SECRETARÍA DE DERECHOS HUMANOS

CUATRO AÑOS DE IMPUNIDAD

 

Este primero de agosto pasaron ya cuatro largos años sin Santiago Maldonado, y lo que es peor aún sin  castigo a los responsables de su desaparicion forzada seguida de muerte. Es por ello que desde la Secretaría de Derechos Humanos nos sumamos a la exigencia de un sinnúmero de organizaciones sociales y políticas en pos de que la justicia actúe y castigue a quienes fueron los autores materiales e intelectuales de este crimen.

 

 

No debemos olvidar que la entonces ministra de seguridad Patricia Bulrich fue quien dio la orden a Gendarmería Nacional de intervenir en una demanda de nuestros hermanos Mapuches, quien luego de que tomara estado público la desaparición de Santiago realizó maniobras dilatorias para que la investigación no llegara a buen puerto, basta con recordar la defensa cerrada que realizó de los gendarmes que llevaron adelante la brutal represión, con el peso que le daba ser Ministra de Seguridad, desde  nuestra organizción sindical y a través de la entonces Sub Comisión de Derechos Humanos participamos en numerosos actos y marchas exigiendo el esclarecimiento de lo sucedido, nos sumamos a campañas, charlas, debates, y en cada actividad que realizábamos, no dejaba de ocupar un lugar el letrero que rezaba, “DONDE ESTÁ SANTIAGO MALDONADO”.

Por entonces sentimos una mezcla de impotencia e indignación, otra vez el ESTADO volvía a ser instrumento para desaparecer a un joven que solo luchaba por una causa noble y digna, la de los MAPUCHES, si bien en este caso no había un gobierno de facto como mano ejecutora, no es menos cierto que gobernaban nuestro país por esos días los mismos apellidos que fueron los que impulsaron la más violenta dictadura militar que sufriéramos los argentinos y, al igual que los genocidas de la dictadura, llevaban adelante un gobierno para muy pocos y con empobrecimiento, despido de trabajadores y endeudamiento externo para la presente y futuras generaciones; es decir el mismo libreto, el mismo accionar y las mismas consecuencias para el pueblo.

La desaparición de Santiago Maldonado, se dio en el marco de un gobierno neoliberal, y no fue un hecho aislado en materia de violacion a los derechos Humanos, mas sí podemos decir, fue el más BRUTAL.

Hoy, estos mismos sectores,  en plena campaña electoral aparecen nuevamente con el blindaje de los medios hegémonicos a hablarnos de falta de libertades, de inflación y desempleo,etc…,  como si no hubiesen sido quienes dejaron una patria detonada, con el agravante que parte de su estrategia central es militar el negacionismo ante la pandemia, horror que sufre el planeta y sembrar odio entre los argentinos.

A cuatro años de ese criminal accionar siguen vigentes los resortes de impunidad que se supieron procurar los autores del crimen en el poder judicial, no obstante en materia de lucha por la defensa de los Derechos Humanos tenemos en nuestro país una gran enseñanza, enseñanza que nos legaron los organismos de Derechos Humanos, y  así como no quedaron impunes las desapariciones de nuestros 30.000 compañeros y compañeras desaparecidos, vamos a seguir luchando para  que se sepa la verdad y se castigue a todos y cada unos de los responsables de la represión al pueblo Mapuche en la comunidad Pu Lof de Cushamen, en la Ruta 40 en la provincia de Chubut.

SANTIAGO MALDONADO ¡PRESENTE!

 

Alfredo Seydell Secretario de Derechos Humanos

 

 



¿Qué es el Negacionismo?

Desde la Secretaría de Derechos Humanos hemos estado denunciando y advirtiendo las actitudes negacionistas de los medios hegemónicos y de un sector de la dirigencia política argentina, con su correlato en Córdoba, y del daño que este tipo de conductas nos ocasionan como sociedad. Es por ello que, al leer el comunicado de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba, decidimos darle difusión en nuestro Eléctrum por su claridad, pero fundamentalmente porque nos sentimos contenidos en sus conceptos.

 

 

Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba

 

 

 

¿QUÉ ES EL NEGACIONISMO?

 

A lo largo de su historia nuestro país ha vivido altibajos políticos y sociales. Pero hemos sobrevivido porque siempre, desde su núcleo, han surgido ideas para lograrlo.

Para comprobarlo podemos retroceder a tiempos lejanos, o solo volvernos atrás cuarenta años, cuando fuimos obligados a vivir una sangrienta dictadura. De aquello no salimos indemnes, nos quedó el dolor de las ausencias y el silencio por el miedo. Aun así, desafiamos esas circunstancias colectivamente, volvimos a ser partícipes de la democracia y aprendimos que la base de nuestra realidad se llamaba Derechos Humanos.

