DON OSCAR Y CAMINATA

OSCAR HORACIO LAVALLE:

DON OSCAR

“MIS IDEALES SON LA MÚSICA Y

HACER FELIZ A LA GENTE”


Una nota al profesional, una nota al ser

humano que lucha y pelea  por la vida

Como en otras oportunidades, el Administrador de los hoteles Agustín tosco y Colonia Gral. San Martín, nuestro compañero Antonio Tony Tanquía, tras la cena del  domingo 10 de febrero, organizó un baile familiar con la actuación de Don Oscar.  Cantó muchas canciones y fue aplaudido constantemente.  Realmente se advertía el afecto de la gente hacia don Oscar, producto de tantos años de actuar para varias generaciones.

Al día siguiente, lo entrevistamos para conocer su experiencia tanto en el escenario, palco como él lo llama, como en la vida.

– ¿Por qué se lo conoce como Don Oscar?

– Me dicen Don Oscar porque cuando grabé “Y a otra cosa mariposa que la vida seguirá”,  el director artístico de RCA Víctor, con Palito Ortega me vieron llegar al bar del RCA Víctor en la calle Paroissien de Buenos Aires en el año 1970. El porteño es medio fanfa, digo esto porque un amigo me dice “…comprate un habano  (yo no fumo), cuando llegues al bar pedí un whisky, sacá el habano y lo prendés y seguro que te van a estar viendo…” Y así fue, llegué al bar, pedí un whisky y me dijeron “cómo no señor…”. Yo estaba con traje azul, bien arreglado,  saqué el habano …. A cierta distancia estaban Palito OrtegaCacho Valdez , el autor de Puerto Montt con los Iracundos.    Cacho Valdez  después  fue mi compañero, con él  escribimos más de cien canciones juntos, somos los creadores de “Las Chichi” y de  “Las Peponas”.  Entonces me llaman,  ya estaba todo premeditado, fui hacia su mesa, me presentan a Palito, a Cacho Valdez que era mi amigo y Ulises que era el director artístico de RCA, palabra mayor en América para RCA,  que me dijo “qué pinta de Marqués que tiene este hombre…” y después me pregunta “¿cómo se llama usted?”;  “Oscar” le contesto.    “Bueno vamos a ponerle Don Oscar, dice Ulises,  y va a grabar “Y a otra cosa mariposa”.  Fue así que quedó Don Oscar.

– ¿A qué se debe el honor de tenerlo acá en la Colonia Gral. San Martín de Luz y Fuerza?

– Se dio una coincidencia, porque casualidades no hay, hay causas. Yo hacía algunos bailes con el maestro Ricardo Chiapoletti, muy buen acordeonista y buena persona,  Entonces ahí me encontré con un muchacho que cantaba con su orquesta  de Las Malvinas Monte Cristo.  En un momento dado le pregunté como se llamaba y me contestó “Tony Tanquía”.  Le dije entonces que  estaba bien lo que hacía, que me gustaba su estilo porque tenía buena presencia,  y bueno, a partir de allí  hicimos una buena relación y terminamos siendo amigos.  Yo lo respeto mucho, es una buena persona, muy honesto, muy capaz, o sea buena persona que ya es mucho decir y él me respeta a mí, es como que me admira también.   Después Tony es designado administrador de este Hotel de Luz y Fuerza.  Entonces como él está acá, lo habló al maestro Chipoletti y le dijo, “tráelo a Don Oscar, porque la gente lo quiere conocer, lo quiere escuchar.”

–  Usted siempre dice que su vida es la música ¿qué pasará cuando deje de cantar?

–  Yo tengo ochenta años, pero bueno, estoy acá, la música me salvó la vida, la música para mí es todo, el día que yo  no pueda subir al palco me voy a secar como una planta. Yo en el palco me transformo, pero  no me transformo haciéndome el payaso, me transformo porque me posesiono y eso llega al público que percibe lo que transmito.  Yo sé que transmito y la gente se contagia, se entusiasma, anoche no me dejaban ir, se han sacado más de cien fotos con migo, chicos y grandes.  Y eso es impagable.  Este es el motivo por el que estoy acá.

–  Anoche estuvo bárbaro ¿cómo sigue su carrera con la orquesta?

