ESTA NOTA SE PUBLICA A SOLICITUD DE LA COMPAÑERA INES PAULOVICH BRINDÁNDOLE NUESTRO APOYO SOLIDARIO

Quiero agradecerles junto a mi marido a todos los que rezaron y se preocuparon por la salud de nuestra hija María Constanza, les cuento para los que no acuerdan que con fecha 6 de Diciembre de 2017 concurrimos con nuestras hijas a las 13.00 horas al Acto que celebraba el jardín maternal Rayito de Luz en el auditorio que se encuentra ubicado en la planta baja del Edificio Central de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba sito en calle Tablada 350, al que concurría nuestra hija menor Rocío Milagros Gómez. En tal circunstancia egresaban los niños de la salita de 3 años y se entregaban los diplomas de egreso de los mismos, como se hace de forma habitual. La invitación por parte del jardín era para toda la familia de nuestra hija por lo que además de nuestro grupo familiar primario concurrieron también sus abuelos y algunos tíos.

Una vez finalizado el acto salimos del auditorio y nos dirigimos al Hall Central del edificio lugar en el que los niños y familiares comenzaron a sacarse fotografías y saludarse como consecuencia de la finalización del año lectivo.

Por la gran cantidad de gente que se encontraba en el lugar, y debido a la alta temperatura del día indicado, estando abierta una de las puertas que comunican a la sala contigua mi hija Constanza y yo decidimos ir a ese lugar. Siendo las 13.55 aproximadamente, paso por la puerta y mi hija, al intentar pasar, choca con la otra puerta de vidrio, la que no tenía ningún elemento o distintivo de seguridad, atravesándola y ocasionándole gravísimas lesiones en ambas piernas tal como se probará en la etapa procesal correspondiente. En el momento constató que las heridas sufridas por mi hija son de extrema gravedad solicitando ayuda de modo urgente por lo que se acercaron varias personas que se encontraban en el lugar y comenzamos a hacerle torniquetes en ambas piernas atentas el excesivo sangrado que la misma presentaba.

En el momento se comienza a pedir ambulancia al servicio de emergencias EMI que brinda cobertura al área protegida dentro de la empresa. Aproximadamente a las 14:05 acuden al lugar el Doctor Dolce, el Doctor Antonelli y otra de las médicas que forman parte de medicina laboral de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba y que se encontraban prestando servicio; los mismos comienzan a hacer las maniobras correspondientes al caso mientras seguíamos llamando al servicio de emergencias que no llegaba; por lo que decido llamar al servicio de emergencias URGENCIAS de nuestra obra social. Atento el tiempo transcurrido tanto los nosotros (mi marido y yo) como nuestras hijas se encontraban desbordados y en verdaderos estados de shock por lo sucedido puesto que veían que la hemorragia de Constanza no cesaban.

Siendo las 14:30 llega al lugar la ambulancia de urgencias los cuales comienzan con las maniobras correspondientes y solicitan con carácter de urgencia el traslado para suturar las heridas por lo que trasladan la menor al sanatorio Allende de barrio nueva Córdoba de esta ciudad.-

A pesar de este relato, y de lo público y notorio que fue el asunto, la actitud asumida por parte de la empresa provincial de energía de Córdoba, su Presidente, sus Directores como así también varios Gerentes que con sus actitudes de desprecios y carente de toda sensibilidad ante el trágico accidente a nuestra hija, ocurrido en dependencias de la empresa nunca tuvieron un gesto de humanidad y solidaridad ante lo ocurrido. Siempre quisieron dilatar la cuestión haciéndose los distraídos frente a lo acontecido, ejemplo de ello es la carta documento enviada con fecha 13 de julio de 2018 en donde nos indica que la Empresa cuenta con una cobertura de seguros “integral de comercio e industria” contratada a la Compañía San Cristobal Seguros, bajo el siguiente Número de Poliza 03-07-01251671/6.

Otro claro ejemplo del desprecio con el que se decidió tratar este caso se dio en la llamada mediación prejudicial en donde el letrado interviniente Doctor Blanco Pablo (compañero de piso)  prácticamente dijo desconocer lo acontecido.

