SECRETARÍA GENERAL

FUERTE TORMENTA EN

LA ZONA “E”


Esfuerzo y pericia de los

calificados trabajadores de EPEC

Es normal que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ante alguna tormenta o ante elevadas temperaturas, grandes sectores de la ciudad permanezcan hasta varias semanas sin suministro eléctrico por la falta de capacidad de las empresas privadas EDENOR y EDESUR.  Sin embargo en nuestra provincia, debido a la gran capacidad de trabajo y de esfuerzo de los trabajadores de EPEC, los problemas son solucionados en tan solo horas o a lo sumo en dos o tres días.  Pero que quede claro que si EPEC contase con el ingreso de los trabajadores necesarios, con hidroelevadores suficientes y con todo el material necesario, los tiempos de reposición se acortarían en más de un 50 %

El viernes por la tarde se desató una fuerte tormenta que asoló las Sierras Chicas.  En Río Ceballos abrieron todos los distribuidores  de 13,2 kV, provocando un corte de 14 MW a partir de las 17. 17 en que abrió el distribuidor  Unquillo y después a medida que avanzaba la tormenta, sucesivamente abrieron los distribuidores Centro, Piedra Blanca, Los Altos y Salsipuedes.  Los daños mayores se produjeron en Cabana, Unquillo y Salsipuedes con muchos cables cortados de media tensión.  En el centro de Río Ceballos, la más afectada fue una línea sobre calle Libertad.

También hubo daños en Villa Allende y en La Calera, pero de menor magnitud.

En Río Ceballos en el sector de Redes solo hay tres trabajadores asignados con los que no alcanza para formar una cuadrilla.  Normalmente trabajan cuadrillas contratadas, a las que recientemente se les terminó el contrato.  Por este motivo la Zona convocó cuadrillas contratadas de otras localidades, una Villa Allende, una de  La Calera y dos de Carlos Paz.  Además convocó cuadrillas de EPEC, una de  La Falda y otra de Río II, y  trabajadores de La Calera, que concurrieron con sus propios hidroelevadores ya que Río Ceballos cuenta solo con una grúa de 20 toneladas y otra de menor porte   En cuanto a la guardia de Río Ceballos que cuenta con un servicio, se armaron dos servicios más con compañeros que estaban de franco y con otros que habían trabajado en turnos anteriores.  A estos compañeros se sumaron trabajadores de Medidores y Conexiones de Río Ceballos con su hidroelevador.

Alrededor de las 21 hs. ya estaban en servicio nuevamente los cinco distribuidores, después de haber seccionado tramos de líneas de 13,2 kV con fallas en distintos puntos.

Casi todas las fallas fueron provocadas por árboles caídos sobre líneas provocando el corte de conductores de las mismas y caídas de postes y de puntos de medición.  También cayeron sobre nuestras líneas, postes de Telecom. En el transcurso del sábado fueron reparándose el resto de las líneas de 13,2 kV comenzando a repararse las redes de baja tensión, tarea que culminó el lunes.  Durante el sábado y el domingo, ramas de árboles que habían quedado dañadas, terminaron cayéndose sobre los distribuidores provocando nuevas fallas.

Es importante destacar que cuando se cuenta con redes aéreas de cables desnudos, es fundamental el trabajo sistemático de poda para evitar tantos daños como los que se produjeron en Río Ceballos, precisamente por no haber contado con un plan de poda además de no contar con mantenimiento preventivo por la inexistencia operativa del sector de Redes.  Si la empresa cree que con cuadrillas particulares puede prestar un servicio eléctrico de calidad, está en un error y el mal resultado quedó evidenciado en Río Ceballos

Nuestro Secretario General Gabriel Suárez, quién en ese momento asistía a la misa en memoria a nuestro compañero Juan Lorenzo Racero, al ser informado sobre esta grave situación creada en las Sierras chicas por la fuerte tormenta, les comunicó que concurriría al día siguiente para acompañar a los compañeros en su ardua tarea.

Por este motivo entrevistamos al compañero Gabriel Suárez para que nos comente su impresión de los trabajos que se realizaban y además para que nos dé su opinión ante la evidente falta de personal que existe en la Zona “E”, al igual que en el resto de la empresa:

– Gabriel, ¿qué impresión tuvo sobre los daños producidos por la tormenta del viernes en la red de distribución en Río Ceballos y su zona de influencia?

