REPORTAJE

Gabriel Suárez, Secretario General: “Se desperdició la oportunidad de convocar al paro frente a una presencia masiva de todos los sectores del trabajo”

Tras la comprometida participación del movimiento obrero de Córdoba en la movilización que culminó frente a la sede histórica de la CGT de Córdoba, horas después se produjo una enorme movilización en Buenos Aires.  Sin embargo el triunvirato cegetista no anunció la fecha del paro.  Entrevistamos a nuestro Secretario General Gabriel Suárez para que nos comente su análisis sobre esta realidad, porque él estuvo presente en el último Confederal de la CGT en el que hizo uso de la palabra reclamando la realización de un paro nacional.

–  Fue un panorama distinto el que se mostró en Córdoba del que tuvo en Buenos Aires. Las bases se notaron más tranquilas acá en Córdoba, no obstante allá en Buenos Aires las bases ya estaban nerviosas antes de que se llevara a cabo el acto, tan es así que se adelantó una hora. Es una falta de respeto adelantar una hora habiendo convocado a toda la clase obrera. ¿Qué opina sobre esto?

–  En primer lugar, estoy convencido de que el tema organizativo, la parte de seguridad es esencial. Teniendo bien la seguridad a vos te garantiza que si se desbordara la cantidad de gente que vos pensabas que convocabas, teniendo una buena organización y seguridad en lo que es la zona de acceso al palco, vos tenés el problema resuelto. Adelantar la convocatoria una hora antes me parece que es una falta de respeto hacia aquellas organizaciones sindicales que todavía estaban marchando y como estaban muy lejos no pudieron escuchar el discurso, o sea que es prácticamente inaceptable que se hiciera una cosa así. Creo que hubo un problema muy a tener en cuenta a futuro, que se falló en la seguridad, se falló en la organización y si la gente estaba planteando que quería un paro, la reacción de los secretarios generales de la CGT debería haber sido “sí, tienen razón, el paro es tal”… porque ya tenían la fecha, cuando iban accediendo al palco ellos mismos decían ya está. Pablo Moyano fue el más claro: el 30 de marzo está el paro. ¿Por qué no lo dijeron? Lo podrían haber dicho y haber evitado esto que pasó. No me gustó que se mostrara la interna del PJ y la interna sindical de la manera que se observó ayer; porque los sindicatos tienen que estar para custodiar a los trabajadores.  La representación de clase de alguna manera la ponemos permanentemente en cada elección que tienen las organizaciones sindicales. Los gremios no se movilizaron solamente porque los convocó la CGT, sino que convocaron los secretarios generales de todos los gremios, entonces se movilizó toda la estructura sindical. Había gente que perdió el laburo y había gente que iba con un matiz netamente político, pero eso es lo que de alguna manera sabe uno que ya tiene años en esto, que según el desarrollo de la convocatoria hay que tomar decisiones en el palco y saber definir hacia dónde ir.  Tal vez   por eso adelantaron una hora el acto, porque veían que se les estaba yendo las cosas de las manos, ¿y por qué se les estaba yendo de las manos?, porque en realidad no estaban decididos a dar la fecha del paro y sabían que de esa manera  iban a generar muy muchos inconvenientes.