En la actualidad la menor no se encuentra bien de salud, presenta problemas de pánico, está con tratamiento psicológico, tiene una incapacidad del 60%. Ya mas en la actualidad, nuestra Empresa ha ido más allá, encabezada por la Dra. Miseta, y otras dos “compañeras” de Trabajo, una de las cuales llamaba a diario preguntando por la salud de mi hija, realizaron la siguiente presentación, cuyos fragmentos mas importantes quiero compartir con ustedes

 

“MARIANA B. MISETA, PAOLA BIASUTTI y NATALIA REGGIORI, en representación de la EMPRESA PROVINCIAL DE ENERGIA DE CORDOBA…  ante V.S. comparecemos y respetuosamente decimos:

“Se niega y rechaza la legitimación sustancial pasiva que se le enrostra a nuestra mandante, que fuere titular y/o explotadora del establecimiento jardín maternal Rayito de Luz que refiere en la demanda.”

“Se niega la versión del accidente que relata la parte actora y toda culpa y/o responsabilidad de nuestra mandante en su producción”

Se niega que con fecha 06 de diciembre de 2017 a las 13 hs., los Sres. María Inés Pawlowicz y Marcelo A. Gómez concurrieran con sus hijas al acto que aducen celebraba el jardín maternal Rayito de Luz en el Auditorio ubicado en la planta baja del Edificio Central de la EPEC Empresa Provincial de Energía de Córdoba sito en calle Tablada 350, negando que al mismo concurriera su hija menor de edad Rocío Milagros Gómez. Negamos y rechazamos que en dicha ocasión egresaran los niños de la salita de 3 años y que se entregaban los diplomas de egreso. Negamos y rechazamos que la invitación del jardín fuera para toda la familia, ni que por ello concurrieran el grupo familiar primario con sus abuelos y tíos, todo lo cual no nos consta.

“Se niega y rechaza que una vez finalizado el acto salieran del auditorio y se dirigieran al hall central del edificio y que allí los niños y familiares comenzaran a sacarse fotografías negando que sean las que aducen agregar en esta demanda.”

“Se niega y rechaza que existiere gran cantidad de gente en el lugar y que debido a la alta temperatura de ese día se hallare abierta una de las puertas que comunican a la sala contigua, se niega que la hija de los actores de nombre Constanza y uno de los co-actores decidieran ir a ese lugar (sala contigua). Se niega y rechaza que a las 13:55 hrs. aprox. uno de los co-actores pasara por la puerta ni menos aún que su hija al intentar pasar chocara con otra puerta de vidrio, negando que existiese otra puerta de vidrio como falsamente lo arguyen, negando que dicho panel fijo no tuviera elemento o distintivo de seguridad ni menos aún que debiera de algún modo tenerlo. Se niega y rechaza que la menor atravesare la puerta como falsamente lo arguyen y que esto le ocasionaren gravísimas lesiones en ambas piernas, todo lo cual no nos costa en absoluto.

Se niega y rechaza que en ese momento se constatara que las presuntas heridas sufridas por su hija fueran de extrema gravedad, y que se hubiera solicitado ayuda de modo urgente como también se niega que se acercaran varias personas que se hallaban en el lugar ni que comenzaran a hacerle torniquetes en ambas piernas atento el excesivo sangrado que aquella presentaba.

Se niega y rechaza que en ese momento se pidiera una ambulancia al servicio de emergencias EMI, y que dicho servicio brinde cobertura al área protegida dentro de la empresa.

Se niega y rechaza que a las 14:05 hrs. acudiera al lugar los Dres. Dolce, Antonelli y otra médica y que los galenos mencionados formen parte de medicina laboral de la EPEC y que se encontraran prestado servicio ese día. Se niega que los mencionados médicos hubieran comenzado a realizar las maniobras correspondientes al caso – las que omite especificar -, ni que siguieran llamando al servicio de emergencias que no llegaba. Se niega y rechaza que por ese motivo se decidiera llamar al servicio de emergencias Urgencias de la obra social de los actores. Se niega y rechaza que los actores y sus hijas se encontraran desbordados y en estado de shock por lo sucedido y que veían que la hemorragia de la menor Constanza no cesaba.

