FESTIVAL NACIONAL DE FOLKLORE: HOMENAJE A HAMLET LIMA QUINTANA

FESTIVAL NACIONAL DE

FOLKLORE: HOMENAJE A

HAMLET LIMA QUINTANA

Encuentro de Poetas con la Gente

En el ámbito del Encuentro de Poetas con la Gente del Festival Nacional de Folklore – Cosquín 2013, el martes 22 de enero se realizó un singular homenaje al poeta Hamlet Lima Quintana, que muchas veces estuvo en nuestra sede sindical presentando algunos de sus libros o participando de alguna charla-debate.

El homenaje estuvo a cargo de su hijo Mariano Lima y Michel Bonnefoux, esposa de Mariano.  Fue el homenaje a uno de los grandes poetas, quién no recuerda y quien se va a olvidar de “Zamba para no morir”.  Al decir de Hugo Rivella, el homenaje  “fue asombro puro; en este país hay cosas ocultas, basta hurgar para que salgan cosas hermosas”.

Mariano es titiritero, él contaba que su padre le decía Perico y que le hacía pajaritas de papel y que decía que después se transformaban en palomas que habitan en el cielo.  La verdad que se puede decir nada nuevo con respecto a Hamlet Lima Quintana, solo   uno puede hacer adjetivaciones, qué grande y qué buen tipo.  Hasta en su muerte se dio una situación mágica.  Cuentan que él quería que cuando muriera, sus cenizas fueran plantadas en un lote en el Saladillo.  Cuando él muere, llevan las cenizas allí, pero a esa tierra había sido vendida y sus nuevos dueños no aceptaron que sus cenizas fueran esparcidas allí.  Entonces sus deudos fueron al campo de al lado y cuando estaban tirando las cenizas, sopló un viento que llevó las cenizas hacia el otro campo, hacia el campo que quería Hamlet.

Fue un homenaje en el que la gente se fue maravillada oliendo a  fantasía, a remolino, a memoria, un homenaje maravilloso hecho por su hijo a Hamlet.

Mariano Lima

Entrevistamos a Mariano Ventura Lima apenas terminó el homenaje, que consistió en un diálogo entre la marioneta “Ventura” interpretado por Mariano y Michel a su lado que después de escuchar las vivencias, recitaba poemas de Hamlet.

– ¿Cómo trabajó la idea de este homenaje?

–  Esto nació por casualidad.  Cuando Silvia Majul comenzó a organizar el homenaje, hacía poco que yo había vuelto de España.  Ella comenzó a ver cuadros, fotos y yo había escrito un texto que estaba visible en la pantalla de la computadora, pero no para nada en especial, sino sencillamente que después de muchos años de estar nuevamente en la casa de mi padre y al ver todas las  cartas, los homenajes, dónde había estado , entonces me puse a contestarle, a escribirle.  Silvia lo vio en la pantalla y le gustó entonces se lo ofrecí para el homenaje y le pareció muy bien.  Pero me quedé con hambre de más, pensando que un texto era poco y pensé que como en la poesía de mi padre, una constante son los pájaros, introduje al texto algunos recuerdos, algunas vivencias con los pájaros, las torcazas, las golondrinas, los gorriones, de la pampa, de la llanura y así surgieron cinco monólogos cortos, Michel recitaba algunos poemas de papá y don Ventura, la marioneta los recuerdos y las vivencias.

–  ¿Puede comentarnos cómo nació la marioneta Ventura?

– Ventura fue mi salvavidas en el exilio, una vez lo ví a Javier Villafañe en Madrid y le pregunté, “Javier, ¿cómo se hace una marioneta?” pidiéndole técnicas y me dice “vas caminando por la calle, te encuentras con un paraguas roto que por allí es de un suicida y lo transformas” le contesté “no me diga más”.  Comencé a caminar buscando en los contenedores. Ventura, que es un bandoneonista inmigrante, fue naciendo, su columna vertebral por ejemplo, es un tubo de aspiradora, el cabezal viene perfecto para el movimiento de la cabeza y la flexibilidad del tubo se adapta para columna vertebral, el pelo es barba de papá Noel que tiraron en año nuevo y así fue naciendo Ventura

–  ¿Y con qué idea produjo este personaje?