– Realmente se produjo una violenta tormenta de agua, viento y granizo que provocó serios daños en la red de distribución en Unquillo, Cabana, Mendiolaza, Río Ceballos y Salsipuedes, con un corte de 14 MW y en menor medida en La Calera y en  Villa Allende  donde hubo un problema de anegamiento, fue  un verdadero desastre.  Como a las siete de la tarde del sábado ya estaban reparados todos los distribuidores de 13,2 kV reponiendo el servicio de todas las localidades y se comenzaron a reparar todos los cables cortados de baja tensión, que son inconvenientes que quedan después de restablecer el servicio en media tensión.

Pero pese al fenómeno climatológico, tengo que remarcar que venimos denunciando desde hace mucho tiempo la precariedad del sistema de distribución tanto en Córdoba Capital como en la Zona “E” donde la situación es más grave, porque en Capital por lo menos se han ejecutado varias obras de prensamblado en altura.  En cambio en la Zona “E” la mayoría de  las líneas son con conductores desnudos que generan inconvenientes.

Por ejemplo en el viejo camino a Cabana, una cosa es contarla y otra cosa verla, la línea de media tensión está en un estado desastroso, así ha venido funcionando; lo mismo podemos hablar del resto de los sectores de EPEC, pero en la Zona “E” ya es crítico.

–  Entonces advirtió que la situación en la Zona “E” está muy deteriorada tal como lo denuncian sus delegados

– Siempre hemos sostenido que  el gran crecimiento demográfico de la Zona “E” debía ir acompañado por EPEC con  ingreso de  más personal y de más equipamiento, así como una mayor cantidad de obras, tal como se están haciendo en otras partes, no podemos desconocer eso.  Por ejemplo  en La Calera se inició una obra importante,  la nueva estación transformadora 66/13,2 kV que va a solucionar el serio problema de la vieja línea de 13,2 kV con la que se abastece desde la Central San Roque.  En Villa Allende y Río Ceballos, se están haciendo  algunas obras, pero indudablemente “venimos muy para atrás”.  Cada año de desinversión en distribución son no menos de cuatro o cinco años de retroceso, hace bastante tiempo que no invertimos en estas obras que son muy importantes.

Al margen del problema climatológico que provocó una falla puntual, observamos problemas permanentes que ponen en evidencia que el sistema de distribución de la Zona  “E” está en condiciones precarias.  Es permanente la falta de criterio para sectorizar la poda, porque es permanente la necesidad de un mayor ingreso de personal. Esto  lo venimos denunciando, porque el problema no se soluciona con tener permanentemente cuadrillas contratadas que no garantizan mantenimiento preventivo, lo único que hacen es un deficiente mantenimiento correctivo.

– Con tantas ramas de árboles caídos sobre las líneas, ¿se evidencia una falencia en la poda de los mismos?

– Lo hemos planteado en más de una oportunidad, es necesario compartir la poda con los municipios de la Zona “E”, teniendo en cuenta que debemos hacerles conocer bien nuestra necesidad de la poda para preservar la prestación del servicio, y qué poda podemos hacer nosotros y qué poda pueden compartir con nosotros los municipios, acordando periodos reales con la flexibilidad necesaria en los tiempos de poda, porque no queremos ir en contra de los ambientalistas, pero somos conscientes de que una rama de un árbol no podada oportunamente puede traer la consecuencia de ligadura de líneas, la rotura de las mismas y hasta la pérdida de una vida porque un árbol cortó un cable y estando el cable caído en el suelo, pasa una persona y la mata.  Hay cuestiones que son de un enfoque mucho más profundo que no se ha hecho correctamente.

El árbol caído sobre la línea, la línea en el suelo, los puntos de medición también caídos en el suelo, EPEC no toma la decisión de incorporar personal para que se vaya preparando para hacerse cargo de la distribución en la Zona “E”, no es conveniente tener contratadas tantas cuadrillas particulares.

– ¿Cómo hacerlo si no hay personal suficiente?

– Además la dotación de personal en toda la Zona “E” se fue reduciendo, con una presencia mayor de personal de cuadrillas contratadas,  que trabajadores de EPEC.  Eso también nos preocupa, ¿por qué? porque con las cuadrillas privadas los trabajos se hacen de cualquier forma,  sin que ni siquiera haya personal de EPEC suficiente para controlar a los mismos, no se llega a controlar el 100 % de los trabajos que hacen los terceros.  Entonces, ¡qué hemos venido planteando!, tener las cuadrillas de redes propias, tanto en La Calera, Villa Allende como en Río Ceballos, tener una estructura propia para evitar la contratación de cuadrillas privadas, o sea hacer los trabajos con trabajadores de EPEC y de ahí poder tener un plan de obras que permita ir reemplazando líneas que son muy viejas.