Los primeros pasos para conseguirlo fueron los de “ellas” alrededor de una plaza. Desafiaron los agravios y mantuvieron el pañuelo, que no solo cubría sus cabezas, eran la claridad que nos llamaba a no claudicar. Con el paso del tiempo, pudimos poblar el territorio argentino con juicios a genocidas, a sus colaboradores civiles y en eso seguimos hoy. Es la más valedera y responsable manera de reconocer a todos los que sufrieron el horror.

Nosotros, como colectivo de DDHH, hemos luchado contra el negacionismo cuando nos hablaron de desaparecidos, cuando la teoría de los dos demonios, cuando descalificaron la cuantificación de los desaparecidos y no nos silenciamos cuando alguien hace mal uso del término lesa humanidad.

Otra forma actual de negacionismo es la situación creada por la pandemia, a la que muchos la han olvidado al cambiarle el nombre por cuarentena. Porque a la pandemia no pudieron atacarla, pero sí a su consecuencia sanitaria. Hace meses que términos como estado de excepción, derechos individuales vulnerados, virus inoculado del oportunismo, resuenan desde los medios hegemónicos.

Pero hay sectores de la clase política, y algunos representantes del pueblo, que desde sus bancas o sus candidaturas en estas elecciones, no están a la altura de la calidad institucional y política que nos merecemos y se arrogan el derecho de tirar por tierra las memorias y conquistas que con tanto dolor y esfuerzo hemos obtenido. No estamos dispuestos a permitir que el negacionismo obtuso y fascista quiera disputar cuestiones ya instaladas en nuestra sociedad, como el terrorismo de estado, el número de los desaparecidos, o el carácter popular de sus luchas. No estamos dispuestos a aceptar que se abran, con claras intenciones de disputas ideológicas, discusiones ya saldadas por la mayoría del pueblo argentino, como si sólo se tratara de escarceos de campaña.

Por todo ello, creemos que es tiempo de discutir, tal como se ha hecho en otros países del mundo, una ley que sancione el negacionismo del terrorismo de estado en nuestra patria, poniendo fin a esto discursos, que empañan nuestra calidad democrática.

 



Nunca más en nuestros cuerpos

 

Hace 45 años, las mujeres militantes políticas y sociales éramos secuestradas por las Patotas de la Dictadura Cívico Militar y  antes de matarnos muchas fuimos los juguetes sexuales de estas patotas.                   Ver y escuchar a políticos como Wolf o Iglesias mentir, desprestigiar e insultar a mujeres como Florecía Pena nos vuelve a aquellos atroces momentos. Flor por suerte tiene un micrófono para denunciarlos y hacer su descargo. Pero hay aún muchísimas mujeres q no lo pueden hacer por no tienen esa posibilidad y por eso mancomunadamente y sororamente tenemos que hacer un circulo de mujeres para cuidarnos, para defendernos.                         Nos preguntamos porque  hay q seguir digiriendo esto de hombres públicos  que no se retractan y además se burlan de su propios dichos?.                                   Nosotras q hemos vivido esto en nuestros cuerpos y las miles q no lo pueden decir porque después la mataron brindamos todos nuestro apoyo a quienes fueron agredidas y pedimos al Presidente  de  la Cámara de Diputados q le aplique las medidas sancionatorias máximas.

 

COLECTIVO DE MUJERES SOBREVIVIENTES DEL CENTRO CLANDESTINO DE DETENCIÓN Y EXTERMINIO “ESMA”.

 



 

 

 

MOVILIZACIÓN EXIGIENDO JUSTICIA POR BLAS CORREA

A un año del caso de gatillo fácil, la familia de Valentino Blas Correa convocó a realizar una movilización exigiendo justicia. La marcha será hoy 6 de agosto a las 18 horas desde Colón y General Paz. Hay 13 policías procesados y se llegó a imputar y luego sobreseer al comisario Cumplido quien manifestó que, si caía él, caían todos.

Cabe recordar que la policía tiró por la espalda y luego puso en marcha un gran operativo de encubrimiento. Buscaron ensuciar a las víctimas plantando un arma en la zona. En los delitos intervinieron policías de diferentes rangos que se reunieron luego del crimen sin dar aviso a la división de comunicaciones de la policía. Esto fue denunciado por Soledad Laciar, madre de Blas, en las primeras horas del caso, al decir que acá hubo cientos de policías queriendo tapar el moco que se habían mandado”.