Esto ha generado un análisis muy profundo hacia adentro de la CGT, desde el tema de la organización y la seguridad del palco hasta lo que se debería haber dicho y no se dijo, de no haber convocado a un Confederal.  Ahora lo van a tener que hacer, pero el Confederal que se convoque no sé si va a ser para ponerle fecha a un paro, sino para analizar cuál es la situación de cada una de las organizaciones sindicales ya que probablemente muchas de ellas puedan retirarse.  Además hay otras organizaciones sindicales que no han participado en la movilización y otras que efectivamente están en proceso de retirarse.  Por estos motivos, el movimiento obrero se encuentra en un momento de análisis mucho más profundo. Hemos visto que todos los triunviratos de conducción cegetista siempre han tenido inconvenientes, no se puede funciona con tres cabezas, es imposible. Este es un monstruo con tres cabezas, entonces no se puede, y no se puede porque juegan otros intereses, juegan otras ideas gremiales, entonces necesitamos un conductor que unifique el criterio del conjunto y no dejarnos llevar por el proceso electoral que se vive en el país.  No nos podemos equivocar, tenemos que pensar en los laburantes, pensar en la clase a la cual pertenecemos y que cualquiera que hable de política, participe en el tema político, que sea como decimos nosotros en nuestro gremio “fuera de la palmera quien quiera que haga lo que quiera políticamente pero para adentro del gremio somos todos lucifuercistas”. Y esto es lo que se tiene que hacer a nivel nacional, para afuera practiquen en el sector político donde más los convoque o lo sostengan, pero hacia adentro de la CGT somos todos laburantes y precisamente lo que se perdió ayer fue la identificación de clase porque la gente se retiró muy molesta producto de no haber definido la fecha de un paro que era lo que hoy día puede llegar a ayudar que la gente tenga un poco más de tranquilidad.

Mi otra preocupación es que como no hay un liderazgo definido, y como hay “equivocaciones” permanentes de parte del gobierno nacional, como hay factores políticos que van a jugar producto de un año electoral, esto termine siendo un gran problema en la República Argentina que ya hemos vivido, problemas que han traído malas consecuencias, por lo que me he quedado dolido porque sinceramente, no pensé que se negaran a dar la fecha del paro. Y soy más concreto, yo conocía la fecha del paro, por eso no entiendo por qué no la tiraron. Iba a ser el 30 de marzo, entonces no entiendo por qué hicieron esto.  Como uno ya tiene un poco de experiencia sobre los procedimientos a nivel nacional, en todas las declaraciones que hice a la prensa  durante la movilización que se hizo en Córdoba, manifesté que esperaba que le pusieran fecha al paro, que no pasara lo que pasó en la movilización del 29 de abril del año pasado en Buenos Aires, y lamentablemente pasó lo que uno de alguna manera presentía: que no le iban a poner fecha al paro. Ahora tenemos un gran problema y no sé cómo se va a salir, ¿por qué? Porque indudablemente ahora van a decir “a mí ahora nadie me va a imponer la fecha del paro”  para decir que no hay paro y si no hay paro, adentro del Confederal de la CGT se va a romper la CGT, si es que no está rota ya. Estas son las condiciones con las que vamos a enfrentar el próximo Confederal si no hay una definición concreta hacia dónde vamos. Creo que acá hay que hacerse cargo de los errores, los tres conductores de la CGT van a tener que ponerse al frente de la equivocación porque son los que nos representan al conjunto.  Creo que es muy malo haber escuchado que dos de los tres secretarios generales no estaban de acuerdo con el paro, nadie sabe cuáles estaban en contra del paro y cuál es el otro que estaba a favor del paro. Uno lo imagina porque hemos estado en contacto con los otros sectores combativos.  Lo que se desperdició ayer fue la oportunidad de convocar al paro frente a una presencia que no sé cuantos años hace que no veo una cosa así.

 

–  A diferencia del actual presidente que comete “errores” tanteando la reacción y si la reacción es fuerte se retrotrae total si pasa, pasa, no obraron así en la CGT.  Por ejemplo cuando se debatió la ley del impuesto a las Ganancias prácticamente fue servir al gobierno preferir la ley modificada en el Senado y no la que había salido de Diputados. Me parece que eso fue un error garrafal de la CGT a la que se suma la del 29 de abril del año pasado, poniendo de manifiesto continuos amagues que no terminan en nada. ¿No le parece que la CGT ya empezó a recoger su fruto amargo?, en algún momento tenía que haber esperado la CGT que esos frutos los iba a tener que empezar a recoger.

