SECRETARÍA DE FINANZAS Y ADMINISTRACIÓN

Son horas difíciles las que atravesamos por estos días los trabajadores argentinos. La inminente recesión de la economía, el aumento de precios en canasta básica familiar y el violento incremento en el costo de los servicios y las tarifas, generan un clima de gran incertidumbre y un malestar generalizado. El viejo y conocido fantasma del desempleo vuelve a acechar, como en la década del 90, cerrando un esquema absolutamente funcional al Poder Económico. Es que los grupos concentrados de la economía, las grandes Empresas, quieren un esquema laboral en el que puedan reducir el gasto de mano de obra pagando sueldos cada vez más bajos. Para esto, es indispensable en su objetivo un alto grado de desempleo que condicione a la clase trabajadora en su capacidad para negociar salarios. Tienen a su favor al Gobierno Nacional que ha orientado sus políticas para favorecer a los sectores más poderosos del país. En este sentido, la eliminación de las retenciones a los grandes exportadores agropecuarios o a las empresas de la mega minería, son la contracara de una política de despidos masivos, tanto en empleados del Estado como en el sector privado y de aumento indiscriminado de tarifas y de falta de control en la formación de precios, generando así una escalada en el valor de los alimentos que destruye el poder de compra del salario de los trabajadores. Estas decisiones del Gobierno no implican otra cosa, más que una gigantesca transferencia de recursos de los trabajadores hacia los grupos concentrados de la economía. Ésta es la manera que se condena al pueblo argentino a una alta tasa de desempleo, haciendo cada vez más inviable nuestra Industria Nacional y achicando el mercado de consumo interno, en una especie de espiral de recesión que, como ya hemos visto en nuestra historia, sólo genera penurias para la mayoría de nuestros com patriotas y beneficia a un pequeño puñado de personas. Por otro lado, es importante también destacar que tam poco fueron cumplidas aún las promesas pre electorales de eliminación del Impuesto a las Ganancias y ni siquiera se modificaron los coeficientes de cálculos generando, contrariamente a lo que prometían, que más compañeros activos y pasivos sean alcanzados por este impuesto, que desde siempre consideramos debe cobrarse a las riquezas y NO al salario. En sintonía con las políticas de ajuste a nivel nacional, en nuestra Provincia, el gobierno de Schiaretti repite esta fórmula. Vale recordar, por ejemplo, cómo luego de reunirse con Macri el 23 de diciembre pasado, envió a la legislatura la ley 10.333 que redujo un 11% el haber de nuestros jubilados y pensionados. Desde los sectores de la derecha y los grupos del poder económico, se sigue sosteniendo que estas recetas de ajuste viejas y ya probadas son el mejor camino al desarrollo. Nosotros, los trabajadores organizados, sabemos mejor que nadie que estas políticas nos llevan a un escenario de exclusión para muchos com patriotas y de precarización para nuestras condiciones laborales. Ante esto, comprendemos que la militancia gremial, el fortalecimiento de nuestras organizaciones sindicales, la defensa del modelo sindical argentino y las acciones que tiendan a la unidad del movimiento obrero, son el camino que debemos asumir con responsabilidad, conciencia y seriedad. En este sentido, desde el año 2014, y de la mano de nuestro Secretario General Gabriel Suárez y nuestro Secretario Adjunto Jorge Molina Herrera y demás miembros del Consejo Directivo, comenzamos un proceso de comunicación con los demás sindicatos de Luz y Fuerza del país, con la intención de recuperar políticas que generen un fortalecim iento de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF). Desde nuestro espacio de militancia también venimos sosteniendo, desde hace un tiempo, la importancia de la unidad de las CGT. Es sabido, a lo largo de nuestra historia, que los mayores logros fueron conseguidos cuando los trabajadores hemos estado unidos en pos de proyectos concretos que contemplen mejoras laborales, salarios dignos y mejores condiciones de trabajo. Es por esto que venimos apostando al proyecto de unidad, con la esperanza de lograr generar las bases y herramientas necesarias para afrontar cualquier ataque a nuestra clase, que nos depare esta nueva realidad que nos toca vivir. Por todo esto, es de vital importancia cuidar nuestra fuente de trabajo, con el compromiso y la responsabilidad que nos caracteriza. Los tiempos que se avecinan no serán fáciles de transitar, pero tenemos un Gremio con historia, y nosotros sabremos llevar las banderas que nos legaron aquellos compañeros que hasta dieron su vida defendiendo nuestros derechos. Tenemos que estar atentos a los nuevos vientos de cambio, pero unidos en la lucha y en la defensa de cada derecho conquistado.