– Tal como ha quedado la evidencia después de esta tormenta

– Ahora con los daños producidos por la tormenta, hemos podido advertir cómo se intentaba empalmar cables cortados totalmente deteriorados por el paso del tiempo y por las sobrecargas.  También advertimos la falta de equipamiento necesario, sin hidroelevadores suficientes, con vehículos utilitarios que no están adaptados a la topografía de la zona.

– También pudo apreciarse a las cuadrillas particulares sin equipamiento

– La empresa buscó la solución necesaria trayendo cuadrillas privadas de Carlos Paz, que trabajaron  controladas por personal nuestro, pero es un criterio que no lo compartimos porque si era necesario, se podría  haber llevado  trabajadores de Córdoba Capital. Por supuesto que no estamos a favor de las contrataciones, pero no puede ser que pese a que la empresa igual persiste en este error, inclusive hemos advertido que tampoco se cumple con  los pliegos de contratación,  hemos visto trabajadores de cuadrillas  privadas  podando con serruchos, sin motosierras, trabajando de cualquier forma, sin vehículos en condiciones.  Eso no cierra, porque el pliego licitatorio seguro que contempla un mayor equipamiento y resguardo para esos trabajadores, sin embargo a esos trabajadores de las cuadrillas privadas les deben pagar “dos mangos” porque el negocio queda para algunos vivos.

– ¿EPEC no está en buenas condiciones con respecto a otras empresas de energía?

– EPEC tiene un combo de inconvenientes producto de la mala relación con la nación.  Cuando ocurre un problema similar en Buenos Aires, hemos comprobado en varias oportunidades que pese a que las interrupciones allá  a veces duran varias semanas, en Buenos Aires había recursos de todo tipo, en cambio acá los recursos que tenemos son pocos, son limitados.  Es necesario que acudan cuadrillas de distintas zonas de EPEC para solucionar el problema, sin embargo es raro que la solución demore más de 24 horas.

– ¿Cuál es la raíz del problema entonces?

– La falta de recuperación económica de EPEC está provocada por la falta de subsidios con que cuentan las empresas de Buenos Aires, además, como somos generadores estatales, no nos retribuyen la generación como a muchos generadores privados.  Muchas veces los medios de información al no conocer la raíz de los problemas de EPEC, difunden incorrectamente la realidad.  No informan sobre la verdadera causa de los inconvenientes, motivados principalmente por la falta de reconocimiento de los costos de generación por parte de los organismos nacionales, no es el sueldo de los trabajadores la causa.  Los trabajadores no fueron los autores intelectuales de los contratos ruinosos de la Central Bicentenario, ni tampoco de que no se reconozcan los costos de generación del resto de las máquinas generadoras.  No sabemos si es por falta de gestión de nuestra empresa o por no haber una decisión política de la nación de acompañar a la provincia.

– ¿Cómo incide la prensa local?

– Los medios de prensa locales en lugar de valorizar la ventaja de contar con una empresa de energía estatal e integrada, única en el país que es la garantía de crecimiento de la provincia, ponen incorrectamente los salarios de los trabajadores como un costo que impide la recuperación económica de la empresa, cuando en realidad los trabajadores no somos un costo improductivo, sino que por el contrario, somos  una garantía de que ante la falta de política de la empresa, la respuesta para reponer el servicio aparece por la decisión exclusiva de los trabajadores de trabajar con una excesiva carga de  horario,  de trabajar sin el equipamiento necesario, de reciclar materiales usados por falta de compra de algunos insumos en tiempo y forma, como dice la canción atándola con alambre cuando es necesario.  Entonces esa desvalorización hacia los trabajadores nos preocupa como gremio, porque cuando nosotros vemos la respuesta de los trabajadores ante situaciones de emergencia, ante cualquier tipo de problema climatológico, comprobamos cómo nuestra empresa tiene trabajadores con una mano de obra calificada altísima

– ¿Y la respuesta de EPEC es  recuperar los puestos de trabajo?

