SEGÚN GIOVINE, EPEC AVANZA EN SUS OBJETIVOS PARA SER SOSTENIBLE

Una Empresa vaciada, endeudada con tarifas altísimas

¿Es sostenible para quién?

 

En una extensa nota publicada por La Voz del Interior el pasado 23 de noviembre, la dirección de la Empresa publicita los resultados del llamado Primer Reporte de Sostenibilidad, donde destaca algunos “logros” en el marco de, según sus propias palabras, una profunda revisión (sic) de EPEC iniciada en 2018, en materia de construir una empresa “sustentable en términos económicos, sociales y ambientales”, siguiendo las recomendaciones de estándares internacionales de Global Reporting Initiative (GRI), estándares internacionales que, por lo visto funcionan como una especie de hoja de ruta obligatoria, para ser una empresa “reconocida” por el establishment.  En el Eléctrum 1627, analizamos dicho informe centrándonos en el Convenio Colectivo de Trabajo 165/75, donde marcábamos la contradicción de la Empresa, reconociendo la plena vigencia de un CCT que incumple sistemáticamente. En esta ocasión evaluamos algunos puntos realmente sintomáticos en cuanto a lo que ellos consideran “logros de sustentabilidad”.

 

Sobre la mentada sustentabilidad

A lo largo de la nota el presidente de EPEC Giovine destaca los objetivos propuestos desde 2018  de construir una compañía pública “sustentable en términos económicos, sociales y ambientales, consciente y responsable por los impactos generados, que promueva políticas e iniciativas impulsoras de un servicio de calidad que redunde en una mejora en la calidad de vida de los usuarios”. Como organización sindical nos preguntamos: ¿sostenibles para quién son estos estándares internacionales? La verdad es que si para ser sostenible, una empresa debe no gastar en exceso, no subsidiar tanto las tarifas y controlar el gasto salarial, empieza a hacernos ruido esta mentada sostenibilidad. Decimos esto, porque nosotros, Luz y Fuerza de Córdoba, sabemos perfectamente de qué se trata el proceso iniciado en 2018, un proceso de ajuste, encarecimiento de la tarifa y tercerizaciones y vaciamiento, que ellos llaman un proceso “de profunda revisión” y que los llevó a ser una “mejor empresa sustentable”.

¿Cuándo es entonces una empresa sostenible? ¿Cuándo achica, cuando terceriza, cuándo ajusta, cuando incumple el Convenio Colectivo con sus trabajadores, cuándo elimina o limita subsidios a la población?

Pero claro, tratándose de una propaganda paga por EPEC, indudablemente la sustentabilidad va a ser la óptima, siempre comprobado sobre parámetros no conocidos por el Consejo de Empresa,  integrado por las organizaciones sindicales, que está sin funcionar. Tanto el Consejo de Empresa como el Contrato Programa, son estándares a los que arribó una empresa pública como la nuestra, que está próxima a cumplir sus 70 años de historia, donde se prevé que la Empresa elabore planes  de inversiones periódicas, teniendo en cuenta a todos sus actores.

Nos preguntamos qué tipo de empresas son el modelo que definen los “estándares internacionales”, ¿privadas, estatales, mixtas? ¿Qué políticas llevan a cabo en materia de matriz energética, de responsabilidad y compromiso social, de política tarifaria?  Porque la nuestra, EPEC, es una empresa pública e integrada, la única del país que tiene generación, transporte, distribución y comercialización.

 

La calidad del servicio la sostienen los trabajadores de EPEC

Uno de los aspectos centrales que destaca la Empresa es la disminución de los cortes en media y baja tensión, así como un aumento en la velocidad de reconexión, y mejores indicadores en la salida forzada de líneas de alta tensión (LAT).

Así, destacan que estos indicadores aumentan la confiabilidad de la Empresa, y la verdad es que en primer lugar no es tan así. Una comparación interanual entre 2019 y 2020, es un tanto engañosa; 2020 fue el año de las restricciones fuertes, con muchos meses de funcionamiento reducido de la capacidad instalada industrial y energética, pero además existía la firme decisión de que no podía haber ningún corte que pusiera en riesgo la respuesta sanitaria.

Lo más importante, y que la Empresa olvida, es que gracias a los trabajadores y trabajadoras se sostuvo a la EPEC estatal e integrada, cuyo rol en la pandemia como personal esencial no fue ni es reconocido por la dirección de la Empresa, y ahora salen a hacer alarde de “sus logros”, mientras aprovecharon la pandemia, abusando de nuestro sentido de la responsabilidad, para seguir ajustando el costo laboral.

Dice la Empresa que con estos guarismos se sitúa dentro de las pautas establecidas por el ERSEP, y ¿el ERSEP diría lo contrario? No creo por los aumentos tarifarios, también pasa por allí. Asimismo, cuando hablan de cortes técnicos, deberían hablar de las pérdidas técnicas y no técnicas, por ejemplo un medidor inteligente que va a medir si no tenemos eliminadas todas las pérdidas, esto ayudaría al funcionamiento de los equipos de medición y de máquinas como transformadores,  distribuidores, SEAs, estaciones principales.

 

A la estructura técnica y de interconexión de EPEC, la quisieron PRIVATIZAR

Todo el Sistema Interconectado Provincial, que quisieron privatizar con el proyecto de Marco Regulatorio Provincial, que no sucedió porque el gremio lo impidió, así como las líneas de alta, media y baja tensión, y las estaciones transformadoras, es operado por trabajadores de EPEC. Si se cae un poste se cortan los conductores y actúan los sistemas a distancia donde hay un trabajador pulsando un tablero para eliminar falla, pero si no van los trabajadores de Mantenimiento Aéreo y Subterráneo, guardias y reclamos, quién pararía el poste, quién tiraría los nuevos conductores. ¿Creen que un robot? No… somos nosotros los “negros” de EPEC. Cuando hablan del porcentaje de energía perdida, el 13,30%, habría que ver cuadros comparativos con años anteriores para darse cuenta la eficiencia de los trabajadores de Generación, con máquinas obsoletas, atándolas con alambre si es necesario, para poder hablar de estos números.