–  Sigo mi camino con mi orquesta pero acepto muchas invitaciones, me llamaron de Sabroso y grabé con ellos ”Mami, llegó tu papi” que fue un golazo hace dos años.  Había 25.000 personas en el Chateau Carreras, cuando me presentaron a mí fue una ovación, había mucha juventud, chicas y  muchachos de 22 y 23 años, increíble.  Después  me llamaron Los Auténticos Decadentes, grabé con ellos, también me llamó Pastor Luna, el Rey del Chamamé, con él grabé “Merceditas”, con mi cuarteto grabé “A otra cosa mariposa”, después “Que se levante el flaco” que es una canción mía y que también la grabó La Mona Giménez.   Cuando La Mona el año pasado festejó sus 61 años en Forja, yo fui.  Estaba el gobernador que al verme me levantó los brazos y dijo “este es el último sobreviviente de los fundadores del cuarteto”, entonces La Mona me dijo  “no te vayas, Oscar” y después me hizo subir al palco y canté “Que se levante el flaco” .  Había 8.000 personas, una maravilla, te imaginás, yo no soy un pendejo de 20 años, tengo 80. Yo los asumo con plenitud y me siento orgulloso de tener 80 años y estar cantando para la juventud y que la juventud me siga, ahí está la cosa.  Ahora el 9 vamos a ir a Las Malvinas, vamos a hacer un baile en la calle.

– ¿Por qué han quedado pocos cuartetos?

–  Ya no hay cuarteto, el cuarteto es cuatro, lo que ahora hay son grandes bandas, tocan bien, cantan bien, yo no los critico, pero no son cuarteto, si son dieciocho tipos.  Se los llama cuarteto a “La Barra”, a “La Fiesta”, a “Chevere”, pero en realidad  son grandes orquestas, no son cuartetos.  No deben decir más que hacen música de cuarteto, más vale que digan “la música de Córdoba”, que digan “las grandes orquestas de Córdoba”.  Cuartetos quedan, Ariel Ferrari, Rolán y yo, y no hay más, porque cuarteto lleva cuatro músicos, acordeón, violín, piano y bajo, ese es el cuarteto histórico de Córdoba, como era La Leo, como Berna, como era el Cuarteto de Oro con Coquito Ramaló.  En cambio ahora no, ahora son grandes orquestas, hay que terminarla con esto del cuarteto. Se lo dice uno de los fundadores que está vivo.

– ¿Siempre prefirió hacer música para toda la familia?

– Yo apunto a lo familiar porque soy un gringo, tengo 6º grado y  me crié así.  Pero tuve grandes maestros, mi primer maestro fue Feliciano Brunelli, una de las más grandes orquestas del mundo, era hijo de italiano pero criado en Francia, de pequeño los padres veían venir la segunda guerra mundial y se escaparon para la Argentina y se crió acá o sea Brunelli era italiano pero criado en Francia.  Después canté con un negro que era un espectáculo porque cantaba, tarareaba y tocaba la guitarra, era un showman, era flaquito, yo le digo negro cariñosamente, vos sabés como somos los argentinos, decimos che negro cómo te va, pero lo decimos cariñosamente, no despectivamente, acá a las personas simpáticas, que nos llaman la atención les llamamos negro, pero no en forma despectiva, cuando un argentino te diga “negro” no te ofendas porque no hay discriminación, no hay maldad, hay cariño. La prueba está que tenemos artistas famosos, como el  Negro Lavié, cómicos como el Negro Álvarez, el Negro Videla, ….cómo te va negro, como andás negro.

– ¿Usted es nacido en Argentina?

– Sí, soy  hijo de italianos pero nací en Santa Fe, me crié en el campo. Ahora vivo en Córdoba, en un barrio que se llama Cerro Chico cerca del Orfeo y del Dino,

– ¿Cómo está constituida su familia?

– Soy casado y tengo una hija y un nieto que estaba anoche conmigo. Mi nieto cumple 20 años el martes y lo llevo conmigo para que aprenda cómo es y para que vea a su abuelo cómo es, cómo lo quiere la gente o como no lo quiere,  que tome conciencia de que nada es regalado, que me vea a mí que con 80 años voy y vengo y que yo vivo de esto, he vivido siempre de esto y me ha ido siempre bien. No soy Rockefeller pero no me falta  ni me sobra, vivo bien y con eso es suficiente, yo soy feliz con lo que Dios me dio, ¿qué me dio? el don de cantar y el don de escribir, de componer, de crear.

– ¿Usted promovió a otros músicos?

