ESCRIBE GABRIEL SUAREZ

ESCRIBE GABRIEL SUAREZ

EL CORDOBAZO

Hoy tiene más vigencia que nunca la conmemoración del Cordobazo, porque si bien las épocas son distintas, estamos atravesando un periodo signado por las suspensiones y cesantías, con una elevada inflación que afecta seriamente el poder adquisitivo de los salarios de trabajadores  activos y de los trabajadores pasivos.

La herramienta de lucha fue y es la unidad de los trabajadores y a partir de allí, la unidad con el resto de la sociedad.  En la gesta del Cordobazo cumplieron un rol fundamental el SMATA, la UTA y Luz y Fuerza de Córdoba, con la particularidad que nuestro sindicato  fue el que logró  el contacto con el estudiantado generando de esta manera mayor participación de todos los sectores sociales.  Así se posibilitó la unidad en la acción.  El Secretario General de la CGT era Miguel Ángel Correa y cada organización sindical instrumentó acciones concretas  para aportar su cuota de lucha en esta pueblada cordobesa para que las cosas salieran bien.

Hay quienes afirman erróneamente que el Cordobazo fue una reacción espontánea, porque en realidad fue una acción perfectamente organizada por el movimiento obrero junto al sector estudiantil, para generar una revuelta popular con el objetivo de enfrentar a la dictadura de Onganía.  Lo que quizás fue espontánea, fue la participación de los vecinos en cada punto de la ciudad, en cada barrio, en cada esquina, porque evidentemente el movimiento obrero había logrado que en el seno de la sociedad se luchara para terminar con la dictadura militar y reivindicar la necesidad del retorno de la democracia.  En la década del sesenta la dirigencia sindical estaba comprometida con la lucha por los valores democráticos y también por una sociedad más justa.

Hoy más que nunca, estamos planteando la necesidad de la unidad de los distintos sectores del movimiento obrero, por lo menos unidad en la acción, para darle una respuesta inmediata y contundente al gobierno de Macri que parece no haber hecho una evaluación de las justas motivaciones  de la movilización del día 29 de abril, porque la cantidad de voluntades de laburantes que hubo en la Plaza del Trabajo de Buenos Aires demostró a las claras que la gente no está conforme, que no estamos de acuerdo con este modelo de exclusión social.

Haber ganado una elección es una cosa y conducir los destinos del país, en este caso parece ser otra. Lo que estamos viendo es que hay una improvisación permanente, ahora ya no están diciendo que esperemos el segundo semestre para que las condiciones económicas mejoren, ya están planteándonos la idea de llevar el tema para más adelante, ¿más adelante cuándo? ¡A la inflación hay que pararla ahora!, si no se frena la inflación indudablemente en los próximos meses  vamos a retomar la discusión salarial todos los trabajadores de la República Argentina, porque la inflación ya consumió la recomposición salarial. El gobierno no evalúa que los trabajadores sabremos unirnos también  a los distintos sectores de la sociedad, porque los sectores sociales también se componen con gente del trabajo, ¿quién no tiene un familiar que trabaja, quién no tiene hoy un familiar  que está siendo despedido?

No deben quedar dudas  que todos pretendemos que exista una sola CGT, acá el problema no es de las bases, el problema es de los dirigentes. Mientras los dirigentes no entiendan que hay que escuchar  lo que pide la gente, la situación se va a complicar. Entonces transitemos esta etapa unidos en la acción, pero sin dejar de plantear una construcción político-gremial, como se hicieron los programas  de Huerta Grande y de La Falda, con la intencionalidad de fijar bases políticas para llegar a un objetivo de reivindicación netamente de la clase a la cual pertenecemos, la trabajadora.  Tengamos un líder que pueda llevar adelante esa bandera, y si no hay un líder, busquemos un marco de consenso que confluya en la elaboración de un proyecto de los trabajadores. Entonces el líder será ese proyecto, ese  programa de trabajo al que todos aportaremos un poquito cada uno para llevarlo adelante. Así atomizados como seguimos, nos va a costar el doble.

Creo que la gesta del 29 de mayo de 1969 es un gran ejemplo a tomar y llevarlo adelante porque sus reivindicaciones se mantienen hasta la actualidad.

Nosotros tendríamos que valernos de esa experiencia y llevarla a la práctica, unirnos todos para generar un Gran Cordobazo de reivindicación de los trabajadores. Como no puede ser de otra manera, nosotros los lucifuercistas haremos Abandono y Movilización con nuestros cuerpos Orgánicos para confluir junto a los restantes sectores del movimiento obrero de Córdoba, en el lugar donde cayó el compañero Mena el 29 de mayo de 1969.

Debemos abrir los ojos, las cosas están mal para los trabajadores y para el pueblo en general, en ese aspecto coincidimos con el documento de la Pastoral Social que reproducimos en la página 2. En esa reunión de la Pastoral Social, en la que  también participamos desde la CGT, se puso en relieve la tozudez del presidente al vetar una ley que al entender de los laburantes, en estos momentos es fundamental  para proteger el empleo.

Mucho se ha hablado y se hablará sobre el Cordobazo, por eso en esta edición especial de ELECTRUM, reproducimos la carta escrita por el propio Agustín Tosco sobre “las causas que produjeron la circunstancia sociológica – política del Cordobazo”, para que nadie tenga confusiones al respecto.

En estos momentos estamos  analizando cuáles van a ser los pasos a seguir  entre todos.  Mientras tanto, hoy nos concentraremos en nuestra sede sindical a las 9.30 horas para marchar hacia la sede histórica de la CGT, para movilizarnos desde allí  junto al resto del movimiento obrero   hasta la esquina de Bv. San Juan y Arturo M. Bas donde cayera asesinado Máximo Mena, el primer mártir de la gesta del Cordobazo.

GABRIEL SUÁREZ

SECRETARIO GENERAL