–  Con respecto al tema Ganancias, el movimiento obrero se comió la diferencia que ha habido entre sectores del kirchnerismo con el massismo que finalmente  fueron funcionales a Macri y en el medio de esto también le fue funcional el sector del movimiento obrero.  Esa es una de las cosas que se deberían haber tenido un análisis más profundo para ir incrementando las medidas en contra del gobierno nacional producto de que quedó demostrado que las respuestas fueron para perjudicar a los laburantes.  Desde ese momento quedó debilitado el movimiento obrero, entonces si ahora se agrega la indefinición para ponerle fecha a la medida de fuerza cuando el día 7 de marzo tendrían que habérselo dicho a todo el mundo, se comió un costo que ellos no deberían haber pagado bajo ningún punto de vista. Los dirigentes tienen que estar adelante para conducir a la gente, no que la gente pase por encima de los dirigentes y se decida un paro con una fecha tal. Yo hablé con Schmid sobre esto, le dije “Juan Carlos no sé porque no dieron la fecha del paro”… él había hablado conmigo y me dijo que sí estaba definido, pero bueno, no sé cuáles serán los intereses.  Todo esto lo vamos a discutir concretamente en el Confederal. Allí vamos a fijar la posición, la de Luz y Fuerza de Córdoba va a seguir siendo la misma, el paro ya debería haberse anunciado.

–  Desde el palco de la movilización en Córdoba anunciaron que si no declaraba el paro la CGT Nacional, Córdoba sí iba a ir a un paro, ¿qué tiene para decir?

–  Nosotros desde Córdoba hemos sido los que hemos contagiado esta cuestión de reclamo y que se empiece a movilizar la CGT a nivel nacional.  Hasta hemos sido los propulsores de la unidad del movimiento obrero, pero con mucha grandeza porque he tenido el ofrecimiento para cubrir cargos de la conducción de la CGT Nacional y dije que no porque estoy convencido de que necesitamos un solo conductor, un solo liderazgo.  No así como se está haciendo ahora, no sirve, y hemos descubierto que lo que pasó con Lingeri-Rueda-Moyano, pasó ahora con Schmid-Acuña-Daher, o sea, esto ya lo vivimos.  Entonces Córdoba tiene la particularidad de decir que en su momento supimos unir los sectores que estábamos diferenciados, por eso se gestó el Cordobazo, con distintos tipos de ideas gremiales se concentró en un solo objetivo: la defensa irrestricta de la clase obrera. Nosotros en Córdoba vamos a hacer eso, vamos a seguir planteando que necesitamos un paro y haremos nosotros un paro provincial.  Pero lo que va a terminar pasando si la CGT nacional no asume la responsabilidad, es que las CGT de las distintas provincias van a generar reuniones entre provincias que van a terminar transitando un camino hacia lo colectivo y eso va a ser grave porque va a provocar la atomización de representación del movimiento obrero, lo cual no le sirve a nadie, pero alguien tiene que hacer algo.

–  Al contrario, le es funcional a la derecha.

–  Totalmente, totalmente.

–  Cómo vivió la movilización en Córdoba.