– Yo soy autor de Las Chichi, famoso conjunto de mujeres, que lamentablemente se desarmó.  Los músicos que en los años 70 acompañaron a Las Chichi, se llamaban Tru La La, nada que ver con Manolito Cánova,  después Manolito Cánova compró el nombre.  Esos músicos de Las Chichi después formaron Chevere, el Negro Videla, tocaba el piano, el Negro Sebastián y Daniel Reina, cantaban, el Pato Lugones era el locutor, Alberto Pizzichini, acordeonista, Guillen en bajo, huesito  Terragni en violín.  Cuando se  desarmaron Las Chichi, formaron Chevere y fueron un suceso.  Fue revolucionario porque comenzaron a desarmarse todos los cuartetos, tocaban y copiaban a Chevere.  Después cambiaron muchos cantores y todos triunfaron, el Negro Videla, Fernando Bladis, el Turco Julio, el Toro Quevedo, Rubiño, tantos chicos buenos, la mayoría pasaron por Chevere.  Todos los músicos que acompañaron a Las Chichi, eran músicos míos, quedó grabado para la historia porque así es.  Cuando se pelearon las chicas, ellos se quedaron sin nada y a su representante, Vila, muy hábil que después se fue a Miami, que después tuvo la radio acá en  Carlos Paz, creo que todavía la tiene, los músicos lo tomaron como representante, tomaron impulso y esos chicos que eran todos muchachos de barrio Los Paraísos, toda gente laburante, llegaron a ser un fenómeno.  Todavía hoy después de 30 y pico de años sigue siendo un fenómeno, pero ya van surgiendo otras cosas.  Ahora con Chevere quedan  solo el Pato y Guillen, los demás músicos se fueron todos, hasta Pelusa que hace poco me vio y me dio un abrazo.  El ya tiene 61 años y La Mona 62, fíjese que hoy siguen siendo queridos, yo no sé cómo calificar eso.  Yo subo al palco y canto y respeto a la gente y me entrego a la gente, y agradezco a Dios que me deje estar parado ahí, porque muchos de mi edad están en  un geriátrico, o no caminan más y no coordinan más, yo canto 20, 30 canciones, todas de memoria.

– ¿Tuvo otras actividades además de la música?

– Yo soy del mismo palo que Gabriel Suarez, un saludo para él. No de ahora, desde hace 60 años, yo fui segundo jefe de custodia de María Estela Martínez; éramos nueve cordobeses y yo era el segundo jefe de la custodia. Fui propuesto por el diputado nacional Dr. Julio Antún, jefe de la  Mesa Redonda Peronista Permanente que tenía la oficina en la calle Tucumán y 27 de Abril en el 4º piso.  En esa época yo encabezaba todos los actos de la mesa redonda permanente como locutor del partido, sin embargo nunca le pedí nada a mi partido, jamás, me afilié en el año 52.  En 2008 me nombraron ciudadano ilustre de Córdoba junto a Juan Carlos Mesa, pero nunca usufructué nada, nunca le pedí nada a nadie, yo siempre di. Por eso me respetan todos.

– ¿Pero tuvo otro tipo de trabajos?

– Fui mayordomo de la honorable Cámara de Diputados durante 14 años, cargo que gané por concurso.  Cuando después ganó el partido Radical, me trasladaron, Medina Allende me dijo  “vos sos un gringo bueno, no te vamos a echar pero sí te vamos a trasladar porque tu puesto lo va a ocupar un puntero del Senador  Tito Sander”. Sander fue Senador Nacional, antes había compartido la banca de Diputado Nacional con Ramón Mestre en el año 73 cuando fue gobernador Obregón Cano y Atilio López.  Le dije “bueno, no hay problema, a dónde me vas a mandar”; “te voy a mandar como jefe del tercer piso del Registro de la Propiedad”.  Usted sabe,  después hubo juicios y  hay muchos que están presos porque le  han robado hasta a la madre, se robaban los tomos. Un día encontré un tipo ahí, yo ya era jefe, entonces el escribano Re, y a todos los del registro de la propiedad, me dijo “Don Oscar yo lo necesito a usted porque yo sé quién es usted, para que me controle el tercer piso”.

– ¿Qué había en el tercer piso del Registro de la Propiedad?

