¡¡¡REGINO MADERS, PRESENTE!!!

Compañeros, en la historia de Luz y Fuerza, sabemos que la indiferencia sólo es derrotada con la memoria. Con los 30.000 desaparecidos durante la dictadura hemos fraguado ese pensamiento y lo hicimos nuestro en cada lucha, en cada marcha. Con el advenimiento de la democracia, pensábamos que todas las prácticas devenidas de los años oscuros de nuestra historia no iban a volver a repetirse, hasta ese fatídico 6 de Septiembre de 1991, en el que un dirigente político y gremial, fue abatido en la puerta de su casa, mediante dos balazos por la espalda que cobardemente dieron muerte a Regino Maders. Muchas conjeturas se tejieron sobre su asesinato hasta que, con la lucha y la perseverancia de su familia, se logró instaurar en la conciencia del pueblo de Córdoba, la verdadera razón de su muerte…Un crimen político y por encargo… Nuestro viejo se oponía terminantemente a la tercerización del mantenimiento de las centrales térm icas de la EPEC, fiel siempre a sus principios de estadista, porque consideraba que ese tipo de trabajos debía estar en manos de nuestros compañeros y que ningún tipo de tercerización, cualquier que ella fuere, era justificada en la empresa, porque la lucha era lo que debía resolver cualquier carencia de recursos que podía padecer la EPEC. Porque siempre pensó que el que no quería luchar por una empresa estatal al servicio de los cordobeses, traicionaba la memoria y la lucha de todos aquellos que ya habían dado su vida por esos ideales, como Agustín Tosco. Esos ideales lo llevaron a enfrentarse con el directorio de la EPEC y con el poder político del gobierno de Angeloz. Sus investigaciones y su trabajo, derivaron en una persecución laboral incesante, siendo aislado y desacreditado frente a aquellos que compartían su labor cotidiana como compañeros de trabajo. Minaron hipócritamente su trayectoria para afectar su autoridad y credibilidad, modificando sus condiciones de trabajo para que no pudiera desenvolverse para lo que había sido designado, prácticas que aún hoy siguen vigentes. El aislamiento laboral vino seguido de un aislamiento político, quedando completamente solo. Por ello, le supo decir a nuestro tío Juan: “mis amigos me traicionaron”, sabiendo que su vida corría real peligro. Así y todo, prosiguió en su lucha por defender a EPEC ante aquellos que querían desmembrarla, desintegrarla. En 1995, durante el gobierno de Mestre, se traspasa la generación al grupo GECOR y pensábamos que la lucha de nuestro viejo había sido en van o . Pero, con la recuperación de las centrales térmicas, se logró integrar a EPEC en lo que es hoy, generadora, transmisora, distribuidora y comercializadora de la energía eléctrica. Por eso compañeros es importante defender una empresa estatal e integrada, por la que muchos de nosotros hemos luchado y muchos de los que ya no están dieron su vida, porque pensar distinto no puede ser sinónimo de persecución ni aislamiento, sino de aprendizaje democrático hacia el disenso, porque la diferencia nos hace fuertes y no parias de cualquier sistema. Honremos la memoria de Regino Maders, el primer mártir de una EPEC estatal e integrada 25 años de vergonzosa impunidad ..

César Maders Javier M aders