 

Tarifa y el derecho a la energía de los cordobeses. ¿No era que iban a bajar las tarifas?

Uno de los aspectos que destacan Giovine y la dirección de la Empresa, es el total de usuarios que reciben la tarifa social, un total de 145.540 (entre carenciados, indigentes y tarifa con limitador o medidor comunitario). Y la verdad es que en este contexto de crisis agravada por la pandemia, con pérdida de puestos de trabajo e indicadores de pobreza para la provincia de Córdoba que son los más altos del país,  no sólo ha resultado insuficiente el auxilio de una empresa pública como EPEC  en cuanto al costo de la tarifa social, sino que en los últimos años el aumento de la tarifa eléctrica ha sido totalmente abusivo, obligando a nuestros usuarios a pagar tarifas dolarizadas, cuando la inflación no se detiene.

La verdad es que se acordaron tarde de hacer alarde de una empresa con “conciencia social”, se acordaron de hacer política cuando ya las elecciones de medio término finalizaron con una derrota del schiarettismo, y la provincia en una total contradicción con la política energética nacional, sigue aumentando tarifas. Desde 2018, el presidente de EPEC Luis Giovine y el ministro Fabián López, vienen mintiendo a los cordobeses que el problema de EPEC era el alto costo salarial y que ajustando sobre los trabajadores, iban a bajar las tarifas, cuando en realidad el problema de la EPEC era su alto endeudamiento en dólares y su deuda con CAMMESA, y por eso iniciaron el ataque a nuestra Organización Sindical, siguieron aumentando las tarifas y aplicaron tercerizaciones, entre otras la del área Contable con la empresa Deloitte, para acomodar los números de espalda a la sociedad y poder seguir tomando deuda en moneda extranjera ¿Y esa deuda quién la paga? ¿EPEC?¿El gobierno provincial? No… la pagaron los trabajadores y el pueblo de Córdoba.

 

Personal, Convenio y Política de Ingresos. ¿Es sostenible una empresa que están vaciando?

Según la Empresa, en todo 2020 ingresaron por concurso sólo 11 personas, y lo muestran como un logro, cuando primero modificando ilegalmente el Convenio Colectivo de Trabajo, suprimieron el ingreso por Bolsa de Trabajo e incumplen sistemáticamente el artículo 4 de CCT, que prevé el ingreso de un familiar de un trabajador fallecido en actividad. Pero además, si de ser sostenible se trata, debemos decir que están llevando a la Empresa a ser insostenible, porque han producido un vaciamiento de personal con la pasividad anticipada voluntaria. Tampoco hablan que EPEC crece al ritmo del crecimiento de la provincia, pero con el mismo personal de hace 20 años, y por otra parte reemplazan trabajadores de alta calidad por contratados precarizados. Aun así, Luz y Fuerza Córdoba tiene la mayor cantidad de trabajadores afiliados, lo que deja a las claras el nivel de pertenencia y compromiso que hay en nuestra jurisdicción. Si hubiera diálogo con los trabajadores, compromiso social con el pueblo de Córdoba de parte de quienes conducen y no la presión, el autoritarismo y la prepotencia de mantener la equivocación, todo sería mejor. Pero Luz y Fuerza de Córdoba seguirá batallando, resistiendo, pasando a la ofensiva con la consigna de que  un trabajador sin memoria, no tiene pasado, se desorienta en el presente y no construye un futuro.

 

Avance tecnológico

Como organización sindical, Luz y Fuerza de Córdoba siempre ha acompañado el avance técnico y tecnológico y la actualización en conocimiento y capacitación. Pero si no hay un análisis real de las  necesidades, las mismas pueden acarrear un sobrecosto económico, cuando es innecesario, por ejemplo la Estación Transformadora Oeste y la gran mayoría de las estaciones GIS, que trabajan en la actualidad a un porcentaje bajo a la potencia instalada y ¿hablan de tarifa social? También existen otras prioridades.

Sobre la modernización. Cuando pensamos en que la Empresa nos dice que estos parámetros mejoran en su opinión a la EPEC,  nosotros pensamos en las contrataciones privadas que realizan totalmente innecesarias… ¿para posibles negocios? como lo que sucede con la tapas y medidores de EPEC, todo en beneficio de las empresas tercerizadas: compran,  proveen,  instalan,  toman la lectura y generan la facturación de EPEC sin control alguno. Está todo tercerizado.

La aparición de Global Reporting Initiative (GRI), explica la aparición en EPEC de las empresas internacionales como Deloite, Moody´s y FIXS, que favorecieron el endeudamiento en dólares, violando la ley de Contabilidad de la provincia y el control del Tribunal de Cuentas.

Estamos de acuerdo con la protección del medio ambiente y los acuerdos internacionales, con las energías renovables, pero ¿cuál es el proyecto de inversión para seguir haciendo crecer a la EPEC estatal e integrada?

Luz y Fuerza de Córdoba tiene los trabajadores capacitados para realizar las tareas e incluso corregir los errores de quienes conducen, si nos escucharán tal vez los estándares los podría brindar EPEC sin necesidad de ninguna consultoría privada extranjera. Seguiremos batallando, por una EPEC estatal e integrada, con sentido social y estratégico.

 

.