LA CONECTIVIDAD ES UN DERECHO HUMANO

Debe ser servicio esencial y no un negocio para pocos

 

Un nuevo presente, con una nueva realidad, donde volvemos a ver cómo los grupos concentrados del poder vuelven a tratar de sacar provecho de esta necesidad, de este derecho humano cuando hablamos específicamente de la posibilidad de acceder a un servicio que se ha vuelto básico como internet. Para la sociedad en su conjunto se ha vuelto fundamental en virtud de todas las cuestiones que han venido sucediendo, mucho más ahora con esta situación pandémica, donde la mayor parte de las actividades se desarrollaron a través de la virtualidad, donde el acceso a internet ha jugado un rol fundamental y ha quedado bien evidenciado que esto es un derecho humano, el derecho a la conectividad es importante entenderlo como tal. Así como hablamos nosotros de la energía como un derecho humano, esto también lo es y toda la sociedad debe tener la posibilidad de acceder.

 

La oportunidad perdida por EPEC, que hubiera traído un gran beneficio a los cordobeses

Cuando hoy día se habla de esto, nosotros también tuvimos la posibilidad de tener todo esto, debido a que el tendido de la fibra óptica en la provincia de Córdoba lo realizó la Empresa Provincial de Energía, y si es provincial y puede generar también a través de internet la conexión para todos los usuarios, sería fabuloso que esto no fuera otro gran negocio sino que le diera la posibilidad al pueblo de acceder a internet de una manera más lógica, que permita que no sea otro nuevo negocio, como fueron las tercerizaciones, las privatizaciones, los microemprendimientos, donde todo le salió mucho más caro al pueblo de Córdoba en lugar de haberle garantizado que el Estado presente le dé el sostenimiento a este tipo de herramienta fundamental para el desarrollo de la sociedad en su conjunto.

 

Sin internet, no hay acceso a otros derechos. La conectividad es estratégica para el desarrollo con Justicia Social

Cuando hablamos de poder asistir al tema educación, cuando hablamos de solicitar alguna posibilidad de tener acceso a información para la jubilación, para pedir un turno a un médico, todo lo que en esta época de virtualidad ha fijado una posición muy fuerte en la sociedad como lo ha hecho el teletrabajo, que como decíamos con anterioridad, no vino a visitarnos, sino que vino a quedarse.

Estas cuestiones son los nuevos desafíos, la realidad que vamos a tener que vivir como provincia y estar atentos porque EPEC lo podría haber hecho tranquilamente teniendo la estructura de comunicación, teniendo las herramientas desde el principio para el tendido de la fibra óptica. Debería haber quedado en manos de la EPEC. Nos preocupa como oportunamente lo manifestamos, que esto no se diera en el marco del crecimiento de la EPEC, sino que se trasladara a otros estamentos en lugar de haber creado una estructura que no tan sólo hubiese sido rentable para la Empresa Provincial de Energía y para la provincia de Córdoba, sino que hubiese  evitado que se empiecen a tomar posiciones definidas desde una mirada economicista, por parte de aquellos grupos concentrados del poder que quieren el negocio para ellos, no para generar accesibilidad  desde un sector humilde, una familia humilde, la posibilidad de tener internet como todos, el derecho a la conexión. Allí donde no es rentable, los privados no llegan, esto lo sabemos de sobra nosotros.

Esto es fundamental destacarlo, porque como gremio lo hemos venido planteando, no aceptaron la posición nuestra, pero el tiempo nos termina dando la razón, que esta era una herramienta de crecimiento para la Empresa, para los cordobeses y no debería ser un negocio para algunos vivos que siempre aparecen y que son los grupos concentrados del poder, porque también acceder a esta herramienta de crecimiento estos grupos económicos, indudablemente que les favorece su rentabilidad  y lo que nosotros pretendemos como  trabajadores, como cordobeses, es que esto sea no un negocio precisamente sino una herramienta más para el crecimiento de nuestra provincia y de todos los cordobeses.

 

La declaración de internet como servicio público y esencial busca garantizar el acceso a la conectividad en todo el territorio nacional.

 

 

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