– Por el contrario, EPEC no tiene una política adecuada de  incrementar esta capacidad operativa propia de acuerdo al crecimiento demográfico de la provincia con su consecuente crecimiento de la potencia demandada y con el lógico  incremento de la cantidad de usuarios.  EPEC cree que  lo soluciona tercerizando y nosotros estamos convencidos de que es un error, porque la empresa intenta justificar por el lado de una aparente reducción de costos cuando ya está demostrado y hasta reconocido por la propia empresa, que contar con personal propio es lo más conveniente para mejorar la calidad de servicio.  Ya hemos demostrado hasta el cansancio que normalmente el trabajo de las cuadrillas contratadas debe ser posteriormente mejorado por los propios trabajadores de ÉPEC provocando de esta manera un importante costo de retrabajo que sí es pérdida. Ya está demostrado que con las cuadrillas particulares se está  pagando dos veces el mismo trabajo, porque en definitiva nuestro trabajo de mayor excelencia es el que termina garantizando que la línea no esté afectada permanentemente.  Lo hemos visto, hemos estado recorriendo y hemos visto trabajos hechos por las cuadrillas privadas que realmente son de muy mala calidad, lo he verificado personalmente.  Y ni siquiera  podemos controlar lo que hacen los privados porque tenemos poco personal.

– ¿Usted cree que es muy difícil para algunos funcionarios admitir que es mejor contar con personal propio antes que contratados para aplicar un plan preventivo?

– La calidad de servicio solo pueden garantizarlo los trabajadores de EPEC, no es que estemos en contra de los trabajadores de las empresas contratadas por EPEC, pero tenemos que ser concientes de que tenemos que hacer mantenimiento preventivo permanente y esto es posible si se cuenta con personal propio.

– Pero pese al planteo gremial la empresa no reacciona positivamente

– Como Gremio exigimos la participación para que no suceda más  lo que pasó en la zona “E”   Antes también pasó en la zona sur y sureste de la ciudad de Córdoba, no  hace mucho tiempo con una especie de tornado, por eso  nosotros venimos anticipándonos a estas situaciones críticas, planteando la necesidad de realizar obras importantes que permitan garantizar por lo menos de alguna manera, una política de prevención, de adelantarnos al hecho de la línea caída,  porque en ese caso trabajamos con un altísimo riesgo para el usuario que es nuestro verdadero patrón y para la seguridad de nuestros propios compañeros.

– Entonces usted insiste en la necesidad de la poda como prevención pero con mano de obra propia

–  Hay cosas fundamentales como la poda en las líneas de media tensión, si hay que pagar un par de horas extras a nuestros propios trabajadores, hay que hacerlo, porque si no tenemos la consecuencia que estamos viendo en la Zona “E”, que ante una fuerte tormenta de verano, casi todas las líneas de media tensión fueron volteadas por los árboles que no habían sido convenientemente podados.  Es incuestionable que la poda en las líneas de media tensión no pueden hacerla más que los propios trabajadores de EPEC.  La poda la conocemos nosotros, la poda la tenemos que definir nosotros, no podemos por la propia seguridad,  darla a cualquiera, la poda tiene que ser garantizada por los trabajadores de EPEC y preparar a quienes vayan a ayudar a EPEC desde los municipios, cómo hacer la poda.

“QUEDÓ PLENAMENTE DEMOSTRADO QUE LA POLÍTICA DE CONTRATACIÓN DE CUADRILLAS PRIVADAS HA SIDO UN GASTO MAL HECHO PORQUE TODAS LAS LÍNEAS QUEDARON EN EL SUELO.”

– El mal resultado está a la vista

– Estamos comprobando que la caída de las líneas de media tensión, y de baja tensión también, fue producto por la falta de poda.  Es simple, ante este fenómeno meteorológico, quedó plenamente demostrado que la política de contratación de cuadrillas privadas ha sido un gasto mal hecho porque todas las líneas quedaron en el suelo.  Para esta tarea es necesario incorporar más personal en la cantidad necesaria acorde al crecimiento demográfico y además comprar hidroelevadores adecuados a la topografía del lugar. Esperamos que ahora con lo que ha pasado, esperamos que no vuelva a pasar, que sirva de experiencia para que todos nos pongamos a trabajar.  La herramienta que tenemos nosotros como gremio es anticiparnos comunicándole a la empresa lo que va a suceder ante la falta de previsión de sus autoridades y cuando llegue el momento si no tenemos respuesta, la próxima etapa tenemos que hacernos escuchar a través de una protesta, de una medida de fuerza.

