LOS TRABAJADORES SIEMPRE SEREMOS FIELES A TU LEGADO

El 1 de julio de 1974 una noticia conmovía y enlutaba al pueblo, fallecía Juan Domingo Perón. Perdíamos al más importante líder popular que junto a la compañera Evita, dignificaron a los trabajadores y a los más desprotegidos.

Su ingreso a la escena política argentina transformará completamente al país bajo las banderas de la Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.

Desde la estratégica Secretaría de Trabajo y Previsión que dirigió entre noviembre de 1943 y octubre de 1945, consagrará derechos laborales y previsionales aún vigentes que luego, durante su primera presidencia, les dará jerarquía constitucional, posibilitando también que los trabajadores tengan el protagonismo negado hasta entonces.

En esta etapa nace nuestro Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba el 5 de febrero de 1944 y seis años después conseguiremos nuestro Convenio Colectivo de Trabajo.

Tras el golpe de la Fusiladora en 1955 y casi dieciocho años de exilio y proscripción, Perón retorna el 20 de junio de 1973 a un país convulsionado y maltrecho por la política económica de las dictaduras. Perón asume su tercera presidencia con un inmenso apoyo popular y en el camino de la reconstrucción nacional se apagará su vida el 1 de julio de 1974. Días antes, en el que será su último discurso al pueblo desde el mítico balcón de Casa Rosada, dirá palabras que sonaron a despedida: “… Llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino”.

Su figura se engrandece mucho más frente a quienes dicen ser peronistas pero no son leales a la doctrina justicialista.

A 46 años de su paso a la inmortalidad, nuestra organización sindical le rinde un interminable homenaje.

 

.