–  Una de las cuestiones que más rescato en el quehacer de las entidades sindicales de la provincia de Córdoba es la incorporación de distintos sectores sociales.  Sorprendió la cantidad de gente que se movilizó espontáneamente y todos tomando el mismo punto de referencia, las cosas están mal, se han perdido un montón de puestos de trabajo y no tan sólo producto de una discusión salarial sino también por la necesidad de un cambio de modelo. A este modelo de exclusión social la gente no lo quiere y aquellos que lo votaron a Macri se deben estar arrepintiendo.  Yo no lo voté, pero quienes lo votaron indudablemente se deben estar arrepintiendo porque fue un voto castigo al anterior gobierno y hoy día no sabemos qué es más castigo.  Haber hecho lo que equivocadamente hicieron muchos, permitió que Macri fuera presidente, o sea, estas son las cuestiones de fondo que la mayoría de los cordobeses las están viendo y decir “bueno cómo seguimos en esta realidad”. Lo primero que tenemos que tener es una continuidad del plan de lucha y la presencia de ayer de la gente lo convalida.   Si nosotros tenemos la perspicacia y la decisión gremial, no debemos esperar que ocurra lo que sucedió en Buenos Aires,  que nos desborde el reclamo genuino.  No me puede decir un dirigente sindical a lo largo y ancho de la República Argentina que no sepa que la gente no está contenta con este modelo, que ignore que se han perdido miles y miles de puestos de trabajo, que hay una discusión de los convenios colectivos hacia la baja, que procuran eliminar el costo laboral.  Ninguno tiene que ser un superdotado intelectualmente para darse cuenta que vienen por las conquistas sindicales que tenemos, mintiéndonos que esto va a generar una ecuación de incorporación de capitales sin que el capital se lleve todo lo que se quiere llevar. Nosotros ya lo conocemos a esto de la década del 90, que te vengan a decir ahora que generando una regulación hacia abajo del mercado laboral argentino va a permitir el ingreso de nuevos capitales y con eso vamos a estar mejor… ya está, basta, que no nos mientan más, porque hay otros tipos de incorporación de capitales genuinos que son los capitales que admiten una discusión salarial como corresponde, un modelo de producción que genere puestos de trabajo y que de esta manera podamos competir con la inflación, porque aquí lo que estamos haciendo es aceptando que la inflación va a pararse producto de la falta de consumo.  Esto provoca que no haya producción con lo que se genera un estancamiento de la economía y eso está sucediendo, se llama estanflación. Y la apertura indiscriminada de la importación es un nuevo elemento que ahora está jugando muy fuertemente en contra de todos los argentinos, por lo que va a ser un gran problema más adelante. El momento de parar es ahora, no es que sea pesimista, si bien el momento de decretar el paro fue el 29 de abril del año pasado, cuando conmemorando el Día del Trabajador se daba a conocer  un plan de lucha que después no se concretó. Perdimos un año y se perdieron un montón de puestos de trabajo. ¿Cuál es el balance que tiene que hacer la dirigencia sindical? Pongo las dos cuestiones sobre la balanza: el modelo de exclusión social siguió creciendo y a la par fueron aumentando los puestos de trabajo perdidos. Entonces ante esa ecuación el movimiento obrero argentino no tiene otra cosa que salir a defender los puestos de trabajo, pero no esperar de acá a dos años, ¿o va a esperar que termine su mandato Macri para recién largarse a llorar sobre todo lo que se ha perdido? La resistencia es ahora, la pelea es ahora, y eso es lo que en Córdoba procuramos,  una continuidad en la acción.  Porque esto que se está haciendo desde el gobierno nacional se traslada a cada una de las provincias.  Nos tenemos que dar cuenta que este gobierno nacional tiene muy mucha plata pero no para tirarla sobre el funcionamiento estratégico del Estado, tiene mucha plata para comprar  voluntades y en esa compra de voluntades no pueden estar involucrados los sectores del trabajo.  No es posible aceptar una indefinición sobre qué hacer, cuando sí se sabe qué se tiene que hacer, porque en el último Confederal en el cual estuve presente y pude hablar, manifesté que teníamos que ir a un paro y que de una vez por todas le pusieran fecha. Se va a cumplir un año el 29 de abril y qué es lo que esperan, ¿que sea como los furcios de Daher antes de fin de año?, no, el paro es ahora si bien debería haber sido el año pasado.  Si en este momento no se anuncia un paro va a haber una ruptura del movimiento obrero a nivel nacional que indudablemente va a generar la necesidad de reflotar el MTA. Esto me preocupa porque veo que de parte de toda la dirigencia sindical nacional no hay una ubicación objetiva en defensa de la clase a la cual pertenecemos.