– Concretamente se ha resentido mucho la capacidad operativa en la Zona “E”

–  Se van desmantelando progresivamente los sectores de la jurisdicción de la Zona “E”, no tan solo  los sectores operativos como Medidores y Conexiones, cuadrillas de Redes, y de Guardias, sino también en la parte Comercial y de  la toma de lecturas.  Hay un crecimiento poblacional de tal magnitud en la Zona “E”, que con la estructura de plantel de hoy, si estuvieran cubiertas porque además no están cubiertas, no llegamos a cubrir la necesidad total en base al crecimiento si no es con excesivas horas extras y un esfuerzo adicional, esfuerzo adicional que es razonable cuando debe realizarse ante una contingencia, pero no es razonable cuando es permanente. Ni hablar de la falta de vehículos e insumos.

– Estamos hablando nada menos que del Gran Córdoba

– Estamos hablando de una política empresaria que debería ser más integrada incluyendo la participación del gremio.  Nosotros hablamos con los responsables de la Zona y ellos coinciden, lo que pasa es que la solución no depende solamente de la jefatura de la zona, ni de la gerencia respectiva, sino que depende de  la dirección de la empresa y si la dirección de la empresa no responde, tendremos que hablar con el ministerio respectivo y si tampoco responde será más arriba, directamente con el gobernador y que nos expliquen cómo sostendremos la prestación del servicio ante el crecimiento demográfico si no hay ingreso de más personal. Hemos estado hablando con los muchachos, estamos muy preocupados por la falta de personal, creo que al margen de que es una necesidad integral de todos los sectores de EPEC, la Zona “E” es uno de los sectores más postergados.  Aparte cuando anunciamos que se requiere el ingreso de doscientos nuevos trabajadores, no lo decimos improvisada ni exageradamente.  Con la sola descentralización comercial que ha sido propuesta por la propia dirección de la empresa, más lo necesario para la Zona ”E”, son necesarios una gran proporción de esos nuevos ingresos.

– Pero en realidad son necesarios más de doscientos ingresos en el mediano plazo

– Nosotros somos conscientes de que los doscientos trabajadores son para cubrir las necesidades en una primera etapa porque nuestro sistema está en constante crecimiento, por lo que si no hay una respuesta activa, ágil que se anticipe al crecimiento de la mayor demanda, estaremos sumamente complicados

– ¿Qué pasó con el compromiso del directorio de analizar la necesidad de mayor cantidad de personal?

–  Este Directorio ya superó el año de gestión que había anunciado que utilizaría para conocer las reales necesidades de trabajadores de cada sector.  El año pasado solamente ingresaron cuatro hijos de trabajadores fallecidos en actividad, que no son ingresos genuinos sino sustitución por parte de un hijo o de una esposa de un compañero fallecido en actividad.  No ingresó nadie por Bolsa de Trabajo y hasta donde sabemos, tampoco ingresó nadie propuesto por el gobierno. Sí  se efectivizaron a tres trabajadores que estaban bajo el régimen de pasantía propuestos por la universidad.  Dos de ellos fueron designados a la Zona “E” lo que demuestra que la empresa conoce la gran necesidad de personal en esa zona.  Parece que la dirección de la empresa cree que con dos pasantes y las cuadrillas privadas y teniendo un ingreso en Calera, otro en Villa Allende y otro en Río Ceballos soluciona el problema. La solución es una política de ingresos de trabajadores como corresponde, una estructura de plantel como corresponde, la cantidad de vehículos adecuada y el abastecimiento de materiales suficiente,  para un trabajo de prevención

– En resumen ¿la respuesta de los trabajadores nuevamente fue ejemplar?

– Tengo que transmitir nuestro reconocimiento a los trabajadores por la manera en que le han metido mano al trabajo, han trabajado sin descanso.  También tenemos que destacar a  los trabajadores de La Calera, porque después de reponer esforzadamente el servicio en su localidad, se trasladaron a Unquillo e incluso los propios jefes de La Calera estaban tirando la línea. También destacamos a compañeros que en alguna oportunidad habían sido cuestionados porque estaban con una dolencia física, pero que sin embargo en ese momento de necesidad, hicieron el esfuerzo supremo más allá de su dolencia, para estar a la altura de las circunstancias. Por ejemplo mencionamos a un compañero al que por la diabetes le han cortado un pie y otro al que le hicieron una cirugía en el estómago, que estuvieron trabajando al límite de su resistencia.

