TOMÁS DI TOFFINO

Tomás Di Toffino


Por siempre en  nuestra memoria

Tomás Di Toffino fue uno de los grandes dirigentes de nuestra historia gremial, el próximo 30 de noviembre se cumplirán 37 años de su secuestro y desaparición a manos de la dictadura cívico-militar de 1976, la más sangrienta de la historia.  Su memoria junto a la de Agustín Tosco, nos enseña que  esa generación de la que ellos formaron parte,  luchó para que Luz y Fuerza y  la clase trabajadora actuaran como un conjunto solidario. Sin embargo,  es justo decir  también que Di Toffino fue un gran dirigente lucifuercista, sucesor natural de Tosco,  que condujo el gremio en un momento en que no renunciar a la lucha  ponía en riesgo la vida. Y así lo hizo el “Titi”, como muchos compañeros le decían,  se jugó sin importar las consecuencias y le arrebataron su vida porque luchaba por todos nosotros. Es nuestro deber recordarlo siempre, pero sobre todo honrarlo y la mejor manera de hacerlo es seguir  protegiendo todo lo que nos dejó, lo que toda esa generación nos dejó.

“Y.. ¿qué querés que haga?”

Así cuenta  Susana Strauss que le respondió Tomás Di Toffino cuando, en plena clandestinidad en Agosto de 1976, se lo encontró llegando a pie, solo, a una reunión y esta compañera (que también estuvo  secuestrada), sorprendida,  se preocupaba por su vida. Este es uno de los tantos testimonios que muestran que Di Toffino había asumido  plenamente el peligro que corría, pero que no estaba dispuesto a dejarlos ganar.   Desde el 24 de Marzo de 1976  la dictadura  asesina y vendepatria que en ese momento comandaban videla y menéndez en Córdoba,  perpetraba  secuestros y desapariciones forzadas  en todo el país. Ya desde antes venían dándose claras muestras de lo que sería el horror del  terrorismo de estado, el ataque y  la intervención de nuestro sindicato en 1974 comenzó a prefigurar una etapa trágica de nuestra historia, que sin embargo dejó muestras conmovedoras de solidaridad y de compromiso; luego siguió  la clandestinidad y  la muerte de Tosco en 1975, la desaparición del compañero Caffaratti, en enero de 1976.   En todo este difícil período Di Toffino se puso el gremio al hombro, desafiando a los genocidas y haciendo lo imposible por mantener el gremio en la resistencia, mantuvo la representación de Luz y Fuerza en el Movimiento Sindical Combativo y luego en la  Mesa de Gremios en Lucha, organizando la colecta para los compañeros cesanteados, fallecidos o presos, elaborando el Electrum  como se podía con la solidaridad de gremios hermanos como el Gremio Gráfico, de Juan Malvar.

El 30 de noviembre de 1976, los dictadores cumplieron sus amenazas, y lo secuestraron  a la salida del trabajo, eran las 13:30,  se lo llevaron frente a sus compañeros y  frente a la vista de todo el mundo, así actuaba el terrorismo de estado, con impunidad total.  Fue trasladado al Centro de Detención clandestino de La Perla y según los testimonios de muchos que compartieron cautiverio con él, fue asesinado en febrero de 1977, fue fusilado un día en que Menéndez estaba presente en La Perla. Dicen, según los testimonios dados en el juicio donde se está juzgando a los genocidas, que cuando lo trasladaron se fue entero, sonriendo, aun sabiendo que lo iban a asesinar.

El miedo de los cobardes

Desde ese momento integra la nómina de los 30 mil mártires que tuvo que poner  el pueblo argentino por luchar por una patria más justa, un costo demasiado alto que sin lugar a dudas  demuestra lo lejos que había llegado toda una generación de militantes, de luchadores, el compromiso incorruptible de miles y miles,  demuestra también la fortaleza del movimiento obrero, la constancia  de los trabajadores,  demuestra también el odio y la impotencia que despertó esa grandeza de los trabajadores en los grandes poderes económicos, en las corporaciones y en sus títeres, los milicos. Es que la historia de Tomás Di Toffino es la historia de toda una generación, la generación de la resistencia, de la lucha por la liberación y la justicia, la generación que lo dio todo, hasta la vida, por su pueblo y por su patria. Los vendepatrias y los genocidas tuvieron que frenarlo así, brutalmente, intentaron  de todo durante 20 años, desde 1955 lo venían intentando  cuando “la fusiladora” hizo el primer intento de destruir el estado de bienestar en la Argentina, de volver a la redistribución injusta, de volver a la patria chica, chiquita, muy chiquita. La Argentina del movimiento obrero poderoso y organizado,  participando plenamente en la vida nacional, la Argentina de las industrias nacionales, de la justicia social, provocaba sus intereses espurios   Y no pudieron, no sólo no pudieron sino que despertaron en el pueblo argentino ese fuego sagrado, ese fuego sagrado que hizo que estos luchadores fueran incluso por más, ese fue el impulso vital de todos estos compañeros, como Tomás Di Toffino,    ese fuego sagrado que ni la cárcel, ni la la tortura, ni la muerte pudo matar.

