcanzar la equidad de género pasa necesariamente por transformar las reglas sociales y los roles que subordinan a la mujer”, afirmó la directora regional de la ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, Luiza Carvalho.​ ​La cifra es determinante: el 70% de las mujeres del mundo experimentan violencia en el transcurso de sus vidas.

El objetivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres no solo es llamar la atención sobre la desigualdad, la discriminación, los femicidios y las distintas formas de violencia machista, sino también reclamar la implementación de las políticas públicas que aún faltan para prevenirla y extirparla.

 

 

Fuente:   https://www.cultura.gob.ar/por-que-el-25-de-noviembre-es-el-dia-internacional-de-la-eliminacion-de-la-violencia-contra-las-mujeres_6837/


 

 

MAIL PARA DENUNCIAS POR MALTRATO LABORAL

 

Compañeras y compañeros, en virtud de la imposibilidad de llevar adelante un funcionamiento presencial en la Secretaría de Derechos Humanos en la sede sindical, las denuncias por maltrato, violencia o acoso laboral serán receptadas en el correo violencialaboralddhh@gmail.com,  específicamente creado a tal fin, a los efectos de ir delineando acciones en cada caso particular,  con el correspondiente asesoramiento jurídico.

 


 

 

El recuerdo de Sara Solarz de Osatinsky (1935-2020)

 

La tucumana Sara Solarz de Osatinsky, quien fuera militante revolucionaria y sobreviviente de una familia emblemática arrasada por el terrorismo de Estado, murió este lunes a los 85 años en Suiza.

Allí vivía y trabajaba por los derechos de los refugiados desde que pudo exiliarse en plena dictadura. Antes, debió soportar la muerte de su esposo y sus dos hijos a manos de los represores y su propia reclusión y tortura en la ESMA.

Paradigma de resistencia y dignidad, Sara Solarz declaró en numerosos juicios de lesa humanidad y su testimonio fue clave en las causas por robo de niños y niñas nacidos en cautiverio. Una trágica historia de lucha y represión.

En su recuerdo, reproducimos aquí un artículo sobre la familia Osatinsky publicado en la edición impresa Nº 61 de Será Justicia. Fue escrito por Alexis Oliva en abril de 2019.

 

Los Osatinsky – Una historia atravesada por el compromiso revolucionario y la venganza represora

El apellido que quisieron borrar

Exponentes de una generación que le puso el cuerpo a la política, Marcos Osatinsky, Sara Solarz y sus hijos Mario y José se convirtieron en blanco de la saña represiva.

Por Alexis Oliva

Marcos Osantisky tenía 35 años de edad  y Roberto Quieto 31 cuando marchaban por las calles de Córdoba para sumarse a las barricadas populares desde la columna 2, formada por una organización guerrillera aún desconocida: Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Ese día una dictadura comenzaba a derrumbarse. Era el 29 de mayo de 1969.

Las FAR harían su primera aparición pública el 30 de julio del 70, con el copamiento de la ciudad de Garín, en Buenos Aires, en el que participó medio centenar de combatientes, planificado y ejecutado por Osatinsky, Quieto y Carlos Olmedo. Los tres se conocían desde los inicios de su militancia en la Federación Juvenil Comunista –La Fede– del Partido Comunista Argentino.

“Nacido el 6 de octubre de 1933 en la ciudad de Tucumán. El ‘Pelado’ Osatinsky fue parte del grupo que gestaba la creación de una guerrilla en apoyo del ‘Che’ Guevara en Bolivia. Tucumano, había sido secretario general del Partido Comunista en dicha provincia, pero se apartó del mismo en 1966, precisamente al ver la conducta de reticencia que este partido de izquierda tenía con la Revolución Cubana y la urgente necesidad de implantar la lucha armada en Argentina”, consigna una nota biográfica en el sitio del historiador Roberto Baschetti.

En la Fede y el PC tucumano también militaba Sara Solarz, esposa de Marcos y madre de Mario y José Osatinsky, nacidos el 28 de febrero del 57 y el 26 de agosto de 1960, ambos en San Miguel de Tucumán. Con un fugaz paso por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), a fines de los 60 Osatinsky, Olmedo y Quieto fundaron las FAR, de base marxista-leninista, con visión latinoamericanista y una valoración positiva del peronismo.

La lucha armada

Luego de la “Operación Gabriela” en Garín, Osatinsky se trasladó a Córdoba, donde entre otras acciones el 29 de diciembre del 70 comandó el asalto a la sucursal Fuerza Aérea del Banco de Córdoba en barrio Rosedal, con Alfredo Elías Kohan, Carlos Heriberto Astudillo, Alberto Miguel Camps y Raquel Liliana Gelín. En la huida hacia Carlos Paz dejaron atrás a tres patrulleros policiales hasta que fueron rodeados. En el tiroteo resultó herido Osatinsky y muerta Gelín, la primera mujer guerrillera caída en combate. Agotadas sus municiones, se entregaron, conocieron por primera vez la tortura y meses después fueron trasladados a la cárcel de Rawson, en Chubut.

Allí sería uno de los protagonistas de la fuga que comenzó el 15 de agosto del 72 y derivó en el fusilamiento de 19 militantes en la base aeronaval Almirante Zar de Trelew –Camps fue uno de los tres sobrevivientes, luego asesinados–. Sólo los jefes guerrilleros Mario Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Domingo Menna (PRT-ERP), Fernando Vaca Narvaja (Montoneros), Roberto Quieto y Osatinsky (FAR) lograron secuestrar un avión y escapar a la Chile de Salvador Allende.