– La idea era contar historias de inmigrantes, historias de aquí y de allá, de gallegos, también me llevó en la imaginación de regreso hacia Latinoamérica, con expresiones desde lo argentino, desde lo latinoamericano.  Cuando España entra en la Comunidad Económica Europea, pasamos a ser sudacas que fuimos a Europa, entonces contaba la historia de Colón con humor, con los problemas que se encontró Colón al llegar a América haciendo figurar irónicamente una problemática de permiso de descubridor, permiso de trabajo, permiso de residencia (los problemas que tenemos los sudacas en España) y gustaba mucho, lo advertía en el rostro de  la gente que se emocionaba, dejaban flores en el retablo diciéndome “es verdad lo que dices” o venían peruanos, colombianos, latinoamericanos a darle las gracias a la marioneta Ventura por lo que hacía, por toda esa sangre latinoamericana puesta ahí.  Por eso te digo que Ventura fue un salvavidas para mí, que me ayudó a mantener mi origen y mi identidad latinoamericana – argentina a salvo y viva.  El retablo fue mi reino

–  Fue un ancla en el exilio

– Fue el ancla sobre mi tierra,  con esa ancla podía ir a cualquier lado es decir, al cordón umbilical nunca lo perdí, y lo que me salvó fue la creatividad y eso se lo debo a mi padre y a mi madre, me salvaron los genes.  Yo no sabía que era una persona creativa o tan creativa, pero el estar fuera del país y sobrevivir, me llevaron a descubrir mi creatividad, a descubrir que puedo construir una marioneta, descubrir que puedo escribir, a descubrir que puedo contar, a descubrir que también puedo ser un buen maestro en la enseñanza del teatro.  Son cosas que las hice fuera de mi país y nacieron de ahí.

–  ¿Cuándo tuvo que exiliarse?

– Nosotros nos fuimos de Argentina con mi compañera Michel  un 24 de marzo de 1977 y volvimos el 24 de marzo de 2012 llegamos a Buenos Aires nuevamente.  Fueron 37 años justos.  Ya nos quitamos la piel de emigrar y nos pusimos la piel de autóctono, hace mucho tiempo que no utilizaba la palabra paisano y hoy la vuelvo a retomar.  Entre 1977 y 2012, volví un par de veces fugazmente, la primera vez volví como dice el tango después de veinte años, después un par de veces más, hasta que el año pasado me quedé.

–  ¿Cómo encontró a la Argentina?

–  Ahora encontré  un país totalmente diferente, en etapas diferentes, la primera vez hace veinte años lo encontré democrático, pobre, la segunda vez más pobre y con la violencia que iba creciendo y la última vez lo vi esperanzado, lo vi en democracia defendiendo sus valores y sus riquezas.  Hay muchas cosas por hacer, hay violencia y hay robos, los hay en todos lados, hasta en Europa hay violencia, robos e injusticia.  Pero esto es lo lindo, que hay muchas cosas por hacer, la Argentina que yo dejé, lógicamente no es la Argentina que piso ahora, es muy diferente y me estoy adaptando

–  ¿Se ha decidido mostrar a Ventura por todo el país?

–  Uno de mis sueños es poder recorrer el país con Ventura y contar historias en mi propio país, que lo he hecho muy poquitas veces, ya lo he hecho tres o cuatro veces, pero me gustaría seguir hasta que los huesos me digan basta, poder recorrer el país contando historias, no quiero hacer el dinero, a mí me interesa solo lo justo.  En España no tenía ni cuenta bancaria, era un sobrevioviente contador de historias y con eso estaba feliz, no necesitaba más, ¿llego a fin  de mes?, sí, vale.  ¿Tengo techo y comida? Sí ¿puedo salir con Ventura y contar historias?, sí.  Ya está soy feliz y si acá puedo hacer lo mismo, seré feliz.  Que pueda tener un techo, un espacio, llegar a fin de mes y hacer lo que me guste, que es contar historias

“Zamba para no morir ”

Romperá la tarde mi voz

hasta el eco de ayer.

Voy quedándome solo al final,

muerto de sed, harto de andar.

Pero sigo creciendo en el sol,

vivo.

Era el tiempo viejo la flor,

la madera frutal.

Luego el hacha se puso a golpear,

verse caer, sólo rodar.

Pero el árbol reverdecerá

nuevo.

Al quemarse en el cielo la luz del día

me voy.

Con el cuero asombrado me iré,

ronco al gritar que volveré

repartido en el aire a cantar,

siempre.

Mi razón no pide piedad,

se dispone a partir.

No me asusta la muerte ritual,

sólo dormir, verme borrar.

Una historia me recordará

siempre.

Veo el campo, el fruto, la miel

y estas ganas de amar.

No me puede el olvido vencer,

hoy como ayer, siempre llegar.

En el hijo se puede volver

nuevo.