–  Evidentemente esos compañeros se han sentido muy útiles

–  Por eso la empresa debe atender personalizadamente a los trabajadores, ver sus legajos, ver que quienes tienen alguna dolencia física, son personas que han laburado permanentemente con recarga horaria y de esa manera no proceder a descartarlos al terminar su vida útil  reubicándolos en un lugar donde “no molesten”, cuando en realidad el trabajador se siente vivo cuando está laburando,  no cuando está en un rincón atendiendo un teléfono.  Esta cuestión la rescatamos para todos los compañeros porque todos estuvieron laburando. También se dio el caso de compañeros telefonistas que al terminar su horario de trabajo, pasaron  a desempeñarse en una cuadrilla arriba de un poste, trabajando en  una subestación.

– ¿Cómo reconoce eso la empresa?

– Esas son las cosas que tiene que reconocer la empresa, pero el reconocimiento no es decirles, “muy bien muchachos, gracias”.   El verdadero reconocimiento a esa gente es dotar sus sectores con más trabajadores y hacerlo cuanto antes para que los más experimentados puedan trasladar sus conocimientos a los nuevos trabajadores y poder hacer prevención. Pero parece que la empresa solo apela a contratar más cuadrillas particulares Mientras EPEC no tenga mantenimiento preventivo, siempre estará con el mantenimiento correctivo con la mala consecuencia de  una enorme cantidad de usuarios reclamando porque no tienen energía, para eso necesita más trabajadores.

CENTRAL DEAN FUNES


REPARACIÓN DE LA TG1


Dentro del predio del Complejo Dean Funes están la Estación Transformadora Oeste y la Central Térmica Dean Funes que consta de dos turbinas a gas de 16 MW cada una, cuya potencia efectiva en la actualidad es de 11 MW después de haber sido reparadas en algunas oportunidades con repuestos usados.

Estas máquinas pueden funcionar con gas o con gas-oil y son despachadas normalmente cuando son solicitadas por CAMMESA, cuando por algún motivo se sobrecarga alguno de los transformadores de la Estación Transformadora Oeste, por falla de la línea Oeste-Rodríguez del Busto o cuando debido a una demanda elevada es necesario controlar la sobrecarga del transformador Nº 2 de la Estación Transformadora Malvinas Argentinas.

El 2 de febrero de este año, fueron solicitadas para entrar en servicio todas las turbinas a gas de EPEC entrando en servicio las TG Nº 1 y Nº 2 de la Central Dean Funes.

Tras estar funcionando con normalidad, el operador escuchó un ruido raro, como un golpe fuerte, en la TG Nº 1, entonces inmediatamente paró la máquina, evitando así una rotura mayor.  Afortunadamente la experiencia del operador permitió preservar en gran medida las distintas partes de la máquina, en especial evitó que el eje del rotor se doblara

Por fatiga del material, se desprendió un distribuidor de la turbina (parte fija) cayendo entre los álabes del rotor.  Por este motivo se produjo la rotura de casi todos los álabes móviles del rotor.  Actualmente está en proceso de reparación, se cambiarán los álabes y probablemente  dentro de dos meses más estará reparada.  Se compraron algunos repuestos que había en plaza y en este momento se está haciendo controlar el eje de la turbina.

Tanto el Secretario General Gabriel Suárez como el Secretario de Política Energética y Asuntos Técnicos Mario Grzicich, manifestaron su preocupación por el estado de los generadores de EPEC.  Además de la TG1 de DEan Funes, están indisponibles la TG1 de Villa María, la TG1 de Las Ferias y las TV1 y TV2 de la Central Pilar.  A su vez la TV4 de Pilar está limitada en 30 MW (es de 72 MW), la TG2 de Levalle por temperatura queda limitada a 8 MW (es de 20 MW) y la TG2 de la Central Suroeste está en espera del equipamiento de control para poder entrar en funcionamiento.

En el caso de la rotura de esta TG Nº 1, se reiteran los problemas de falta de personal suficiente, falta de recepción de los repuestos necesarios en el tiempo requerido que en general producen la dilatación de los tiempos de reparación.  La preocupación debiera ser del Directorio por cuanto cada hora de indisponibilidad de cada máquina, significa una gran pérdida de recursos para EPEC además de la imposibilidad de contar con generación para la mejor operación del sistema interconectado.