Un dirigente gremial  ejemplar

Tomás Di Toffino forjó su vida sindical en este contexto de lucha social y popular que marcó a fuego la historia Argentina. Ingresó a la empresa  muy jovencito, a los 14 años,  como cadete, en la oficina de Compras. En 1962 es elegido delegado de su sector y en 1964 es elegido para representar al Cuerpo de Delegados  ante el Congreso de la Federación. Se acercaba el golpe de 1966 contra el presidente Illia.  Esta es una fecha que marcaría a fuego al Movimiento Obrero y a los estudiantes, pues la dictadura de la “revolución argentina” fue el primer intento sistemático de implantar un modelo anti nacional y anti popular mediante el autoritarismo  y la represión de estado. Para esta época Di Toffino ya estaba absolutamente comprometido con la vida gremial en Luz y Fuerza. En 1966 fue el candidato más votado para integrar el tribunal paritario. Sin duda un capítulo importantísimo como lucifuercista  viene con el Cordobazo, aquella rebelión popular obrero estudiantil que expresó el repudio popular frente a las intervenciones, la represión y la política económica del gobierno de Onganía, que quedó en la cuerda floja luego de aquel 29 de Mayo de 1969. Di Toffino  participó activamente  del Cordobazo, terminada la jornada, cuando el ejército tomó las calles, volvió a la sede sindical a encontrarse con Tosco, con Alberti, en una clara muestra de valentía, desde nuestra sede gremial se lo llevaron preso junto a Tosco, Alberti, Ortiz y Grigaitis. Fue condenado a 4 años de prisión y trasladado a la cárcel de Rawson. Por la lucha de los compañeros lucifuercistas y de la CGT regional fueron liberados en la víspera de la navidad de 1969. La actividad sindical sigue desarrollándose intensamente, la dictadura recrudece su hostigamiento contra los sectores populares organizados.

En 1970, el 5 de Febrero, es intervenido nuestro sindicato por primera vez, luego de un violento ataque a  la sede sindical por una banda parapolicial, ante lo cual el interventor provincial no duda y   declara la intervención a cargo del “intruso palacios”. Surge la primera Dirección Sindical en la Resistencia. El sindicato permanece intervenido  por un año y ocho meses. En ese contexto, Tomás Di Toffino, como todos los dirigentes de la conducción, deben volver a trabajar a la empresa, ya que se revocan sus permisos gremiales, sólo queda en pie la representación sindical en el tribunal paritario, desde donde atienden exhaustivamente todos los reclamos de los compañeros, además se organiza la  elaboración, producción y distribución clandestina  del Electrum, desde donde Luz y Fuerza en resistencia hostiga al “intruso” Palacio. En este contexto muchos compañeros quedan expuestos a la acción represiva, y en este sentido siempre se ha destacado el importante papel desempeñado por Di Toffino en las intervenciones, esto le valió una nueva detención el 27 de marzo de 1971, permaneciendo preso en la alcaldía federal hasta el 14 de Abril, en que fue liberado ante la lucha denodada del gremio.  “El Compañero Tomás C. Di Toffino, reintegrado a sus funciones laborales y sindicales, por intermedio de la Dirección Sindical en la Resistencia hace llegar su profundo reconocimiento a los trabajadores de Luz y Fuerza, a la CGT y demás sectores populares, por todo lo que ha significado para él esta extraordinaria muestra de solidaridad y compañerismo que nunca olvidará”, decía Agustín Tosco mediante un comunicado al gremio.

El 17 de septiembre de 1971, se normaliza el sindicato y  se realizan elecciones, en las que Tomás Di Toffino resulta elegido Secretario Gremial, cargo que ocupa hasta 1973. En el siguiente período, luego de aquella mítica elección que consagró a Tosco secretario General estando preso en  Villa Devoto, fue Secretario Adjunto. Otra vez Di Toffino muestra su entereza, su valentía para ponerse al frente cuando la vida de Agustín Tosco corría serio peligro. El  16 de Julio de 1973, estando el Consejo Directivo reunido en sesión, una banda  de criminales atacó nuestro sindicato, en un siniestro antecedente del ataque que en poco más de un año  perpetrarían las bandas de Lacabanne, en octubre de 1974.

Los sucesos, obligaron la suspensión de la reunión y la rápida y efectiva defensa de nuestra casa, tuvieron que suspenderse los festejos del día del Trabajador de la Electricidad, pero se decidió realizar el tradicional homenaje al libertador San Martín y a los compañeros fallecidos. Allí, Di  Toffino encabezó el acto, dando un mensaje de fortaleza: “En estas, como en otras circunstancias, Luz y Fuerza de Córdoba sabrá responder con decisión y valentía a cualquier ataque frontal o encubierto que se oponga a nuestra lucha por la liberación nacional y a nuestra dignidad de trabajadores”. Una definición que le cabe perfectamente a su vida de luchador y mártir lucifuercista. ¡¡¡Compañero Tomás Di Toffino!!! ¡¡¡Presente!!!