– En ese piso estaban todos los tomos de gravámenes, hipotecas, inhibiciones, etc., está todo ahí.  Lo que ocurría es que venían de afuera, agarraban el tomo, le arrancaban la hoja y le ponían otro nombre. De esa manera le quitaban la casa a sus verdaderos dueños,  así han hecho.  Un día encontré una persona que estaba sentada, le pregunté a Antonio Godoy que era ordenanza mío, “¿quién es?” Y me dijo “viene siempre”, entonces me dirigí hacia esa persona y le dije  “señor levántese por favor, ¡qué está haciendo!”,  me miró y me dijo, “qué le importa”, le dije “sí me importa, qué está haciendo con este tomo”,  tenía una hoja media cortada, y me dijo “no está medio cortada”, le dije “¡deje eso ahí!”. Me preguntó “¿quién es usted?”, le contesté, “yo soy el mayordomo y el jefe de acá”, y me dijo “yo lo voy a denunciar”.  El no sabía que el director me había dado la orden, no que lo controlaran a él, sino que los controlara a todos.  Lo llama al director y después el director me llama a su oficina y me pregunta “ ¿quién estaba ahí?”.  Le contesto “el señor  que me estaba denunciando”. Cuando el director me pregunta si era cierto, le dije, “sí señor, cumpliendo órdenes de la superioridad  yo le pregunté al señor quién era y me trató mal y no me quiso decir,   en cambio  me preguntó a mí quién era yo y me presenté como el jefe del sector y le dije que no podía estar viendo los tomos, que tenía que ir a planta baja a pagar la tasa de publicidad”, así se llamaba y este señor no lo tenía, “si quiere ver el tomo tiene que pagar la tasa que es el derecho para ver los tomos, si no, se está en contravención, está robando información a la provincia” y el director me dijo “retírese”.

– ¿Y qué pasó después?

– Pasaron los años  y un día me dice un empleado, “jefe, tenemos nuevo director…, va a haber limpieza” y le contesté, “qué querés que le haga, esperemos  a ver qué pasa”. Pasaron siete u ocho días y a mí nadie me decía nada, yo iba y trabajaba.  Un día de repente suena el teléfono de  mi oficina y me dicen “habla el Secretario Andrés Pérez,  de la dirección, dice el director que venga” y dije “como no” y allá fui.  Cuando entré a su oficina, encontré sentado como director al mismo hombre con el que yo tuve problemas, era el Dr Rampini, al poco tiempo fue vocal de cámara del Tribunal Superior de Justicia y se jubiló. Cuando me llamó a su oficina, me dijo “con lo que hizo usted, lo tendría que echar, ahora me toca a mí, pero usted se está portando bien y yo necesito que se quede porque me están robando todo” y me confirmó en el cargo. (Risas)

– Era un poco complicado el trabajo existiendo tanta corrupción

– Cuando me fui de la función pública yo exigí una auditoría contable donde constara que nunca me faltó nada.  En la Honorable Cámara de Diputados no toqué un bolígrafo que no fuera mío, tengo todo firmado por el jefe de administración de la Cámara de Diputados. Lo mismo hice con el Registro de la Propiedad. El último destino que tuve como empleado público fue en el Pablo Pizurno en el que se manejaba mucho capital, después me jubilé. Hay muchas historias que las hago público porque son cosas que me han pasado. Nunca toqué un peso que no fuera mío, la casa que me compré, la compré en Cerro Chico, la pagué 9.000.000 de pesos argentinos porque cobré el derecho de autor de “Las Chichi” y la canción “Soy tu chichi”, cobré 12.000.000 de pesos argentinos y destiné 9.000.000 para la compra de mi casa, que fue un regalo de Dios, porque yo alquilaba. Lo pagué al contado y lo gané con la música, por eso yo puedo hablar fuerte, lo jodido es cuando no se puede hablar.

– ¿Qué satisfacciones le ha dejado su público?

– Yo camino solo toda la provincia, no tengo guardaespaldas, mis guardaespaldas son la gente, si me caigo en la calle tengo diez personas que me levantan  He visto llorar gente grande y agradecerme y decir que cuando éramos jóvenes bailaban conmigo y me presentan a su familia, ¡qué lindo!, es una historia de vida y agradezco a Dios que me haya hecho así.

– Nos decía recién que muchos otros a su edad están en un geriátrico ¿cuál es el secreto para conservar intacta la garganta?

– De salud, estoy bien, no tengo colesterol, no tengo ácido úrico, mi médico es Ricardo Juaneda, él me felicitó por mi salud, entonces le conté un secreto.  Hace más de 30 años, Adolfo, un cacique gitano del barrio San Nicolás de Córdoba, me contrató para hacer una gran fiesta, pero tenía que ir y quedarme tres días con los músicos, no se podía salir.  Me puso una alfombra roja y ahí dormía en el suelo, comíamos cordero con las manos, a la  manera de ellos, cien gitanos tenía esa colectividad. Recuerdo que me pagaron muy bien. Cuando terminó la fiesta después de los tres días, me dijo “pórtate bien, sos buen muchacho, te voy a dar un secreto para que  no envejezcas nunca, a la mañana comete tres nueces, tres pasas de higo, con el desayuno comé tres avellanas  con tres almendras, son poderosos antioxidantes, evita la presencia de los radicales libres,  que son los que producen enfermedades, las avellanas y las almendras potencian y limpian las arterias.  Después le ponés una cucharita de té de la semilla de chía, que sirve para que las arterias no tengan grasa y polen que es energizante natural. Hacelo, vas a vivir muchos años.” Ya pasaron  30 años y soy sano. Se lo conté al Dr Juaneda y me dijo “anotámelo para mí”. (risas).