Soledad también planteó: ‘‘con la cantidad de imputados que hay de todos los rangos, claramente se ve la responsabilidad política, por acción u omisión”. Por otro lado, luego de cuestionar la continuidad de Alfonso Mosquera en el Ministerio de Seguridad de Córdoba dijo: “lo que yo quiero es que esto no pase más, y para que no pase más hay que visibilizar que la responsabilidad es más arriba. Si los cambios no son de arriba, esto va a seguir pasando”. También planteó que “Cumplido no es el techo de la cadena de responsabilidades. Sigo esperando que la Justicia acuse a todos los responsables. Y que el ministro de Seguridad (Alfonso Mosquera) explique cómo pasó esto, qué fue lo que se hizo mal’.

El asesinato de Blas se llevó a cabo en el marco de un reforzamiento del aparato represivo del Estado, que agravó la represión hacia la juventud, los barrios populares y la movilización de los trabajadores. El gobierno de Juan Schiaretti en la cuarentena le dio carta blanca a la policía para ejercer innumerables casos de abuso y gatillo fácil.

El crimen conmovió a la sociedad y puso en jaque la política represiva del gobierno del PJ y la justicia. Meses después, policías de Córdoba asesinaron a Joaquín Paredes y pusieron en marcha todo un operativo de impunidad.

En este marco, familiares de víctimas de la represión estatal se vienen organizando para denunciar la impunidad y exigir justicia. En sentido, la familia de Blas participó de una conferencia junto a familiares de víctimas de gatillo fácil, con quienes han formado una comisión. Además, Juan, hermano de Blas, convocó a una mesa de jóvenes y organizaciones para luchar por justicia Blas y por los jóvenes de Córdoba.

El caso cuenta con alrededor de 15 policías imputados por diferentes delitos, que van desde homicidio agravado, encubrimiento y ahora también la violación de los deberes de funcionario público por parte de Cumplido. Según La Voz del Interior, el excomisario declaró que ‘‘si bien no fue hacia la escena del crimen, él dio cuenta de lo sucedido a otras personas que se encontraban más arriba en el organigrama policial’’. Agregó además que ‘‘siempre quiso hablar con los padres de Blas’’, y no lo hizo porque sus superiores le indicaron que no lo hiciera.

Según el citado medio, el expediente “advierte que se borraron llamadas y que no hubo comunicaciones formales”. Cumplido deberá ir a declarar a la Fiscalía la semana próxima ¿Ratificará lo publicado en La Voz? De ser así complicaría la situación de policías del alto rango. Cabe recordar que el día del hecho Cumplido encubrió el accionar policíaco sosteniendo la tesis de que Blas y los jóvenes que se encontraban con él estaban armados.



OBISPO ANGELELLI, A 45 AÑOS DE SU ASESINATO

Compartimos un fragmento de la nota que el compañero Luis Miguel “Vitín” Baronetto publicara en el medio “El Cohete a la Luna”, en ocasión de recordar un nuevo aniversario del martirio y muerte de Monseñor Enrique Angelelli a manos de la última dictadura militar, y además refleja la triste y violenta realidad de aquellos días.

El crimen del obispo Enrique Angelelli comenzó a construirse desde que los poderes establecidos palparon la proyección transformadora de su pastoral diocesana y consideraron que la experiencia no podía ni debía desarrollarse. El juicio del 2014 posibilitó conocer las tramas de los servicios de inteligencia que prepararon la eliminación del obispo de La Rioja; y las que siguieron para mantener oculta la ejecución criminal. Se acumularon en Cuadernos de Pruebas las “Fichas por persona” o “por asunto”, legajos de identidad y prontuarios de “Enrique Ángel Angelelli”, con “partes circunstanciados” e “informes confidenciales y secretos” de los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas y policiales.