Unidad y política

En una entrevista de la revista chilena Punto Final a los fugados de Rawson, Osatinsky dice: “La marcha hacia la unidad es un proceso serio e irreversible, pero es un proceso complicado (…). Todos estamos subordinados a los intereses de la revolución, todos intentamos ser fieles intérpretes de la clase obrera y el pueblo, pero no siempre todos sabemos acertar la mejor forma, el mejor camino. No es suficiente ser abnegado en la lucha armada; es necesario, junto a eso, y teniendo al combate como base material fundamental de la práctica permanente, ir encontrando las respuestas políticas, las respuestas organizativas, las respuestas que faciliten la extensión de la guerra”.

Esa unidad de la militancia revolucionaria fue su sueño. Tras su estadía en Cuba, Osatinsky –igual que los otros cinco dirigentes– regresará al país y se instalará en Córdoba para seguir el combate contra la dictadura de Alejandro Lanusse. El 11 de marzo del 73 triunfó en las elecciones presidenciales Héctor Cámpora y el Frente Justicialista de Liberación y el 7 de abril Osatinsky concurrió a una entrevista con Juan Perón en Madrid. A su retorno, impulsó la fusión de las FAR con Montoneros, consumada en un acto en Córdoba el 12 de octubre de 1973.

Poco duraron las “respuestas políticas”, porque a fines de febrero del 74 se produjo el golpe policial que desplazó al gobernador cordobés Ricardo Obregón Cano y su vice Atilio López, afines a la tendencia revolucionaria. La intervención federal a Córdoba prologó el terrorismo de Estado y en septiembre, mes en que López y varios militantes de la izquierda peronista y no peronista son asesinados por la Alianza Anticomunista Argentina (AAA), Montoneros pasó a la clandestinidad.

El regreso del horror

El 7 de agosto del 75, Osatinsky y otros 18 militantes montoneros fueron capturados en la principal casa operativa de la organización en Córdoba, en Santa Ana y Maestro Vidal. Ya comandaba el Tercer Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez y la AAA había sido desplazada por el Comando Libertadores de América (CLA), al mando del capitán Héctor Vergez y el entonces jefe militar del Departamento de Informaciones D2 Raúl Telleldín.

Detenido en el D2, cinco días después Osatinsky convocó a los abogados Garzón Maceda y Gustavo Roca. Al declarar en la Megacausa La Perla – La Ribera, Garzón Maceda contó que en la Jefatura que funcionaba en el Cabildo se encontraron con la plana mayor de la Policía y el prisionero. Osatinsky les dijo que como jefe de Montoneros en Córdoba había firmado una tregua y les pidió comunicarla a la conducción nacional. A solas, les aclaró que quiso detener la tortura y preservar a sus compañeros. “Yo me la podía aguantar, pero no todos”, citó el abogado. Además, sabía que iba a ser asesinado: “Que me saquen da acá, porque soy hombre muerto”.

Días después, los detenidos –entre ellos Horacio Mendizábal, el verdadero jefe– fueron llevados a la cárcel, excepto uno. Marcos Osatinsky fue asesinado por el CLA el 21 de agosto del 75, con el pretexto del ataque del ERP a la Jefatura de Policía. Un supuesto intento de fuga fue la versión oficial de su muerte. A su familia le devolvieron el cadáver con varios tiros en el corazón y uno en la sien. Aún con vida, había sido encadenado a un auto y arrastrado por asfalto y ripio, se jactaría Vergez. Al trasladar su cuerpo para sepultarlo en Tucumán, lo volvieron a secuestrar y lo dinamitaron en Barranca Yaco.

Matar las semillas

El 25 de marzo del 76, Mario Andrés Osatinsky fue localizado por el Ejército en la localidad de La Serranita. Tras un tiroteo, logró romper el cerco y huir con su compañera Rosa Elena Ocampo, pero fueron alcanzados en la ruta hacia Córdoba y asesinados. El tenía 19 años y ella 24. En 2003, el Equipo Argentino de Antropología Forense rescató e identificó los restos de Mario en la fosa común del cementerio San Vicente. Los huesos mostraban seis impactos de bala, uno en la nuca.

El 2 de julio del 76, José Osatinsky fue asesinado por la espalda por un grupo de policías del Comando Radioeléctrico cuando huía con otros tres compañeros por los techos de barrio Güemes. Tenía 15 años. Su cuerpo continúa desaparecido. Al salir de la sala donde acababan de ser condenados los victimarios de su sobrino menor, Inés Osatinsky dijo: “Mi hermano Marcos luchaba por un mundo mejor, un mundo de libertades. Eligió esa vida para hacerlo, y su mujer y sus hijos lo acompañaban en todo lo que hacía. A pesar de que él estuvo detenido muchas veces, sus hijos quisieron continuar, pero eran muy pequeños. Luchaba por eso y yo creo que algo quedará en la historia del país de alguien que le puso el cuerpo a la política”.

El 14 de mayo del 77, Sara Solarz fue secuestrada en Buenos Aires y llevada al campo de concentración de la ESMA. Allí fue a buscarla Héctor Vergez y le narró con lujo de detalles morbosos las muertes de su marido y sus hijos. El represor le anunció: “Venimos a llevarla, porque el nombre de Osatinsky tiene que desaparecer de la faz de la tierra y usted tiene que morir en Córdoba”. Pero los marinos de la ESMA no la entregaron, sobrevivió y pudo contar su historia. Al atestiguar en la Megacausa La Perla, dijo: “Fuimos una familia comprometida con las luchas políticas de mi país”.

Fuente: https://serajusticia.ar/el-recuerdo-de-sara-solarz-de-osatinsky-1935-2020/