– La música es parte de su vida ¿pero qué busca con la música?

– Mis ideales son la música y hacer feliz a la gente, por eso escribí la canción a los abuelos, porque yo no tuve la suerte de conocer a mis cuatro abuelos, pero les hice una canción y fue un éxito.  Todo eso es mi capital, cuando yo muera no me llevo ni las  medias, quedarán los recuerdos para mi nieto que es el único que tengo.  Mi anillo y mi reloj de oro quedarán para ni nieto que me los regalaron en Bolivia hace muchos años, hace 50 años.

– ¿Recuerda haber compuesto algún tema en especial?

– En una ocasión escribí  la canción “La Reina de Catamarca” en homenaje a la Virgen del Valle, el Obispo de Catamarca Alfonso Torres Farías, ya fallecido, me envió una carta con la bendición de la Virgen del Valle y le ordenó a la hermana guardiana del templo de la Catedral de Catamarca, que me abrieran el camarín para que yo le diera un beso a la Virgen.  El verdadero camarín de la virgen está detrás del altar mayor de la  Catedral, la imagen sustituta de la Virgen está en Choya, es un paraje que está a 15 km. de Catamarca. La hermana me hizo subir, porque el obispo lo ordenó, me abrió el camarín y yo le tomé el collar de perlas y le besé la carita, le dije: “madre santa, no me des plata, pero cuidame la garganta para seguir cantando”,  era enero del año 86. Yo paraba en el hotel Ancasti, cerca de la casa de gobierno, estaba de gobernador Saadi, el hijo del Senador Leonidas Saadi, gran caudillo catamarqueño peronista. Al conserje del hotel le dije que me dejara dormir, pero al rato como a las 11 de la  mañana me llama el conserje para avisarme que me buscaban siete personas del club de abuelos de Catamarca.  Me vestí y fui a hablar con estas personas. Resulta que me querían hacer un pequeño homenaje  ese día a  la  noche.  Como a las 19 horas me vienen a buscar y fuimos a un local de este club de abuelos,  donde había 70 u 80 abuelos.  Al rato hicieron una picadita, yo me sentía muy cómodo. Luego sube al palco el presidente del club y explica que en común acuerdo con todos los abuelos habían resuelto hacerme un pequeño regalo y me entregan el obsequio. Era un paquetito. En ese paquetito había una chalina de llama hecha a mano y pensé en el pedido que yo le había hecho a la virgen, que me cuidara la garganta.  Sentí que esa chalina era la respuesta de la virgencita.

Caminatas Aire Puro


EPEC 60 ABRILES


La Estefa a La Ochoa

Reserva Natural Militar La Calera

Fecha: Sábado, 9 de MARZO de 2013

Lugar de Salida : Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba                                                                                         – Dean Funes 672 – Córdoba.

Hora de Salida : 8:00 hs.

Inscripción: Secretaría de Turismo – Subsuelo Sindicato LyF de Córdoba.

Tel.: 422-8079 / 80.-

Cierre de Inscripción: Miércoles 6 de Marzo de 2013, hasta las 19 hs. (cupo limitado).

Inicio de la caminata : 9:00 hs. Capilla de Los Dolores (Malagueño)

Regreso: 18:00 hs.

NO SE SUSPENDE POR MAL TIEMPO

Costo Inscripción : Treinta  pesos ($ 30,00).

Descripción: Se trata de una caminata que parte desde Capilla de Los Dolores, (de la Estación de Peaje Autopista Córdoba Carlos Paz, pasando aprox. 10 km.) y recorre el trayecto conocido como La Estefa a La Ochoa (ida y vuelta).

“Es uno de los pocos sectores de la provincia que mantiene una vegetación casi prístina, ya que posee ejemplares de quebracho blanco, algarrobo, molles, horco quebracho y manzano del campo, en un gran bosque de miles de hectáreas.
Dentro del área, también su fauna presenta importancia, ya que habitan águilas escudadas, loros habladores, bagrecitos de los torrentes, corzuelas, pecaríes, coipos y particulares reptiles como el lagarto de crin.” Aula Abierta de Montaña – UNC.

Dificultad : Media

Duración estimada: 4 horas.

Instrucciones:

Vestimenta: Ropa cómoda y adecuada para caminar por senderos, gorra o sombrero, protector solar.

Recomendación: llevar bebidas hidratantes (evitar gaseosas) y refrigerio a gusto.