EDITORIAL GABRIEL SUAREZ

En la oficina de la Secretaría de Vivienda y Obras de FATLYF, mantuve una reunión con el compañero Juan Carlos Schmid, Secretario General del Sindicato de Dragado y Balizamiento y de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte. También estuvo presente nuestro Subsecretario de Política Energética Luis Calderón. El compañero Schmid, como todos saben, pertenece a la CGT que conduce el compañero Hugo Moyano y es quien a esta CGT la representará en el proceso de unificación. Schmid, es un compañero conocido por nuestra organización sindical porque ha participado activamente junto a nosotros en la defensa de la EPEC estatal e integrada. Además ha participado en muchos eventos en representación de Hugo Moyano, es como decimos nosotros un amigo de toda la vida. Sabemos de sus condiciones para encabezar la unidad del movimiento obrero que tanto se necesita. No es un tiem po fácil para encarar esta unidad con los pro y los contra que esta unidad tendría. Nosotros como lucifuercistas nos planteamos que la unidad se debe dar con la elección de un Secretario General, pero entendemos la necesidad que tienen los trabajadores en su conjunto, que plantean la posibilidad de un triunvirato como una de las alternativas para encaminar esta nueva etapa del movimiento obrero, para construir en unidad un espacio que nos permita hacerle entender al gobierno de Macri, qué rumbo debe tom ar la economía para poder recuperar las fuentes de trabajo, eliminar el impuesto a las Ganancias, participar como corresponde no sólo en la actualización del Salario Mínimo, Vital y Móvil sino también ser participes activos en la construcción de una economía que esté al servicio del pueblo y no como sucede hoy, que está pura y exclusivamente al servicio de los grandes grupos económicos. Nosotros entendemos que esta política, que es totalmente distinta a la política del gobierno anterior, vuelve a com eter el error de dejar sin protección y sin respuestas concretas a los trabajadores tanto activos como pasivos, y en cambio está aplicando algunas recetas que son las mismas de la década del 90. A nosotros como movimiento obrero nos preocupa no tener una unificación de criterios y que se entienda que la unidad debe ser producto de la necesidad que tienen los trabajadores hacia abajo, no una necesidad dirigencial, sino una necesidad de representar a la clase a la cual pertenecemos. Esto lo hemos venido hablando con Juan Carlos Schmid; en la década del 90 participamos de una gesta histórica del MTA luchando contra la flexibilización laboral y contra el remate del patrimonio nacional, después transitam os el camino del movimiento obrero con tres conductores: Moyano, Lingeri y Rueda. Los resultados de esa gestión no fueron los mejores. Luego vino el momento de una CGT unificada con la conducción del compañero Hugo Moyano. Lamentablemente después sobrevino una nueva desunión con sectores en contra del anterior gobierno, después otros estuvieron dentro de la estructura del gobierno kirchnerista y los que sostuvieron al kirchnerismo de la primera hora fueron desplazados. Estos vaivenes de la política hace que nosotros tengamos que entender que la próxima unidad del movimiento obrero no debe tener como referencia a una estructura partidaria sino a la clase trabajadora porque en la estructura social de los trabajadores hay distintas ideologías. Por eso tenemos que tener independencia política y transformarnos todos en defensores de los derechos de los trabajadores, que es como históricamente el movimiento obrero argentino ha logrado sortear serios inconvenientes y ha podido construir conjuntamente con los gobiernos que entendieron que la economía debe estar al servicio del pueblo y no el pueblo al servicio de la economía, tal como sucedió en los momentos más lindos de la historia nacional que se dieron durante el peronismo. Sabemos que la inflación es una de las cuestiones que hoy están complicando el funcionamiento estratégico del sector al que pertenecemos. Es un momento que nos convoca a la unidad porque la inflación está haciendo añicos el poder adquisitivo de nuestros salarios. Sabemos que el actual gobierno anunció que en el segundo semestre mejoraría la situación general y la inflación disminuiría. Fue en este punto que se generaron las grandes diferencias con otros dirigentes sindicales, porque nosotros planteamos en su momento que la inflación no iba a ser menor al 40 %, y no nos equivocamos, que la discusión salarial tenía que girar en torno a ese porcentaje y reabrir la negociación si superaba ese piso, y en definitiva hasta el mismo gobierno dice que el índice de inflación es mayor al 40%. Si con anterioridad todos los sectores del trabajo hubiésemos tenido la valentía de potenciar esto, no hubiese habido sectores que nos miraban diciendo “estos son los locos” que siempre reclaman porcentajes altos, cuando en realidad sabemos hacia dónde iba y va el país. Una Argentina que no tiene una matriz energética, en la que la desocupación se incrementa día a día, en la que los precios suben por un ascensor y los salarios por escalera. Hay responsabilidades que se tiene que hacer cargo el gobierno, así como hay responsabilidades que tenemos que asumir los dirigentes sindicales, que es representar y defender los intereses de la clase trabajadora. En esta etapa se están sosteniendo intereses que vuelven a potenciar la idea de la unidad y es como decíamos, nos va a terminar uniendo el espanto. El compañero Moyano muestra altura e inteligencia porque ha sabido hacia dónde iban los gobiernos, por eso el gremio de camioneros ha conseguido tener uno de los mejores niveles salariales y Luz y Fuerza de Córdoba ha mantenido la misma estrategia. Nosotros tenemos muy buenos salarios, pero eso no significa que lo que llega al bolsillo sea lo que realmente uno pretende en la negociación paritaria, porque lamentablemente la inflación lo devora al igual que el impuesto a las Ganancias que tendrá un efecto grave al momento de percibir el medio aguinaldo. Esto es esencial que se comprenda. Entonces tenemos que mantenernos alertas y unidos con un programa de trabajo estratégico que hay que cumplir y no podemos volver para atrás, tal como se explicitó en el documento de la movilización del día 29 de abril en Buenos Aires, conmemorando el 1° de Mayo. Ese documento contiene las pautas estratégicas de una estructura de representación sindical que tiene que cumplir con esos objetivos, y tienen que estar los mejores hombres para realizarlos, de lo contrario la unidad va a ser simplemente un amontonamiento y no vamos a lograr el resultado que pretendemos. Continuaremos hablando con Juan Carlos Schmid, existe un diálogo permanente con el compañero Hugo Moyano. Todos estamos preocupados, por eso queremos la unidad del movimiento obrero pero con consignas claras, buscando reeditar aquellos grandes desafíos planteados en los documentos de La Falda y Huerta Grande, donde la estructura del movimiento obrero representaba un poder verdadero de contención, producción, sostenimiento del marco legal vigente, del modelo sindical argentino y de la soberanía, porque si no somos soberanos avanzará la política privatista. Gabriel Suárez S ecretario General