  1. Los resultados de las tareas de inteligencia fueron disímiles. El principal fue la siembra del desprestigio para deslegitimar su liderazgo pastoral y la pretensión de su remoción, que no lograron los poderes fácticos riojanos, hasta que fue eliminado por el terrorismo de Estado en 1976. Pero no lograron instalar en forma definitiva la versión inicial del accidente; aunque consiguieron desactivar en 1988 el apoyo a la investigación del obispo Witte, y así mantener la negación de la máxima jerarquía eclesiástica, que nunca promovió el esclarecimiento de la muerte de su colega episcopal, cuyas sospechas despertaron el mismo día del crimen. Recién en 2006, la Comisión Ad Hoc “Monseñor Angelelli” que presidió el arzobispo Carmelo Giaquinta, creada por el episcopado durante la presidencia del cardenal Jorge Mario Bergoglio, pudo sortear las maniobras confusionistas de los servicios de inteligencia del Ejército, y con ello aportar a la investigación judicial.
  2. Más allá de las reflexiones teológicas o eclesiales del martirio riojano, surge de la documentación que los servicios de inteligencia se propusieron concentrar en el obispo la imagen del enemigo que constituía una amenaza al sistema establecido. Su rol episcopal que trascendió la institución eclesiástica para tener fuerte incidencia en sectores creyentes y no creyentes que ampliaba el radio de acción opositora al sistema asentado en la desigualdad social, llegó a constituir la amenaza más seria que había que eliminar. Y ello desde una provincia, aparentemente sin importancia en concentración poblacional o para la geopolítica local, aunque caracterizada por un empobrecimiento generalizado a causa de estructuras de dominación y explotación capitalista con parámetros culturales propios del feudalismo. (…)
  3. A pesar de la intensa acción desplegada no lograron el alejamiento, la renuncia o la remoción de su cargo institucional en la Iglesia de La Rioja. Fracasaron todos los intentos aún con el fuerte respaldo que encontraron en determinadas expresiones de la máxima jerarquía católica, como Adolfo Tortolo, presidente del episcopado argentino, y el entonces Nuncio Apostólico, Lino Zanini, que a fines de 1973 elevó al Vaticano los informes adversos, sin obtener eco favorable. (…)
  4. El crimen del obispo Angelelli implicaba mucho más que la eliminación física del conductor de la diócesis. Era imprescindible extender el terror a todos los ámbitos de actuación comunitaria para desarticular la gestación de protagonistas en las disputas de las distintas expresiones de los poderes reales. En ese contexto fueron asesinados los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias, y pocos días después el laico cooperativista Wenceslao Pedernera. No ignoró Angelelli esta situación adversa, como lo demuestran sus palabras y acciones a lo largo de sus ocho años riojanos hasta sus cartas de último momento; pero optó por intentar la preservación del “rebaño”, según sus propias convicciones de vida asentadas en la creencia evangélica del Pastor dispuesto a dar la vida por sus ovejas. No tenía vocación de héroe ni de mártir, dijo en el momento más álgido de la primera violencia que padeció en Anillaco fomentada y ejecutada por los terratenientes del lugar. Pero su mayor desolación y sufrimiento fue constatar la soledad en la que lo dejaron sus propios hermanos en el seno del episcopado, cuando participó de la última Asamblea Plenaria en mayo de 1976: “El Sanedrín me ha condenado”, confidenció en esa ocasión.
  5. Las maniobras de ocultamiento del homicidio del obispo sirvieron a los altos jefes militares responsables que no llegaron a ser juzgados por la “impunidad biológica”. Entre ellos, los militares Jorge Rafael Videla, Albano Harguindeguy, Osvaldo Pérez Battaglia, Jorge Malagamba, Lázaro Aguirre, Edilio Cristóbal Di Cesare y el ex comisario de inteligencia Juan Carlos “La Bruja” Romero. Tampoco las leyes y el accionar de la Justicia alcanzaron para investigar la participación civil, que era conocida y fue señalada en los testimonios judiciales. Pero aún con los múltiples y variados obstáculos, políticos, sociales y eclesiásticos, que se dilataron en el tiempo y demoraron las investigaciones, se hizo justicia en democracia. Treinta y ocho años después del crimen del obispo Enrique Angelelli fueron condenados a prisión perpetua como autores mediatos los militares Luciano Benjamín Menéndez y Fernando Luis Estrella. Los autores materiales no pudieron ser individualizados. No sólo a causa de las maniobras y complicidades de larga duración que obstaculizaron las investigaciones, sino por las características del hecho que encubrió como fortuito el accidente vial intencionalmente provocado. (…)
  6. La apuesta por las memorias enraizadas en las experiencias de lucha, organización y protagonismo de las mayorías empobrecidas, que asume las vivencias comunitarias como las de la pastoral del obispo Angelelli, contribuye a fortalecer las responsabilidades y desafíos del momento histórico que nos toca vivir. Y en esto los servicios de inteligencia, sus mandantes y quienes hayan aportado sus propios obstáculos, verificarán que han retrasado la marcha pero no han podido detener el caminar colectivo de los que luchan por la justicia. Hablando desde su realidad riojana, en 1971 el obispo Angelelli dijo: “En la medida de lo asistencial tratamos de dar solución a situaciones a veces lacerantes, pero sabemos y somos conscientes que muchas son soluciones ‘parche’, y que hay que ir a soluciones de fondo. Por eso cuando se nos dice subversivos, marxistas, además de ser tonteras, es una forma de obstaculizar y de impedir la acción y el desarrollo verdadero de un pueblo. Tenemos que ensuciarnos las manos, los pies y la vida con nuestro pueblo”.

La nota completa en: https://www.elcohetealaluna.com/el-servicio-de-matar-a-angelelli/

 

 

.