En autos, no existe certeza respecto de la incapacidad de la menor, ni que la misma sea del 60% como afirman en la demanda, desconociendo además si la referida incapacidad es permanente o transitoria, total o parcial, lo que claramente redunda en el quantum de la indemnización.

Señalamos que los propios progenitores reconocen haber pasado por la puerta, por lo que si su hija hubiera estado junto a ellos y éstos cuidando o aunque sea mirando la misma -como lo afirman- ésta también hubiera traspasado normalmente por aquella como lo hicieron sus padres, por lo que al haber arremetido contra un panel fijo ello solo obedeció al impacto producido negligentemente por el propio impulso de la menor damnificada siendo que sus padres no lo evitaron, en otras palabras no arbitraron los medios que se encontraban a su alcance para evitar que la menor embistiera contra el panel fijo.

Lo cierto es que tal como está redactada la mecánica del accidente, no es posible que una menor caminando normal y lentamente –como implícitamente surge de la demanda- al tocar un vidrio pueda romperlo de la manera en que ocurrió. Es claro que algo de impacto recibió el vidrio por parte de la menor para romperse de la manera que lo hizo, circunstancia que claramente no es expuesta por los actores y que configura un hecho del damnificado por el cual la EPEC no debe responder.

En este punto, debemos destacar que el relato de los hechos realizados por la parte actora, no es claro ni tampoco lógico, ello por cuanto –reiteramos- ningún vidrio se rompe al mero contacto y menos aún si este cuerpo es de un menor, ya que es de por si más pequeño y ofrece menos resistencia, en autos la parte actora omite en su relato detallar la edad de la menor, pero de la partida de nacimiento podemos inferir que al momento del evento tenía 9 años, por lo que sus progenitores debieron asegurarse que su hija pasara efectivamente por la puerta de ingreso al igual que ellos y no intentar pasar por el paño del vidrio.

En definitiva en este caso correspondería a sus propios progenitores por culpa “in vigilando” al no extremar las medidas de precaución, supervisión, cuidado, vigilancia activa adecuada y control que debieron mantener sobre la menor de edad siendo por ende su es conducta reprochable, y siendo esta una responsabilidad objetiva, ofrece pocas posibilidades de ser eximida.

 

V.- La verdad de los hechos:

En autos, es claro que la pretendida responsabilidad objetiva que se intenta endilgar a la EPEC, no existe por cuanto, el vidrio que hace las veces de puerta de un salón a otro es una cosa inerte y que además tuvo una intervención totalmente pasiva y no representa ningún peligro ni riesgo, en sí mismo, ya que como hemos afirmado el referido vidrio forma parte de una gran puerta que da al sector externo de la EPEC, y se encuentra claramente visibles máxime a la hora del día en que ocurriese el incidente. Estos vidrios tienen marco y se encuentran identificables.

En tal sentido, y según el propio relato de la actora, fue la menor quien lo traspasó y golpeó con su cuerpo, por lo que no se advierte cual es la responsabilidad objetiva que se le intenta achacar a nuestra mandante.

Por otro lado, al momento de asegurar el edificio la compañía de seguros, verifica las condiciones generales del inmueble a asegurar, lo que se denomina inspección de riesgos, en este caso el edificio de EPEC, ello a los fines de verificar el estado general y las condiciones de seguridad del mismo. Habiéndose finalmente realizado el contrato de seguro, es claro que estas condiciones fueron superadas por la EPEC, con lo cual podemos afirmar que los vidrios no representaban ningún peligro ni estaban fuera de norma, sumado a que en el lugar y en ese momento tal como lo afirma la actora, había gran cantidad de personas y solo la hija de los actores se lastimó.

Así es claro que el referido accidente se debió a una falta de cuidado de los padres para con la menor, quien de alguna manera embistió el vidrio que al romperse provocó sus heridas.

Me quedo con esta última frase, que me hacen acordar a las noches más oscuras de nuestra historia “las madres debieran haber cuidado más a sus hijos”.

Como podrán advertir, nuestra bronca es mucha, en lo personal no me van a callar, a pesar de todas las persecuciones que me encuentro sufriendo, confío en Dios en la Justicia.

Muchas gracias por la atención y las oraciones que hicieron por nuestra hija. Saludos y Felices Fiestas Compañeros

María Inés

 

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