GABRIEL SUÁREZ, SECRETARIO GENERAL

EN EL GOBIERNO NACIONAL APLICAN UNA POLÍTICA DE GENERAR MIEDO

En el país estamos viviendo la situación intolerable de despido de trabajadores en distintas provincias, como por ejemplo en la ciudad de Unquillo.

Durante el último tramo  de la campaña electoral de nuestro sindicato, nosotros habíamos advertido a nuestros compañeros y compañeras sobre los riesgos que se corrían porque con el gobierno de Macri, se produciría la pérdida de puestos de trabajo  y precisamente esa es la preocupación que tiene hoy todo el movimiento obrero.

La gente está empezando  a ver que “cambiar” implica suba de los precios y despido de trabajadores, tanto en la administración pública como en la actividad privada. Este modelo del Presidente Macri cierra con judicialización de dirigentes sindicales, con dirigentes sindicales presos   y represión en la calle contra los trabajadores.

Nosotros veníamos advirtiendo a los compañeros durante el proceso de las elecciones de nuestra organización sindical, sin tomar posición para no generar equivocaciones, que lo prioritario era la definición de un programa de trabajo estratégico. Esto trae como consecuencia dejar algunos planteamientos en consideración, que justo durante el período electoral de nuestro gremio, también se estaban definiendo las elecciones nacionales.

Siempre dijimos que había dos modelos, el que encabezaba Daniel Scioli y el modelo de Mauricio Macri. En uno u otro extremo el ajuste se iba a dar. Siempre dijimos que los extremos son malos, pero uno era menos malo que el otro.

La realidad es que hoy tenemos un gobierno ejercido por Macri y quien maneja las riendas de las finanzas del país es su ministro Prat Gay, que es uno de los que difunde las mismas políticas aplicadas en la década del 90 y que tuvo un rol clave en el Megacanje de Cavallo en el 2001, megacanje por el que continúa procesado Federico Sturzenegger, actual Presidente del Banco Central.

¿Qué quiero decir con esto? En el gobierno de Cristina la variable de ajuste fuimos los trabajadores a través del impuesto a las Ganancias y con la falta de  profundización del modelo nacional y popular. En cambio en este modelo del gobierno de Macri estamos viendo con mucha preocupación que se está tratando de tabular la discusión paritaria y tratando de generar una contradicción entre quienes discuten un buen salario porque amenazan con la reducción de personal. Esto se está dando en la provincia de Córdoba con el conflicto que atraviesan los compañeros municipales cesanteados en Unquillo. No estamos alejados de la realidad que se da en otras provincias.

En Córdoba hay otros intentos de despidos y esta tendencia está en el gobierno de Macri que ya se está definiendo por negar la posibilidad de una discusión paritaria con propuestas, con una discusión responsable como la que pretendemos dar nosotros los lucifuercistas en EPEC, que es una empresa autárquica, con recuperación económica propia.  EPEC es una empresa estatal que debe tener un tratamiento especial por ser una empresa del Estado que tiene a su favor el transporte, la distribución, la comercialización y la generación de energía eléctrica, cosa que en otras empresas no ocurre. EPEC es una de las pocas empresas no privatizadas que ha tenido un resultado económico y financiero importante, que tiene una excelente calidad de servicio y que tiene una Carta Orgánica que contempla la existencia de un Consejo de Empresa y que requiere de un  Contrato Programa, realidad que es única en nuestra querida República Argentina.

Por eso vemos con preocupación los puestos de trabajo perdidos en otros ámbitos públicos y privados, preocupación que no es solo  del movimiento obrero de Córdoba sino también del movimiento obrero nacional. Estas cuestiones son de análisis permanente de todos los sectores que estamos tratando de buscar la unidad del movimiento obrero, dejando de lado nuestras diferencias, pero tratando de ser objetivos en la defensa de los puestos de trabajo y de los Convenios Colectivos, que decididamente nos pronunciamos en contra del trabajo en negro y que los distintos subsidios se conviertan en trabajo genuino para cada argentino.

Tampoco creemos que los trabajadores que están quedando sin su fuente de trabajo sean todos “ñoquis”. Creemos que hay una política de generar miedo y caos para que los trabajadores no discutamos paritarias en un marco adecuado que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios que se perdió abruptamente tras la devaluación de casi el 40 % a partir de mediados del mes de diciembre de 2015.

Si este es el camino con el que quieren amedrentar a los trabajadores diciéndoles “si pedís un buen aumento de sueldo te vas a quedar con gente en la calle”, se viene entonces un año con muchas movilizaciones, con conflictividad, y a los trabajadores va a terminar uniéndolos el espanto. Ya hemos pasado por esto,  conocemos bien las consecuencias de los años 90, que dejó a un montón de trabajadores en la calle con la mentira de que sería bueno para todos y la realidad nos demostró que causó un desempleo mayor al 30 %,  miseria y entrega del patrimonio nacional. En esa década, pese a que nosotros nos mantuvimos firmes y no permitimos que se privatizara EPEC, en nuestra actividad en el orden nacional se perdieron 30.000 puestos de trabajo y no vamos a permitir que vuelva a ocurrir. Luz y Fuerza, tanto en la provincia como a nivel nacional, va a resistir las políticas de privatización y exclusión.

Entre todos los lucifuercistas vamos a solucionar los problemas de nuestra actividad, pero el espíritu de Luz y Fuerza de Córdoba es ser solidario con todos los trabajadores a los que se les quiera arrancar alguna conquista o su puesto de trabajo.

Gabriel Suárez

Secretario General